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El tipo lucha no convencional | Pasado Odeth - Versión para impresión

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El tipo lucha no convencional | Pasado Odeth - Heras - 04-10-2025

Desde que tengo mi estadía en la Isla Karate las artes marciales son una constante, pero estas rivalidades para mi son asunto que me deja en el medio. Parece que se acercaba un torneo de artes marciales. Los ánimos estaban bastante caldeados y los artistas marciales andan ligeramente violentos. Yo francamente disfruto mucho de verlos en combate cuando hacen sus demostraciones en los dojos. He aprendido a no meterme mucho en esos asuntos pero ciertamente es como tener una diana puesta encima.

Habría de optar por hacerme con un lugar donde me permitiera entrenar. La cosa giraba más en torno alrededor de gyojin que parece ser quien tiene los estudiantes más descarriados o aprovechados. No conocía otros maestros de artes marciales que valieran la pena. O que aceptaran lo que es válido ahora mismo. 

Los pueblos de la isla Karate tienen sus favoritos. Solo caminar por las calles deja en claro que la cosa no es broma para nadie. Aquí se toma muy en serio el ser considerado un artista marcial. Es como ser un político influyente, un militar con decisión. Los rodea un aura de respeto que las otras personas. Es impresionante. 

Después de trabajar en los campos de arroz por una paga un tanto miserable en esta ocasión me doy cuenta que no me quedará mucho luego de ir con mis fiadores. Pero no puedo esperar eternamente para pagar. Hay una motivación en mi que me impulsa a pagar aunque pase algo de hambre. Ya no es cómo en ocasiones anteriores quería presentarme con Uker como un hombre libre de deudas y dispuesto a pagar con todos sus fiadores y ser un hombre libre de ataduras el cual pudiera aventurarse al mundo de la piratería. 

Con mi Zudon blanco y mis tabi oscuras para cubrir mis pies. El resto solo joyería para sentirme brillante. Mi cabellos bien arreglado en cola alta. A pesar de venir de trabajar me siento fabuloso, creo que es solo el optimismo apoderándose de mi cuerpo. Me impulsó a llegar a los muelles y comenzó mi búsqueda con mi bolsita de dinero amarrada a mi ropa.


RE: El tipo lucha no convencional | Pasado Odeth - Odeth - 18-10-2025

El sol cae con fuerza sobre la Isla Karate, y el aire salado del mar me acaricia el rostro mientras camino sin prisa por el muelle. Cada paso mío resuena firme sobre la madera, y aun así, me muevo con la suavidad que mi madre solía decir que tenía una flor bajo la lluvia. Mido seis metros, y es imposible pasar desapercibida… pero, sinceramente, no me molesta.
Llevo puesto mi kimono favorito, uno de seda brillante con bordados dorados y flores rojas que parecen arder cuando la luz del sol las toca. Mi cabello, largo y suelto, cae hasta la mitad de mi espalda, y el viento lo mece con un cariño que me hace sonreír. Apenas llevo maquillaje, un toque de color en los labios y algo de delineador para resaltar mis ojos. No lo necesito; la gente me mira igual. No sé si por mi tamaño, mi belleza o por las dos cuernas rojas que coronan mi cabeza, pero allá donde voy, las miradas me siguen.
Mientras paseo, saco un dulce de mi bolsa y lo llevo a los labios. Es un pequeño placer que nunca me niego. Me gusta la forma en que el azúcar se derrite en mi lengua, tan distinto a la dureza del acero o al sabor de la batalla. Mi katana descansa en mi cadera, como siempre, lista para cualquier cosa. No la suelto jamás; es parte de mí, como mi sombra o mi orgullo.
El bullicio de la isla es constante: gritos de entrenamiento, golpes secos, pasos rítmicos sobre la arena. Me acerco a las zonas donde los guerreros practican sus artes marciales, y puedo sentir la energía que vibra en el aire. Hay disciplina, fuerza y pasión en cada movimiento. Me gusta observarlos; me recuerdan por qué sigo viajando, por qué sigo buscando.
Entre los entrenadores y aprendices, noto a un chico de piel oscura. Está concentrado, mirando todo  con intensidad,Me quedo observándolo un momento, mientras el viento levanta el borde de mi kimono. Hay algo tranquilo en él, algo que me llama la atención.
Pero él no me nota. No se detiene, no levanta la vista. Su mundo, en ese instante, es lo e delante.Me hace sonreír. No todos se paralizan ante una oni caminando por el campo de práctica; algunos están tan centrados en su camino que ni siquiera reparan en lo que los rodea. Esa clase de determinación me gusta.
Tomo otro dulce, lo muerdo con calma y sigo mi camino. La katana tintinea suavemente a mi costado, y el sol sigue su curso, tiñendo todo de oro. La isla bulle de vida, de energía, de historias en movimiento. Y yo, entre todo ese caos, solo quiero disfrutar del momento, del azúcar en mi lengua y del sonido del viento entre los árboles.  
[spoiler = Karma]
Belleza: Recibes un trato más favorable por parte de los NPCs, a no ser que hagas algo que perjudique la buena impresión que tendrán de ti.
[Incompatible con Feo y Difícil de mirar]
Karma: +1
[/spoiler]


RE: El tipo lucha no convencional | Pasado Odeth - Heras - 22-10-2025

Apreciar el arte del combate que hacen los demás me hace ver que tiene belleza. No reside en que se hagan daño los unos a los otros. No es tanto en quien tumba a quien o quien sangra por la nariz, si es verdad que cuando alguien tiene una manera de pegar única, distinta a los demás, inédita, sorprendente. Es normal emocionarse mientras no seas tú quien recibe el golpe. Pero en él al finalizar el combate se dan una reverencia el uno al otro, dándose la mano. Es el momento que me parece realmente especial. Yo no soy un maestro marcial, pero se vé un aprecio por el otro cuando se hacen esos saludos.

Lastimosamente no todos son iguales y por eso es que siempre los trata de ver cuando está de paseo. Había encontrado a unos chicuelos que se estaban midiendo el uno al otro. Son esencialmente buenos a pesar de su corta edad, y su demostración atrae la atención de otros. Entre ellos el hombre de tez oscura. Atraído y atrapado por la emoción del combate a tal punto que cerró sus puños con la clara intención de imaginarse que ocurría en el combate si el estuviese en la posición de esos chiquillos.

Un tintineo se escucha una vez, mientras en su mente está sintiendo la pelea, la patada que gira, impulsada con la cadera y peso del cuerpo. Segundo tintineo, más cerca, el chico bloquea, una postura de pies sólida y una guardia alta a la altura de la cabeza. Tercer tintineo, una sombra está sobre él, el chico que se defendía procede a barrer al que pateaba usando su pie opuesto y balanceando su peso con precisión. lo hace besar el suelo y cambia a una guardia lista para señalar que lo ha vencido. El Cuarto tintineo, inmensamente cerca,voltea de golpe sorprendido ante la presencia de la mujer Oni.

No es incorrecto asumir eso, es un kimono femenino, pero es altísima. su vista estaba a la par de sus rodillas entonces miró hacia arriba inmediatamente. Piel pálida cómo las nubes o el cielo, cuernos, una silueta que aun con esa ropa se puede denotar que debajo se esconde un cuerpo femenino que cualquier adolescente ha tenido en sus sueños. Sus caminar llegó a ser tan próximo que buscó retroceder cuando sintió el paso demasiado cerca ya.

Sus alas plegadas pasaron a abrirse a su máxima envergadura, reflejo de ser tomado por sorpresa. Una mirada atenta, felina, esperó el tiempo mínimo de un segundo. Si ella quisiera hacerme algo ya lo hubiese hecho pues hace un instante era una presa perfecta. En cuanto la ví imposible que no me llamara la atención, un par de aleteos antes de volverme a quedar en una postura neutral. Alzaría su brazo hasta que su codo alcanzará su hombro. —Haalooo.— Saludé informal queriendo llamar su atención. La fémina es dos, no, tres veces más alta que él. Se ve imponente y desde aquí abajo no iba a ocultar que sería una imagen que le gustaría replicar, es una lastima que hubiese tanta diferencia de tamaño.

No quiero sufrir de tortícolis así que cogería impulso flexionando mis rodillas. Mis alas volvieron a abrirse, pero aleteaban para poder volar rodeándola, repetidas veces para poder mantenerme a altura sin tener que moverse hacia alguna dirección, pero nada tuve que bajar nuevamente. No me podía mantener bien quieto así que tendría que aterrizar en un techo para vernos bien. —Me tomaste por sorpresa, demasiado. No hagas eso otra vez.— Su presencia me agarró por sorpresa, pero no me intimida, es una fémina muy guapa.

La señalé de inmediato. —Eres muy elegante. ¿Cómo soportas ser tan sensual? ¿No te pesan las miradas de todos? — No tenía que retraerse ante ella. Me sacaba una sonrisa natural.