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[Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - Versión para impresión

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[Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - Bertram Gaufrid - 13-12-2025

Invierno, Día 56, Año 16. 20:00

La noche se acerca a la isla, poco a poco la luz se fue extinguiendo y la gente se iba retirando de los campos a sus casas, dando por finalizado el trabajo del día y esperando una noche tranquila de descanso para poder empezar el siguiente día con energía y seguir trabajando. Paulatinamente se podía ver a los agricultores apoyar las azadas en sus hombros y caminar hacia sus casas, dejando los campos vacíos y carentes de voces o sonidos de trabajo, siendo que lo único que se escuchaba era el viento soplando en las hojas y los animales, también recogiéndose para descansar o saliendo a su rutina nocturna. Los campos se ven tremendamente cuidados, cada cultivo cuidadosamente desarrollado, las medidas perfectamente estudiadas, cada planta, cada verdura en su lugar correspondiente. Cualquiera puede ver el esfuerzo de los habitantes en mantener los cultivos en perfectas condiciones, y entre los cultivos un camino claramente marcado atraviesa el campo, uniendo la costa con el entro de la isla, siendo el camino que se usa para llegar a la zona comercial y también a la zona más adinerada de la isla, la zona norte.

Finalmente, tras los últimos rayos de sol alumbren la isla y en cualquier reloj marque las 8:00pm y con un último balido de las ovejas mientras el ganadero las guía hacia su establo, se observa que la noche será oscura, en el cielo, apenas unas estrellas asoman en un oscuro mar negro como pequeños faroles guiando a los navegantes. La luna, el astro más notorio en la noche reflejando la luz del sol, se encuentra bastante oscura, estando bastante avanzado su cuarto menguante a apenas unos días de la luna nueva. A esta hora la temperatura baja ligeramente, llegando a dar un ligero frescor a las personas que se encuentran en la calle, y de fondo se escucha el sonido de los grillos inundar el lugar. Por el camino se ven marcas de un pequeño carruaje, y por las marcas se puede ver que va tirado por dos caballos y bastante cargado, siendo habitual en los carruajes de mercaderes ambulantes o trabajadores que andan viajando a su nuevo lugar de trabajo.

Alrededor de los campos de cultivos, a aproximadamente unos 200 metros, puede verse como una especie de bosque al este y al oeste una llanura sin cultivar, generalmente usada para el pastoreo. Lentamente las marcas del carro se desvían ligeramente del camino yendo directamente hacia la llanura, sin llegar a pasar por los campos y tomando los huecos entre cultivos mostrando el cuidado que tiene el que dirige esos caballos. A lo lejos, en mitad de toda la oscuridad que rodea el lugar, un pequeño brillo anaranjado destaca, tal vez sea un viajero perdido, tal vez un incendio iniciando, desde la distancia es complicado saberlo. Acercándonos a esa zona se puede ver una carreta junto a una pequeña fogata muy bien construida, teniendo en cuenta tanto el viento como el entorno para evitar que el fuego pueda propagarse de forma descontrolada, y junto a dicha carreta se ve dos figuras, un joven, de pelo negro y ojos caramelo, con una especie de guante negro en una de sus manos,  sentado con lo que parece ser un cuaderno y una pluma en la mano haciendo apuntes y dibujos en el cuaderno, y de pie junto al fuego una joven con un par de dagas en su cintura, mirada fija en la lejanía como si esperara algún tipo de ataque. Su pelo blanco ondeando al viento, reflejando la luz de la fogata y de la luna, su ropa elegida para una mejor movilidad, una cicatriz cruzando su ojo izquierdo, seguramente la guardaespaldas del herrero.

Notas Narrador

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RE: [Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - Barald Kane - 13-12-2025


Una ligera brisa al gusto de nuestro querido amigo había refrescado el lugar tras la caída del sol después de dar vida un día más a los cultivos y a todos los trabajadores del campo que día tras día agradecían poder comer caliente y ganarse la vida honradamente con un azadón. Aquella zona del sur de Sorbet era un lugar tranquilo en el que la armonía regia por cada esquina. Extensos campos llenos de cultivos y todo tipo de ganadería enriquecía aquella zona pobre que trabajaba el sector primario para satisfacer así al reino y otras islas cercanas con el esfuerzo y el sudor de cada día. A lomos de una yegua de paso tranquilo un hombre elegante observaba los campos a medida que iba avanzando por el camino que venía de la zona norte, vestido con un traje hecho a medida y unos zapatos hechos con las mejores pieles de la ciudad, bajo su ropa, colgado al cuello, un colgante que le recordaba el porque ha de seguir vivo. Barald llevaba ya un tiempo establecido en el reino gracias a haber hecho crecer su negocio que poco a poco ya iba tomando color y seriedad. Con la soledad que lo solía acompañar en todo su recorrido por el South Blue agarraba con delicadeza las riendas de su nueva adquisición con ambas manos, recubiertas por unos guantes oscuros hechos con la mejor seda.

Llevar ya un tiempo en el reino había logrado que consiguiera ciertas influencias del bajo mundo en la zona y aunque no estuviera al corriente de todo cuanto pasaba por allí ya que simplemente era un simple mortal más, había conseguido obtener cierta información gracias a diversos pagos en metálico a trabajadores del puerto acostumbrados a recibir sobresueldos ¿un clásico no? todo cuanto ves a tu alrededor siempre que sea físico tiene un valor al igual que ciertas habilidades poseen más valor que otras y no todo el mundo es capaz de verlo, ni si quiera de pensar profundamente en ello. Entrando en la diferencia de poder medida por la economía; la vida, al igual que la isla se divide en abundancia y escasez, lo que da a lugar a diferentes estatus sociales y por consecuencia diferentes maneras de vivir, el joven se había logrado colocar en la zona norte, donde la riqueza abundaba y donde estaba teniendo mejores resultados, pero hoy, a lomos de su yegua había decidido salir en la búsqueda de un hombre, un nuevo herrero que había llegado al reino. ¿Su descripción? No eran tan magníficos sus chivatazos del puerto, simplemente sabía que viajaba en un carruaje por la zona sur de Sorbet y que no tenía hogar, era como un herrero nómada, pero no iba a tardar demasiado en encontrarlo, pues estaba siguiendo las ruedas de un carruaje a simple vista pesado por las marcas de las ruedas en el camino. 

Dejando a un lado los cultivos, siguió las marcas del carruaje que a pesar de estar anocheciendo, podían verse bien en el suelo. A lomos de su caballo tomó la bifurcación del camino hacia la llanura, continuando su viaje. A lo lejos pudo observar una luz, no había mucho más a destacar en aquel lugar por lo que, sin distracciones fue acercándose. Estando ya mas cerca del lugar pudo observar un carruaje, la luz cada vez era más extensa a medida que se acercaba y ahora podía ver como el humo sobrepasaba el techo del carruaje, era fuego. Bordeó ligeramente el camino para no aparecer justo por detrás del carruaje y que su intromisión en el descanso del herrero no fuera agresiva, si no más bien, algo tranquilo, como una visita de un hombre que pasea en la noche a lomos de su caballo, que caminaba despacio, sin ningún tipo de prisa y sin levantar ningún tipo de alerta, o al menos, esa era su intención. A medida que se fue acercando pudo ver a dos personas junto a la fogata, al igual que ellos le podían ver perfectamente acercándose.

[Imagen: qc1FCzo.jpeg]

- Disculpen la intromisión, parece están descansando ¿un largo viaje? -

Barald al estar cerca no dudo en hablar con ellos mostrando una templanza amable, con su tono igual de tranquilo y moderado de siempre ¿algún día llegara alzar la voz? tras haber formulado aquellas palabras libero su pie izquierdo del estribo de la silla para elevar su pierna por encima del lomo y así girarse y bajarse de su yegua, quedando frente a aquellos dos dejándola libre y suelta, justo a sus espaldas. Pudo observar bien sus rostros desde aquella distancia, ella de pelo largo y blanco y un hombre, de edad parecida a la suya aparentemente. - Estoy buscando a un herrero habilidoso del que me han hablado, ¿eres tu? - Habló refiriéndose a aquel tipo que sostenía un cuaderno y una pluma en la otra mano ¿esta dibujando? intentó observar el carruaje sin que pareciera entrometido por su parte, pero no podía ver mucho de lo que tenía en su interior, pues para ello tendría que abrirlo, no obstante no se detuvo mucho en mirar el carruaje pues inmediatamente miro hacia adelante, manteniendo una perspectiva frontal de ambos.

Introdujo una mano en uno de los bolsillos del traje y saco un paquete de cigarrillos mientras analizaba a aquellos dos, dando un golpe en la parte inferior del mismo para hacer salir con maestría uno de los cigarrillos, llevándolo directamente a su boca mientras se acercaba a la fogata para agacharse, acercando su cara al fuego iluminando su rostro desde tan cerca, dando una calada que haría prender el cigarrillo, acto seguido, aun manteniendo ambas rodillas flexionadas en el suelo y agachado, giro su cabeza. - Vengo a ofrecerle un trato. - Dijo sin quitarse el cigarrillo de la boca estirando ambas manos con las palmas abiertas hacia el fuego, buscando sentir el calor a través de sus guantes de seda.



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RE: [Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - Bertram Gaufrid - 16-12-2025

Invierno, Día 56, Año 16. 20:00

El herrero se limita a seguir tomando notas, haciendo garabatos que va tachando y volviendo a empezar, como si no se decidiera por un patrón o una forma para su nueva creación, aprovechando la luz de la fogata y la tranquilidad de la noche. De fondo se escuchan los grillos y algunos animales nocturnos, al igual que el soplido del viento entre los árboles dejando una noche de calma perfecta para planificar viajes o trabajar en un nuevo proyecto. La joven junto a la fogata se mantiene calmada y serena, aparentemente con la mirada fija en la dirección previsiblemente más peligrosa, siendo que el bosque podría ser usado como cobertura para acercarse discretamente a ellos y atacarles cuando tengan la guardia baja. Pese a ello es una luchadora bastante diestra, y tiene bastante experiencia en misiones de escolta por lo que está atenta a todo lo que les rodea, y más sabiendo que una vez el herrero se pone a trabajar pierde noción del entorno y no sabe ni donde se encuentra. Lentamente la joven escucha las pisadas de un caballo por el camino que tomaron antes, pero no se gira, permanece quieta observando el bosque con las manos apoyadas en sus dagas, no conoce tanto la zona como para confiar en que no pasará nada así que prefiere estar preparada, y mientras Muramasa permanece enfrascado en sus cálculos y diseños, sin escuchar nada, ni los grillos, ni el crepitar del fuego ni tampoco los pasos de caballo acercándose.

De pronto un misterioso joven de pelo negro aparece en escena a lomos de una yegua, quien se acerca calmadamente a nuestro par de viajeros. Al momento que el joven les habla la joven se da la vuelta, su pelo agitándose con una brisa que se levanta justo en ese momento, y fija la mirada en el joven, desconfiada y sospechando las intenciones del hombre que acaba de presentarse, no es normal que haya gente en la calle a estas horas de la noche. Ante la pregunta la joven, incapaz de hablar, simplemente asiente  manteniendo la mirada fija en el recién llegado, estudiando cada movimiento, cada rincón de su cuerpo en busca de alguna señal si era una amenaza, un viajero perdido o si era alguien imprevisible. En el momento que el pelinegro se dirige a Muramasa Selene le toca el hombro e indica con la cabeza que no le va a escuchar, siendo que empieza a buscar por su chaqueta el pequeño bloc y la pluma que usa para comunicarse.

Mientras busca la joven no pierde de vista al desconocido, ni siquiera se ha presentado y ya habla de tratos, algo que hace que la joven desconfíe todavía más de sus verdaderas intenciones, y que se acerque a ellos en mitad de una noche con apenas luz lo empeora. Finalmente la joven encuentra lo que busca y escribe

-Él es un herrero, pero no tiene tanta fama como para que lo conozcan, eso es lo que lo hace moverse. No te va a escuchar hasta que no termine su diseño, pero te lo dejaré claro, si quieres un trato lo correcto es que te presentes primero.-

La joven entrega la hoja con lo escrito al joven que se encuentra ahora junto al fuego tras encenderse el cigarrillo en la fogata y mantiene la mirada atenta a sus reacciones, escuchando el rasgar de la pluma de Muramasa en su cuaderno mientras a lo lejos se escuchan aullidos tenues, como una pequeña jauría de lobos demasiado lejos para que el aullido se escuche totalmente, pero lo bastante cerca para hacerse notar. La mirada de la joven es seria, no parece tener intenciones hostiles de momento, pero por su postura y su energía se puede ver claramente que es mejor no provocarla, y menos atacar al herrero ya que se toma su trabajo muy en serio.

El fuego crepita pacíficamente, ondulando cada que la brisa lo agita sin llegar a apagarse y mientras Selene se encara al recién llegado Muramasa parece estar en otra dimensión, ajeno a todo lo que hay a su alrededor murmurando palabras ininteligibles e incoherentes mientras arranca una hoja y se agita el cabello como desesperado, parece que no se aclara con el diseño.

Notas Narrador

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RE: [Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - Barald Kane - 16-12-2025


El recién llegado podía sentir el calor de la fogata, era cálido, reconfortante, sus manos empezaban a calentarse a la par que daba unas caladas al cigarrillo en su boca. Observaba a la joven allí presente, escribiendo en aquel papel sin romper el silencio que había en el lugar en el que de momento solo se escuchaba el crujir de la madera al calentarse por el fuego y los trazos del herrero en su cuaderno de bocetos. El herrero parecía no haberse ni si quiera percatado de su existencia, concentrado, como si nada existiera a parte de el y su dibujo, no pudo esbozar una leve sonrisa al ver a un hombre tan dedicado y apasionado con su trabajo. Barald era un buen conocedor del acero y a pesar de no ser tan bueno en ese aspecto, si que era capaz de reparar todo tipo de armas, da igual el tipo, aunque sus habilidades no fueran más que las de un reparador cualquiera, reconocía y apreciaba el trabajo de un maestro forjador. Notó la mano de aquella mujer que se le posaba en el hombro y le negaba con la cabeza acto seguido. Sonrió porque le gustaba lo que estaba viendo, parecía un hombre muy dedicado, aunque le desconcertó un poco que ni si quiera se girara para hablarle cuando se dirigió a el. Pudo ver como aquella mujer escribía en una nota y paciente, esperó agachado en la misma posición en la que se encontraba anteriormente. Estiro su mano para cogerla cuando esta se la ofreció y la leyó. Comprendió al instante dos cosas, aquella mujer no tenía la capacidad de hablar y por eso se comunicaba con el a través de una nota escrita y dos, el herrero era alguien muy dedicado a su trabajo, tanto que podría ser exactamente lo que andaba buscando.

[Imagen: iIYwUsX.jpeg]
- Ruego me disculpes señorita, mi nombre es Barald, es todo un placer. -

Dijo mostrándose serio, pero mostrando un tono tranquilo y apaciguado, agachando ligeramente la cabeza, mostrando respeto y tranquilidad. Aquel lugar era solitario y caída la noche quizá hasta peligroso, percatado del aullido de los lobos; desvió la mirada hacia donde creía que provenían aquellos aullidos, que parecían estar lejos, pero lo suficientemente cerca como para ser escuchados por un oído competente como es el del muchacho. De nuevo, volvió a mirar a la allí presente frente a el para dirigirse a ella y hablar claramente, ya que el maestro herrero estaba ocupado y entretenido tirándose de los pelos de la cabeza y haciendo una especie de ruidos que no lograba comprender. - Me dijeron que hace poco un herrero nómada había llegado al Reino de Sorbet, así que he venido a buscarle por un motivo. - Dijo el muchacho para ahora, retirar el cigarro de su boca mientras sentía como su parpado empezaba a temblar, algo incomodo pero le solía pasar normalmente, aunque a ojos de otro ni si quiera se notaria , echando el humo hacia un lado para no echárselo en la cara a la chica. - Tengo algunos encargos aquí en el reino y puedo ofrecerle un buen trato a cambio de que el fabrique armas para mi, he venido para ver si puedo contar con sus servicios. Os ofrezco cobijo y un lugar donde poder fabricar todo tipo de armas, además de los pagos pertinentes que por supuesto negociaríamos. -

Tras una leve pausa, cambio de posición frente a aquella mujer, dejando de estar agachado para ahora incorporarse y quedarse completamente de pie, cerca del fuego. - Solo soy un comerciante, espero no haberlos incomodado al aparecer así de repente. Esperare paciente a que termine su trabajo, no tengo ninguna prisa, si me permite acompañaros claro esta, aunque no os recomiendo acampar a la intemperie muy a menudo por esta zona, hay lobos. - Se mostró educado y tranquilo, no pretendía ser hostil con aquellos dos ni tener ningún tipo de enfrentamiento, aunque quien sabe lo que puede pasar.



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RE: [Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - Bertram Gaufrid - 18-12-2025

Invierno, Día 56, Año 16. 20:00

Los aullidos se mantienen audibles durante un par de minutos, casi parece que están escuchando una disputa entre dos manadas diferentes o es una manada comunicándose para la cacería, sea como sea no es algo que pueda ser una amenaza inminente, además, pese a su aspecto y a trabajar para un humilde herrero nómada la joven es claramente capaz de lidiar con unos cuantos animales antes de necesitar ayuda o retirarse, y más teniendo en cuenta que su especialidad son golpes ágiles y certeros a zonas letales, siendo terriblemente letal en caso de combatir por su vida o la de su empleador. Tras entregar la hoja Selene mantiene vigilado al desconocido, sus oídos atentos a los alrededores al igual que su olfato, siendo que al contrario que su voz, esos dos sentidos están bastante más desarrollados. El viento sigue soplando con calma, una ligera brisa suficiente para poder hacer que los que tengan un olfato más desarrollado puedan notar la presencia de los tres sujetos junto al fuego.

La albina mantiene la mirada fija, las manos preparadas para pelear en caso de que el pelinegro se pone agresivo o intenta algo que no debe, pero parece ser que no será necesario. Ante las disculpas de nuestro querido desconocido acompañado de su presentación la joven respondió con un gesto similar al de Barald mostrando respeto por alguien que finalmente se ha presentado antes de pasar al tema en cuestión. Muramasa parece más concentrado aún, sus trazos más suaves, y nuestro amigo Barald si presta atención puede escuchar como el rasgar de la hoja ahora es mucho más delicado, preciso y concreto, parece que nuestro herrero está terminando el diseño. Mientras tanto Selene por su parte escucha atentamente las palabras del joven, con una cara inexpresiva y una postura recta, espalda erguida y manos todos sus sentidos atentos a cualquier señal de peligro.

Con un chasquido de la hoguera se acompaña un nuevo sonido, cercano pero aún escondido, como si fuera una bestia acechando para cazar. No es un aullido, ninguno de los presentes logra identificar del todo el origen del sonido, como si fuese una criatura conocida, pero al mismo tiempo no parece ser nada de este mundo, como si algo o alguien haya distorsionado el sonido para que no se identifique. Conforme Barald va hablando la joven peliblanca va escribiendo en su cuaderno, respuestas a cada una de sus frases, ordenadas y concisas, no tiene la soltura de poder hablar por lo que para agilizar la conversación ha desarrollado la capacidad de sintetizar de forma comprensiva y completa todo lo que tiene que decir, y más cuando tratan varios puntos a la vez o es algo bastante extenso.

-Es raro que hayan mencionado su presencia, literalmente acabamos de llegar a la isla por lo que o bien sabían de antemano de nuestra llegada o tienen una red de comunicación muy extensa y bien preparada. Como dije no es un herrero conocido por lo que es raro que lo mencionen siquiera, lo normal es que tengamos que ir a la plaza y atraer a clientes. No necesitamos un local, realmente ahora andamos viajando para poner a la venta lo que ya está forjado, de necesitar forjar más acudimos a una forja y acordamos un beneficio mutuo con el dueño para poder usar su local. Si quiere puede deciros qué busca exactamente, tal vez lo tengamos ya forjado y se ahorra tiempo y dinero. Respecto a los peligros de acampar y los lobos no se preocupe, se necesita una manada realmente inmensa para que yo tenga problemas con ellos, no son tan peligrosos como una auténtica guerra.-

La joven entrega la hoja a Barald al mismo tiempo que el herrero se detiene, mira su boceto y finalmente parece satisfecho con el resultado, aunque permanece sentado y en silencio alza la vista y ve a su acompañante tratar con el joven y sabe que ella es perfectamente capaz de lidiar con ese tipo de cosas, al menos hasta cierto punto. En un momento la joven alza la vista hacia el camino, como buscando algo aunque no se ve nada en el camino, solo tierra y la oscuridad de la noche, luego la regresa a Barald esperando su respuesta.

Notas Narrador

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RE: [Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - Barald Kane - 21-12-2025


La mujer guardaespaldas del herrero parecía ser diestra en combate a simple vista, portaba dos dagas y un pelo blanco bastante bonito ¿sería bueno tenerla de aliada? quizás, aunque no tuviera la capacidad de hablar podría ser de utilidad. Tras las palabras de nuestro querido amigo, pareció verse más tranquila aunque igualmente alerta, nunca esta de más estar preparado para cualquier situación y aquella mujer, al menos, lo parecía ¿sería tan diestra en combate? mientras ella escribía en el cuaderno, Barald simplemente se limitó a esperar. En ese tiempo de espera pudo percatarse de algo aunque no con demasiada claridad. El aullido de los lobos había terminado y daba pie a escuchar nuevos sonidos cerca de donde ellos se encontraban donde el silencio se hacía notar a excepción de cuando el mismo hablaba, no obstante no pudo identificarlo. Era algo extraño y no parecía estar muy lejos ¿será que los están vigilando? Tomo la nota de la mujer con gusto con su mano derecha cubierta por su guante de seda y la acercó ligeramente para poder leerla mejor. Tras aquello, elevó su mirada del papel para ver como el herrero al fin mostraba algo de interés en lo que ocurría a su alrededor, parecía haber terminado su boceto.

[Imagen: eCZo7u7.jpeg]
- Te hablaré claro respecto a una cosa -

El chico dio una calada al cigarro que ya estaba próximo a terminarse, echando el humo hacia un lado sin dejar de mantener contacto visual con aquella mujer. - Vuestra llegada a esta isla es interesante, en el puerto se habla de todo cuanto es de interés común y un herrero con una gran cantidad de armas en un carro con ruedas es un blanco fácil. Yo he logrado localizaros porque me interesa su trabajo y no tengo intenciones de robaros ni de haceros nada, pero cualquiera de los criminales de la zona podría tener la misma información que yo y usarla de malas maneras. No es cuestión de que sea famoso o no, es cuestión de que tiene cosas de valor y sus manos valen dinero, no se ven tantos herreros por aquí. - Todo cuanto estaba diciendo era cierto, cualquier cargamento interesante que llegará a la isla era algo comentado entre los marineros y demás trabajadores del puerto y la información al final es una buena moneda de cambio, si tienes la información correcta claro esta.

- Creo que tu negativa es porque no estáis valorando bien la situación joven, os ofrezco un lugar donde estableceros para que dejéis de acampar y de viajar de un sitio para otro, venderé esas armas que vosotros tenéis disponibles además de las siguientes que fabricareis, tengo suficientes clientes y no solo eso, si quiere ser reconocido como herrero, yo puedo proporcionarle más visión de negocio y más ventas para que el simplemente se dedique a hacer lo que sabe hacer, forjar, y tenga una vida mucho más cómoda y tranquila para poder llevar a cabo su trabajo. Yo os ofrezco un trato, si bien estáis en total derecho de decir que no a mi propuesta, solo pido que lo valoréis, seguro podemos llegar a un acuerdo en el que todos salgamos beneficiados. También en lo personal, estoy buscando una katana para mi, seguro tiene algo que llame mi atención. -  Barald era un hombre visionario al fin y al cabo, sabía que necesitaba a un buen herrero para llevar a cabo su magnifico plan empresarial pero todavía no podía permitirse el lujo de conseguir uno con renombre, en cambio este chico de ahí si que podría ser alguien a quien tener bajo sus servicios. Le ofrecía seguridad, estabilidad, no tener que hacerse cargo de las ventas y poder ganar más fama como herrero, según la calidad de sus armas, todo a cambio de un beneficio común para ambos ¿podría llegar a convencerle?



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RE: [Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - Bertram Gaufrid - 26-12-2025

Invierno, Día 56, Año 16. 20:00

La joven guardaespaldas mantenía la postura y guardia alta, pues si bien el joven Barald no mostró intenciones hostiles ese último sonido no parecía ser buena señal, además de que no descartaba que pudiera haber más gente en la zona, y no podía saber cómo se comportarían los demás. Por su parte Muramasa se estiraba y bostezaba con total tranquilidad, ajeno a lo que escribió Selene pese a que se hacía una idea conociendo su carácter y lo sospechosamente oportuno que fue todo el encuentro. El misterioso sonido sigue sonando, y a pesar de mantener la distancia se percibe que se está incrementando en cantidad, siendo que parece que varias criaturas se están reuniendo, seguramente una manada de lo que sea que genere ese sonido para iniciar una cacería nocturna. Selene no confía del todo en el pelinegro, quién lo haría en una persona que aparece en mitad de la noche, sabe que uno de los presentes es un herrero y propone un acuerdo sin apenas conocerse.

El viento sigue soplando a pequeñas rachas, suaves y frescas, lo idóneo para hacer que sea una noche perfecta para una paseata o un entrenamiento, sin embargo, la situación en la fogata no parece inclinarse por ninguna de esas dos opciones, sino que más bien parece que va a ir por un camino intermedio aunque depende de cómo actúen los protagonistas de la escena. Barald parece no estar dispuesto a rendirse, responde a las palabras de la joven con calma y precisión, cómo alguien que está acostumbrado a negociar y llegar acuerdos en diferentes tipos de circunstancias. Sin embargo, sus capacidades pueden servir con otro tipo de personas, pero Selene y Muramasa tenían bien claros sus planes y no sería fácil convencerles de variarlos. Conforme Barald habla el sonido parece acercarse y nuestra querida guardaespaldas lleva automáticamente sus manos a la empuñadura de sus dagas, lista para actuar en cualquier momento.

La situación se vuelve peliaguda cuando la joven hace eso, al tener las manos en las dagas no tiene forma de responder a Barald, y no puede soltar las dagas, está lista para actuar en caso de que la fuente de esos sonidos termine por ser una amenaza, siendo que antes muere que dejar de hacer su trabajo voluntariamente por distraerse, confiarse o por miedo. El herrero se levanta y se estira tras guardar el dibujo en un bolsillo empezando a caminar con calma y parsimonia hacia la fogata, acercándose a Selene y Barald, no por miedo pues confía plenamente en la joven peliblanca para lidiar con los conflictos físicos, sino para sustituirla en la conversación ya que ahora mismo no podrá. Los ojos de Muramasa recorren totalmente la silueta de Barald, analizando sus capacidades aproximadamente en función de varios detalles, ya que si algo caracteriza a este herrero por encima de otros es que no hace simplemente armas, no fabrica en masa para vender a todo el que entre, prefiere tardar más en prosperar pero hacerlo con un nombre que signifique calidad, siendo que cada una de sus armas ya vendidas fueron hechas a medida.

Ciertamente, tiene algunas espadas sueltas que no tienen dueño y a veces forja armas por poner una idea que tiene a prueba, pero cada idea tiene un condicionante que debe cumplir aquél que quiera usarla por lo que no se la vende a cualquiera. Muramasa solo conoce la herrería, pero desde siempre tuvo una extraña capacidad de ver las capacidades de los guerreros que le pedían un arma y siempre hacía el arma más apropiada para cada uno, siempre que le dieran libertad y no exigieran un tipo de arma incompatible, aunque nunca obliga a nadie a hacerle caso. Tras escuchar las palabras de Barald Muramasa lo mira con calma y dice con una voz más fuerte y grave de lo que su aspecto da a ver

-Disculpe señor, no es que no veamos lo que ofrece y si fuera un herrero que busca vender en grandes cantidades ciertamente su propuesta es perfecta, quitando el hecho de que apenas nos conocemos y no puedo confiar plenamente en su buena voluntad solo basándome en el beneficio mutuo. Mi meta es crear armas personalizadas y a medida, que se adapten a las capacidades del cliente, siendo que muchas veces ellos mismos no saben qué tipo de arma les sacaría más potencial. Mira la joven que me acompaña, sus antiguos maestros insistían en un arma pesada, destinada a soldados con fuerza, sin embargo todo en ella la hace una peleadora veloz, quien aprovecha mejor armas más ligeras para aprovechar mejor su velocidad. En su caso aún está muy al principio de su camino con la espada, en cuyo caso una katana no es una mala elección, sin embargo debería estar atento a cómo evoluciona y buscar un arma apropiada. Mi negativa es mayormente porque mi objetivo es llevar mi arte a todo el mundo, no quedarme en un sitio y que vengan a verme, tómelo como que seré un herrero errante, kupo.-

En ese momento se escucha como la manada de bestias que se escuchaba empieza a avanzar hacia el campamento por lo que Muramasa con calma se acerca a su carro y saca una katana del mismo, prácticamente recién forjada y esperando un dueño. No es de los trabajos que menciona Muramasa que son hechos a medida para un tipo de espadachín, es una katana versátil que se adapta a varios estilos. Tras eso le tiende la katana al joven y dice

-Si ayudas a Selene a pelear con esas bestias puedes quedarte esa espada, está hecha de manera especial para que se adapte y evolucione con su dueño, kupo.-

Notas Narrador

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RE: [Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - Barald Kane - 27-12-2025


Habían sido varios los intentos y lejos de intentar seguir negociando empezaba a barajar otras opciones más ... ¿efectivas? analizaba a la allí presente frente a el que a pesar de parecer diestra en combate no parecía que fuera a ser rival para Barald que una vez más se mostraba serio y tranquilo, mostrando una enorme serenidad en su persona. Mientras el herrero ahora tomaba la palabra el muchacho lanzaba la colilla del cigarro al suelo y aplastaba el mismo con la planta del pie, percatándose de los ruidos animales que parecían estar cada vez más cerca. - ¿Muy al principio de mi camino de la espada? - Aquello solo le indicó algo. - ¿lo dice enserio? - Hablaba consigo mismo mientras el herrero con buenas palabras se negaba a trabajar para el, al igual que le infravaloraba como espadachín, incluso diciéndole algo como que una katana es una buena elección para el. El muchacho inmediatamente dejo de prestar atención en el herrero para voltearse hacia donde provenían los ruidos. Eran como ladridos, sonaban agresivos, sedientos de carne ¿una manada de lobos? últimamente se habían avistado algunos acechando en las granjas a animales indefensos por lo que probablemente, varias manadas se habrían acomodado en la zona.

La yegua de Barald alertó a los allí presentes con un bufido corto pero potente, elevándose con tan solo 2 patas en el suelo mostrando su miedo. Las bestias habían llegado al "campamento" y de manera lenta, se acercaban a la fogata. La claridad del lugar no es que fuera idónea para un combate sin embargo Barald no tenía ningún tipo de problema en pelear puesto que con la luz del fuego era más que suficiente para poder ver y además, simplemente eran unos lobitos. Estiró su mano izquierda para tomar la katana que el herrero le entregaba y sin pararse ni si quiera a mirarla agarró con su diestra la vaina para de esa manera, desenfundar el arma en cuestión, acomodando la vaina a su cintura. Pudo sentir algo diferente en el arma, tenía un peso quizás por encima del promedio y sus acabados eran excelentes, pero había algo más en ella, su acero era, distinto. El muchacho sabía apreciar un buen arma con simplemente tocarla y a pesar de no haber prestado atención al tomarla, no pudo evitar percatarse de la majestuosidad de la misma, que lo sorprendió gratamente. Sin duda alguna, no era una katana normal y corriente.

[Imagen: wKaNqaM.jpeg]
- Este arma no tendrá mejor dueño que yo, se lo aseguro. -

Dijo echando la vista atrás para dirigirse al herrero. Movió ágilmente su nuevo acero con su mano izquierda, colocando su arma de lateral y emprendió una carrera directamente hacia las bestias, sin mayor temor alguno. Barald era un buen adepto espadachín entrenado y ahora aquel hombre podría verlo con sus propios ojos. Los lobos, al ver su nueva amenaza de pelo negro se lanzaron a por el, a lo que inmediatamente el chico efectuó dos cortes a los dos primeros haciendo gran alarde de su flexibilidad a la hora de atacar y de su gran manejo, cortando las dos primeras cabezas de la noche con dos cortes rápidos y manchando su arma de sangre, aunque no su ropa que de momento permanecía impoluta. Detuvo su paso frenándose contra el tercer lobo que estaba mas rezagado que el resto, volvió a girar la posición de su arma, esta vez colocándola verticalmente con la punta hacia arriba y comenzó a caminar de lado, escorándose un poco. El lobo se lanzo a por el con intención de comérselo e inmediatamente su vida acabaría con otro corte rápido y con gran destreza directo al cuello, cortando la cabeza del tercero. El arma estaba bien afilada y hacía ver la carne y el hueso como si fuera mantequilla. Tras aquello, ondeó de nuevo su arma salpicando la sangre que quedaba en su hoja.

Fue en ese movimiento cuando se dio cuenta de algo, un leve destello en la hoja cerca de la empuñadura le llamó la atención, noto diferente aquella parte del filo de su arma así que se paró a mirarla mas detenidamente, leyendo un grabado en la misma y guardándola tras aquello en su vaina. Nishiki era el nombre de su nueva arma, que según el herrero, se adaptaba y evolucionaba con su dueño. Se acercó esta vez al caballo tras acabar con la amenaza sin la necesidad de que la mujer de pelo blanco tuviera que actuar, no era necesario. Acaricio la cabeza de la yegua mostrándola tranquilidad para que no estuviera tan nerviosa la cual pareció agradecer el gesto agachando ligeramente la cabeza. - No insistiré más con mi oferta, tiene sus propios planes y los respeto herrero errante. - Dijo el muchacho para ahora subirse a lomos de su yegua para proceder ahora con su camino de vuelta, no sin antes despedirse - No cambie de opinión porque mi oferta ya terminó, ahora siga su camino del herrero. - Tras aquellas palabras desvió su mirada hacia la mujer de pelo blanco a la que permaneció mirándola mientras el caballo andaba cerca de ella - Hoy te robe el trabajo, espero no seas rencorosa conmigo. - Dijo el muchacho para tras aquello, poner rumbo hacia su nuevo destino junto con su nueva arma y el colgante de su pecho que rebotaba a medida que el caballo daba un paso.


Nishiki
Off
Karmas activos



RE: [Aventura Tier 1][Presente Absoluto] El viaje de un herrero - PX-3 - 27-12-2025

Al no tener combate, como dicta la guía de temas, la recompensa se divide a la mitad. 


✓
Aventura Tier 1: Completada

NARRADOR (Bertram):

— Puntos Mugiwara: 6 / 2 = 3

— Puntos de Rol: 10 / 2 = 5

— Berries: 15.000 / 2 = 7.5000



PARTICIPANTE 1 (Barald):

— Puntos Mugiwara: 5 / 2 = 2.5 (2) El redondeo siempre es al alza, pero en este caso al igual la recompensa del narrador se toma el redondeo menor.

— Reputación: 10 / 2 = 5 + 15 = 20

— Berries: 10.000 / 2 = 5.000



STAFF DE NAKAMA NO MI