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Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Versión para impresión

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Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Maki D. Zen'in - 10-12-2025

Casi nunca Maki aceptaba misiones como esta, era extraña, fuerza de lugar y sinceramente no sabia nada de infiltrarse. Era ruidosa, escandalosa y se aburría rápido, ahí esperaba sobre un árbol y desde la distancia podía ver a la otra que habían contratado para acompañarla, era súper simple, saltar sobre un pequeño tren, sentada aburridísima como un percebe adherido a una bañera quiso agarrar la guitarra pero Uker le solicito, no… le exigió que dejara de pensar en solo tocar y se concentrara esta vez en lo que le pedían… amurrada, con las mejillas infladas se cruzó de brazos y puso sus manos detrás de la cabeza para apoyarse en el árbol… movía la pierna en vaivén esperando y esperando… a lo lejos apenas distinguía a la otra que habían contratado… su nombre?... ni hijo puta idea.
 
Debía al menos alzar la mano para saludarle?... que le importaba, solo necesitaba que hiciera su parte, ayudarle a desenganchar un vagón, knockear al chofer y salir por patas. Súper simple. Entonces estuvo a punto de dormirse y caerse cuando escucho el pitido… uno poderoso, la locomotora era… tan grande? Da igual… se paro, oculta entre el follaje y miro a su compañera, se preparo también… vio como paso el humo de la locomotora y salto… mierda no veía nada… cayo y se rompió algo bajo sus pies… un polvo blanco salio disparado a todos lados y sintió con fuerza como algo cayo sobre ella lanzando mas polvo blanco por todos lados… maldición, respiro el amargor de todo y tosiendo descubrió que la otra estúpida cayo sobre…. Oww…. Wow…. Que mierda… el mareo… que era esta cosa… dos cajas rotas denotaban el contenido… que era?...
 
MALDICION…
 
Maki se tapó la boca rápidamente e intento salir del vagón en movimiento pero tropezó con el cuerpo de su compañera, no veía nada de nada entre la nube de… estupefacientes? Era el cargamento de un capo de la droga que fabricaba en pocas cantidades smile, solo dos cajas, pero reventadas inicio una nube de mierda alucinógena terrible.
 
—APARTATE BASURA!!! SALGAMOS DE AQUÍ COF COF TRATA DE NO… RESPI… RAR… — La puerta estaba cerrada… Maki comenzaba a perder los estribos hasta que ya harta de la situación aunque solo habían pasado solo catorce minutos reunió toda su furia, su sazón y su animal musculatura y con una poderosa patada hizo pedazos la puerta pero… poco a poco… comenzó a desvanecerse… demonios… se agarró apenas de la puerta del otro vagón y parecía abierta… abrió… la nube poco las siguió y cayo al suelo del siguiente vagón agotada. Intoxicada… disfrutándolo, riéndose, mirando los sonidos y escuchando los colores.
 
—Al fin.. jeje JAJAJAJJA AHAHAHAHAHAHA— respiro algo de aire fresco pero era tarde… miro alrededor, su compañera, que era esto… una especie de camarote de lujo, champaña, una cama de raso rojo, luces tenues y algunos bocadillos, eso si un poco quedaba en el aire de esa maldita droga. Maki apenas pudo gatear y cerra la puerta… un… maldito… desastre.


RE: Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Elara Vangrim - 11-12-2025

Elara realmente no sabía en qué maldito momento había salido todo completamente mal, pero tan terriblemente mal. Ella estaba tan convencida de que esta misión sería relativamente tranquila: era saltar, caer de pie, usar su puntería, ayudar a desenganchar un vagón y ya. ¡Todo era demasiado fácil! O eso era lo que había pensado, ya que se repitió eso mentalmente diez, veinte, cien veces, antes de subirse al árbol dónde debía de esperar la señal. Pero ahora mismo lo único que podía pensar era de que no estaba lista para NADA de esto. Ni para correr detrás de un tren, ni para trabajar con alguien tan ruidosa como lo era la mujer, ni mucho menos para… caer de cabeza en una nube gigantesca de polvo blanco que la estaba mareando desde las pestañas hasta las alas.

Todo lo que pasó después, fue demasiado rápido. El salto, el golpe, las cajas destruyéndose completamente. La nube que se metió en cada huequito de su cuerpo. Y luego, el peso de alguien cayendo sobre ella como si fueran dos sacos de papas que se estaban aplastándose entre sí. Elara tosió, escupió polvo, sintió la garganta arder y los ojos llenarse de lágrimas. Le costó un mundo ponerse de pie, debido a que sus alas se quedaron tiesas, como si realmente pudiera volar para poder salir rápidamente de esa situación.

-¿Q-Qué… qué está pasando…? ¡M-MIERDA…!-

Elara había intentado taparse la boca con los brazos, pero ya era demasiado tarde. El polvo le había entrado directo hasta su pequeña alma. Cada respiración le ardía muchísimo, y cada sonido que sonaba parecía retumbarle en la cabeza y… ¿por qué los colores se movían? ¿Desde cuándo los colores se movían? ¿Quién había autorizado eso? No lo sabía para nada, no entendía nada… más aún cuando era demasiado inocente en muchas cosas.

Ella medió gateó, inclusive hasta medio rodó hasta la pared del vagón, tosiendo como si no hubiera un mañana y como si se realmente estuviera muriendo. La nube era tan espesa que apenas distinguió la figura de la mujer a unos pasos, gritando algo que sonaba como my lejano y inclusive era muy distorsionado.

-¡N-No te veo! ¡No veo nada! ¡¿Qué era eso?!-

Cuando ella por fin logró enderazarse, la otra mujer estaba golpeando la puerta como si quisiera arrancarla de cuajo, y Elara no sabía si ayudarla, rezar o simplemente gritar. El suelo se movía. Todo se movía demasiado. Hasta el aire se movía. ¿Siempre era así? ¿Estaba flotando? No, no estaba flotando, pero se sentía así.

La puerta se hizo mierda hacia adelante de una patada, y el remolino de aire arrastró parte de la nube hacia el siguiente vagón. Elara apenas alcanzó a cubrirse con las alas antes de que Maki se desvaneciera casi encima de ella. Se quedaron así unos segundos que parecieron horas, respirando entre risas nerviosas y tos que quemaba.

La skypiean logró arrastrarse hasta el otro vagón con movimientos torpes, como si fuera un pollito recién salido del cascarón. El ambiente cambió por completo: luces suaves, una cama enorme con sábanas rojas, champaña, bocadillos caros… un camarote de lujo, totalmente fuera de lugar después del caos. Elara no entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando. Todo esto era demasiado para ella. Quizás demasiado para lo que ella comprendía.

Elara cerró la puerta como pudo, apoyándose contra ella con el corazón desbocado.

-¿E-Estamos… vivas? ¿Verdad…? Porque… siento que… Maki… Maki, creo que estoy viendo sonidos…-

Se llevó una mano al rostro, respirando entrecortado, la piel ardiendo, los ojos rojos.

-Juro que… juro que nunca más salto sobre un tren… contigo… o con… con nadie…-

Elara se dejó caer al suelo, todavía temblando, mirando el camarote como si fuera un sueño o quizás su pesadilla.

-Maki… d-dime que al menos… este vagón… no va lleno de más droga… por favor…-


RE: Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Maki D. Zen'in - 16-12-2025

La caída había sido algo graciosa, en otra situación Maki se reiría de cojo… espera… por qué no, Maki se reía ahí entre la nube descuidada, alegre y llena de una diversión difícil de aplacar, todo le causaba una risa tremenda. La droga estaba algo amarga, pero deliciosa, no era peor que otras que consumiera, pero nunca en esta cantidad, se sintió tentada de antes de cambiar de vagón, hundir la cabeza hasta el cuello en la jodida droga, pero no debía bajar la guardia… bueno da igual. El vagón entonces se volvió un animado circo de colores, una cantidad de ruido apabullante y de pronto la puerta cerrada les dio algo de tranquilidad.

La risa se le metía en la cabeza y se mojaba los labios… maldición desde cuando tenía tanta sed, deseaba, refrescarse, beber algo, algo loco, tenía ganas de fiesta. Rodo por el suelo mientras la alada aliada cerraba la puerta media rota.

Se levanto a duras penas, medio gateando hasta lo que parecía ser un mueble con algunos cristales, vasos parecía ser… escucho como bailaba?... no, nadaba? No… hablaba, eso… como hablaba su compañera de fechorías. Eso… —Jejeje… solo espero… que no me de una sobredosis… esto… esta delicioso… hou… mira… esto si es riquísimo.— Encontró lo que parecía ser una botella de brandy, hielo… demonios, era un tren de lujo de algún bastardo rico?... seguro que si… sirvió dos vasos… llevo la botella en su mano y se lo dio a su compañera. —Toma bebe un poco… yo, me serviré un poco también, para aclarar la garganta claro.— Tiro su vaso a la mierda quebrandose en la distancia… su sonrisa y su risita inundaron el ambiente, el calor le ataco, se sentía viva… muy viva como para morir, la adrenalina el embargaba y se empino la botella completamente… bebiendo como si fuera el ultimo trago que tendría en sus manos.

Con un sonoro HAAAAAA… sintió chispitas danzando alrededor, de ella y de la otra… no era fea para nada, radiante, piel inmaculada, labios de rubí, danzantes en la penumbra del lugar, le provocaba como una luciérnaga de pasión. Moviéndose, provocándola… espera a ella no le gustaban las chicas. ¿Porque tenía esos sentimientos?... que mierda… se miro la mano, grande mucho mas grande que de costumbre… woaaa… no estaba en su cuerpo, parecía ser otro. Mierda que era esto. Se sacudió la cabeza bien fuerte… volvió abajar a tierra. —oi oi oi… creo que esta mierda me está afectando… cof cof cof… de más… cof… — se golpeo el pecho para sacarse el mareo, pero se encontró de frente con esos ojos, brillantes, radiantes… irresistibles, esos labios ansiosos de ser amados. Trago saliva, nunca había intentado algo como esto.

Claro que Maki no perdonaba a nadie, nunca jamás, solo que a las chicas solo cuando estaba drogada, bebida o demasiado caliente… se lanzo contra la cara de su cómplice, sus labios se unieron, ella con fuerza deseo comerle la boca con propiedad, su lengua vaticino un encuentro de temer, penetro en la boca de ella a la fuerza y de improviso, la botella cayo rodando y vaciándose por la gruesa alfombra aterciopelada, claro que nunca recordaba algo así por que solo lo hacia drogada de cojones.

—Vamos… descansemos un poco. Déjame verte de cerca cariño— Le acaricio el cabello hacia atrás, sus manos danzaron alrededor de su espalda, sus plumas, su cintura, le atrajo hacia si, sus pechos se unieron y rebotaron entre si suavemente presionándose, apretujándose, Maki tenía experiencia don drogas, una muy amplia y variada, sus armas cayeron al suelo suavemente, mientras de espaldas retrocedía, abrazando suavemente a la muchacha que parecía a su merced.

Trastabillo un poco abrazada de la Skypean, pero pronto la soltó, se sentó en un sillón derrumbada por las risas y la psicodelia y se abrió la chaqueta para tirarla a un lado… abrió las piernas y se palmeo el muslo derecho con energía mientras su otra mano se poso sobre el respaldo del sillón. Solo vestida con su brasier, esperándole, ¿Estaría dispuesta a liberar algo de tensión?... el tren viajaría unas 3 horas más. podrían de echo darle vuelta a todo este desastre.

Maki on drugs



RE: Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Elara Vangrim - 21-12-2025

La mente de Elara en estos momentos ya no estaba funcionando bien, debido a que no sabía qué estaba pasando y lo que conocía, para ella era completamente desconocido. El lugar en dónde se encontraban se notaba que era de lujo, con sus tonos de lujos, colores brillantes y se notaba que el material que estaban utilizando era algo que valía la pena conocer.

Cuando Maki le extendió la bebida, ella lo miró con sorpresa, mientras que veía todo el líquido como si fuera algo sagrado. ¡O algo maravilloso! Una de dos, pero estaba sorprendida de aquello sin duda alguna, o quizás la percepción de las cosas, eran algo inquietantes para ella.

— T-Tienes que cuidarte… no vaya a ser… que las paredes… te digan cosas feas… —alcanzó a decir, antes de que un trago que le prendió fuego a la garganta. Estaba algo borracha, pero la pobre de Elara no comprendía del todo lo que estaba pasando. Era un poco extraño, pero al menos intentaría tener todos los sentidos bien. Dentro de lo posible. Obviamente.

Pero el espacio entre ellas desapareció de manera repentina. Elara vio venir el rostro de la mujer de buen cuerpo, mientras que le brindó un beso en los labios. Eso no lo pudo procesar bien, fue más bien que no supo como reaccionar, se puso roja como un tomate. Sus sentidos estaban por romperse, pero algo tenía que hacer. ¡Algo tenía que hacer! Mientras que, en su inocencia, Elara no entendía qué estaba pasando; su mente solo estaba intentando asimilar todo lo que estaba pasando. No era algo malo, era simplemente… demasiado para ella. Demasiada información que tenia que procesar. Y era algo que ella no estaba acostumbrada. ¡Para nada! Pero tenía que hacer algo. Debía de hacerlo.

Sintió las manos de ella, recorriendo sus alas, y un escalofrío le recorrió la columna, haciendo que sus alitas se erizaran por completo. Estaba confundida que apenas pudo balbucear algo contra los labios de la otra mujer, una mezcla entre una queja y una risa nerviosa que se perdió, estaba algo confundida, pero no podía hacer mucho más. Simplemente intentar lidiar con esa presión que sentía en estos momentos. Era algo sumamente incómodo. Pero tenía que intentarlo.

Cuando Maki se apartó y se derrumbó en el sillón, Elara se quedó de pie, se tambaleaba un poco, mientras que tenía el cabello algo desordenado. Maki, por su parte, estaba actuando demasiado demandante, algo que la propia pelirroja le hizo estar con algo de miedo, debido a que eran muchas emociones y dentro de  todo, la poca conciencia que ella tenía, estaba llamándola.

—E-Eh… creo que… veo a tres… —murmuró Elara, mientras que veía muchas Makis. —Dijiste que descansaríamos… pero me gustaría seguir bailando, ¡hip! —mencionó con una sonrisa, acompañada de una sonrisa inocente, mientras que movía sus alitas de un lado a otro, como si estuviera realmente contenta.


RE: Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Maki D. Zen'in - 02-01-2026

Beber algo tan fino hacia que se le fuera la sangre directamente a la cabeza la rumba, el cielo, la sensación de estar flotando se le fundió con el alma, con el espíritu y se sintió de maravilla. El aire le resultaba dulce, los colores vividos, las curvas… miro a su cómplice y vio sus curvas, un sueño de mujer, se vio a si misma… era horrenda, con la piel marcada, manchada de fuego y de sus propios pecados. Pensó en su pasado en su hermana, en su vengan… que… que… ¿He? Jeje jje…. Jejejejej…. era lo que quería…? Que era lo que tenía el asunto de su hermana… tenía una hermana jejeje… sus ojos cayeron a medio telón.

Mierda… se había acordado y olvidado de todo en menos de un minuto. De toda su vida y sus responsabilidades. El tacto y contacto de ambas se sintió verdadero según ella. o quizás lo leía mal?... no le importaba, por alguna razón sentía que era lo correcto, que lo deseaba, que quería tocar sus labios, sus hermosas alas que le recordaban a ángeles, suaves, aterciopeladas, excitantes. Sus labios apretados. Aunque no compenetrados. Cuando cayo sobre el sillón quiso que sus cuerpos se tocasen… era ultra hetero Maki pero estas drogas… desde que se drogaba últimamente no distinguía nada, se lanzaba a la acción o simplemente a nuevas emociones. Una de ellas era amar chicas, aunque consciente en sus cinco sentidos jamás lo habría intentado, simplemente con sus trastornos producidos por el éxtasis de consumir sustancias le cambiaba el humor… sobre todo… por que

Era hermosa. Una canción hecha cuerpo danzando frente a ella… —Eres hermosa… una sinfonía en movimiento, bailare contigo, a ver si puedo seguirte… pero… sin duda… quiero tocar cada parte de ti…— Maki entonces se quitó la chaqueta, ahí casi desnuda se acerco a su cómplice… pero ho… se quitó los zapatos, lanzándolos lejos entre risitas cómplices, descalza se acercó a Elara, con un una botella de licor en la mano y vio como danzaba sin… música… pero no tardó en descubrir lo que parecía ser una especie de tocadiscos, por ello, tomo el primer disco que había ceca y lo pincho. Suavemente la música se alzó, dominando su cuerpo. Su humor, el fragor que poseía y deseaba aflorar. Cazo a su presa por detrás… le toco el cuello y le alzo la vista hacia arriba… le beso cerca del oído, su lengua quiso probar el sabor de su piel desnuda… su otra mano con el licor deposito algo dentro de su boca mientras la primera mano se dio la vuelta esta vez por debajo de su ala y su brazo para tocarle bajo su pecho… era hermosa, firme, excitante.

Dejo la botella a un lado y el movimiento del tren les ayudaba a danzar con propiedad entre risas y jugueteos… sus manos ahora detrás de la angelical chica se movían aprisionándola, disfrutando de sus suculentas curvas recorrió sus tetas presionándolas un poco sobre la ropa, sus muslos, carnosos y propensos a enamorar seguro a mil y un pretendientes, los colores los aromas, todo se agolpaba en la mente de Maki, revuelta por el efecto de la psicodelia del polvo maldito que transportaban. —Vamos… no seas tímida, también puedes… to…car..me… hacerme… tu… ya...— Menciono acercando sus labios hacia ella, llevando sus manos para dirigir las de ella a su trasero y su pecho.

Su lengua se hundió en los labios de Elara, ahora si profanando sus defensas, queriendo engullirla y provocar deseos de mil sabores por consumir. Era deliciosa, su boca se movía sobre la de ella, Maki movía entonces sus manos incursionando entre las ropas de ella, queriendo encontrar la desnudes debajo de su ropa… su trasero, sus tetas, podía sentir sus pezones endurecidos y se moría por lamerlos. La dejaría ella… de un momento a otro, Maki bajo por su cuello, su clavícula, y pronto llego a la parte superior de sus bustos. con su mano derecha la empujo hacia si alzándola, metiendo su mano desde atrás en el trasero de Elara casi en su entrepierna… Maki miro los ojos fijamente de su amante buscando el permiso y mordiendo suavemente su camisa comenzó a desabotonarla para despojarla de ella y quitarla del camino.

Deseaba meterse en la boca esos pezones duros angelicales, suculentos. Firmes jóvenes y lozanos… su lengua jugueteo un poco con ellos, por los bordes del primero, después del segundo y entonces en el clímax de la excitación y con la respiración entrecortada y agitada se alzo un poco dejándola libre un segundo, para con un movimiento lento, sensual y mientras danzaba… se separó un poco, mirándola por sobre el hombro. Mordiéndose el labio, sensualmente, se quitó el brasier… extendió los brazos y sonriendo a la muchacha decidió entregarse a ella. —Acércate… soy toda tuya por ahora… deseas mas de mi?— Dijo la quemada. Sintiendo el calor subiendo por su cuerpo, excitada. Sudando queriendo ser amada y amar.


RE: Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Elara Vangrim - 15-01-2026

Elara sentía que el suelo era demasiado, pero demasiado blando y que todo daba vueltas de una forma muy loca. La música del tocadiscos se le metía en los oídos y le hacía vibrar hasta las plumas de las alas, pero no era una sensación bonita del todo, era más bien como si estuviera perdiendo el control de su propio cuerpo y eso era algo que a la propia Elara no le gustaba demasiado. Veía a Maki quitarse la ropa y se sentía muy, muy roja, más que nunca. Su mente de pajarito estaba intentando decir algo, como un grito bajito que le decía que esto no debería estar pasando, que ellas no eran eso, pero el alcohol y el ambiente de lujo la tenían toda atontada, y no era algo que la propia Elara estuviese tan acostumbrada de vivir realmente.

Cuando Maki se le acercó por detrás y le tocó el cuello, Elara soltó un ruidito de sorpresa. Sintió la lengua de la otra mujer en su piel y un escalofrío le bajó por toda la columna. Estaba temblando. No era solo por la emoción, era porque tenía miedo de que esto fuera un error gigante. Las manos de Maki se movían por todos lados, tocándole cosas que nadie nunca le había tocado, y Elara solo podía jadear, intentando buscar aire entre tanto perfume y olor a licor.

— E-espera... Maki... esto es... esto es muy raro, nee~ — alcanzó a decir, pero sus palabras se perdieron cuando Maki la volvió a besar, metiendo la lengua de una forma que dejó a Elara sin saber ni quién era ella misma.

Sentía las manos de Maki en su pecho y en su trasero, y aunque su cuerpo reaccionaba porque es joven y nunca había sentido algo así, su corazón estaba muy asustado. Se sentía como si estuviera traicionando algo, como si estuviera haciendo algo sucio que no le tocaba hacer. La forma en la que Maki la miraba, con esos ojos que no parecían de ella, le daba mucha inquietud. Quería decirle que parara, pero a la vez no quería que se enfadara conmigo.

Cuando Maki empezó a desabotonarle la camisa, Elara intentó poner sus manos encima de las de ella, no para ayudar, sino para frenarla un poquito, aunque no tenía fuerza ninguna por culpa de la bebida esa. Sentía el aire frío en la piel cuando la tela se abría y se sentía muy desnuda, muy pequeña frente a una mujer que parecía saber tanto de estas cosas prohibidas.

— No... no sé si podemos hacer esto... creo que está mal, ¿no? Las chicas no hacen estas cosas así... nee~ — murmuró Elara con los ojos llorosos por la confusión, pero Maki ya estaba lamiéndole los pechos y Elara solo pudo arquear la espalda, soltando un gemido que le dio mucha vergüenza.

Era una pelea interna horrible. Su cuerpo sentía calor y cosas nuevas, pero su cabeza le decía "corre, vete de aquí". Cuando Maki se separó y se quitó el brasier, quedándose ahí delante de ella, Elara se tapó un poquito la cara con las manos, mirando por entre los dedos. Verla así, tan segura y tan entregada, la hacía sentirse una estúpida que no sabía cómo reaccionar.

— Estás... estás muy loca, Maki... nee~. Yo no sé qué hacer con todo esto... — dijo Elara con la voz temblando, tambaleándose mientras intentaba no caerse al suelo del mareo.

Sentía que el pecado estaba flotando en el aire de ese tren y ella solo quería que Owen o alguien la sacara de ahí, pero al mismo tiempo no podía dejar de mirar a Maki. Estaba atrapada en una red de sensaciones que no entendía y que la hacían sentir que mañana, cuando despertara, se iba a querer morir de la vergüenza por haber dejado que las cosas llegaran tan lejos en ese sillón de lujo, era una situación que claramente no estaba dispuesta a intentar comprender. Era extraño. ¿Desde cuando la situación iba a pasar de ese modo? No lo sabía. En lo más mínimo.


RE: Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Maki D. Zen'in - 17-01-2026

La magia de vivir como Maki era que era esclava de sus deseos y cada uno de ellos era dominado por el momento en que vivía, si bebía, se drogaba, si esta triste o simplemente eufórica era una especie de Maki diferente. Esta vez, solo deseaba divertirse… no robar, no… follar… maldición que era lo que tenia que hacer?... lo había olvidado, mas aun cuando… tenia a semejante belleza delante de si, como si le ofrecieran un poema para terminar de escribir, era hermosa con cabellos en ascuas como el atardecer… no solía buscarlo, no era lesbiana por elección, pero si por situación y que situación… deseaba consumirla completamente y embriagarse en su carne.

Su ropa cayó al suelo como una bomba, revelando todo lo que el fuego marco. No se sentía especialmente hermosa, pero sí que sabía que era una mujer que por su personalidad era atrayente, eso no lo discutía. Todo era tremendamente sensual en ella, sumisa, nerviosa, esos grititos de sorpresa, le causaban en ella un despertar, el dominar… si bien cuando follaba con hombres no les daba espacio a que se sintieran, bueno hombres… al someterlos a su voluntad y su grado de excitación, sentía que con las mujeres podría llegar incluso más allá. No busca un amor, no buscaba pasión o ternura, solo deseaba tocar el cuerpo de esta mujer, candela pura, pasión… sus dedos recorrían cada centímetro de su piel, cada zona erógena, sus alas, sus tetas, su abdomen, tenía un abdomen tremendamente sexy, no tan musculado, no tan duro. Pero uno que despertaría pasiones en cualquiera.

 Ella hablaba nerviosa, Maki retrocedió un momento en su mente, uno corto pero… suficiente para aflojar… —No te preocupes… deja todo en mis manos, solo… dime si algo no te gusta corazón… y ahí será donde me detenga… — Sus manos volvieron a la faena, no se detendría fácilmente pero creía que sí, la voz de ella le había calado hondo, en sus entrañas, como un pajarillo danzando perdido en una tormenta, pero el oído de Maki era agudo, tanto como para encontrar el estornudo de un ratoncillo en el caos…

Sometida, tensa, llena de dudas, por dios, eso le motivaba más y más, le decía y le gritaba a la señora de las quemaduras que no se detuviera hasta ver a su cómplice de fechorías harta de recibir placer, hasta verla jadeante, sonrojada y extasiada. Sus manos se volvieron a sus alas, la otra a su cintura, besarla apasionadamente era su objetivo, pero se detuvo antes de que ambos labios se tocasen… apartadas las ropas superiores de la skypean, Maki la tomo por debajo de uno de sus muslos y la alzo, quería probar sus pezones… su lengua danzo alrededor de ella, acariciando sus alas, seguro que tenía infinidad de terminaciones nerviosas.

La saliva en sus pechos era un detonante de la lujuria, Maki con cada una de sus papilas quiso distinguir el sabor de la carne de ella… camino poco a poco, arrastrándola hacia el sofá… deseaba… deseaba sentirla suya, quería dominarla y aunque parecía que ella se resistía, lo hacía poco. Lo que motivaba aún más a Maki… —Maldición que hermosa eres… vamos, déjate llevar, no te romperé ni te quietare pedazos amor… solo… tu te llevaras parte de mí. Sin duda.— Dijo mientras se desnudaba parcialmente y acercándose nuevamente a ella la tomaba y la depositaba en el sillón de cuero rojo, elegante, caro, merecido por nadie… con ambas manos unía las tetas de ella para con su lengua pasearse por ellas como si le pertenecieran. —La locura es parte de mí, de ti, de todos, solo necesitamos un detonante y déjame decirte que eres algo que detona algo en mi cariño…— Dijo con un larguísimo guiñar de ojo y sacando levemente la lengua.

Volvió a la botella, el licor era rico, aunque quemaba un tanto en su garganta… sus miradas se encontraron nuevamente, y Maki se acuclillo frente a ella depositada en el gran sillón, se relamió los labios y ahora si volvió a sus labios… se inclino sobre ella, sus labios de miel transportaron a la chica a un pasado, lejano olvidado, donde era feliz, sin cicatrices, sin dolor, con solo amor en el corazón, deseaba transmitirle todo ese sentimiento, su lengua jugueteo entre los sonrosados labios, llenándole la boca de caricias, sus manos aventureras quisieron despojarla de sus prendas inferiores… de descubrir aquel secreto que guardaba para quizás otros, pero Maki era ambiciosa, quería ahora poseerlo.

Sus dedos juguetones sintieron que llevaban casi al sexo de la alada, y sentía como sus dedos surcaban las fronteras del éxtasis, de su respiración entrecortada, paseó la otra mano por la parte baja de su espalda para que no escapase y entonces bajando una vez mas sobre los pechos de Elara, Maki quiso suavemente meter los dedos dentro de ella, lentamente, sintiendo cada reacción, la cantidad de humedad, la fuerza, la pasión y sobre todo cada movimiento que ella podria regalarle… sus pechos eran magnificos, hermosos y sin duda Maki comenzaba a mojarse, sentía como su vagina quería ser explorada, sus dedos penetraron en ella… moviéndose circularmente buscando el placer de finalmente romper la barrera de no retorno, ella se tocaba a sí misma, dejo la mano de la espalda de Elara para llevarla a su vagina, no se penetro a sí misma pero con suaves movimientos circulares comenzó a estimularse… a pensar que esta noche seria especial. Su boca llena de la carne palpitante de ella… quiso… descender… será demasiado lamerla? Demasiado temprano? No quería que llegase a un orgasmo y ella no, quería que ambas disfrutasen. Su respiración entrecortada, medio nublada por el polvo blanco, el licor y el ambiente sentía que lo disfrutaría. Pero algo le decía que tendría algo de resistencia. Mejor… sus dedos se movieron un poco… solo un poco mas profundos… y su lengua… comenzó a bajar poco a poco por las tetas de Elara, por su abdomen, por su ombligo… quería bajar más… hasta su… sexo.

A la mierda el robo...


RE: Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Elara Vangrim - 01-02-2026

Elara sentía que se estaba ahogando, se sentía muy ahogada en ese sofá de cuero rojo que estaba tan frío. Todo era demasiado, era una situación demasiado loca y muy, muy fuerte para ella. Sentía que el cuerpo se le ponía flojo, muy flojo por culpa del alcohol y de cómo Maki la tocaba sin parar. Tenía miedo, un miedo muy grande de lo que estaba pasando, pero a la vez sentía un calor que la quemaba por dentro, un calor que no podía controlar de ninguna forma.

Cuando sintió los dedos de Maki bajando por su vientre, Elara soltó un gemido muy largo, un gemido que le dio muchísima vergüenza. Estaba temblando, temblaba mucho y sus alas golpeaban el sillón sin ritmo ninguno, dejando plumas por todos lados. No sabía qué hacer con sus manos, no sabía si empujarla o agarrarse a ella, porque se sentía muy, muy perdida en mitad de tanto beso y tanta saliva.

— ¡M-Maki! ¡Nee~! Para... es que es mucho... me siento muy rara, muy, muy rara — alcanzó a decir con la voz muy bajita, casi como un susurro que se perdía entre los labios de la otra mujer que sabían a miel y a ese licor tan fuerte.

Sentía la lengua de Maki bajando por su abdomen, bajando y bajando hacia su ombligo, y Elara cerró los ojos con mucha fuerza, con muchísima fuerza porque no quería ver lo que estaba pasando. Cuando sintió que los dedos de Maki entraban en ella, la primera vez que sentía algo tan... tan prohibido, Elara soltó un grito ahogado. Estaba muy húmeda, se sentía muy avergonzada de estar tan húmeda por algo que ella pensaba que era un pecado muy feo y muy malo.

— No... no puedo... nee~... me siento como si me fuera a romper en pedazos — murmuró Elara apretando los cojines con los dedos, porque sentía que si se soltaba se iba a caer al vacío.

Veía a Maki tocándose a sí misma mientras movía los dedos dentro de ella, y esa imagen era muy fuerte, una imagen muy intensa que le daba vueltas en la cabeza. Elara sentía que se estaba deshaciendo, que se deshacía del todo en ese sillón de lujo. Sentía mucha pasión, una pasión que la estaba asustando pero que no la dejaba moverse, y solo podía jadear mientras veía cómo la cabeza de Maki bajaba todavía más, acercándose a su sexo de una forma que la hacía temblar de arriba abajo.

— Estás muy loca... estamos las dos muy locas, nee~... esto está muy mal, pero me siento... me siento que voy a explotar — sollozó con el rostro todo rojo, muy rojo y muy caliente, dejando que su cabeza cayera hacia atrás porque ya no tenía fuerzas para luchar contra lo que Maki le estaba haciendo sentir.


RE: Robo del tren del trafico, Sale mal [+18][Elara] - Maki D. Zen'in - 08-02-2026

Maki se sentía en completo control de la situación de sus deseos y de absolutamente todos los cuerpos en la Habitación-Vagon. Parecía que era una especie de suite de elite, una muy bien adornada, aunque el tren daba vueltas a la isla, era más parecido a algo más destinado al paseo que a otra cosa. Una cosa nueva que tenían para los ricos de la isla, sin embargo, también a veces podían transportar mercancía de manera eficaz.

Sus manos se movieron entre los músculos de ella. no era tan fuerte como Maki pero sentía como se movían temblaban y eran tan inseguros como suponía. Ella cruel se deleitaba con la incomodidad de la alada, invadiendo su espacio personal intimo y muy de ella. su boca comenzó a saborearla, a deleitarse con el sabor de su piel, su cuerpo sobre el del ella le mantenía prisionera en su agarre. Algo escuchaba en la lejanía, en sus recuerdos o no sabía si eran sus propios pensamientos, solo podía pensar en calmar una sed, una de lujuria y de desazón. Una que no podía controlar… por que será? Será el maldito polvo en el que cayeron? Que mierda era. Da igual. El tiempo de pensar había terminado.

Sus dedos, se movieron cono víboras en su interior, abriéndose paso en esa cavernosa humedad que le tentaba… mierda… que húmeda. No era asidua a amar mujeres, se excitaba de sobremanera con un cuerpo definido y una verga decente, amaba ser penetrada, amaba el sentimiento de dominación masculina, pero sin duda muy en el fondo, también podía hacer frente a una chica, ella también lo era, la forma de mover sus dedos, el ritmo, la profundidad, la presión con la que palpa sus carnes, lo sabía todo y era una experiencia… enriquecedora.

—Que estas hablando… no te escucho ni te entiendo…vamos… abre esas piernas para mi… déjame deleitarme con tu carne.— Maki hablaba en serio, el golpe de la caída, el alcohol y la droga provoco un desvarío tal que podía ver los sonidos y escuchar los colores, sin embargo también podía ver el cuerpo de ella pidiéndole más y más, deseando que le tocasen cuando Elara parecía ser sometida en lugar de participar.

De pronto su boca llego… sintió el perfume de un campo de flores, su suavidad danzando entre el terciopelo de los sentidos, su tacto esponjoso, delicado, afectuoso le recibió, La vagina de Elara estaba ahí frente a sus ojos, Maki a pesar de parecer un monstruo no lo era, era presas de sus emociones, de sus sentimientos y como toda mujer sentía que podía dar y recibir amor sin ser criticada. Su aliento se fusiono con la calentura exudante de aquella carne, su cercanía fulgurante le proporcionaba una paz que cambio el ambiente. Maki dejo de tocarse a si misma, y poco a poco, usando sus manos abrió las piernas de la muchacha… esta vez para darle paso a aquel tesoro que muchos buscan, pero pocos están dispuestos a sacrificarse para verlo, para obtenerlo…

Su lengua… tímida, vibrante poco a poco comenzó a penetrar sus labios, primero con lentitud, con suavidad, se movía de arriba abajo volviendo plana su lengua, su saliva abundante se preparo para este momento desde que empezó a tocarse a sí misma su lengua se saboreaba dentro de su propia boca, vaticinando el dulzor de ella. Aquella que tenía retenida. Su interior como lo esperaba era solo miel, su intensa respiración chocaba contra su monte de venus y su movimiento circular le permitía explorar todo el interior de su vagina, sabrosa, llena de fuego y miel… sus labios se cerraban fuerte sobre los labios de ella. y sus dedos poco a poco quisieron acompañarla en dicha travesía, masajeando alrededor de ella su carne abierta para ella… la otra subía poco a poco para agarrar sus tetas, firmes, hermosas, lozanas. No como las horrendas tetas quemadas de Maki. La fuerza de su aliento, de su pasión y lujuria provocaba que mordisqueara lenta y suavemente por todos lados y continuaba lamiendo mas y mas hasta sentir que los jugos de ella le llenaban la boca… sus uñas como garras comenzaron a rasgar poco a poco la piel de Elara y Maki sentía que recién el calor de su calentura subia por su cuello.