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[Presente Relativo] Trio Revolucionario - Versión para impresión

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[Presente Relativo] Trio Revolucionario - Zorak - 10-06-2024

Día 29 de Invierno, Año 12
Cafetería de la base Revolucionaria. 7:00 A.M

Tras dos días meditando en la torre con el violento viento, mi cuerpo estaba comenzando a notar el castigo, además esta noche no había podido dormir bien por culpa del dolor muscular, lo que se traducía en unas inmensas ojeras acompañadas por una cara de pocos amigos, como apenas pude dormir fui de los primeros en entrar a la cafetería, caminando en modo automático me acerque hasta la cafetera y me serví una taza sin siquiera saludar a los compañeros que se hacían cargo de la cafetería, me gire a ver las mesas y para mi sorpresa Kisuke estaba en una de ellas, así que me acerque hasta él y me senté a su derecha, saludándole con la cabeza acompañado de un sonido gutural que quería decir buenos días.

"Eeeh"

Le di un sorbo al café mientras mantenía la mirada perdida intentando que la cafeína hiciera algún tipo de efecto mágico y me despertara, me llevé la mano izquierda al bolsillo y saque el paquete de tabaco, encendiéndome uno y lanzándolo frente a Kisuke sin mediar palabra a modo de invitación por si le apetecía fumar, así me quede, mirando a la nada mientras sorbía el café y le daba una calada al cigarro.


RE: [Presente Relativo] Trio Revolucionario - Kisuke Kageyama - 10-06-2024

Kisuke llevaba un par de días o tres sin ver apenas a Zorak. Había comenzado alguna especie de entrenamiento o algo así con el Mariscal Nilats, así que el antiguo pescador había estado puliendo su esgrima en solitario o con alguno de los espadachines que había por allí. Había algunos bastante diestros y habían sido prácticas entretenidas.

Un día más, había bajado a la cantina y se había pedido el desayuno de los campeones. Huevos con bacon y salchichas a la brasa, una jarra de medio litro de zumo multifrutas y un café con leche enorme para despejarse y empezar a funcionar.

"Bueno pues a ver que nos depara el día de hoy; habrá que entrenar fuerte hoy para bajar este desayuno... kuhahahahaha.

Estaba empezando a dar cuenta de su desayuno, cuando apareció Zorak. Tenía un aspecto terrible, demacrado y con ojeras; parece que el entrenamiento que estaba recibiendo estaba siendo muy duro. Le preocupó un poco verle así, pero sabía que su amigo acabaría por salir adelante y dominar lo que fuese que estaba entrenando. Se sirvió un café y se sentó a su lado, dándole un gruñido de buenos días y lanzándole su paquete de tabaco para que se sirviese.

-Buenos días, colega. Ten cuidado o al final desaparecerás... kuhahahaha. Come algo anda que no vas a sobrevivir solo con café y tabaco

Le puso al alcance su plato para que cogiese una salchicha o una tira de bacon al menos.

-Me imagino que tu entrenamiento está siendo duro, ¿verdad? No tengo dudas de que lo vas a lograr, pero vigila tu salud.

Simplemente estaba algo preocupado pero no quería sonar tampoco como un padre o un profesor con su amigo.



RE: [Presente Relativo] Trio Revolucionario - Max D. Bambú - 11-06-2024

La noticia de que había transcurrido un año pilló al panda por sorpresa. Recordaba perfectamente la semana que había pasado en al isla celeste, entrenando y disfrutando de las curiosidades que ofrecía la civilización perdida. En efecto, el tiempo vuela cuando lo pasas bien, pero tenía la certeza de que no volaba tan deprisa. Sin embargo, cuando tras descender de los cielos en aquella embarcación mercante y recibir un periódico al parecer con un mes entero de retraso consultó la fecha de publicación de las noticias, tuvo que ceder ante el surrealista evidencia de que, en efecto, había pasado mucho más tiempo del que el panda había podido percibir en la isla del cielo. Tuvo que aceptar la noticia porque no le quedaba otra: había desaparecido del mundo durante un año. Una vez aceptado lo inevitable, solo restó consultar las noticias para ver si había algo interesante. ¡Y lo había! Dos prometedores revolucionarios salían en las noticias. Kisuke Kageyama y Zorak, así eran sus nombres, habían, al parecer, derrotado con un miembro del CP8 ni más ni menos. Los agentes de alto rango del gobierno debían de ser extremadamente duros de pelar. El panda no pudo evitar preguntarse cuán fuertes serían sus compañeros. Entre noticias de cazadores y desapariciones se encontró con un par de noticias muy interesantes. Por un lado la familia Tempesta renegaba de su descendencia y sólo conocía a una persona que se llamase así. Triana Tempesta tenía una mirada de la que era difícil olvidarse, después de todo. Por otro lado la seguridad estaba siendo reforzada en Sabaody, lo cual dificultaría el avance del panda al Nuevo Mundo si es que alguna vez desease llegar allí. Con todo esto en mente y habiéndose echado unas buenas risas con su nuevo wanted bajo el nombre de "Chewbacca", el panda guardó el periódico junto todos los demás y le echó un par de lecturas a lo largo de todo su tiempo en el barco, pero cuando ya lo hubo leído un par de veces dejó de resultarse interesante y se dedicó a otras cosas.

Lo cierto es que el Panda llegó a perder la noción del tiempo en aquel barco mercante. Le habían prometido como participante en los juegos de Zarutsuki que, en efecto, tendría transporte gratuito a la isla más cercana de la corriente escogida y Don Bambú escogió la corriente Daiya y la isla de Báltigo precisamente por la secreta presencia revolucionaria en la misma. No había contado, sin embargo, con que el viaje se iba a extender más de un mes. Se le hacía muy aburrido viajar en barco y ver a las mismas personas todos los días, sobre todo si no tenía ningún vínculo con ellas. Dedicaba la mayor parte de su tiempo a la lectura y al entrenamiento. Los libros, sin embargo y por desgracia, eran finitos, de modo que solo quedaba el entrenamiento. Hacer flexiones, sentadillas, dominadas y otros ejercicios se terminaba haciendo aburrido, sobre todo si lo único que podías variar era el espacio en el que las hacías. Ninguno de los tripulantes del barco era apto para el combate con el gigantesco panda, así que podía entrenar con nadie sin riesgo a herirlos de gravedad. El viaje fue, en fin, un tostón. Pero sí que ocurrió algo emocionante a lo largo del viaje que mantuvo los ánimos del panda altos: logró establecer comunicación con el ejército revolucionario. Conocía las frecuencias, después de todo, y no le costó que su den den mushi encontrase la señal de otro hacía ya una semana. El recluta que le atendió pensó que le estaban tomando el pelo. ¿Don Bambú? Ese nombre llevaba un año ya sin aparecer en ningún sitio. La última noticia que se tenía del panda era su huida de la isla de Little Garden y tras un incremento sustancial en su recompensa desapareció por completo de los medios, como si se lo hubiera tragado la tierra, durante prácticamente un año. Sin embargo, toda la información que el panda le había dado al recluta sobre su persona era tan precisa y correcta que solo se presentaban dos alternativas: O el sujeto al otro lado del caracol era verdaderamente Don Bambú o éste había sido secuestrado y torturado de tal manera que había cantado como un ruiseñor todo lo que sabía acerca de la revolución y sus implicaciones con ella. Sea como fuere, esto requería de una identificación en persona para llegar a una conclusión y por ello se acordó un punto de encuentro en Báltigo, cerca del puerto donde suelen parar las embarcaciones mercantes, para corroborar la identidad del panda y tomar una decisión acerca de su futuro inmediato. Don Bambú aceptó encantado esta propuesta, pues le acercaba un paso más a volver a ser operativo en su amado Ejército Revolucionario. Había pasado tanto tiempo sin misiones, sin llevar la libertad a los más desfavorecidos... Echaba de menos la vida que había escogido.

El día 29 de invierno el panda llegó a su destino a las seis y media de la mañana y se despidió de los currantes del barco mercante con una educada reverencia. Le habían alimentado y tratado bien a lo largo de todo el viaje y eso decía mucho de ellos. El puerto en el que habían desembarcado era poco más que unas tablas conectadas a un cacho de tierra con unas cuantas casas de madera vieja y con escasa actividad humana. Había alguna tienda y gente paseando, dando la impresión de pueblo de interior más que de puerto comercial de una isla entera. El paisaje era completamente árido y carente de vegetación. El sol pegaba bastante fuerte, pero eso al panda no le importaba. Su mullido pelaje le solía proteger tanto del calor como de las quemaduras del sol. No perdió el tiempo y se dirigió a solas al punto de encuentro con los revolucionarios. Éste se encontraba a escasos kilómetros de aquel pueblucho costero, en una zona sin aparentemente nada más que piedras y los escasos hierbajos lo suficientemente resistentes como para soportar las terribles condiciones de aquel lugar. Fue en cuanto llegó al punto de encuentro acordado que escuchó el inconfundible sonido de un rifle siendo amartillado. Antes de la orden, ya había levantado ambas manos. —Date la vuelta. Despacio. —Y así lo hizo. El joven que le estaba apuntando debía de medir metro sesenta, pero a pesar de la diferencia de alturas el muchacho no mostraba el menor temor hacia la criatura. —Corrobóralo. —Le ordenó a un hombre gordinflón que estaba de pie a su lado. Tenía un par de papeles en su mano y alternaba su mirada frenéticamente entre éstos y el panda, como si tratase de descubrir alguna diferencia que delatase a un impostor. —¿Cuánto mides? —Preguntó mirándole a los ojos, como si se tratase de un examen. —Tres noventa la última vez que me medí. ¿No hay muchos mink panda, sabes? Creo que es suficiente. —Le empezaba a molestar tener los brazos en alto, pero no los bajó, así como tampoco bajó el arma el muchacho que le estaba apuntando. —Será suficiente cuando digamos que es suficiente soldado, muestre el debido respeto. —Y se señaló la insignia, era de rango superior al panda. Inmediatamente el mink se cuadró, aunque no bajó las manos para efectuar el saludo reglamentario a su superior. —Mis disculpas, ha sido un largo viaje y mucho tiempo ha pasado sin hablar con superiores. —El tono del panda era de absoluto respeto por la figura que tenía delante. Esto debió notarse, porque el joven bajó el arma al momento y le saludó más formalmente. —Descanse soldado. ¿Se habla mucho de usted, sabe? El rango de soldado le queda pequeño y dudo mucho que se vuelva a repetir esta ocasión en la que usted tenga que saludarme primero.
—Le tendió la mano y el panda la aceptó. —Bienvenido a casa. —Una sonrisa cruzó la cara del muchacho, también la del panda. Estaba en casa.

Los revolucionarios le acompañaron hasta la fortaleza oculta del Ejército. Todavía no había sido descubierta por las autoridades y servía de base de operaciones extremadamente eficiente. Se trataba de una especie de castillo de piedra en cuyo interior podrían encontrase incluso altos mandos del Ejército. —El primer lugar que querrá visitar será la cafetería, soldado. No es lo mejor que hay, pero es más de lo que cabría esperar. —Y con un último saludo, ambos sujetos dejaron a solas al panda para explorar el lugar. Hizo caso a sus consejos y fue de cabeza a la cafetería de la base pues se estaba muriendo de hambre. No estaba muy llena en ese momento y sólo unos cuantos sujetos se encontraban desayunando en aquel momento, dos de ellos compartiendo mesa. El panda no les prestó atención inmediatamente, ya que fuera directo a la barra a pedirse algo de desayunar. Después de consultar rápidamente la carta se pidió tres sándwiches mixtos, fruta y dos jarras grandes de zumo. Dejó el precio exacto en la barra más un poco extra de propina y se dirigió a una de las mesas vacías a esperar su desayuno. No pudo evitar mirar a su alrededor a ver a quién se encontraba con la mirada. Los dos sujetos que estaban juntos le llamaron la atención. Ambos parecían humanos. No más de dos metros de alto el más alto de ellos y el pelirrojo tenía la mitad de la cara tapada y aspecto de estar pasándolo mal. Se preguntó qué rango tenían, pero no se atrevió a buscar con su mirada algún tipo de distintivo por si eso resultaba demasiado invasivo, aunque lo cierto es que tampoco apartó la mirada de ellos.

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RE: [Presente Relativo] Trio Revolucionario - Zorak - 11-06-2024

Mientras seguía mirando al horizonte con la vista perdida Kisuke me ofreció algo de su plato, no miré ni que era, tal como entro en mi radio de alcance lleve mi mano hacia la comida y me la lleve a la boca, seguía meciéndome como si aún estuviera en la torre de meditación, mientras sorbía el café y lo intercalaba con una calada contesté a Kisuke.


"No tengo ganas de hablar del entrenamiento, ese Nilats esta loco"

Aún con la mirada perdida una gran figura se hizo presente y se dirigió directo a la barra, trate de enfocar un poco mas la vista y para cuando lo logré el tipo se dio la vuelta, un gigantesco mink Panda, con cicatrices en la cara, cuando caí en cuenta de quien era le di un golpecito a Kisuke con el hombro y hice una seña con la cabeza en dirección al panda.

"Estoy delirando o ese es Don Bambú?"

Me intrigaba la historia del panda, pero no tenía ningún motivo para confiar en el, así que por mi parte no hice ningún ademan para que se acercara, simplemente me quede mirándole fijamente mientras este hacia lo propio con nosotros dos, el cabrón era imponente, incluso mas que Kisuke, superándolo claramente en altura y anchura, por su expresión no parecía mal tipo, pero mis vivencias me hacían tenerle receló al recordar la noticia de la defunción de sus compañeros, también en su día Ridel me pareció un buen tipo y la cosa acabo de la manera que acabo.

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RE: [Presente Relativo] Trio Revolucionario - Kisuke Kageyama - 11-06-2024

Kisuke apenas prestaba atención a su alrededor, seguía moliendo la comida como si no hubiese mañana y apenas escuchó a Zorak, que ya de por si hablaba en un tono bajo, que no quería hablar del entrenamiento. La verdad estaba hambriento y ya que iba a pegarse un buen entrenamiento en ese día, quería coger fuerzas para lo que pudiese acontecer. Tan concentrado estaba dando cuenta de su desayuno que no reparó, y era difícil porque medía casi cuatro metros, en el enorme mink panda que había entrado en la cantina. Únicamente reparó en él cuando Zorak le avisó y casi se atraganta con el bacon que estaba masticando.

-Coño, pues tienes razón. Vamos a decirle que se siente con nosotros, quiero conocerle.

Sin esperar la respuesta de su compañero si estaba de acuerdo o no, se levantó y le indicó al mink que se sentase con ellos.

-Hey, grandullón, vente aquí con nosotros.

Kisuke no pudo evitar, una vez más ser demasiado él. En realidad, no había hecho falta que se levantase para llamar la atención del panda, puesto que los estaba mirando cuando se levantó, pero el antiguo pescador era así siempre, y no podía evitarlo.

-Soy el Capitán Kisuke Kageyama, encantado. Tú debes ser el famoso Don Bambú, ¿me equivoco? La verdad es que tenía ganas de conocerte desde hace tiempo.

Le tendió una mano con una sonrisa amistosa, dispuesto a conocer por fin a aquel del que había leído tanto en los periódicos y que, al fin y al cabo, representaba un poco su modelo a seguir, puesto que era un miembro más veterano del Ejército Revolucionario y había llevado a cabo, varias misiones de cierta importancia.



RE: [Presente Relativo] Trio Revolucionario - Max D. Bambú - 11-06-2024

Sus compañeros revolucionarios notaron la presencia del panda prácticamente al momento. La mirada del panda se cruzó con la de Zorak y con la de Kisuke casi al momento de sentarse y mientras que Zorak no interactuó inmediatamente con él, Kisuke sí lo hizo, invitándose a sentarse con ellos. Don Bambú que llevaba meses sin interactuar con otros revolucionarios no lo dudó un instante y se levantó de su asiento apra acercarse hacia sus camaradas. —Buenos días, camaradas. Así es, me llamo Don Bambú. Es un placer conocerles. —Le tendió la mano amistosamente a Kisuke, que era de rango Capitán. E hizo lo propio con Zorak. Ahora que los veía más de cerca, le sonaban sus rostros de algo. —Me parece haberles visto antes, ¿quizás en carteles de Se Busca? —Aventuró el panda mientras se sentaba. Le pareció curioso que quisieran conocerle, como si fuera famoso o algo. Al fin y al cabo, Don Bambú era un simple soldado todavía, pues no había recibido ascenso alguno. Tal vez en un futuro cercano podría optar a ser incluso mariscal, pero esto tendría que esperar a una pronunciación oficial por parte de los altos cargos. El desayuno le llegó casi al momento de haberse sentado con sus compañeros de trabajo. Tal y como había pedido eran tres sándwiches mixtos, dos jarras de zumo y unas cuantas piezas de fruta. Rápidamente se lanzó al ataque y devoró el primero de los sándwiches, pero sin caer en comer con la boca abierta ni hacer demasiados ruidos que pudieran molestar a sus compañeros o peor, a sí mismo. Una vez hubo saciado un porcentaje de su apetito se dirigió a Kisuke, que le había dicho algo interesante. —Bueno, ¿y por qué quería conocerme, Capitán Kisuke? —Le preguntó siempre manteniendo el respeto y decoro necesarios ante un miembro de mayor rango de la revolución. Por otro lado, no sabía el nombre del pelirrojo ni su rango. —Por cierto, ¿cómo se llama usted y qué rango tiene? Para dirigirme con propiedad, quiero decir. —Preguntó esta vez sin tapujos. A veces era mejor ser directo y dejar las apariencias a un lado. Si Kovashi le estuviera escuchando probablemente vomitaría. Odiaba los formalismos (a no ser que el respeto fuera directamente para él).



RE: [Presente Relativo] Trio Revolucionario - Zorak - 11-06-2024

Como era de esperar Kisuke fue tan sutil como siempre y en vez de observar al panda, lo saludo e instó a que se sentara con nosotros, justo cuando el panda se sentó llegó su comida y comenzó a comer antes de entablar conversación con Kisuke, pregunto sobre nuestros carteles de se busca, todavía no me acostumbraba a que la gente me reconociera, luego pregunto por mi nombre y mi rango, para como el dijo, dirigirse con propiedad, recordándome el ascenso que había tenido hace poco.

"Zorak Ideale, Mariscal. Pero déjate de formalismos, estamos desayunando"

No me gustaba que me trataran de una manera diferente por tener un rango, estaba cansado de que la mayoría de gente del cuartel se cuadrara cuando pasaba por su lado, volví a darle un sorbo al café y tras darme cuenta de que la taza estaba ya vacía me levante y me dirigí hacia la barra, pidiendo que me la rellenaran y agarrando un pequeño bocadillo de tortilla, tras lo que volví a mi asiento, dando esta vez el sorbo a la taza. Alargue mi mano hacia el paquete de tabaco que previamente había lanzado frente a Kisuke y saque otro cigarro el cual encendí, volviendo a dejar el paquete sobre la mesa.

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RE: [Presente Relativo] Trio Revolucionario - Kisuke Kageyama - 11-06-2024

Ciertamente era Don Bambú, y se dirigió a Kisuke de acuerdo al rango de ambos, aunque el antiguo pescador no sabía que rango tenía el mink panda. De todas formas se sintió muy satisfecho de que le estrechara la mano. Se volvió a sentar y dio un trago profundo al zumo y se puso a cortar una de las salchichas.

-No son necesarios los formalismos, Don Bambú, al fin y al cabo tú llevas más tiempo que yo en el Ejército Revolucionario y, como has salido en los periódicos alguna que otra vez, por eso tenía ganas de conocerte.

Tampoco quería parecer un adolescente conociendo a su cantante favorito, por eso volvió unos instantes a su desayuno, hasta que mencionó los carteles de recompensa. En realidad aún le costaba asimilar que tuviesen un monto tan alto, pero tendría que acostumbrarse a ello.

-Es posible que sea por los carteles, porque además es el primer cartel que tenemos ambos.

Había una cuestión que le intrigaba bastante al capitán, pero no sabía muy bien como planearlo. Quizá no quería hablar del tema.

-La verdad es que me intriga bastante que ha ocurrido contigo porque hacía muchísimo que no se sabía nada de ti. Evidentemente no tienes por qué responder si no quieres, es simplemente curiosidad... kuhahaha.

No quería tampoco incomodar a su invitado, así que trató de ser lo más cortés que le permitían sus escasas habilidades sociales. Zorak se levantó a por otro café y trajo algo de comer para él. Parecía que al menos la conversación si que había captado su atención y su interés.



RE: [Presente Relativo] Trio Revolucionario - Max D. Bambú - 12-06-2024

El pelirrosa se presentó como Zorak, un mariscal del Ejército Revolucionario. Inmediatamente el panda pensó en adoptar los formalismos adecuados, pero el mariscal insistió en que estaban desayunando y que podía dejarse de historias. No parecía el tipo de persona a la que le gusta tener gente a su cargo o que le traten con deferencia por sus títulos. Don Bambú supo respetar esta forma de pensamiento y no hizo hincapié en el tema, aunque le costaría lo suyo no llamarle señor. Kisuke le indicó que, al fin y al cabo, el panda llevaba más tiempo que él en el Ejército. Tal vez fuera cierto, pues el panda estaba alistado prácticamente desde su juventud. Asintió en silencio cuando Kisuke indicó lo de los carteles, ya que Don Bambú continuaba desayunando a su ritmo. Al parecer en las primeros que obtenían.

Mientras Zorak se iba a rellenar su café y Don Bambú terminaba su último sándwich, Kisuke manifestó su curiosidad por lo que le pasó al panda en éste periodo extraño en el que estuvo desaparecido. El panda meditó su respuesta en silencio, pensando en cómo y desde qué punto empezar a narrar sus desventuras, y cuando se hubo bebido de un trago la primera jarra de zumo ya tenía más o menos claro por dónde encaminar la historia. —Después de la tragedia de Little Garden, en donde estuve muchos meses atrapado, me llegó la noticia a través de un periódico viejo que encontré en medio de la selva de unos Juegos, los Juegos de Zarutsuki en la legendaria Skypiea. Viendo que esta era una oportunidad única, contacté como pude con la empresa de transporte comercial Nozama y me rescataron de la isla para llevarme como participante a los mismos. Viajé a la isla del cielo, algo que nunca pensé posible y allí permanecí ocultando mi identidad y haciéndome llamar Chewbacca. —En ese momento, sacó el periódico de hacía un mes y buscó los wanteds. Cerca de los nuevos wanteds de los revolucionarios aparecía su foto con otro nombre y una cifra elevada. —Al parecer funcionó bastante bien, aunque no sé cómo me sacaron sin mi sombrero y mis gafas. El caso es que permanecí en aquella isla una semana entera, pero cuando nuestra estancia llegó a su fin y descendí en una embarcación comercial de vuelta a la Corriente Daiya ocurrió algo extraño... —No sabía muy bien cómo explicar esta última parte. —Había pasado un año entero desde que llegamos a Skypiea, no entiendo muy bien cómo. Mirad esto. —Pasó a una de las páginas de la portada del periódico. Una foto de un marine que había visto ocasionalmente de lejos: Joe. —Aquí dice que ha estado desaparecido un año, pero sé a ciencia cierta que estaba en la isla celeste, respirando el mismo aire que yo, contaminándolo con su presencia. —Dejó el periódico en la mesa y se bebió lo que le quedaba de zumo. Se guardó la fruta para más tarde e imitó a su camarada en el acto de encenderse un cigarrillo. —En definitiva, no tengo ni idea de qué ha pasado, pero ha transcurrido un año en una semana. —Sentenció el panda antes de dar una calada. —Me pasé un año sin fumar honhonhonhon —El peor chiste de la historia, pero quizás más divertido acompañado de la risa extravagante del panda.



RE: [Presente Relativo] Trio Revolucionario - Zorak - 12-06-2024

Don Bambú comenzó su charla contestando a Kisuke, por lo que comentó vio una noticia en un periódico sobre unos juegos, algo sobre una tal "skypea" cosa que me hizo mirar a Kisuke en busca de su ya conocida sabiduría en estos ámbitos, no tenía ni la menor idea de que era Skypea, luego prosiguió comentando sobre la noticia de la desaparición del marine pechudo.

"Mierda."

Dije secó y escupí al suelo mientras sacaba un par de billetes de 5000 berries y se los ponía delante a Kisuke, había apostado con Kisuke que ese marine estaba muerto y el cabrón estaba de paseo en unos juegos mágicos, perder esta apuesta solo agravó mi forma de ver a los marines, aunque el tipo no tuviera la culpa por seguir vivo.
Tampoco paso desapercibido el comentario del panda sobre el marine, comentando que "contaminaba" el aire, cosa que me hizo esbozar una sonrisa sincera hacia el mink, el cual soltó un chascarrillo sobre fumar seguido de una peculiar risa.

"Sobre lo que pasó en Little Garden... Pude leer un poco al respecto en el periódico"

Recordé la noticia que leí en Ohara, la misma que hizo que me decantara por el bando de la Revolución cuando dudé en seguir los pasos de Maeve, un solitario superviviente y su escuadrón muerto, debo admitir que por traumas del pasado la idea que se formaba en mi cabeza esta bastante coaccionada, pero también sentía empatía por el mink, mi voz sonó mucho mas serena que antes.

"Primero decirte que te acompaño en el sentimiento"

No mentía, sabía de primera mano lo que era perder a un compañero y además la perdida de tanta gente era un duro golpe para el ejercito revolucionario, seguí mirando al mink a los ojos, sopesando si mis palabras podrían llegar a abrir algún tipo de herida, volví a hablar.

"Segundo y solo si quieres, ¿qué pasó en Little Garden?"