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[Aventura T2] Torneo Shiii! - Versión para impresión

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[Aventura T2] Torneo Shiii! - Fuguwu - 13-08-2025

Día 88 de Primavera, Año 16
South Blue, Isla Karate.
Estadio Ki, 0900 hrs
 


 
El sol del mediodía abraza la pequeña isla de sección cuasicircular, donde la imponente montaña escarpada de 2000 metros de altura se alza majestuosa desde el centro. Los gigantescos bonsáis que brotan de sus laderas crean un espectáculo natural único, mientras que a diferentes alturas, los dojos de diversas artes marciales se asientan como centinelas silenciosos. Sus estudiantes entrenan sin cesar, el eco de sus gritos y el golpeteo de sus técnicas resonando por toda la montaña. Los extensos arrozales que rodean la base montañosa ondean suavemente con la brisa marina. Los cultivos dorados se extienden en patrones perfectos, utilizados tanto para la cosecha como para el entrenamiento físico de los practicantes que descienden y ascienden entre los campos.
 
En el punto más alto de la isla, el estadio de combate Ki se erige como una corona de piedra blanca. Sus muros circulares de 150 metros de diámetro y 30 metros de altura albergan las gradas que pueden acomodar a más de 1,000 espectadores. El rugido ensordecedor de la multitud emocionada se escucha desde kilómetros de distancia. Alrededor del estadio, docenas de puestos de comida crean un festival gastronómico. El aroma de yakitori, takoyaki y ramen flota en el aire mientras vendedores de mediana edad, vestidos con delantales coloridos, gritan sus ofertas. Un comerciante de unos 40 años, alto y delgado, con kimono azul marino, vende programas del torneo mientras niños corren entre los puestos con globos en forma de puños. Las gradas hierven de expectación. Hombres y mujeres de todas las edades agitan banderines, algunos con los símbolos de sus dojos favoritos, otros simplemente disfrutando del espectáculo anual más importante de la isla. Los murmullos se transforman en rugidos cada vez que el presentador toma el micrófono.
 
Bajo las gradas principales se encuentra la sala de espera de los competidores: un recinto rectangular de 25 metros de largo por 15 metros de ancho y 4 metros de alto. Las paredes de piedra lisa están decoradas con antiguos pergaminos que muestran técnicas marciales legendarias. Bancos de madera se alinean contra las paredes, mientras que en el centro, una pequeña fuente de agua permite a los luchadores refrescarse antes de sus combates.
 
La arena de combate predispone de un ring principal es una plataforma circular de 50 metros de diámetro, elevada 1.5 metros sobre el suelo del estadio. Su superficie está hecha de madera de bambú especialmente tratada, lo suficientemente resistente para soportar los impactos más devastadores, pero con la flexibilidad necesaria para amortiguar las caídas. A 15 metros de altura sobre la arena, el palco privado ofrece una vista perfecta de los combates. Sus 10 metros de largo por 6 metros de ancho están elegantemente decorados con cortinas de seda dorada y asientos acolchados de terciopelo rojo.
 
Un presentador de mediana edad, aproximadamente 1.70 metros de altura, vestido con un elegante traje negro con corbata roja, y portando unos lentes oscuros que cubren el rostro adornado por una cabellera rubia perfectamente peinada, toma el micrófono desde el centro de la arena.
 
“¡Damas y caballeros! ¡Bienvenidos al Torneo Mensual de Artes Marciales de la Isla Karate!” – Su voz grave y teatral resuena por todo el estadio.
 
“¡Hoy presenciamos el enfrentamiento de guerreros extraordinarios! ¡Permítanme presentarles a nuestros valientes competidores!” – La multitud ruge de emoción mientras el presentador extiende sus brazos dramáticamente. – "¡Primero, con una altura imponente de 190 centímetros, el misterioso luchador de ojos cubiertos... ZACK GREMORY!"
 
Desde una pantalla gigante frente a las gradas y al palco VIP, surge la imagen de Zack, su cabello blanco peinado hacia arriba en mechones puntiagudos que capturan la luz del sol como cristales de hielo mientras que la tela oscura que cubre sus ojos le otorga un aire enigmático.
 
"¡A continuación, el cazador de las sombras, el Mink Lobo que mide casi dos metros de altura... KUROSHI KIBA!"
 
Des la misma pantalla que anteriormente presentara a Zack, una figura imponente le aparece. Sus ojos rojos como la sangre brillan intensamente creando un contraste dramático con su pelaje mayoritariamente gris claro.
 
"¡El guerrero que porta las marcas del honor, el gladiador dorado... APHOLO PHASTOS!"
 
La pantalla ahora cambia de imagen presentando al siguiente participante. Su cuerpo musculoso y marcado exhibe con orgullo las cicatrices de incontables batallas, cada una es una historia de victoria tallada en su piel.
 
"¡La bestia salvaje de casi tres metros de altura, el cazador felino... KRYSSER!"
 
La pantalla ahora muestra a una figura felina que irradia un aura salvaje que hace que varios espectadores se muevan inquietos en sus asientos. El pelaje rayado naranja y negro brillante parece vibrar con energía contenida, mientras que su musculatura ágil pero definida promete velocidad letal.
 
"¡Y finalmente, el ángel negro de la destrucción, el Lunarian enmascarado de 1.85 metros... FYODOR!"
 
La atmósfera del estadio cambia dramáticamente cuando, en pantalla, aparece una figura siniestra. Sus enormes alas negras de ángel se extienden parcialmente, creando sombras que parecen moverse con vida propia. El cabello blanco como la nieve contrasta intensamente con su tez morena, pero es la máscara con forma de calavera animal lo que provoca murmullos nerviosos entre el público.
 
"Y por supuesto,” – interrumpe el presentador haciendo gala de su gran capacidad para captar la atención del público – “no podemos olvidar a nuestros competidores habituales, los hermanos que cada mes nos brindan espectáculo y emoción... ¡LOS HERMANOS MATSUNO!"
 
La multitud ruge con familiaridad cuando cinco figuras emergen juntas, saludando con gestos exagerados y sonrisas confiadas. El público los conoce bien, son los favoritos locales que siempre participan con gran entusiasmo, aunque rara vez llegan a las finales.
 
Mientras el público aplaude y vitorea, en la sala de espera bajo las gradas, los cinco hermanos Matsuno se reúnen en un círculo, alejándose de los otros cinco participantes lo más posible, sus voces apenas audibles por encima del rugido distante de la multitud.
 
Osomatsu, el mayor, un hombre de complexión promedio con una sonrisa pícara, ajusta la empuñadura de su espada mientras habla en voz baja – “Escuchen bien, hermanos. Este es nuestro momento. Todomatsu está aquí, como cada año, disfrutando del espectáculo desde su palco dorado.”
 
Karamatsu, que se cree el más cool del grupo, flexiona los pies dentro de sus punteras metálicas, las cuales brillan con un acabado plateado – “Es hora de que ese presumido hermano menor aprenda lo que es ser un Karamatsu-boy. Con estas bellezas en mis pies, patearé hasta el último berry de su bolsillo, ¡baby!”
 
Choromatsu, el más serio y organizado, se coloca cuidadosamente los puños americanos de bronce en ambas manos – "Necesitamos ser estratégicos. Todomatsu siempre trae esa bolsa grande consigo. Si coordinamos bien nuestros movimientos durante el torneo..."
 
Ichimatsu, con su expresión perpetuamente aburrida, hace girar su bo de madera entre sus dedos con destreza felina – “Tch... no seas aburrido Choro-ni, solo hace falta poner el plan y marcha para...” - hace una pausa dramática – “convencer a nuestro querido hermano menor de compartir sus riquezas.”
 
Jyushimatsu, el más energético, hace chasquear su látigo de cuero en el aire con una sonrisa amplia – “¡JYUSHIMATSU BEAM!” – es todo lo que dice, y esto lo pueden escuchar todos los presentes en la sala pues lo ha gritado a todo pulmon.
 
Los cinco hermanos asienten con determinación, sus armas preparadas y sus intenciones claras: durante el caos del torneo, planean ejecutar el robo más audaz de sus vidas.
 
Mientras los hermanos conspiran en las sombras, en el palco VIP hace su aparición una figura elegante y presumida. Todomatsu, el hermano menor, viste un traje de diseñador color crema con una corbata rosa que refleja su personalidad vanidosa. Su cabello está perfectamente peinado y su sonrisa presuntuosa revela que disfruta de cada momento de su superioridad económica. Junto a él camina su guardaespaldas: un hombre fornido de aproximadamente 1.90 metros, con el cabello alborotado, con un traje café y corbata verde. En sus manos porta con cuidado una gran bolsa de cuero marrón, decorada prominentemente con el símbolo de los berries. La bolsa parece pesada y bien custodiada.
Contenido Oculto

Todomatsu se acomoda en su asiento acolchado y toma una copa de champagne, observando la arena con ojos brillantes de anticipación – “Ah, mis queridos hermanitos...” - murmura para sí mismo con una sonrisa cruel – “Otro año, otra oportunidad de verlos fracasar miserablemente. Qué delicioso espectáculo me darán hoy.”
 
El torneo está a punto de comenzar, y las verdaderas intenciones de cada participante pronto saldrán a la luz.
 

 
Datos de la Aventura

Hermanos Matsuno

Fichas

OFF



RE: [Aventura T2] Torneo Shiii! - Kuroshi Kiba - 13-08-2025

Habíamos llegado a Isla Kárate el día anterior. No sé qué asuntos tendría el capitán en esta isla, ni me correspondía a mí adivinarlo. El trato era simple, él me proporcionaba presas que cazar y yo le acompañaba. Aunque ese trato había ido derivando en una especie de amistad con el paso de los años, si pasaba mucho tiempo sin una caza como Dios manda nada aseguraba que no fuera a volverme contra él o a abandonarlo. Mi mayor preocupación había sido dañar a las personas que me conocían y me habían criado y querido, pero ahora ya no estaba en Centaurea. Aquel lugar era bonito, pero antes de entrar al estadio había una acumulación de olores de todo tipo que saturaban mi desarrollada nariz. La mayoría contenían distintos tipos de carne, lo que me gustaba, pero el olor de las personas, humos y comidas mezclados hacía muy complicado identificar uno por separado y seguir su rastro. Aunque encontré el de la tienda de yakitori y compré un par de brochetas para desayunar.

Sea como fuere, ahora estábamos metidos en todo el lío ese del torneo de artes marciales. Aunque eso de artes marciales era un poco relativo, porque yo iba a usar mis hoces para pelear. Los torneos en una arena cerrada no me apasionaban especialmente. Era un lugar muy limitado, todo liso y sin escondites posibles. No había obstáculos ni ningún tipo de objeto que utilizar a mi favor. ¿No podían hacerlo en el bosque? Esa montaña tan alta era perfecta para una buena caza. Pero en lugar de aprovecharla para dar un buen espectáculo de persecución, búsqueda y escondite preferían usarla para construir un estúpido estadio en la cima.

Nuestros adversarios, al otro lado de la sala cuchicheaban entre ellos para que no los escucháramos. Estarían planeando algún tipo de estrategia para librarse rápido de nosotros de forma eficiente. Aunque nosotros contábamos con dos personas nuevas que nos habían asignado. Un mink como yo. Bueno, medía un metro más y era un tigre, pero un mink al fin y al cabo, y un humano con una pinta la mar de rara. A su lado, los Blind Sun éramos un grupo de gente normalita. – Esos huelen a pólvora. Aunque no me parece ver ningún arma de fuego. A lo mejor la llevan escondida o planean algo. – Dije a mis compañeros en voz baja para que sólo lo escucharan ellos. Si esos tipos iban a confabular, nosotros también podíamos. Al menos nosotros deberíamos, ya que éramos dos grupos distintos colaborando y teníamos que poner nuestros puntos fuertes en común para poder pelear en conjunto. - ¿Pero tenemos que hacer esto? ¿Y si me escaqueo y subo al palco de los ricos a robarles lo que lleven de valor? Sería mucho más entretenido que una pelea en un disco plano de madera. – Mucho más parecido a una caza. Zack me había prometido cazas y me había dado algunas interesantes durante los años que pasé embarcado con él, pero era una emoción que pedía a gritos ser escuchada y saciada. Jugar con las ratas de sentina del barco apenas llegaba para entretenerme, y ahora que estábamos en tierra firme tenía que madrugar para esto.

Karmas



RE: [Aventura T2] Torneo Shiii! - Krysser - 15-08-2025

El rugido de la multitud retumbaba bajo las gradas como un tambor de guerra. Cada vez que el presentador pronunciaba un nombre, el aire vibraba con aplausos, gritos y pisadas que hacían temblar el suelo de piedra. Krysser permanecía sentado en uno de los bancos de madera, con los codos apoyados en las rodillas, observando en silencio analizando la situación. El olor a sudor, cuero y metal se mezclaba con un olor a pólvora que venía desde el fondo de la sala, y con el olor a chimenea proveniente de su reciente compañero.

No era la primera vez que oía hablar del Torneo de la Isla Karate. Lo había visto de lejos, en otras ediciones, mientras vivía en la espesura y evitaba meterse en asuntos ajenos. Pero esta vez era distinto. Fyodor y él habían hablado la noche anterior. Ganar significaba dinero, y dinero significaba un barco. Y, un barco, significaba dejar por fin aquella isla para comenzar algo nuevo. No un viaje cualquiera, sino una aventura de verdad para cambiar el mundo entero.

A su alrededor, otros competidores afilaban armas, tensaban vendas en sus nudillos o simplemente intercambiaban miradas desafiantes. Entre ellos, un grupo de cinco hombres de estatura promedio cuchicheaban apartados. No necesitaba un oído fino para saber que tramaban algo, aunque no le importaba demasiado. Lo que sí le llamó la atención fue el otro mink en la sala. Hacía demasiado tiempo que no se encontraba con alguien de su especie, y un cúmulo de emociones le invadió, manteniendo la calma y serenándose para no dejarse llevar por la emoción. Se trataba de un lobo de porte firme, hoces en la espalda y una mirada que no se perdía un detalle. Krysser no lo conocía, pero había algo en su forma de moverse, de oler el aire y evaluar el entorno, que le recordaba a sí mismo. Sin duda, él también era un cazador.

Mientras el presentador terminaba de anunciar a los últimos competidores, Krysser dejó que su vista se perdiera un instante. Las paredes decoradas con pergaminos antiguos le recordaban el tiempo que había pasado en la isla, entrenando en los bosques, fortaleciendo cuerpo y sentidos, aprendiendo el terreno hasta que se volvió tan suyo como sus propias garras. Allí afuera, más allá de la arena, estaba la montaña que tantas veces había escalado, las sendas ocultas que solo él conocía, los claros donde cazaba al amanecer. Era irónico pensar que, después de al fin hacerse uno con ese lugar, lo iba a dejar atrás. Eso era la vida, crecer y avanzar. Para eso estaba allí. 

Un murmullo captó su atención. El lobo, de nombre Kiba según había escuchado por el presentador, se inclinaba hacia sus compañeros para hablarles en voz baja. Mencionó pólvora, dejando en claro que él también había sentido aquel olor, pero más importante, mencionó un palco y ricos con objetos de valor. Incluso habló de escaquearse para cazar de otra forma. Krysser esbozó una sonrisa breve. Comprendía esa sensación, el instinto de caza no entendía de plataformas circulares ni reglas. Pero él, al menos por hoy, había decidido jugar el juego del torneo.

-Haz lo que quieras. -Respondió al lobo, con un tono de voz grave y firme. -Nosotros lucharemos. -Añadió, dedicando una breve mirada a los que serían sus oponentes en el otro lado de la sala. 

Giró la cabeza un instante para referirse a Fyodor, sin apartar la mirada de los que ahora eran sus compañeros, y con un tono lo bastante bajo para no ser escuchado por los hermanos, pero sí por sus improvisados compañeros si prestaban algo de atención.

-Fyodor. -Dijo, llamando su atención. -Mantente en la retaguardia. Cúbrenos. -No hacía falta explicar mucho más a quien fuera lo bastante observador, pues las armas de fuego del lunarian brillaban en la distancia, pero aquel estilo de combate precisaba de toda la seguridad que pudieran proveerle desde el frente. Era una simbiosis de apoyo y ayuda mutua, ellos protegerían al tirador, y él los apoyaría desde la distancia. 

Alzó la vista hacia la puerta que daba acceso a la arena. La madera tratada y elevada parecía poco más que un escenario para un espectáculo, pero para él sería un coto de caza como cualquier otro, solo que con algo de público observando. Un lugar donde los reflejos, la fuerza y la astucia se pondrían a prueba y donde, si todo salía bien, él y Fyodor podrían dar el primer paso hacia su libertad.

Inspiró hondo, llenando los pulmones del aire denso de la sala, impregnado de tensión previa al combate. Luego se levantó lentamente, estirando sus casi tres metros de altura. Su cola se agitó con un leve vaivén, inconsciente, como si ya disfrutara del ritmo de un futuro enfrentamiento con emoción. Se crujió los nudillos, armados con su arma predilecta, una suerte de puño americano de gran calidad que potenciaba enormemente sus golpes. Estaba listo.

Fuera, mientras tanto, el presentador no tardaría en llamar a los luchadores. El público rugía con fuerza, demandando que el espectáculo comenzara. Krysser había observado a los rivales, sus armas y estilos de combate, aunque no sabía contra quién le tocaría enfrentarse mano a mano, ni qué reglas exactas pondrían a prueba su paciencia. Lo único que sí tenía claro era que, al final de todo, su objetivo no era la gloria ni la ovación de esa multitud. Su objetivo estaba mucho más allá, pero aquel torneo era el primer paso hacia este. 

Notas



RE: [Aventura T2] Torneo Shiii! - Fyodor - 15-08-2025

La voz del comentarista, amplificada por la multitud de megáfonos que habría dispuestos en el recinto, llegaba sin problemas a la elegante sala donde estaban esperando Krysser y Fyodor, viendo como, su motivación de hacer dinero para poder salir de aquella isla e iniciar con ello su aventura, les había llevado a una batalla por equipos junto a 3 desconocidos

Fyodor, durante las presentaciones, se quedó al lado de su corpulento compañero, de pie, con los brazos cruzados y apoyado con un pie en la pared, analizando con su privilegiada vista a todos los allí presentes y deteniéndose en cada miembro de su nuevo equipo cuando el presentador decía su nombre, memorizando su aspecto y viendo su reacción a los gritos de emoción de la multitud cuando el presentador gritaba su nombre.

-Fyofyofyo… - rió en un susurro cuando llegó su turno de presentación, notando como la atmósfera del publico había cambiado tras ver la grabación previa a entrar en esa sala, donde había dejado ver su cabellera blanca antes de colocarse su terrorífica mascara y la capucha de su gabardina, incrementando con ello el aura de terrorífico misterio que, sumado a la labor del experimentado presentador, había dejado una introducción para la historia de ese torneo. Aunque el lunarian estaba un poco decepcionado con que no hubiesen elegido el video en el que salia comiéndose unas deliciosas y crujientes mantis religiosas, mandando el mensaje de que devoraría las artes marciales de esa isla.

Tras la presentación de nuestros rivales, un variopinto grupo de hermanos casi idénticos, estos se alejaron y formaron un corrillo, seguramente para planear una estrategia contra nosotros. Por otro lado, en la alejada sala VIP, un hombre de aspecto casi idéntico al de nuestros contendientes pero con ese aire de superioridad que Fyodor había visto demasiadas veces cuando era pequeño, aunque estaba lejos de los aires de grandeza que tenían los tenryubitos. Junto a él y portando una gran bolsa de cuero con el símbolo de los berries, se encontraba el que debía ser su guardaespaldas, aunque eso a Fyodor no le importaba en absoluto ya que su problema se encontraría en la arena.

Mientras Fyodor se fijaba en los detalles de la arena, pudo escuchar a Krysser hablar con Kiba, el otro mink del equipo. Acto seguido, su enorme compañero se dirigió directamente hacía él, sugiriendo un plan en voz lo suficientemente baja como para que solo fuese audible por aquel novato grupo.

-Mis balas están a vuestra disposición. -respondió mientras agarraba su rifle y se lo llevaba al hombro. -Pero necesito que me protejáis cuando se acerquen. - concluyó, aclarando a sus nuevos compañeros que no era lo suficientemente fuerte como para encargarse de todos y que tenían que trabajar en equipo.

Fyodor sabía que era débil, Krysser se lo demostró el día que se conocieron, pero también sabía que su habilidad con las armas de fuego le hacían igualar las cosas en un combate y que, si quería cambiar ese injusto mundo, necesitaban salir de aquella isla para iniciar su aventura.

Las puertas que darían comienzo a ese torneo no tardarían en abrirse, pero Fyodor no estaba nervioso ni ansioso por empezar el combate. Ese torneo era unicamente un fin para lograr su objetivo y sus compañeros, con una apariencia de estar mucho mas acostumbrados que él al combate, le ayudarían a conseguirlo.

Notas



RE: [Aventura T2] Torneo Shiii! - Apholo Phastos - 16-08-2025

¿Existía un lugar mejor para alguien que disfrutara tanto el combate como yo que una isla que tuviera la palabra “Karate” en el nombre? Carajo, si tuviera que pedir un deseo probablemente sería visitar un lugar como ese. El ambiente en la isla era increíble, todo el mundo parecía estar listo para una enorme celebración o tal vez así era el ambiente todos los días, si eso era así tendría que tener una larga conversación con nuestro capitán para convencerlo de quedarnos en tierra durante un tiempo.

Nuestro objetivo era el enorme estadio que estaba en el punto más alto de la isla, un lugar en el que seguramente sucedían los eventos importantes en la isla. Mientras caminábamos hacia el estadio me conseguí un nuevo escudo, un poco más pesado del que estaba acostumbrado pero que me serviría para no pelear con las manos vacías en caso de que hubiera problemas; que conociéndonos seguramente algo por estilo sucedería.

Cuando me enteré de que sucedería un torneo supe que nada sacaría de mi mente la posibilidad de participar en dicho evento. Seguramente las personas más fuertes de la isla se inscribirían en el torneo así que era el lugar perfecto como para medir mi fuerza frente a los demás. Cuando escuché mi nombre de parte del presentador no pude evitar sonreír; era el inicio de lo que podría llegar a ser un modus vivendi en caso de que nuestra tripulación se dispersara. ¿Nuestros rivales? Cinco enclenques que no parecían ser un verdadero reto, en especial porque contaríamos con la ayuda de dos personas ajenas a la tripulación; para nivelar los números.

-Si huelen a pólvora habrá que tener cuidado para evitar una gran explosión. Imagino que si nos ponemos detrás de este pequeño juguete –diría mientras daba un par de palmadas a mi escudo. –podríamos evitar cualquier daño severo.-

Nuestros aliados temporales no parecían tener intenciones de mantenerse en el anonimato durante mucho tiempo, siendo el mink tigre que era más grande que Kiba el primero que hablaría, decidido a pelear contra nuestros contrincantes; contrario a Kiba que parecía tener intenciones de ir a buscar ganancias monetarias de los bolsillos de los ricachones que habían asistido al evento. Su compañero, que parecía ser un tirador también se presentó y pidió que le protegiéramos en caso de que alguien lograra acercársele. Una tarea que yo podría cumplir a la perfección, especialmente porque no haría uso de mi lanza en esta ocasión. –Yo puedo ayudar con eso.- diría justo después de que el tirador alado lo mencionara. –A menos que tengas un plan diferente.- continuaría, volteando la mirada ahora a nuestro capitán. Si él tenía una idea distinta de cómo haríamos las cosas no dudaría en seguir sus órdenes; pero no había duda alguna que mi cuerpo ardía con ansias de enfrentarme a esos cinco hermanos que parecían tener algo de reputación con los locales.


Notas



RE: [Aventura T2] Torneo Shiii! - Zack Gremory - 16-08-2025

Como los Blind Sun habían terminado en un ring de pelea era "sencillo", Zack tenía una "deuda" con una bella dama. Ella se cobró el favor, y para saldarla, era necesario que estuvieran en esa pelea. Sin embargo, las cosas, así como empiezan de una manera, pueden terminar de otra.

Zack se encontraba sentado en la banca, rodeado de sus nakamas y los dos sujetos que se habían añadido al grupo para completar el equipo que necesitaban, permitiéndoles luchar en igualdad de condiciones. Cuando el presentador los mencionó, en la pantalla apareció Zack con su típica venda en los ojos. Con los brazos cruzados, esbozó una sonrisa, alzó una mano en señal de victoria y, con un dedo, golpeó su hombro. Después, volvió a cruzar los brazos y la pierna, mientras sus ojos, a través de la venda, se enfocaban en aquel grupo de cinco tipos de lo más curiosos. Su charla llegaba a oídos del capitán del trío, lo que hizo que él esbozara una leve sonrisa. Dejó que todos hablaran y escuchó, y al terminar de actuar, Apolo se puso de pie. Analizando la situación, se colocó entre el grupo para hablar en voz baja, de modo que solo ellos lo escucharan.

"Apolo, apoya a estos dos para que puedan crear un muro digno de ser recordado. Kiba, prepárate porque tendrás tu oportunidad... Estos tipos tienen la intención de hacer lo mismo: van a por el dinero".

Estaba claro que le indicaba que tendría la oportunidad de asaltar y hacerse con esas monedas que estaban arriba. Luego, apoyó su mano en el sujeto de las alas, ya que él era medianamente de su altura.

"Si lo que quieren es dinero, créanme que les conseguiré incluso más de lo que pueden recibir ganando este torneo. Estos tipos tienen algo listo para robarle al hermano de arriba".

Como siempre, el albino tenía su manera de convencer a la gente y transmitir esa confianza al hablar. Sonrió y caminó para adelantar al grupo, haciendo tronar sus hombros con esa sonrisa constante.

"Banda, acabemos con estos tipos cuanto antes para disfrutar de la gloria".

Aunque ese no era el plan, el verdadero objetivo era ahorrar energías, hacer un poco de show para los que estaban mirando y luego inmiscuirse en el plan de robo de la riqueza del menor de ellos. Estaba claro que algo habían preparado y Zack quería hacerse con ese rico premio. Cuando todo estuvo listo, salió al campo saludando y alzando sus manos a modo de saludo a todos los presentes. No dudó en sonreír levemente para esperar la oportunidad con la cual sacar provecho de lo que habían estado planeando, llevo una mano a su bolsillo y saco una gomitas de la bolsa que tenia con una cantidad considerable para llevar adelante su vicio por estas, ajustando sus guantes de pelea. 


Notas



RE: [Aventura T2] Torneo Shiii! - Fuguwu - 17-08-2025



 
El ambiente seguía siendo vibrante en el estadio Ki luego de las presentaciones de cada uno de los participantes del torneo y la gente hervía de emoción.
 
Dentro, en la sala de espera, uno de los trabajadores del torneo el cual vestía un delantal de cuero marrón sobre una camisa blanca simple, extendió sus brazos mostrando una variedad de armas y municiones en bandejas de madera, gritando para que todos le escucharan – “¡Luchadores! ¡Armas adicionales disponibles para el combate! ¡Espadas, dagas, shuriken, latigos, pistolas, municiones! ¡Todo lo que necesiten para la victoria!” – pues era costumbre del torneo proporcionar todo tipo de armamento para mejorar la experiencia de los espectadores.
 
De repente, el presentador rubio toma nuevamente el micrófono, y su voz resuena por todo el estadio con una energía renovada que hace vibrar las gradas – “¡Damas y caballeros, en esta ocasión tenemos una propuesta ESPECIAL para este torneo!” – La multitud guarda silencio expectante, los murmullos cesando como una ola que se retira – “¡En lugar del formato tradicional, proponemos un combate épico: 5 contra 5! ¡Los hermanos Matsuno enfrentándose a los cinco guerreros visitantes!" – el rugido del público es ensordecedor mientras banderines ondean en todas las direcciones – "¡Si TODOS los luchadores aceptan este formato especial, el premio será de 100,000 berries para el equipo ganador!"
 
En el palco VIP, Todomatsu casi se ahoga con su champagne. Sus ojos brillan con una emoción maníaca mientras se pone de pie de un salto, derramando su copa – “¡Esto es perfecto! ¡PERFECTO!” – exclama, aplaudiendo como un niño emocionado. Su guardaespaldas lo mira con preocupación mientras Todomatsu toma el micrófono personal de su palco – "¡Querido presentador! ¡Como patrocinador especial de este evento, ofrezco 50,000 berries ADICIONALES como bono si todos los luchadores aceptan el formato 5 contra 5! ¡Que sea un total de 150,000 berries!" – Su voz resuena por todo el estadio, y la multitud enloquece de emoción. Todomatsu se sienta nuevamente con una sonrisa cruel, saboreando anticipadamente el espectáculo mientras le pide a su guardaespaldas que agite la bolsa de dinero que traía consigo.
 
Contenido Oculto

En la sala de espera, los cinco hermanos Matsuno se miran entre sí con los ojos brillando como monedas de oro – “¡150,000 berries!” – grita Osomatsu, saltando de emoción – “¡Hermanos, este es nuestro momento! Olviden el plan de secuestrar a Todomatsu creando una distracción durante los combates ¡Obviamente aceptamos!” – los cinco asienten vigorosamente y se dirigen hacia la entrada de la arena con pasos decididos. Entre todos revisan su inventario antes de salir a la arena de combate y reparten entre si los utensilios sin tomar absolutamente nada extra de lo que ofrece el torneo pues sus armas son mejores.
 
Contenido Oculto

Contenido Oculto

Osomatsu emerge primero, con su espada en alto y una sonrisa arrogante que podría iluminar todo el estadio. Camina con pasos seguros hacia el área de la arena que da hacia los palcos VIP, a 5 metros de distancia del centro – “¡Por supuesto que ganaremos! ¡Soy el hermano mayor, el más inteligente y obviamente el más fuerte!” – declara, girándose hacia la puerta de entrada apuntando dramáticamente hacia los otros competidores que esperaban en la sala con su espada – "¡Esos 150,000 berries ya son nuestros!"
 
Karamatsu hace su entrada como si fuera una estrella de rock, con sus punteras metálicas brillando bajo las luces del estadio. Se coloca junto a Osomatsu, a su derecha separado a un metro de distancia, y comienza a cantar con voz teatral – “¡Soy un Karamatsu-boy, painful pero cool! ¡Con estas punteras de acero, seré tu pesadilla más beautiful! ¡El dinero será nuestro, porque soy el más wonderful!” – termina su actuación con una pose dramática, extendiendo los brazos al cielo mientras sus punteras destellan. Algunos espectadores ríen, otros aplauden por la pura audacia del espectáculo.
 
Choromatsu entra con expresión seria, ajustándose los puños americanos mientras regaña a sus hermanos mayores – “¡Idiotas! ¡Dejen de hacer el ridículo y concéntrense en la estrategia!” – grita, posicionándose a la izquierda de Osomatsu, igual a un metro de distancia de este – “¡Tenemos que ser profesionales si queremos ganar ese dinero! ¡Osomatsu, deja de presumir! ¡Karamatsu, deja de cantar!" – se coloca en posición defensiva, claramente el único tomando el combate en serio, aunque sus ojos también brillan con la codicia del premio.
 
Ichimatsu arrastra los pies perezosamente hacia la arena, con su bo girando sin esfuerzo en una mano y su expresión típicamente aburrida – “Hmph... supongo que esto es mejor que estar en casa haciendo nada." – murmura con desgana, aunque una ligera sonrisa cruza su rostro – “Al menos podremos comprar comida para gatos con ese dinero... si es que ganamos, lo cual dudo.” – se posiciona a la derecha de Karamatsu separado a un metro de este con la energía de alguien que preferiría estar durmiendo.
 
"¡JYUSHIMATSU STORM!" – en lugar de entrar caminando como sus hermanos, Jyushimatsu se desliza por debajo del ring desde un lado completamente inesperado. Su cabeza emerge como un topo desde el borde de la plataforma, entre las tablas de bambú, con su látigo enrollado alrededor del cuello como una bufanda – “¡Sorpresa! ¡El genial Jyushimatsu ha aparecido desde las profundidades del ring!” – grita con su sonrisa característica, trepando completamente hasta la superficie – “¡150,000 berries! ¡Eso son muchas pelotas de baseball! ¡O muchos murciélagos! ¡O muchas cosas redondas!” – hace chasquear su látigo en el aire repetidamente mientras salta de un lugar a otro con energía frenética, colocándose finalmente a la izquierda de Choromatsu a un metro de distancia de este.
Contenido Oculto


 
Datos de la Aventura

Estadio Ki

Fichas

OFF



RE: [Aventura T2] Torneo Shiii! - Krysser - 17-08-2025

El anuncio del presentador hizo que el rugido del público sacudiera todo el estadio como un trueno. Krysser alzó una oreja, siguiendo con atención la nueva propuesta del combate que llegó por uno de los que parecían ser los patrocinadores. Un cinco contra cinco. Aquello cambiaba las reglas del juego, pero no necesariamente para peor. De hecho, podía ser incluso más interesante.

El mink dejó escapar una risa breve, gutural, cuando escuchó a los Matsuno aceptar sin pensárselo dos veces. Su teatro, sus poses exageradas y sus voces estridentes contrastaban con la tensión seria que se respiraba en la sala de espera. Aunque su fanfarronería no lo engañaba, estaba claro que esos hombres tenían cierta confianza en su fuerza, y la confianza rara vez brotaba de la nada.

Se giró entonces hacia Zack, que parecía el líder de aquellos tres, mientras movía el rabo de tigre en un vaivén lento casi por manía, al darse cuenta de que la pelea era, sin duda, la mejor opción.

-Parece que la cosa está clara. -Comentó, con su voz grave sobresaliendo entre los murmullos. -El premio por ganar es mucho más interesante de lo que pensabas. Esos cincuenta mil del palco no son nada comparado con lo que hay en juego aquí.

Luego sus fosas nasales se ensancharon, aspirando con fuerza el aire cargado de la sala. Había un matiz extraño entre el olor a sudor, metal y cuero. Frunció el ceño, clavando sus ojos dorados en los Matsuno.

-Y otra cosa. -Añadió, en un tono más bajo. -El olor a pólvora no parece que venga de ellos. -Dejó que la advertencia quedara en el aire como una sombra, sin añadir más. No era algo de lo que preocuparse, o al menos, ellos no parecían ser el problema en ese momento. Podrían parar todo aquello para alertar al árbitro, pero eso arruinaría la diversión, tal vez incluso se cancelara el evento por el pánico. Y Krysser quería luchar, quería medirse contra aquellos tipos, especialmente contra el que, al igual que él, parecía ser un luchador cuerpo a cuerpo versado en los golpes de puño.

Entonces giró la cabeza hacia Fyodor, evaluando la entrada dramática de sus oponentes en la arena. Los ojos del tigre brillaron con un destello calculador.

-Son fuertes, se nota. -Dijo con calma, lo bastante alto para que solo Fyodor y el resto de sus compañeros lo oyeran. Además de la confianza que se tenían, y de la fama que se habían ganado en el lugar, otra de las razones para pensar en su habilidad era su equipo. Era fácil de ver que la calidad de las armas de aquellos sujetos estaba por encima del promedio, aunque no llegara al nivel de las suyas propias. -Será mejor mantener la distancia por ahora. Que vengan ellos primero. -Krysser miró a Zack, comentando sus pensamientos en alto. -El grandullón debería estar bien en la izquierda, cubriendo a Fyodor. Tú podrás encargarte del centro. -Con una mirada, parecía pedirse al mink como pareja de baile en la derecha, con altas expectativas por su congénere. 

Con eso, Krysser se incorporó de golpe, erguido como una bestia en su terreno, y salió de la sala de espera hacia la arena. El rugido de la multitud le golpeó de lleno, un estruendo de voces y pisadas que lo recibió como a un gladiador. Caminó con paso firme, dejando que cada metro de distancia lo acercara a su puesto en el tablero vivo que se desplegaba ante todos.

Sus ojos midieron el terreno, evaluando con precisión la formación de los Matsuno. Cada uno había ocupado su lugar con descaro, como piezas de un espectáculo. Krysser se desplazó hacia la derecha, con aquel andar felino característico, marcando un contraste con la torpeza teatral de sus enemigos. Se detuvo a unos siete metros del centro, justo frente al que quería que fuera su oponente, el chico serio que parecía llamarse Choro a juzgar por las palabras de otro de sus hermanos, aunque seguramente fuera un apodo y su nombre real fuera Choromatsu, a juego con el de sus hermanos.

Cruzó los brazos sobre el pecho, con la cola oscilando lentamente detrás de él en una postura tensa, mientras esperaba a que el resto ocuparan sus posiciones predeterminadas. Desde allí, podía cubrir un flanco, controlar la distancia y observar con calma cómo se desplegaban los primeros movimientos.

La estrategia estaba clara, o al menos, lo estaba en su mente. Zack ocuparía el centro como punto de anclaje, Fyodor a su izquierda como un muro de fuego contenido, él mismo vigilando el flanco derecho. Si Kiba se colocaba junto a él, tendrían dos depredadores cubriendo el lado más abierto del terreno, mientras Apholo, con su fuerza bruta, equilibraría el extremo izquierdo. Posicionados a doce metros de sus oponentes, debían estar fuera de alcance de sus movimientos, pero Fyodor podría dispararles en cualquier momento. Aquello los forzaría a moverse primero, y entonces, el equipo improvisado podría aprovecharlo y atacar en ventaja.

El rugido de la multitud seguía creciendo, pero Krysser lo ignoraba. Su atención estaba en los Matsuno, en sus manos, en sus respiraciones, en la forma en que sus pies se afirmaban sobre el suelo. Los estudiaba como un cazador estudia a su presa, esperando cualquier señal que indicara que se moverían. Y, aunque aún no había cruzado un golpe, ya había elegido su primer objetivo. Ya tenía a su presa a la vista, relamiéndose de pensar en la emoción del combate.

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RE: [Aventura T2] Torneo Shiii! - Kuroshi Kiba - 17-08-2025

Lo que se estaba planteando allí tenía todo el sentido del mundo. Contábamos con un tirador y ellos, al parecer, no. Eso nos daba ventaja táctica. Aunque nuestro tirador tenía aspecto de no ser muy fuerte y de… Bueno, digamos que no sería el más ligón en una fiesta. Si podía reducir su número o debilitarlos aunque fuera con unos cuantos tiros, a mí ya me valía. Zack me había dado básicamente vía libre para ir a por el palco de los ricos. Eso significaba que podríamos hacernos con la recompensa y con otro botín extra al mismo tiempo. ¡Tocino comido! Pero las alegrías de la vida duran poco, ya que el presentador del evento había dicho que todos debían aceptar ese desafío cinco contra cinco, de lo contrario no habría premio. Gruñí levemente mientras mis ojos se entrecerraban y miraba furioso al presentador. Estaba arruinando mi diversión. - Adios a mi comida... - Musité. Mi único consuelo era que el objetivo del palco VIP estaba poniendo el dinero en la recompensa como un añadido, así que nos lo llevaríamos igualmente. Aunque a saber si ese era todo el dinero que llevaba encima.

A mí no me van los gatos. Y este parecía ser uno listillo. Tenía buen olfato al igual que yo, analizaba a los oponentes, establecía la estrategia a seguir… Y, claro, olía mal. No es que yo huela a rosas, pero ese tigre olía a… tigre. Aunque era soportable, mucho más que el olor de las zonas comerciales con perfumerías. Y en esa estrategia básicamente me pidió a mí como compañero por algún motivo. No tenía una defensa tan fuerte como Apholo para protegerle, tampoco atacaba a distancia para cubrirle las espaldas y mis hoces podrían suponer un peligro para él si nos acercábamos demasiado el uno al otro. Le habría ido mejor con Zack. Suspiré y le seguí al campo de batalla, desganado. Si al menos hubiera algún que otro obstáculo en la arena de combate podría ser mínimamente entretenido. ¿Podría dar mi cien por cien allí? Una vez posicionado a solo un metro del otro mink, pero manteniendo la misma distancia que él con nuestro objetivo, formando un triángulo isósceles entre nosotros tres, agarré mis hoces, empuñándolas para cuando comenzara el combate estar preparado.

Se me ocurrió en ese momento que podía intentar algo que, si funcionaba, haría de esa pelea algo un poco más entretenido. Mi voz solía tener un efecto amedrentador en las personas. Sí, cuando eran fuertes no funcionaba, pero por probar suerte… - Ahora que estamos aquí podéis despediros del premio. Acabaremos con vosotros como quien se come un bistec.


Karmas



RE: [Aventura T2] Torneo Shiii! - Fyodor - 18-08-2025

El grito de un trabajador de la arena hizo que Fyodor se diese la vuelta, intrigado por saber a que venía ese llamado justo antes de iniciar la ronda.

La sorpresa en el rostro de Fyodor, oculto por la mascara, fue genuina. El trabajador, impoluto con su delantal de cuero sobre una camisa blanca, había traído consigo una enorme variedad de armas y municiones que se situaban a su espalda, listas para ser inspeccionadas y usadas por cualquier peleador que quisiera hacerlo.

- Ahora vuelvo. - Avisó a sus compañeros antes de acercarse al arsenal que habían dispuesto a su alcance, siendo el único de los alli presentes que parecía tener intencion de examinar lo que les ofrecían.

No tardó mucho tiempo en comprobar que las armas no tenian nada de especial. Quiza se equivocaba, ya que todavia no dominaba el oficio lo suficiente como para poder ver más allá, pero no parecía que los rifles y pistolas que había igualasen a las armas que portaba Fyodor. Esto le pareció normal ya que, en un pueblo enfocado en artes marciales, sería raro que hubiese armas de fuego como la suya. Por otro lado, y como punto positivo, la municion si que estaba a la altura de lo que requería. La explosiva, la luminica y la perforante eran las que más me llamaban la atención, además las palabras del presentador, en las que confirmaban que sería un 5v5, eran todo lo que necesitaba para empezar a preparar la municion que iba a llevar a la arena, aprovechando que los hermanos, eufóricos por la revelación del cuantioso premio, estaban distraídos y no podían ver lo que hacía.

Nada más terminar, se acercó de nuevo al que, ya confirmado por el presentador, sería su equipo. Krysser estaba poniendo las bases del que, si nadie tenia una mejor idea, sería nuestro plan para ese combate. En ese momento lamente no poder hacer uso de mis alas en ese combate, siendo algo que habría decantado la balanza a nuestro favor. Pero las normas eran claras y necesitabamos ese dinero.

- Aprovechemos que son ellos los que tienen que acercarse. En cuanto empiece el combate... una lluvia de fuego caerá sobre esos 5 hermanitos. - Respondió con su sonrisa escondida tras la mascara, llevándose el rifle cargado al hombro mientras analizaba la presentacion de los hermanos, buscando patrones y tratando de discernir sus habilidades. - ¡Vamos a dar un buen espectaculo! - Concluyó el lunarian, sacudiendo sus alas antes de subir las escaleras que daban paso al escenario principal.

El ensordecedor grito de la multitud fue correspondido por Fyodor, el cual levantó el brazo en el que portaba su arma y apuntó a todo el coliseo mientras daba una vuelta de 360°, saludando de esa peculiar manera a todos los presentes antes de situarse en linea junto al resto de sus compañeros, entre Apholo y Zack, justo delante del Matsu cantarín, declarándole con ello que iba a ser su primera diana.

Una vez todos en posicion la voz del mink lobo resonó en la arena. Su tono, pese a lo ridiculo que sonaba su mensaje, invitaba a no pelear contra él. A Fyodor, por su parte, ese tono no le afectó en nada, estaba acostumbrado a cosas muchísimo peores, y esto le vino bie, ya que tener a una bestia amenazandote de esa forma llamaba en exceso la atención. Esto dejaría con ello al lunarian libre para poder levantar el rifle con una mano y apuntar con su arma a Karamatsu, esperando que diese inicio el combate para poder disparar.

- Por ellos. - Pensó Fyodor mientras notaba la cruz de su madre pegada a su pecho y la imagen de sus hermanos en el orfanato le daba fuerzas para la batalla que estaba a punto de comenzar.

Karmas

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