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Día 35, Verano
Owen, en sus desventuras como un niño problemático, realiza trapicheos y pequeños robos con Alastor Morningstar, pirata reconocidamente problemático de la isla. ¡Enlace!
Delitos cometidos:
Hurto
Resistencia a la autoridad
Atacar a un servidor público
Año 15
Día 15, Otoño
Owen conoce a Runin Kitay, la misma que lo vio casi en las últimas luego de ser expulsado forzosamente de Isla Tamanegi, su propio hogar. ¡Enlace!
Año 16
Día 30, Verano
Luego de viajar a Isla del Karate, Owen termina en prisión luego encontrar una "tarjeta indecorosa" de un Marine al robarle la billetera. Queda encerrado en la cárcel con Jensen Valentine, pistolero errático e impulsivo. Juntos, escapan de la cárcel y terminan generando un problema peor de la razón original por la que fueron encerrados. ¡Enlace!
Delitos cometidos:
Hurto
Resistencia a la autoridad
Atacar a un servidor público
Alterar el orden social
Destrucción de vía pública
Escape de prisión
Complicidad de escape de criminal peligroso
Día 33, Verano
En una de sus constantes ventas de "productos alternativos" Owen conoce a Helena y Paavo, dos lobos antropomórficos que se encontraban en búsqueda de evitar el sofoco del calor de Isla del Karate. Los tres viajan hacia un cenote conocido por el pelirrojo y, juntos, descubren "los secretos de los cuerpos de ambos". ¡Enlace! Nuevo conocimiento adquirido: "Existencia de razas aparte de las humanas: Minks". Resumen del conocimiento: "Si hay un animal con aspecto humanoide capaz de hablar, es un Mink".
Delitos cometidos:
Estafa
Día 35, Verano
Las estafas son moneda corriente en la vida de Owen Yang y, luego de haber engañado a las personas del bar, Owen se encuentra por primera vez con Lan Caihe. Luego de quedar estupefacto por lo espectacular de su belleza y ser, apuestan a una competencia que los llevaría a los límites de los sentidos. ¡Enlace!
Delitos cometidos:
Estafa
Día 36, Verano
Owen, tan ratero como siempre fue, intenta robarle a un anciano que le sorprende y nockea por intentarlo. Luego, decide llevárselo para comenzar, en un futuro, a entrenarle. ¡Enlace!
Delitos cometidos:
Hurto
Recuerdo importante:
Cita:
-Haremos un trato, chaval. Te enseñaré a defenderte si tu problema es andar por las calles. Pero como me entere que usas lo que te enseñaré para seguir robando no dudaré en buscarte y hacerte algo mucho peor que lo que te hará La Marina.-
-...bueno, ¿Porqué lo dice tan brusco?-
La vida parecía estarle dando clarísimas directrices para que obrase con buena ley o, al menos, que empezase a tener las herramientas suficientes para no perecer en su objetivo -¿Porqué quieres entrenarme? ¿Acaso no tienes nietos que cuidar, o qué?- su tono estaba envuelto en queja, pero, más que nada, quería comprender ciertamente las intenciones de una petición tan extraña. ¿Acaso este anciano sabía quién era Owen realmente, más allá de un maleante de muy poca monta? Una pequeña reacción apareció en el rostro del anciano. Leve, tenue, casi imperceptible, como si hubiese algo de importancia en la frase que dijo el muchacho que le llamó la atención -Porque tengo una deuda con jóvenes con tú, en sencillas palabras.-
Día 38, Verano
Owen conoce a Gwendolyn al de haberse topado con ella, por accidente, luego de haber sido colgado por estafar a unos comerciantes. El encuentro de ambos, literalmente, le cambió su vida. ¡Enlace! Nuevo conocimiento adquirido: Existencia de religiones y devotos. Resumen del conocimiento: Nada destacable. Existen personas entregadas en cuerpo y alma a la idea de un individuo superior.
Delitos cometidos:
Estafa
Recuerdo importante:
Cita:-¿Qué me gustaría pedirle al de arriba?- volvió a la pregunta de la muchacha, su tono sonaba sereno -Muchísimas cosas querría pedirle, tal vez por eso hace tiempo que no hacemos las paces.- al igual que Gwen lo hacía, Owen volvía al ente ancestral conocido como "Dios" como alguien muy bien conocido por ambos. Él, por su parte, estaba humanizando algo que conocía muy bien: Su propio pasado...y destino -¿Crees en Dios, Gwen?- ¿Owen filosófico? Tal vez el haber estado un par de horas con la sangre subiéndole a la cabeza y alejado de las lucecitas de colores de las tragaperras, finalmente, empezase a quitarle esa neblina mental que usualmente posee -¿Porqué me has dicho que esta sería la primera vez que te escucha?- volteaba para verla, de arriba a abajo, comprobando que ella estuviese bien y, posiblemente, siguiéndole el ritmo aunque con más dificultad -Tal vez tus ojos ven algo que yo no soy capaz de ver, o de comprender.- — Claro que creo en él — se quedó en silencio unos segundos, escuchando los pasos que avanzan por la calle — Uhm… ésto lo hablé una vez con un hombre — explicó, mientras el bastón se movió antes de ella, para asegurar que no exista un pequeño obstáculo en el camino — Si Dios existe y crees en él, entrarás al cielo ¿No? — explicó como si fuese un niño, con paciencia — Si Dios existiera, pero no crees en él, te pierdes la oportunidad de ser eternamente feliz con los que te esperan en el cielo — se volteó ligeramente para encontrar su rostro con él. No le importó en realidad, porque tampoco puede observar el camino — Y si no llegara a existir…Entonces no perdiste nada por creer. Perder algo que no existe da igual — sintió la briza pasearse con suavidad moviéndole ligeramente el cabello,
— Eso calma a la gente cuando se lo explico. Porque muchos necesitan una razón para creer.
-...-
Día 38, Verano
Owen y Gwen, exactamente el mismo día que se encontraron, invaden una casa en la que descubren un oscuro secreto. Esta casa sería el símbolo de unión de ambos, el refugio en el que, dos chicos perdidos y abandonados a su suerte, encontraron la compañía y cariño que siempre les faltó. ¡Enlace!
Delitos cometidos:
Usurpación de vivienda ilegal
Recuerdo importante:
Cita:
Su corazón seguía latiendo con intensidad, sin piedad, y mucho nerviosismo. El cansancio...igual, lo había hecho que se dejase llevar.
— Owen —
-Gwen. Gracias.-
— Me gusta estar contigo.
-Y yo contigo.-
Porque por primera vez, en sus dieciocho años, estaba siendo amor y afecto desinteresado. Alguien que lo necesitaba y que lo apreciaba al mismo tiempo.
—Gracias por quedarte conmigo.
-Gracias por no hacerme sentir solo.-
Sentía el peso del agotamiento en su cuerpo, y aún así, su cuerpo y torso buscó pegarse cada vez más a la perfección de muchacha que tenía delante de sus ojos. Sintió el apretar de su ropa, aferrándose, casi como si buscase evitarse caer, al igual que la punta de sus dos narices habían entrado en contacto.
—No te vayas.
Con un sutil, suave y tenue movimiento de cuello...la besó.
-No me voy a ir a ningún lugar.-
Día 1, Otoño
Owen y Gwen llevan bastante tiempo juntos luego de haberse topado por accidente, compartiendo casa, vivencias e, incluso, una innumerable cantidad de estafas y chanchullos para obtener riqueza. Gwen, mostrándose reacia ante el comportamiento del muchacho, expresa su incomodidad para, posteriormente, ser empujada por ciertos devotos ante la representación de la "Diosa del frío". Allí, un objeto extraño, con forma de manzana gigante, color celeste y llena de espirales, apareció delante de ellos. El resto es historia. ¡Enlace! Nuevo conocimiento adquirido: Existencia de frutas que otorgan poderes especiales. Resumen del conocimiento: Luego de dar un solo mordisco a una fruta que suele ser colorida y tener espirales en su aspecto, adquieres un poder especial.
Delitos cometidos:
Estafa
Recuerdo importante:
Cita:-¿Tienes un apellido, Gwenchu? ¿Sabes lo que es uno, no?- preguntaba con suma curiosidad, su pierna derecha temblaba, como si se fuese a quebrar en cualquier instante -En caso de que no lo tengas, ¿Quisieras tener uno? ¿Te buscamos uno?- —¿Puedo tener uno? — seguramente no es una reacción que espere, verla avanzar en un trote suave que no son más que tres pasos, pero es el interés lo que terminó de acortar la distancia de ambos — Me gustaría tener uno ¿Cuál crees que me quede bien? — tomó su brazo y se acercó:
— ¿Y si me prestas el tuyo? Seríamos familia.
-...mi...apellido, quieres? ¿Te gusta?-
Si antes estaba haciendo fuerza para evitar desmayarse, ahora lo hacía para evitar llorar. Llevó su mano libre hasta la boca, buscando taparla, para oponer mayor resistencia al llanto. Una lágrima se escapó, le resultó inevitable, pero puso un empeño atronador por evitar que ella le escuche llorar. Era tan noble, tan dulce, como si la inocencia no le hubiese corrompido el corazón ni en lo más mínimo, a diferencia de como la vida lo había hecho con él. Incluso aunque ella señalaba el hecho de que podrían tildarlos de familiares, Owen seguía ofreciendo resistencia a la sensación destructora de mucho que significaba para él que alguien, alguien como Gwen, más específicamente, lo eligiese a tal nivel.
—¿Estás bien? —
-Sí.-
— ¿Necesitas que descansemos? —
-No.-
—Haremos lo que tu quieras, Owen
-Te quiero, Gwen Yang.-
Día 50, Otoño
Un día, mientras Owen buscaba calmar su ludopatía, fue interceptado por el jefe de una mafia llamado Jin Onizuka. Este no solamente le había estado investigando, sino, que conocía varios de sus puntos débiles: Su madre que aún permanecía en Isla Tamanegi y la mujer de la que estaba enamorado, Gwendolyn. Este le ofrecerá un pacto: Espiar a dos personas a cambio de protección, ¿De quién? De él mismo. ¡Enlace!
Delitos cometidos:
Afiliación a banda criminal organizada
Recuerdo importante:
Cita:—Por ahora, consigue el Den-Den Mushi como hemos acordado y te esperaré aquí. Con dar tu nombre será suficiente para que mis hombres te dejen pasar.
-Vendré mañana.-
Seco, directo, al punto. La expresión de Owen era la de un verdadero tipo peligroso, demostrando que las calles le habían enseñado muchas cosas...y no todas precisamente buenas. Ya era bastante tarde como para ir a un comercio a conseguir un Den-Den Mushi tradicional, por lo que no quedaría más que esperar hasta el día siguiente -Jin Onizuka, solo te voy a advertir de una cosa:- parecía una persona completamente diferente, saltando de faceta en faceta: De la divertida a la pilla, de la pilla a la aterrorizada y de la aterrorizada a la...sangre fría -mantén a Moria bien, entera y en una pieza. Ella es la diferencia entre que yo tenga algo que perder...- dio dos pasos, solo dos, hasta quedar casi pecho con pecho con el mafioso. Seguía aterrado, asustado y en sus cabales, pero...era como si parte de su cerebro se hubiese conectado a algo mucho más visceral, más violento -...y que no.- un silencio sepulcral invadió la sala durante unos segundos. Tenso, tanto como un hilo sostenido desde ambos extremos-Protégela.- y luego de darle la espalda, volteando al mirar la puerta, prosiguió -Porque sino, para el resto de tu vida, te van a tener que proteger de mi.- para finalmente encarar hacia la misma puerta que antes le había provocado el miedo e incertidumbre y, sin siquiera despedirse con una pisca de respeto, abandonó la sala con un portazo.
Día 51, Otoño
Owen, sin ser capaz de aguantar ni siquiera un día en transmitir la mala noticia: Separarse de Gwen indefinidamente debido al pacto tácito firmado con Onizuka Jin. Destrozado, promete que barrerá cielo y tierra para que no solamente se vuelvan a encontrar, sino, hasta que puedan formar una vida juntos contrayendo matrimonio. ¡Enlace!
Delitos cometidos:
Soborno (Aceptado por el propio guardia de seguridad)
Recuerdo Importante:
Cita:— No lo sé ¡No lo sé! Yo tampoco sé lo que haré — ¿Qué se supone que ocurre en esas separaciones? Porque ha oído de ellas, pero se recuerdan con nostalgia, no con esa tristeza.
—Pero yo no quiero a alguien más — ¿No es el favorito? ¿No lo prefiere a los demás? No se sintió capaz de decir que sí, que seguirá con otra vida, porque no la quiere. No ha ocurrido y en ese momento no parece una opción siquiera — ¿No se supone que ya tengo la mitad, el apellido? Quiero la otra, quiero lo que me hace falta para ya sabes... para ser esposos— -No Gwen, no.- llevó ambas manos a sus hombros, separándola ligeramente, frunciendo el ceño mientras que sus párpados, hinchados y rojos de tanto llorar como un niño, buscaban observar esos que parecían permanentemente cerrados, aunque se le saliese el corazón por la boca en cuanto viese el morado original de sus ojos -Yo te lo juro...te lo prometo que te buscaré. Por mi vida, madre, lo que quieras. Yo sé que crees en Dios, dile a tu Dios que, te lo juro porque me maten, te buscaré.-.
— Prometo que lo voy a hacer.
-Prometo que lo voy a hacer.-
—Así te llevo la mitad que falta y el corazón que has perdido.
-Quédatelo por completo......porque no quiero que tenga hueco en ningún lado......si no es contigo, siempre.-
-Porque te buscaré hasta el último centímetro del planeta, Gwen...Yang.-
Llegaré con todo lo que hace falta, incluyéndome.
Día 52, Otoño
Intentando cumplir con su cometido, Owen investiga el paradero de Maki D. Zenn'in, la cual supo su nombre completo debido a haberle robado su identificación y seguirla hasta llegar a su encuentro con una innumerable cantidad de futuros tripulantes de un barco pirata. Allí se encontraba, también, Uker Rackham, capitán del futuro barco de Los Olvidados, el cual el pelirrojo debería investigar para Inuzuka Jin. Sin quererlo ni beberlo, debía ser el polizón de la tripulación para que el mafioso le permitiese vivir su vida en paz. ¡Enlace!
Delitos cometidos:
Hurto (Billetera de Maki, aunque fue devuelta)
Nuevo conocimiento adquirido: Existencia de más razas aparte de "Humanos" y "Minks": "Gigantes" y "Humanos-pez". Resumen del conocimiento: Existen personas de tamaño colosal, superando las decenas de metros y son llamadas "Gigantes".
Existen personas con rasgos anfibios, como escamas y un aspecto marino. Desconocimiento del nombre exacto.
Día 54, Otoño
Tanto Owen como Gwen deciden pasar sus últimas semanas juntos, conociendo, cada vez, un poco más. Ambos pensarían que no existirían secretos entre ambos, pero su compañera, con un collar de gema azul que porta en su cuello, descubren que el mismo es un guardapelo que cuenta una historia pasada que la chica, ciertamente, no desea volver a recuperar. ¡Enlace!
Recuerdo Importante:
Cita:—No sé quién es esa persona, jamás la oí — una mueca apareció en su rostro, porque no le gusta el no saber. El no poder preguntar, porque a quién lo hará. Apretó los labios quieta, mientras Owen explica la fotografía con detalle:
-Dentro tiene...la foto de...una familia. Hay un hombre que se ve...grande, adulto, cabellos negros. Al lado hay una chica, parece un poco más joven que él, es muy bonita, muy.- la acercó un poco más a su rostro, quería describir con un lujo de detalles excelso -tiene el cabello...violeta.- ¿Acaso...habían más cosas que el pasado de Gwen cargaban? -Y entre ellos hay...un bebé feliz, super. Es un bebé muy lindo, tiene...mechas...violetas, y el cabello oscuro...- era tan obvio, tan inminente lo que estaba diciendo, tan notable, que hasta su suspenso daba paso a la afirmación absoluta -...y tiene los ojos abiertos, brillantes, como si mirase directamente hacia el Den Den Mushi que sacó la foto...tendrá...- solo movía sus ojos celestes, preocupado, hacia su mujer favorita -...uno o dos años como mucho, o tres, no sé.- para que, luego de descender la gema, tomase aquel papel marrón y comenzase a desplegarlo: No era grande, pero parecía tener un escrito en él y podía notarse por cómo la tinta había traspasado hacia el otro lado. Parecía...perfectamente bien conservado, casi como si aquel guardapelo lo hubiese suspendido en el tiempo y solo la oscuridad de la tinta hubiese hecho efecto -"El día que leas esto...Griselda, saaaa...brás...-
No dudó en moverse, avanzando con prisa a donde está. Lo empujó con suavidad quedando sobre él. Sus manos se deslizaron a los ojos de él, están seguramente más tibias que antes, pero siguen robándole calor. Tapó su visión para que no pueda continuar, porque ésta historia no le gusta a diferencia de la anterior. Quizás porque la protagonista es otra y aunque está cerca, la desconoce ¿Qué sabe de sí misma realmente.
Es una oración que sale suave y con dificultad, porque la angustia golpeó la garganta en un dolor amargo que le tensó incluso la mandíbula. Suspiró con suavidad, volviendo a tomar aire.
—No quiero saber.
Vio como no solamente ella se le puso encima -¡!- siendo empujado con suavidad, siendo sorprendido por el peso de su mujer favorita encima de él -¿G-Gwen?- ella jamás había hecho algo así hasta ahora, es más, era una mujer tan sorprendentemente de armas tomar y curiosa que...sería la que posiblemente insistiría en todo esto. Incluso, le tapó los ojos, evitando que pudiese continuar leyendo aquel papelito que casi se cae de las manos del muchacho.
-Gwen...estás b-
—No quiero saber, Owen
-...-
Día 58, Otoño
Owen, a sabiendas que el destino de ambos se dividiría de forma irrefrenable e indudable, investigó sobre un peculiar lugar donde dos personas pueden ver "los ecos del pasado" dentro de sus corazones, aquello que guardaron para no volver a recordar jamás. Allí, ambos tomarían la decisión de que, pese a haber cometido errores en el pasado, se elegirían pese a ello hoy y siempre. ¡Enlace!
Recuerdo Importante:
Cita:Luego de la turbia declaración de Owen de como, debido a una violencia irrefrenable en él casi acaba con la vida de una persona, su mujer favorita no dudó en responderle —Te pregunto porque… —
Se sintió distinta. Quizás ha partido a la mitad lo bueno que tiene y se lo ha dado a él, sin importarle las consecuencias.
— Porque si… tuviese que hacerlo por ti, yo lo haría —
sintió vergüenza, no por una declaración de amor, sino por lo comprometedoras de sus palabras ¿Cómo la elegida de Dios haría algo así? —
-...por mi?-
— Para que estemos juntos, no lo dudaría —
No debería pensarlo siquiera, pero ahí se encontró con una carta que jamás ha jugado, que debería estar prohibida, pero no le importó hacerlo por alguien más ¡Ni es por ella misma!
-...yo...yo...-
—Sí, te quiero. Mucho ¡Muchísimo! Más que a cualquier otro. Si tuviese que elegir a una persona para querer de todo el mundo ¡Y solo a esa! Te elegiría a ti
Su corazón empezó a bombear una cantidad de sangre que ni él se imaginó que podría tener. La arteria de su cuello palpitaba, su rostro y cuerpo empezó a calentarse y sus ojos empezaron hasta a nublarse. Jamás nadie había demostrado por Owen un cariño semejante, un deseo similar, una sonrisa boba se dibujó en su rostro, una que temblaba de dicha al igual que su corazón se estremecía por un centenar de hormonas que le atacaban una detrás de la otra. No solamente fue tan tiernamente determinante en admitir algo tan fatal, sino, que posteriormente a ello, ni siquiera dudó en admitir sus sentimientos y lo mucho que estaría con el pelirrojo pase lo que pase. No podía sentir más que una locura desenfrenada en todo su ser, una que, incluso con el sol pegándole, le erizó los bellos de los brazos y le hizo observarla para inevitablemente, atacarla a besos una y otra vez -Y yo.- dándole uno -Y yo Gwen.- y otro -Estoy loco por ti.- y uno más profundo -Yo podría- se interrumpía, incluso, se envalentonaba un poco, mordiéndole ese labio inferior carnoso y tan rosadamente decorado que tenía -hacer lo que sea con tal de tenerte conmigo.-
Día 65, Otoño
A falta de respuesta por parte de Owen sobre la información pertinente sobre Maki y Uker, Onizuka Jin decide hacerle una "visita" al haber investigado su paradero y domicilio. Allí se encontraría con Gwen, donde, luego de un intercambio y la utilización de una sustancia para adormecerle, se encontraría con el pelirrojo fuera de sí, temiendo lo peor. Allí, la muchachita ciega, demostraría la brutalidad de sus poderes. ¡Enlace!
Recuerdo Importante:
Cita:
—¡¿YA TERMINÓ DOCTOR?! ¡¿YA TERMINÓ?!
-...Gwen?-
¿Doctor? ¿Qué estaba diciendo?
—¿Por qué no está rezando doctor? ¿No va a pedir por mi, como siempre? ¿Se olvidó? ¿Ya no se arrepiente? Pero si la última vez lloró, y tuve que perdonarlo ¿Se acuerda que no me dejó ir hasta que le di el perdón? Pero no recuerdo por qué, haha. —¿O no lo está escuchando bien? Sus sentidos no se aclararon, por lo tanto no supo quiénes son ¿No va a pedir porque Dios le traiga el perdón? Porque siempre lo escucha entre plegarias, aunque en realidad no siente nada. — ¿Por qué lo tenía que perdonar? ¿Por los demás? ¿Por usted? ¿Por lo que hizo? ¿Por lo que hará?—
La mirada de su mujer favorita se veía oscura, perdida, endemoniada, mucho peor de la que podría haber tenido Owen por una rabia visceral concreta -...Gwen?- solo escupió su nombre mientras la situación escalaba hasta un punto criminal, ¿Qué estaba pasando? -Gwen, cálmate, aquí estoy.- empezó a dar pasos relativamente temerosos, uno detrás del otro, hacia adelante.
-Ya no hay peligr-
—¿SE OLVIDÓ DE PEDIR PERDÓN, DOCTOR? ¡SI ME DEJA IR SE LO DOY YO!
-...quién...eres?-
¡FRUMMM!, como si fuese una onda expansiva tan violenta como un vendaval, un frío atronador atacó al cuerpo del pelirrojo.
RE: Cronología - Owen Yang - Owen Yang - 14-01-2026
<div class="recuerdo-toggle"><input type="checkbox" id="rec1"><label for="rec1">¡Recuerdo!</label><div class="mensaje-oculto"></div></div>
<div class="recuerdo-toggle"><input type="checkbox" id="rec2"><label for="rec2">Nuevo conocimiento adquirido:</label><div class="mensaje-oculto">"Existencia de razas aparte de las humanas:Minks". Resumen de conocimiento:"Si hay un animal con aspecto humanoide capaz de hablar, es un Mink"</div></div>
<div class="recuerdo-toggle"><input type="checkbox" id="rec3"><label for="rec3">Delitos cometidos:</label><div class="mensaje-oculto">