![]() |
|
[FIC - Pasado] Como el gato y el azor - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Red Line (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=105) +---- Foro: Cabos Gemelos (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=8) +---- Tema: [FIC - Pasado] Como el gato y el azor (/showthread.php?tid=1255) |
[FIC - Pasado] Como el gato y el azor - Eaa - 04-08-2024
Leyenda
Invierno, Año 12 A bordo de la Rémora Fatua, Grand Line Día 30, 02:15 AM Era una noche tranquila. Me encontraba al timón de la Rémora, haciendo guardia mientras Gin descansaba. Habíamos llegado a un acuerdo. Mientras no tocara ninguna de las cosas de Maeve o de las mías, podría dormir dentro. Nos turnábamos para descansar, no sólo porque alguien tenía que vigilar y asegurarse de que seguíamos el rumbo, si no porque no me gustaba que hubiera nadie cerca mientras dormía. Las vistas eran realmente espectaculares. La luna llena se alzaba imponente en el cielo, bañando con su luz las negras velas y la cubierta de nuestra amada Rémora. O por lo menos, gran parte de ella. El contraste con la oscura madera que componía el barco creaba una agradable atmósfera, bastante oscura para mi gusto - Seguro que seguiría habiendo demasiada luz para la capitana - una sonrisa se dibujó en mi rostro, mientras comprobaba el rumbo a seguir en el log pose. Me agaché, antes de comenzar a peinar mi pelo carmesí. Poco a poco separé los mechones, con sumo cuidado, antes de levantarme bruscamente para que el pelo volviera a su sitio. Solté el timón, dirigiéndome lentamente a las escaleras, para bajar a la zona central de la cubierta. En ella se podían apreciar, a la sombra de los barriles, dos luces verdes. Apuntaban hacia lo alto del palo mayor, y se mantenían fijas en una pequeña mancha que había sobre la cofia. Los únicos sonidos que podían escucharse eran las olas golpeando contra el casco, y mis pesados pasos en los escalones. Metí la mano en el bolsillo, rebuscando dentro de este - Sí, esto servirá - pensé mientras seguía bajando. De repente, sin hacer ningún ruido, la mancha blanca salió disparada hacia la cubierta - ¡Pero bueno! - grité. Mis palabras fueron acompañadas de un sonoro pisotón - ¿Cuántas veces tengo que deciros que dejéis de pelearos? - pregunté con seriedad y una pizca de molestia. Frente a mí, a medio camino entre la borda de estribor y el palo mayor se encontraba el pequeño Mandarina. Sobre los barriles que hasta hacía unos instantes habían servido de escondite al primero, Knox, el azor blanco de Gin. Se miraban fijamente. El primero estaba encogido, con el pelo erizado y preparado para saltar, mientras el segundo tenía las alas abiertas, dispuesto a recibirle - Ya vale, los dos. O si no os vais a quedar sin comer - les amenacé mientras sacaba un poco de carne seca del bolsillo. Tan pronto olió la carne el felino maulló y se acercó a mí, pidiéndome comida. Me senté en el suelo, pues no tenía muchas ganas de agacharme. El ave se mantuvo en la misma posición, relajando levemente su postura sin dejar de mirar al otro animal. Aunque, tras mi penoso intento de imitar el silbido con el que Gin llamaba a su compañero, el pequeño ave voló hacia mi hombro izquierdo, aceptando de buen grado la comida que le ofrecí. - No os va a quedar otra que llevaros bien chicos - les dije, acariciando suavemente a mi pequeñín. Iba a ser algo realmente complicado, pues se trataba de dos depredadores que, a pesar de contar con suficiente comida, consideraban aquel barco, nuestro hogar, su territorio, y no parecían dispuestos a ceder un mísero palmo de este.
Info
|