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⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Versión para impresión

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⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Shirohime Hild - 01-05-2026

⌈ Día 23 del año 16
  Primavera
  con Kagura ⌋


El sol allá en lo alto iluminando el escenario repleto de la gente pasar, calles inundadas de sonido provenientes de pisadas y miles de historias y personalidades que se entremezclan en un lienzo en el que se encuentra la cúspide de la realeza, sí, ella; su majestad. Sentada con las piernas cruzadas y con la mirada a lo alto invadida por la determinación y el deseo de ser alguien más conforme pasan los días siente como el viento acaricia suavemente sus delicadas facciones y su cabellera rubia danza en compañía del viento; aquella escena que considera digna de recordar, ya que su belleza no es nada más ni nada menos algo que pueda pasar desapercibido al pasar por los escenarios de gente y recibir cumplidos y buenos tratos, ¿ser bonita tiene sus privilegios? En el mundo social los tiene, los empleados cambian las caras al ver a una mujer tan agradable de ver buscando adquirir sus productos, y hoy lo tuvo muy barato; de lo que consiguió con un precio absurdamente bajo por el hecho de ser bonita se hallan verduras, carne de cerdo, arroz y algunas especies que consiguió en el mercado con algunos bocadillos rellenos de pulpo que degustaba tranquilamente con un palillo mientras la bolsa descansaba a su lado. La mujercita encima de unas cajas de madera, apartada de todo el bullicio general por hoy sentía como cada alimento era un viaje gastronómico para su afortunado paladar; la textura crocante exterior y la suavidad interior se complementaban tan bien que harían suspirar a cualquiera de la emoción, hoy era su día de suerte como todos en los que utilizaba su gran encanto para sobrepasar y realzarse por encima de las demás personas, ya sea una pequeña diosa o una enviada de los ángeles; Shirohime se veía y creía muy muy especial, ya que su belleza supera y aplasta los estándares con creces, se puede afirmar que mientras se encuentre callada y sonriente pareciera un ángel que descendió del cielo.

Con sus ojos fijos hacia el mañana mientras su fiel compañera, Carmen, se hallaba enrollada como si se tratara de un excéntrico collar alrededor de su cuello, con esa mirada tan tranquila y deseo de seguir viviendo el día su serpiente puede observar una figura acercándose con lentitud... la mirada de la rubia se inundó de brillo al contemplar semejante escena. Su corazón; con un fuerte deseo de emociones fuertes se halla frente a una fuerte ola de emociones inexplicables provocadas por el destino que golpea su puerta.

❝ Una historia de amor se acerca... ❞

— Oye, Carmen... ¿sientes exactamente lo mismo que yo? Esa persona... esa persona es... será que... ¿será que ella y yo estamos conectadas por el destino, ru-ha? ¿Es acaso esto que siento en el pecho... amor? ¿O será acaso desesperación? ¿Estaré frente a un amor de verano aunque no sea precisamente verano? ¿Me estaré enamorando...? —inexplicablemente; sus facciones parecían diferentes y las sombras estaban posicionadas de un distinto modo para añadirle dramatismo a la escena de un dorama barato comprado después de haberse gastado todo el dinero en Pachinko y apuestas de caballos virtuales de Umamusume. Sus ojos parecían distintos y sus labios más gruesos de lo normal para darle más dramatismo a una escena que de por sí iba a pecar de ridícula por sentir un especie de sentimiento extraño por una persona que no vio en su vida con antelación ni cree haber visto, siquiera es una especie de deja vu; simplemente es un vil capricho del destino que estaría escribiendo una vieja ociosa mirando telenovelas baratas y llorando por un amor ficticio de forma ridícula mientras aplasta el trasero en un sofá cómodo esperando que su marido llegue cansado de trabajar para entregar un mísero sueldo a una mujer que lo gastará todo en el siguiente bingo, ah, momento, esto se trata de una narración sin sentido producto de los desvaríos de alguien más allá que disfruta ver el sufrimiento de los personajes en vivo y en directo.

❝ Dos personas unidas por el destino... dos personas separadas por el destino, una unión fuera de límites ❞

Boquiabierta y perpleja ante una figura que se acercaba, frunciendo ligeramente el entrecejo mientras la puesta del sol otorgaba una vista de ensueño mientras al terminar de alimentarse decide acomodar hebras de su cabello rubio detras de una de sus orejas y alzar la mirada expectante de lo que está por acontecer. Los poros de su piel permiten la famosa piel de gallina mientras aún observa como aquella figura se acerca y a su vez; un millar de imagenes mentales golpean su mente como una ola dispuesta a arrasarlo todo, vienen recuerdos... vienen risas, vienen puñetazos y besos de a tres, se acercan los recuerdos de una vida que no experimentó en carne propia pero su corazón recuerda. Todas y cada una de esas emociones se muestran como una eterna película que no deja de detenerse y la hace pensar en una escena de dos amigas corriendo por la arena de la playa con bikinis diminutos y abdominales marcados junto a una contextura llena de músculos y de... pasión.

❝ Han nacido en polos opuestos, han corrido por diferentes caminos, esta es la historia de dos personas atadas por la tragedia... ❞

❝ Gavilanes... sólo en Blu-Ray y los mejores cines. ❞

Volviendo a la realidad de la que nunca debió haber salido puede continuar con su rutina del día mientras mueve de un lado a otro uno de sus pies sin dejar la posición de las piernas cruzadas. Haber comenzado a fantasear sin siquiera ver bien a la persona le hace pensar que está cansada después de haber interactuado tanto y recibir tantos cumplidos por el mero hecho de ser una chica hermosa, pero lo que más le preocupa es observar que además de la persona vista a lo lejos se va acercando con velocidad otra persona cada vez más y más, un nuevo objetivo del que era ignorante hasta ahora por tenerla tan cerca como para que comience a preocuparse como para que sus ojos se abran como dos platillos en sorpresa y su boca se abra más en consecuencia mientras extiende un brazo y su palma abierta se mueve ligeramente de un lado a otro pidiendo un alto al fuego.

Debe moverse a la de ya, o de lo contrario...

Oh, demasiado tarde.

Un estruendoso grito de la rubia, el sonido de la caja rompiéndose en pedazos y la figura de una mujer de gran envergadura alejándose sin más deja atrás a la soñadora aplastada como una alfombra mientras su serpiente amiga de color blanco y ojos dorados extiende ligeramente su lengua hacia su amiga ahora fuera de sí por un impacto que le cegó las luces en menos de lo que canta un gallo matutino. Cubierta de polvo y con los ojos carentes de luz con una posición graciosa se halla la chica en un pequeño trance del que no deseaba salir por más que si lo desease podría escapar, pero estaba demasiado centrada en una visión de ella unificando una bandera con miles de personas recibiéndola con cumplidos y obsequios como para despertar y regresar a la amarga realidad de la vida.

El soplido del viento suena como una silenciosa canción pero su bikini compuesto por una dos piezas rojas se encuentra completamente intacto y eso es lo que más le importa. Despertará pronto, eso es lo más seguro; pero primero debe salir de esa fantástica utopía.


RE: ⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Kagura - 04-05-2026

Capitulo 9: Amor de verano
Lugar: Isla del Kárate, Zona comercial
Fecha: 23 de primavera, año 16
Hora: 11:20 AM



Después de lo sucedido el día anterior, mi cuerpo aún resentía las lecciones de aquel combate y el desafortunado encuentro con mi abuela paterna. Sin ánimos de seguir escuchando sus regaños y consejos sobre la vida, esta mañana decidí marcharme con cautela para evitar cualquier queja. Caminando a un paso ligero llevaba algunos vendajes en los brazos y un par de parches en el rostro; ademas de mis clasicas vestimenta compuesta por una camisa negra con decoraciones rojas y bordados florales, falda con el mismo estilo y botas negras. Al ver los vendajes solo podia recordar la forma en que fui recibida en casa senti un escalofrío recordar la siniestra mirada de mi abuela —Anciana loca…—reproché en voz baja. Mi abuela nunca estuvo de acuerdo con que fuera marine. Para ella, la idea de que una mujer asumiera lo que consideraba obligaciones de hombres era simplemente absurda.

No tenía nada previsto para el día de hoy, Mientras caminaba por las calles con la mente ocupada sobre lo que debia hacer a partir de ahora, Cada vez me adentraba cada vez más en la zona comercial de aquella isla, Mientras me protegía del sol con la sombrilla me abria paso entre la calle saludando a cualquier habitante que cruzara mi camino. Aunque no pertenecía a esta isla del todo, mis raíces parecían entrelazarse con este lugar de una forma extraña casi natural quizas porque mis genes si provienen de aqui. Sin duda había algo en su ambiente, en su gente, en la forma en que todo fluía, que me resultaba tan comodo.Era como si sin darme cuenta estuviera regresando a un lugar que siempre había sentido como hogar.

De pronto me detuve frente a un puesto de frutas y lancé unas cuantas monedas al vendedor, quien ya me conocía bien de hecho desde pequeña. Tomé una manzana jugosa y la lancé ligeramente al aire como si jugara con la gravedad, No dude en atraparla de nuevo fascinada por su forma. No tarde en darle el primer mordisco y me dejé envolver por su sabor dulce con un toque cítrico —Qué rica…—susurré para mí misma disfrutando del momento. Seguí caminando sin rumbo fijo hasta que, de repente, un fuerte estruendo me obligó a girar el rostro en esa dirección.

Acercándome por inercia para saber si esa persona se encontraba bien, conforme avanzaba solo pude notar que se trataba de una figura femenina que se había desplomado por completo sobre el suelo. Algunos habitantes comenzaron a murmurar sobre la situación aunque no alcanzaba a distinguir lo que decían. Aun así me aproximé con cautela para no asustarla. Era una joven de presencia impactante rasgos definidos, cabellera sedosa y una belleza que hacía difícil ignorarla en cualquier lugar. Por un instante sentí un extraño peso en el pecho, como si algo ajeno a mí se deslizara hasta mi memoria, una imagen difusa casi irreal de un atardecer y emociones que no lograba comprender, eran imagenes de hombres desnudos y musculosos que corrian en la playa dejandose llevar por sus emociones y la libertad. Sin saber por qué extendí la mano hacia ella. Fue entonces cuando noté que unas lágrimas se habían escapado de mis ojos mientras la manzana caía a mis pies —¿Estás bien?—pregunté casi hipnotizada, sintiéndome abrumada a la vez, ¿Que fue todo ese momento? ¿Estaba soñando despierta? ¿Que es lo que tenia la fruta?

Vestimenta



RE: ⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Shirohime Hild - 11-05-2026

⌈ Día 23 del año 16
  Primavera
  con Kagura ⌋

Un trance en el que su cabeza se encontraba, invadido por una fantasía de memorias que por alguna razón desconoce el motivo del porque llegaron tan de pronto a sus ideas.

Mientras el tiempo pasa y la brisa del viento acompaña el paisaje; una figura femenina entra en su área de visión, una mujer de cuerpo definido con ojos intensos y brillantes como el mar, una mirada encantadora y para destacar; una hermosa cabellera anaranjada que se mezclaba a la perfección con el hermoso atardecer del sol al caer. Su forma de acercarse fue poco invasiva y gentil, como la de una dama acostumbrada a acercarse con cautela hacia los demás... y mientras escuchaba, mientras se dejaba arrastrar por las imaginarias sensaciones abandona poco a poco su trance y va abriendo sus ojos. El color negro va desapareciendo, aquella penumbra es lentamente reemplazada con una imagen borrosa de una delicada mano extendida hacia su dirección. La dama de cabello rubio y sentidos que lentamente iban tomando fuerza pudo verla mejor y por inercia o quizá capricho decidió extender uno de sus brazos hacia la dirección en la que esa mano apuntaba, lo acercaba con calma y su mano se abría en respuesta para atrapar y entrelazar sus dedos con los ajenos que le parecían tan suaves y delicados; la mano de Shiro, cálida, pudo dar calidez e inundar de una agradable sensación a la ajena mientras los ojos de la chica se abrían más y más en respuesta para ver mejor a su salvadora, analizarla mejor y conocerla, ver de quién se trataba esa amable alma humanitaria que se vio arrastrada por el capricho del destino a tenderle una mano amiga a una desconocida que seguramente conoció hoy por alguna razón, ya sea por destino o por casualidad, por capricho o necesidad; algo las juntó hoy. Sus ojos vieron bien la imagen con una fuerza clara para apreciar bien las facciones ajenas y la forma en que tanto nariz, ojos, labios y su rostro se complementaban, su corazón en respuesta se aceleró y sintió una necesidad urgente de abrazarla, de agradecerle por haberla encontrado y en respuesta a esa sensación; sus mejillas, cálidas por la emoción del momento se dieron a conocer con un dulce tono carmín mientras la mujer, ignorante de todo lo que pudiera conllevar la interacción que iba a provocar en ese mismo momento ejerció fuerza para levantarse gracias al pilar que le estaba ofreciendo la otra, sujetó la mano con firmeza para no caerse y poco a poco se fue levantando. Su cuerpo, firme y decidido, se iba alejando de la superficie y le permitía acortar la distancia entre ambas, mientras más se intentaba levantar, más presión y fuerza ejercía hasta que no tardó mucho más en ponerse adecuadamente de pie frente a la mujercita de cabello intenso como el mismo sol, ese pelo lasio y tan bien cuidado que desde su perspectiva, no podía pertenecer a otra clase de persona que a una enviada del destino para servir a su humilde causa.

Sin decir aún nada; Carmen, la serpiente blanca ubicada a una prudente distancia de ambas decidió hacer su movimiento y arrastrarse por la superficie para dirigirse a uno de los pies de su amiga tan fiable, su objetivo, no era más que comenzar a arrastrarse y ascender por el cuerpo ajeno, tomándose el tiempo para recorrer y subir con calma hasta tomar posición en la zona de su cuello para funcionar como una especie de exótico collar. El reptil albino, clavaba su mirada en la otra con la sola idea de analizarla mientras su serpentina y afilada lengua salía de su boca, sin decir una sola palabra, su escamosa amiga hacía un tipo de prueba para determinar la personalidad de la otra fémina, para ver si era alguien de fiar o no, si se trataba de alguien que aparecía ante sus vidas con un interés nulo o si sus pasos fueron arrastrados hasta su ahora insignificante existencia ante los ojos del gobierno, para obtener algo a cambio. Pero dado que aún Shirohime no hizo eco en el mundo y no se trataba más que de una persona caminando entre los demás, las sospechas de que la otra fue hacia su ubicación con el objetivo de obtener algo quedaron en un saco muerto, a menos que, la otra persona lo demuestre.

La mirada de la rubia, ahora inundada por un brillo y una alegría inocente como la de un infante que esperaba un caramelo después de haber hecho algo a la espera de obtener su tan ansiado dulce, se dirige hacia la otra mientras sus labios se abrieron en respuesta con la cara de una persona que recibía después de tanto tiempo a una persona que llegaba a su puerta en un tan ansiado reencuentro. Aún con su mano unida a la otra, sus dedos transmiten calidez a la otra mano y ella, aún sin decir nada, asombrada por lo que veía; daba la imagen de una dulce mujer enamorada. Preparada para decir una sola palabra que se convertiría en varias... sintió un calor innegable en el pecho y una gran emoción, preparada para agradecerle a la otra por el inmenso esfuerzo que aunque fuese lo normal, para ella era un gesto noble y hospitalario, digno de una persona que necesitaría en sus filas luchando por un mañana mejor.

— ¡Ru-haa! —, emocionada, ansiosa por decirle hola, no puede contener las ganas de expresarse.

Su cara, después de haber arrojado su característica muletilla cambió hasta una sonrisa con los labios cerrados y los pómulos hacia arriba por la correspondiente gesticulación, sus ojos, ahora decididos y confiados, se mostraron sin ninguna pizca de miedo o de inseguridad hasta la otra mirada. Alzó su mentón y la mirada, independientemente de la diferencia de alturas que pudiera haber, y arrojó la primera piedra, — Primero que nada, salvadora de mi destino; debo agradecerte por haberte tomado el tiempo para presentarte ante mí, Shirohime, con el fin de tenderme una mano. He de decirte que soy una persona magnánima y que tarde o temprano recompensaré tu valiosa osadía, guerrera del alba, y que ahora nuestro destino es uno solo. Ya sea para bien o para mal, el mundo ha decidido conectar nuestras vidas. Que agradable suena, ¿no crees? —, la forma en que su voz salió fue ligeramente más grave de lo normal, como si se tratase de un discurso dedicado a esa y solamente para aquella persona. Carmen finalizó la interacción sacando y guardando su lengua.

Sin soltar su mano y con los dedos firmes en esa posición, su pequeño discurso no acabaría, — Te doy la oportunidad de que me digas con quién estoy interactuando, ¿quién o qué es la presencia de aquella que me salvó de la ruina y la desesperanza, ru-ha? ¿Eres acaso una enviada del destino, una enviada del dulce ocaso? Si te he de ser franca, debo alegar que estoy impresionada con tu imponente presencia. Tu fuerza y tu espíritu son palpables, ru-ha, son una fuerza que yo, Shirohime, puedo ver con mis preciosos y admirables ojos. —, y aquí y solamente aquí fue que soltó su mano, se alejó unos pocos metros, dio un pequeño giro y su brazo fue extendido en dirección a la desconocida en una dramática posición mientras su mano se abría, — ¡Es hora! ¿¡Cuál es tu glorioso nombre, mi bella salvadora!? —


RE: ⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Kagura - 16-05-2026


Las lágrimas escaparon de mis ojos apenas escuché aquella voz tan exagerada y cálida. No entendía qué me estaba pasando exactamente ni por qué mi pecho se sentía tan pesado desde el instante en que nuestras manos se entrelazaron. Era absurdo este sentimiento. Apenas acababa de conocerla y aun así mi cuerpo reaccionaba como si hubiese encontrado algo totalmente valioso, como si llevara demasiado tiempo buscándola. Me quedé observándole en silencio, viendo aquella sonrisa tan brillante y esa mirada llena de emoción que parecía atravesarme por completo. Sentí vergüenza al notar las lágrimas correr por mis mejillas, así que levanté rápidamente una mano para limpiarlas sin dejar rastro, desviando el rostro apenas unos segundos mientras soltaba una pequeña risa nerviosa — Qué rara eres... — murmuré en voz baja, aunque realmente no lo decía con molestia sino de forma simpática. Había algo en ella que me hacía imposible reaccionar con normalidad, como si tratara con un pariente.

Cuando mis ojos volvieron hacia su rostro pude verla mejor. Su forma de hablar era exagerada e incluso teatral, pero no parecía que fingía. Cada palabra salía cargada de emoción, como si realmente creyera en aquello del destino y las conexiones inevitables entre personas. Lo extraño era que una parte de mí quería creerlo también. Mi pecho se apretó todavía más cuando mencionó que ahora nuestros destinos estaban unidos. Sonaba ridículo, demasiado dramático... pero aun así no pude evitar sonreír ante su idea.

La presencia de la serpiente blanca logró sacarme parcialmente de mis pensamientos. Mis ojos siguieron con cuidado el movimiento del reptil mientras ascendía lentamente por el cuerpo de la jovencita hasta acomodarse alrededor de su cuello como una especie de collar. Instintivamente tensé un poco los hombros por la sorpresa de ver aquel animal. Cualquiera se pondría alerta viendo algo así tan de cerca, pero incluso sintiendo aquella ligera incomodidad no retrocedí ni intenté apartarme pues convivir con los animales me era totalmente indiferente. Por otra parte, la serpiente me observaba fijamente como si intentara determinar cada una de mis intenciones, devolviéndole la mirada con cierta firmeza y sonriendo en breve — Ya, ya... tranquila — murmuré casi por reflejo aunque no estaba segura de si le hablaba al animal o a mí misma. Curiosamente tampoco sentí hostilidad viniendo de ella, ¿Quizás sea instinto?...quien sabe pero era como si ambas estuviéramos intentando decidir si podíamos confiar la una de la otra.

Cuando la joven volvió a hablar, mis ojos regresaron hacia ella de inmediato. Su manera de expresarse seguía siendo intensa y demasiado elegante para una situación tan simple, pero terminé escuchándola hasta el final sin interrumpirla ni una sola vez, me parecía totalmente entretenido escucharla de esa forma tan elocuente. La forma en que alababa mi presencia, mi fuerza o mi espíritu me hizo sentir un calor incómodo subir hasta mis mejillas otra vez. No estaba acostumbrada a que alguien hablara de mí de esa manera, mucho menos alguien que acababa de conocer, o bueno, no podria omitir algunos piropos pero esos no eran tan elaborados como sus decoradas palabras. Bajé un poco la mirada mientras soltaba un pequeño suspiro, intentando recuperar algo de compostura antes de responderle entre risa — Jeje…No sé quién eres realmente, ¿Shirohime?... pero siento como si ya te hubiera conocido de antes, ¿Eres de por aquí?  — pregunte de forma calmada, sintiendo cómo mi voz salía mucho más suave de lo normal.

Cuando finalmente soltó mi mano y retrocedió unos pasos antes de hacer aquella pose dramática mientras exigía conocer mi nombre. La escena era tan exagerada que terminé soltando otra pequeña risa entre dientes mientras negaba suavemente con la cabeza — Kagura... ese es mi nombre — dije al fin, mirándola directamente otra vez. Mis labios se curvaron apenas en una sonrisa pequeña y cansada — Así que deja de llamarme salvadora del alba o guerrera del ocaso o cualquier otra cosa rara que inventes jajaja... aunque supongo que ya es tarde para pedirte normalidad ¿no? — terminé diciendo mientras una risa suave escapaba de mi garganta – Por cierto, ¿Que haces aqui tan sola? – Lo admito, mi curiosidad en ella despertó.



RE: ⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Shirohime Hild - 17-05-2026

⌈ Día 43 del año 16
  Atardecer
  con Kagura ⌋


Ahora, lo que hizo cuando la escuchó fue detenerse por un momento, ponerse ligeramente y levantar pecho con orgullo no sin antes mirarla fijamente de frente y con una sonrisa llena de convicción, apuntar con su dedo índice zurdo hacia su propio mentón. — ¿Quién soy yo? —, acotó con su característica forma de hablar, preparada y emocionada para dar un poco de iluminación y cultura hacia aquella alma ignorante aún, del enorme potencial de Shirohime. Alma con la que por algún motivo empatizaba, ella, se sentía muy cómoda y en una zona reconfortante en compañía de la chica de cabellera ardiente como el mismo fuego, ese tono que le evocaba a la pasión de un día de verano y la impulsaba a querer hacer una obra de teatro en su honor, aquella chica, sin siquiera percatarse de ello; se había convertido en su musa. Una fuente de inspiración y motivación, de una alegría que no podría controlar, — ¡Mi lugar de origen por desgracia se encuentra un poco más alla del mar, más allá del tiempo! Allá... cruzando mareas y tormentas, desventuras y conflictos, ¡mi hogar allí se encuentra, ru-ha! Mi tierra natal, mi querida Sorbet se halla a una distancia no tan alejada de este tan cálido lugar, ooh, mi amada tierra, ¡mi amado paisaje natal y su gente! —, su forma de entonar, exagerada y teatral se combinaba con pequeños giros y poses dramáticas que daba, como si estuviese dando la presentación de una afamada obra de teatro. Carmen, en cambio, permanecía tranquila y sin demasiado movimiento más allá de los característicos giros y poses de su amiga de cabello rubio, rubia que representaba la energía y el brillo de las dos. Carmen en cambio era más calmada, se limitaba a tomar una postura pasiva frente a la situación que tenían, sin bajar la guardia ante una posible agresión que la contraria pudiese llegar a ejercer.

Una vez la soltó y tuvo la gran oportunidad de saber el nombre de la chica, una pequeña estela de alegría iluminó su interior. Shirohime tomó aire, suspirando con emoción y la expresión en sus ojos de una chica fascinada por aquello que veía mientras una pequeña y sonora palmada se presentó, la chica no dudó en juntar con fuerza sus dos manos de la emoción que presenciaba. Su rostro, con un leve tono carmín y los ojos enamorados, mostró su boca ligeramente abierta. Estaba feliz, tan feliz que podría ponerse a bailar en ese preciso instante y no sentirse culpable por ello en ningún momento, — ¡Kagura! ¡Que nombre tan precioso, tan hermoso! ¡Siento como si al escucharlo una gran fuente de calor inundase todos y cada uno de los poros de mi hermoso y perfecto cuerpo! ¡¡Ooh~!! ¡Kagura! ¡Que bello suena, es el nombre de una utopía! ¡De mi fantasía! ¡Kagura, mi ansiada y amada musa de los sueños! —, la rubia se alejaba mucho del concepto de una persona normal. Era una chica excéntrica de los pies a la cabeza, su forma de comportarse era exagerada y a la vez natural, ya que creía y se metía en el papel que esa, era la verdadera esencia de la chica de cabello rubio. Y al oír la modestia y forma de comportarse de la otra, una de sus manos apuntaba con los dedos abiertos y estirados hacia su boca mientras alzaba el pecho y, — ¡Nihahahahahahaha! —, su excéntrica y para nada usual risa, su carcajada se hizo notar en un ambiente de dos chicas unidas o atadas por un capricho o la excentricidad de alguien más, ya que, ahora que tenían la oportunidad de hablar, deseaba que el momento se extendiese todo lo que pudiera.

— Mi querida Kagura, pedir normalidad contando con semejante belleza equiparable a la de un ángel es pedir a la cascada que no caiga. ¿¡Es que acaso no lo ves!? ¡Mi Kagura! ¡Tienes una belleza que me deja de piedra! —, desde su corazón lo que buscaba era decirle un cumplido. Estaba muy feliz, con un gran calor en el pecho y una invasión de alegrías por tener la oportunidad de conversar con ella incluso si solamente la conocía desde hace poco más de unos minutos.

La rubia entre poses dramáticas y tonos exagerados se expresaba y para finalizar la pequeña obra, decidió, responder la pregunta final, — Oh... ~ Mi querida Kagura, decirte que esperaba al destino para conocerte sería algo tan encantador, ¡pero seré franca contigo y honesta desde el fondo de mi alma! ¡Desde los pies a la cabeza, porque tú mereces que te sea sincera y te diga lo que verdaderamente siento desde dentro hacia afuera! ¡Desde las sombras hasta el sol! —, una de sus manos fue en dirección a su cabello y lo batió con elegancia mientras lo complementaba con un sutil movimiento de cadera y un guiño ligeramente coqueto, — Estaba pasando el rato, ru-ha. No tenía nada que hacer más que buscar algo de comer para saciar y cumplir con las reservas alimenticias que mi belleza exige, ya que alguien como yo... merece ser tratada y cuidada como a la misma realeza. Yo, Shirohime, no acepto menos que un banquete digno de reyes, alfombras y trompetas. —, ahora se puso de puntillas, alzó el pecho y una de sus manos con los dedos extendidos apuntó hacia su boca para comenzar a reír, — ¡Nihahahahaha! —, después de eso hizo otro movimiento de cadera, batió su cabello nuevamente con una mano y su mirada, decidida, se enfocó en Kagura.

— ¿Y tú, mi querida Kagura? ¿Que es lo que atrajo a mi querida musa a este lugar? —, tenía mucha, pero mucha curiosidad por saberlo y escucharlo directamente de la boca de la otra.


RE: ⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Kagura - 22-05-2026

Debía reconocer algo la chica sí era elocuente, por no decir absolutamente hiperactiva. Cada palabra que salía de sus labios parecía formar parte de una obra de teatro improvisada, en donde cada pensamiento escalaba de una manera tan exageradamente cómica como peligrosamente seria. ¿Esta era su esencia verdadera? era como observar una tormenta de emociones danzando sobre un escenario invisible, imposible de ignorar o de admirar. Llevé una mano hacia mis labios para ocultar la sonrisa exagerada que comenzaba a dibujarse en mi rostro, mi cuerpo comenzó a temblar por contener la risa me resultaba inútil intentar esconder aquella reacción.

Aquella joven doncella, que por alguna razón desconocida como había logrado provocarme lágrimas, era un completo misterio para mi. ¿Quién demonios lloraba al encontrarse con una desconocida? Y aun así allí estaba yo, sintiendo un extraño nudo en el pecho mientras la observaba desenvolverse con una energía casi absurda. Realmente aquella chica era un espectáculo viviente, una caja de sorpresas imposible de predecir, tan caótica como fascinante y quizás justamente por eso resultaba tan difícil apartar la mirada de ella.
Cuando comenzó con los elogios apenas escuché mi nombre, cuando no pude evitar soltar una risa suave y contenida. —Jajaja…espera— Mi diestra cubría parcialmente mis labios intentando asimilar cada una de sus palabras. La manera en la que se expresaba por un nombre tan sencillo como el mío me resultaba tan exagerada pero a la vez adorable.Sin embargo, conforme sus cumplidos avanzaron a dirigirse hacia mi apariencia, la calidez invadió lentamente mis mejillas haciéndome sonrojar por cada palabra.

Estaba acostumbrada a miradas lascivas, a comentarios grotescos disfrazados de halagos vacíos, a personas que observaban solamente mi cuerpo con deseos egoístas ocultos tras una sonrisa tan falsa. Pero Shirohime era distinta, Ella me contemplaba como si estuviese frente a una obra celestial, como si cada rasgo mío fuese digno de admiración pura, una mujer totalmente decente.

La risa fue apagándose poco a poco mientras el rubor se extendía hasta mis orejas. Sentí un escalofrío recorrerme desde la nuca hasta la espalda, haciendo que mis hombros se tensaran ligeramente —Espera… yo…— Tragué grueso incapaz de ordenar mis pensamientos. No esperaba semejantes confesiones y mucho menos a plena luz del día, en un lugar donde cualquiera podría escucharla hablar con aquella pasión desmedida. Mis ojos se desviaron alrededor con cierta paranoia, buscando posibles testigos. Por fortuna, nadie parecía prestarnos atención y eso me hacia suspirar de alivio. Aun así, mi corazón seguía golpeando con fuerza dentro de mi pecho, acelerado por aquella extraña mezcla de vergüenza –*¿Acaso no se da cuenta que soy mujer?*-- pensé un instante mientras la escuchaba hablar mas y mas.

Cuando escuché sobre su verdadero origen, no pude evitar sorprenderme un poco, especialmente al comprender el motivo por el que estaba comiendo sola en aquel lugar tan concurrido y solitario. Por un instante la observé en silencio intentando imaginar lo difícil que debía ser llegar a una isla desconocida sin compañía alguna, claro, tenía a su mascota pero al final el ser humano depende de otro, podía entenderla de cierta forma —Entiendo… así que eres una forastera…— comenté finalmente con algo de nostalgia mientras apoyaba mi sombrilla sobre mi hombro con cierta despreocupación. El viento cálido agitó algunos mechones de mi cabello mientras mantenía aquella expresión relajada —Yo soy de Baterilla, aunque mi abuela vive aquí, Estoy de visita…— añadí con naturalidad sin omitir detalles.

Apenas terminé de hablar, el recuerdo de la brutal paliza que mi abuela me había dado el día anterior atravesó mi mente como un relámpago inesperado. Sentí un ligero escalofrío y terminé soltando una pequeña risa por lo bajo, más resignada que divertida. Definitivamente aquella anciana seguía teniendo una fuerza aterradora pese a la edad —En fin… ¿Qué tal si vamos a otro lugar?— desviando nuevamente mi atención hacia ella mientras hablaba, hice un pequeño gesto juguetón con los dedos, imitando el movimiento ondulante de la serpiente que la acompañaba —¿Te parece si vamos a la playa? Creo que es un sitio mucho más tranquilo para hablar de todo tipo de cosas, jaja…— La idea sonaba tentadora a quedarse aquií rodeadas de ruido y miradas ajenas. Esperando una respuesta positiva, me giré lentamente y comencé a caminar, aunque tras unos cuantos pasos me detuve apenas un instante para comprobar si realmente la chica venía detrás de mí —Ven, Shiro…— murmuré con total amabilidad, acompañando aquellas palabras con una mirada suave y acogedora mientras el sonido distante de las olas parecía llamarnos desde la costa.



RE: ⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Shirohime Hild - 24-05-2026

⌈ Día 43 del año 16
Atardecer
con Kagura ⌋


La compañía ajena, esa dulzura sutil y el solo hecho de pensar que podía ser ella y solamente ella sin que se sintiera abrumada era reconfortante, mucho. Estaba acostumbrada a muchos tipos de reacciones; desde las más sutiles hasta las exageradas que terminaban en aceptación o rechazo, pero la de la dama de cabello naranja era diferente: Se sentía cálida pero sin exagerar. Era como sentarse cerca de la orilla del mar para contemplar como el sol se ocultaba lentamente y el cielo cambiaba de color por cada segundo y minuto que pasaba, era una sensación que no podría olvidar con facilidad e incluso si olvidara su nombre o su cara: Su corazón no olvidaría esa sensación que alguna vez, esta mujer le ofreció. No necesitaba recordarla con exactitud, no necesitaba ser exageradamente correcta sino ser ese huracán de emociones y volatilidad que acostumbraba a ser, y aunque alguien como ella, no pensaba ni ahondaba en el amor sexual a primera vista, creía que el amor se expresaba en múltiple variedad de formas y si su corazón se lo decía...

Podría enamorarse de Kagura.

No era algo sexual ni superficial, se trataba de algo más profundo para ella y que en lugar de algo como unir la carne en una única conexión se relacionaba más a tomar la mano del alma de la chica y esperar, alguna vez reencarnar junto a ella. Le encantaría ser su hermana, su mejor amiga o incluso su gemela, pero le fascinaría y su corazón se anclaba de tal forma a la otra que no podría imaginar un futuro sin ella. Esto era platónico, fugaz y a primera vista: Un flechazo sin razón ni explicación que ni los mismos reyes marinos podrían detener, siquiera algo como la dureza del gobierno podría destruir el aprecio que tiene por ella. Es rápido pero genuino, nació tan pronto y su intensidad la considera equivalente a la cantidad de luz que puede provocar una multitud de estrellas en el cielo, mucho más que el sol.

No, Kagura era su sol.

— ¡Dime, mi Kagura! —, estaba ansiosa por escucharla. Emocionada por saber qué es lo que aquella chica con tanta dulzura podría ofrecerle de sus labios, hecho que consideraba una sinfonía tan dulce como gratificante para sus oídos. Tan sólo pensar en ella le daba ganas de querer bailar, no... no podía resistirlo. Su corazón se lo pedía a gritos, no quería detenerse y mucho menos ahora, ella, ella y Shirohime, — ¡Kagura, mi musa, mi luz y mi esperanza! ¡El sol sobre la playa, la dulzura del mar acompañando la dulce frescura de una salida de enamorados a la luz del sol al caer! ¡No puedo evitarlo, no puedo contenerme, ru-ha! —, se expresaba con alegría y rapidez, cada palabra y oración que le mostraba era desde el lado más profundo y sincero de su corazón, — ¡Quiero que bailes conmigo, Kagura! ¡Bailemos una pieza bajo el cielo y donde el mundo nos contemple! Quiero que tu piel y tu esencia quede grabada a fuego en mi alma, ¡deseo que seamos un único ser bajo el juicio del destino! ¡Kagura, quiero que bailemos hasta desfallecer! —, su propuesta fue arrojada sin miedo ni vacilación e incluso si era rechazada por la otra insistiría. Porque su corazón y su carne se lo pedía, quería entrelazar sus dedos con los de ella y coordinar los movimientos para ejecutar una gloriosa obra de danza, propia de la realeza y del nuevo mundo que deseaba acontecer.

— ¡Sí, te digo que sí! ¡¡Llévame, llévame hasta dónde tú desees, mi Kagura!! ¡Quiero conocer de ti y de tu tierra! Pero no tienes que decirme nada de manera directa, ¡tu cuerpo lo haría por ti! ¡La forma al bailar, al coordinar pasos, al mover cada milímetro de tu cuerpo! ¡Todas y cada una de las cosas me hablarán todo lo que deseo saber sobre ti, mi Kagura! —, no lo dudó ni dos segundos, sus pasos fueron detrás de la otra, la cual la seguía como si de su dulce heroína se tratase.

— Mi mundo es tuyo el día de hoy. —


RE: ⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Kagura - 31-05-2026

Con una discurso que me hizo observarla con cansancion, apenas la conocia y su vocabulario extenso comenzaba a estresarme un poco pero a la vez me hacia totalmente gracia, ¿Porque sera?, Sin embargo al escuchar la pregunta de Shiro mientras nos abriamos camino entre la gente que recorria la zona comercial, algunas de esas personas me saludaban por cariño a lo que correspondia el gesto con una sonrisa. El ambiente estaba lleno de vida; los comerciantes ofrecian los mejor de sus productos, niños corriendo entre los puestos y viajeros observando cada rincon con curiosidad mientras buscaban donde instalarse. Aun asi, mi atencion permanecio centrada en nuestra conversacion, a pesar de que ella hablaba mucho no puede evitar sentirme feliz por su compañia. Recordando cuantas veces habia recorrido aquellas mismas calles durante mis visitas, acompañada por mi hermano mayor en algun juego travieso. Me hizo sentir un leve peso en el pecho, por lo tanto retome de nuevo su pregunta respondi con naturalidad. Naci en Baterilla, aunque mis padres son de aqui...mi abuela vive aqui asi que vengo a visitar cada que puedo Mi mirada se desplazo alrededor de la isla mientras una expresion tranquila se instalaba en mi rostro. No era una respuesta especialmente larga, pero detras de aquellas pocas palabras existian años enteros de recuerdos y experiencias.

Continuamos alejandonos poco a poco del centro de la actividad hasta que el sonido del mar comenzo a reemplazar el bullicio de la multitud. La playa aparecio frente a nosotras bañada por la luz del sol, con el agua brillando bajo el cielo despejado. El viento movia suavemente mi cabello mientras observaba la costa extenderse a lo lejos. Aquella vista siempre conseguia producirme la misma sensacion de tranquilidad. Mientras caminaba sobre la arena comence a desabrochar mi vestido sin preocuparme por nuestro alrededor,  simplemente queria disfrutar un poco de aquel inmenso mar.

Cuando encontre una zona mas apartada de la orilla, deje mi sombrilla a un lado y me sente sobre la arena, invitando a Shirohime a hacer lo mismo. El sonido de las olas acompañaba cada momento de silencio mientras contemplaba el horizonte. Mis manos se hundieron ligeramente en la arena tibia antes de continuar hablando con calma, las olas terminaban por llegar hasta el limite de donde nos encontrabamos, desde ese punto se podia sentir la humedad --Me encanta venir a ver el mar...es mi rutina diaria,¿Dime Shiro...que planes tienes? comente mientras observaba el mar y luego incline el rostro para observarle con curisiosidad. Parecia ser alguien que ha llevado una dura vida, ¿Como ha hecho para sobrevivir? ¿Tendra familia?, le queria preguntar varias cosas pero tenia miedo de lastimar su corazón, nadie sabe lo profundo de una heridad hasta que tocan la superficie.

Finalmente apoye los brazos sobre mis rodillas y volvi mi atencion hacia Shirohime, apreciando su rostro de niña pequeña pero estaba segura que no era lo que aparentaba. La brisa marina continuaba recorriendo la playa mientras el sol iluminaba suavemente todo a nuestro alrededor. Habia algo reconfortante en compartir aquel momento lejos de las multitudes y el ruido. Mi sonrisa se suavizo apenas antes de concluir. Cuentame lo que realmente quieres...¿Cual es tu edad?--Mis palabras fueron sencillas, pero completamente sinceras. Despues de decir aquello, deje que el sonido del mar llenara el silencio por unos instantes mientras observaba nuevamente el horizonte, disfrutando de aquella calma que solo aquel lugar parecia ser capaz de ofrecer.


RE: ⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Shirohime Hild - 13-06-2026

⌈ Día 43 del año 16
Atardecer
con Kagura ⌋


Todas y cada una de las palabras que salían de la voz de la chica de cabello naranja no hicieron más que darle gusto. Estaba muy conforme con la compañía de la otra y deseaba que permanecieran así durante un largo y extenso rato. Si pudiera: Le encantaría viajar de mar a mar junto a la otra persona y que ambas conozcan el fin del mundo, sin pensar en nada más que su placer personal.

Llevó una de sus manos hasta el área derecha del pecho, preparándose para entonar mientras la sonrisa en sus labios se apreciaba y sus ojos se cerraban. Todo ese color que antes presenciaban por el paisaje de enfrente reemplazado por una completa oscuridad. Sus pisadas eran fuertes y sonoras pero tranquilas, iba un poco más despacio que la otra chica— Ah... Baterrilla, ru-ha. —, acentuó un poco la "r" al pronunciar, — Lo puedo entender e imaginar. Visualizar..m como tú, mi querida Kagura, has debido de atravesar una gran variedad de experiencias que atravesaron tu alma y tu corazón. Momentos que han forjado a la persona que eres hoy, ru-ha. Sí... Estoy segura de que puedo imaginar el cómo ha sido tu vida. —, lo que pensaba de ella es que su pasado tuvo que ver con la vida de una chica protagonista de una historia de drama y acción. Visualizaba a Kagura como una bella doncella con un vestido rojo esperando la oportunidad para salir del castillo resguardado por un dragón y luchar en pos de sus ideales y metas. La visualizaba repleta de ovaciones y canciones de gloria y de rebelión. Para ella; ahora mismo se trataba de una heroína digna de recordar y que bajo ningún concepto del mundo deseaba olvidar.

Al llegar al nuevo paisaje su corazón se emocionó. Estaba feliz. Quería demostrar su alegría y al mismo tiempo compartir tiempo con ella. El ruido del mar, ese sonido de las olas percibido por ambos oídos le daba algo de paz a su espíritu. Su amiga, Carmen, estaba de la misma forma. Sentirlo y poder escucharlo le daba ganas de no pensar en nada y saltar a nadar: O mojar los pies en el agua. No importaba. Deseaba disfrutar de esa bella vista tanto como pudiera sin importar lo demás: Por que momentos así de mágicos eran preciados y debía de atesorarlos tan pronto como pudiese.

Shirohime no tardó en seguirla. Pero lo que hizo fue permanecer de pie y abrir los brazos, como si estuviera dando un gran abrazo al mundo, — ¡¡¡Quiero hacer historia!!! ¡Quiero cantar, quiero bailar, quiero demostrar al mundo la grandeza de mi valía! ¡Quiero ser fuerte para poder proteger aquello que amo y ser la mejor en lo que pueda! ¡Quiero esforzarme cada día más! ¡Quiero ser alguien! —, después inhaló una gran bocanada de aire y gritó, — ¡¡¡¡¡¡QUIERO CAMBIAR EL MUNDO!!!!!! —, no importaba. Nada más importaba ahora. Podía estar loca, podían pensar que lo era. Pero para ella era desahogarse haciendo aquello que hacía, por eso después soltó un largo suspiro. Como si se hubiese sacado montones de cadenas que atrapaban y oprimían todas y cada una de las partes de su cuerpo, y después miró a la chica mientras recogía una parte de su cabello detrás del lado derecho de su oreja, — Quiero ser yo. Ver hasta dónde me lleva la vida. Ayudar a los que pueda y dar esperanza a mi modo. Kagura: Gracias. —, esta vez su tono fue más tranquilo y realista. No había una sola muestra de exageración en sus palabras.

— Tengo diecinueve años. ¿Cuántos años tienes tú? Si se puede saber. Aah... que alegría. —, se sentía libre por unos minutos, — Kagura. Eres una gran persona: Tengo buen ojo para ver a la gente de buen corazón y espero que nuestros caminos se crucen más allá de este día y que tengamos la oportunidad de charlar una vez más, ¿me lo prometes? —, le ofreció su mano y más especialmente, su dedo meñique.


RE: ⌈ Amor de Verano — Kagura ☪ Pasado ⌋ - Kagura - 29-08-2026

La brisa marina continuaba acariciando mi rostro mientras permanecía sentada sobre la arena, dejando que el sonido de las olas formarán parte de este ambiente tan alegre, una tranquilidad que no me resultaba incómoda; compartir este momento con Shirohime me resultaba realmente interesante, apenas la conocía y sin embargo, hablar con ella se sentía demasiado natural, estaba bien con ello —Qué raro… —murmuré mientras enterraba ligeramente los dedos en la arena húmeda, mientras observaba el mar.

Mis recuerdos comenzaron a mezclarse con el sonido del mar como siempre, recordé tantas tardes recorriendo aquellas playas, persiguiendo cangrejos con mi hermano o simplemente observando el horizonte junto a mi abuela, eran pequeños fragmentos de una vida que creía perdida, quizás por eso aquella conversación me resultaba tan agradable, como recordar a mis seres queridos.

Supongo que eres de esas personas con las que uno se siente cómodo sin tener que pensar demasiado, eres…como un capibara  —comenté con una pequeña risa tras hacer aquella pequeña comparación — No sé cómo explicarlo… pero siento como si te conociera desde hace mucho tiempo, hablar contigo es tan…familiar y gratificante.

Apoyé la barbilla sobre mis rodillas mientras contemplaba las olas, viendo cómo retrocedían y avanzaba al mismo tiempo . Normalmente me costaba confiar en los demás, pero con ella no sentía aquella necesidad de medir cada palabra —No suelo hablar tanto con la gente acerca de mis sentimientos —confesé abiertamente sin esperar ser catalogada como una asocial…cosa que no lo era, soltando una pequeña risa avergonzada tras darme cuenta que quizas estaba siendo muy transparente…no conocia del todo a Shiro, pero mi verdadero yo soltaba la lengua sin temor.

La brisa agitó algunos mechones de mi cabello mientras volvía a mirar el horizonte, a pesar de que estaba disfrutando la compañía de Shiro, había algo en aquel lugar que hacía que me sintiera un poco abrumada, como si estuviera olvidando algo importante quizás, aun asi, me deje llevar por las palabras de la joven, al enterarme de su edad me sorprendi un poco pues crei que era mayor que ella…al enterarme que teniamos la misma edad, no dude en dejar escapar una leve risa.

Que interesante…jajaja….tengo la misma edad – Mencione entre risa escuchando sus palabras nuevamente, proclamando un juramento que entrelazaba nuestros destinos y futuro, no dude en asentir con la cabeza mientras confirmaba ese pacto entre las dos –Nos volveremos a ver…lo prometo…– sonreí tras elevar mi meñique y entrelazar mi dedo con el suyo, cerrando el pacto entre las dos.

Pero creo que voy a tener que dejarte por ahora…sera mejor que regrese con mi abuela…– Mencione tras levantarme de la arena mientras dejaba escapar un suspiro, recordando que esta mañana me habia escapado de sus regaños sin fin —Me alegra haberte conocido, Shiro. Nos volveremos a encontrar…eso es un hecho, no puedes decir que ya te libraste de mí tan fácilmente —bromeé, dejando escapar una pequeña carcajada, mi mano paro sobre su cabeza y alejandome de pronto, comence mi andar dejando a la doncella en ese lugar, estaba segura que estaria totalmente bien. Finalmente levanté una mano a modo de despedida y comencé a alejarme por la orilla, dejando atrás nuestras huellas sobre la arena mientras el sonido de las olas volvía a ocupar el silencio.