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[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - Versión para impresión

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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - Dharma - 07-04-2026

El agua que había llenado aquella habitación tenia una apariencia un tanto lúgubre, pero para Dharma eso no era un tipo de malestar, solamente era agua, pero para su cuerpo era una maldición, estar sumergido en ella en so totalidad, al menos no estaba hundido por completo y aquella plataforma del inicio ahora le servía para mantenerse en un lugar donde no pudiera sufrir otro tipo de consecuencias. Por la mente del espadachín no pasaban muchas cosas, sentía el horror del ahogo, pero no se impacientaba, la muerte es algo que el podía reconocer y por alguna razón sabia que este no seria su tiempo y que su tiempo era muy distante, tanto que parecía difuso. Sabia que no podía morir, era un elegido, algo diferente, para bien o para mal. No importaba el universo y sus designios divinos eran cosas que iban más allá de la comprensión de los seres vivos de este mundo.

En Dharma hay algo diferente, no lo típico que todos creen tener, hay una ambición, hambre por saber y entender. También la curiosidad. Y esa es la característica mas importante. El espíritu inquisitivo. No huir de la muerte, sino ir hacia ella. Para exhumar secretos ocultos en sus profundidades insondables. ¿Estaba tocando la profundidad de la muerte? la respuesta fue no. El agua comenzaba a descender y por gracia divina el primer rostro al descubierto era obviamente el del oriundo de Wano, su genética le favorecía, esa gran altura, su cuerpo tardaba unos leves instantes en retomar el poder sobre si mismo y su propia consciencia. Después, podía sentir la fuerza recorrer sus venas y la energía, encender todo aquello que habita en el. De forma instintiva se colgó de la plataforma con facilidad usando su fuerza y se pensiono sobre la misma. Sus cabellos mojados y su mirada furtiva, le hacían ver como un tipo de animal salvaje uno decidido a concluir lo que ha empezado.

| Vale... | 

Para cuando se acomodo en la plataforma, podía sentir como el frio del agua quería hacer estragos en su cuerpo, ese cuerpo que ha entrenado y perfeccionado, por lo que aquella sensación de frio era mínima, la podía ignorar, su fortaleza física podía con eso y más. Después  dio un gran salto en dirección a donde podía ver que estaba Enji y  un Don Ald bastante ahogado. Al aterrizar, así como el agua se había invocado de manera inconmensurable, su desaparición parecía ir un poco más lenta. El de orbes esmeralda, podía ver como Enji el marine semi desnudo, se encontraba bien. El cual mientras Dharma daba ese gran salto, el marine se reincorporaba nuevamente, pues también había sufrido los mismos estragos del pirata. Tras caer de su salto. Dispuesto a darle fin a su presa, el pingüino el cual y apenas podía asomar su "pico" comenzó a hablar. Dharma ya estaba aun par de metros de los ahi presentes, de forma mas concreta estaba cerca de Enji y de Don Ald.

En cuanto a ti, asesino de los 100 millones, el trato es el mismo, pero no me interesa aliarme con alguien como tú. Si tienes la fuerza para acabar con Kuro y mi amigo bailarín, te liberarás, pero solo para vengarles. Por cierto, me gustaría conocer tu nombre y quién eres, exhibicionista. ¿Hay trato? ¿Alguna pregunta? (DonAld)

Dharma desenvainaba con velocidad y gracia una de sus espadas, sosteniendo su empuñadura con la diestra, mientras sus pasos ya muy cercanos a Don Ald y a Enji el cual tenia sujetado el cuerpo de este mismo se encontraban y dirigían con una tenacidad únicas, más la sed de sangre, no podía ocultar las ganas que desabordaba su espíritu de cazador. | Creerle a alguien que no tiene ni control de su propia sala de juegos... eres demasiado mediocre Don Ald, la verdad eres débil... y tu show ya esta por terminar. | Mencionó Dharma al tiempo que veía como Enji tomaba el cuerpo de Don Ald, antes de que este tuviera las fuerzas de hacer algo. Pero el mismo espadachín no se confiaría ni de que ese enemigo pudiera estar desarmado. Pues podía observar como el mismo peliblanco le pedía al otro pirata de ojos de colores que desarmara al pingüino. | Estoy bien... aunque perdí un Nakama a causa de este maldito enano... | Decía en respuesta al marine Enji, mientras observaba en dirección a un mal herido Sanemi que en apariencia se notaba demasiado lastimado, como para estar vivo. Era una perdida, una más, no era triste, pero si lamentable, saber que Sanemi no había sido lo suficientemente fuerte para combatir esta situación, que desgracia haber llamado compañero a alguien que podía morir contra "agua" y una habitación.

Con un gesto incomodo Dharma se terminaba de colocar a un costado del peliblanco y con una de sus espadas hacia un corte en el costado del pingüino, tan veloz que nadie ahí podría notarlo hasta que este mismo se quejara. | Hakini Mudra | Dijo en su tono imperturbable, los demás quizá no entenderían las palabras ni el sentido en que las decía, pero se podía ver como en uno de los costados de Don Ald (cualquiera que quede a la derecha de Enji) la sangre comenzaba a correr por un tajo raudo y sin misericordia, dicho corte era preciso, no afectaría los brazos, ni manos ni el cuerpo de Enji que cargaba a Don Ald y aprisionaba con su agarre, y esto sucedía tras Kuro haber desarmado al exótico enemigo de esta triada de aliados. | Ahora sabremos que tanto puedes y quieres sobrevivir... en lo que nos dices... quien carajo nos va quitar estos malditos collares...| Daba un segundo de silencio, demasiado tenebroso y sepulcral | El siguiente corte que te haga será para sacarte los ojos y quitarte tus pequeñas manos y claro... no sin antes cortarte la lengua... y arrojarte a lo mas profundo de Kutsukku... como tu has dicho... alguien como yo... JahJahJah alguien como yo lo hará.|

Las palabras de Dharma acompañadas de esa risa pesada inspiraban terror, aunque no parecían variar en tonalidad, si que se podían sentir diferentes para quien pudiera prestar atención. Don Ald había extenuado su preocupación por Dharma, incluso no validándolo como parte de su "grupo de baile" ni como un aliado. Esto mas que entristecerle a un orgulloso espadachín, le alagaba sabiendo que incluso su enemigo le temía. La presencia "oscura" del espadachín afectaba incluso a sus enemigos más allá de lo que el podría planear, quizá era su agresividad, su violencia o sus maneras tan fáciles de actuar respecto a la muerte de otros. No debía tentar al mismo diablo, el pingüino, sabia que estaba con alguien lo suficientemente capaz de causar daño sin titubear. Si bien Enji y Kuro podrían no dudar de la veracidad de las palabras de ese showman extraño y feo. Dharma comprendía muy bien los hechos, el no tenia control de nada, ni siquiera ya de esta batalla. Por ende si algo más sucedía de forma imprevista o no eran las palabras adecuadas, Dharma haría un movimiento que terminara con las elecciones de Don Ald

OFF ROL:



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - Don Ald - 08-04-2026




Había conseguido lo que buscaba. Un momento de duda. Es todo lo que buscaba con mi discurso lleno de mentiras. - Saturday dije al terminar de hablar, casi ni dándome tiempo a respirar, mientras uno de los presentes, mi mas querida victima, decía que aceptaba. Pero era vil, como yo, y tras decirlo me agarraba el cuello y los brazos, sintiendo como me asfixiaba. 

Una vez mas, había intentado agarrarme y evitar que pudiera hablar, y una vez mas, me había podido adelantar a el justo a tiempo. sus brazos empezaron a moverse y pronto separo su agarre, dejando mi torso libre permitiéndome desenvainar mis dos armas, tras esto me soltó también el cuello y al caer, pegué un pinchazo con mi paraguas  en el  pie izquierdo de aquel maldito humano prácticamente desnudo, con toda mi energía.

- Queridas victimas, sois unas ratas traicioneras. 
Dije mientras me alejaba todo lo posible del baile que ya afectaba a todos. No obstante, este era mi ultimo baile, sentía como mis fuerzas se iban agotando poco a poco, como me iban abandonando, como mi derrota estaba cerca, algo imposible ¿Cómo iban tres mierdecillas a acabar conmigo tan fácilmente? putos humanos, tan grandes, tan feos, tan peligrosos. Se creían los dueños del mundo, no, no podía dejarme vencer por estos insectos, simplemente no podía hacerlo. Tenia que vengarme de ellos.  Vengarme de todos ellos. Seguían bailando, pero aún no controlaba lo suficiente mi Akuma no mi, como para inmovilizarles también sus piernas, tenia que elegir en mis bailes si quería inmovilizarles la mitad de arriba o la mitad de abajo de mi cuerpo. Eran mas rápidos que yo, eran mas que yo. Eran unos putos cobardes. Uno contra uno, no habrían tenido ninguna oportunidad contra mi, pero solo había acabado con el mas inútil de ellos, un tío que ni siquiera sabia quien era, bien podía ser un civil si no fuera porque obviamente era un usuario como los otros dos. 

Intente seguir con mi farsa, mientras bailaban, no, no era miedo lo que sentía, yo era mejor que ellos ¿Cómo iba a sentir miedo? 

- VAMOS, EL TRATO SIGUE EN PIE, AHORA ESTA DESARMADO, ACABAR CON DHARMA HACEDLO EN CUANTO RECUPEREIS EL CONTROL DE VUESTRO CUERPOS, SEREIS LIBRES, OS LO PROMETO. ¡¡ PINGUGUGUGU!!
Mi risa era temblorosa, mis palabras también. ¿Se debía al frio? tenia que ser eso. No podía ser otra cosa. Ya estaba a 10 metros de mi posición anterior. no quería ver que pasaba, no quería saber donde estaban, solo quería que se enfrentaran entre ellos, ver sangre, verlos caer ante mi, verles jurarme obediencia, verles siendo los primeros integrantes de mi circo, uniéndose a mi para amotinarnos juntos al gigantón de Landon, crear un imperio del terror, del que todos los humanos escucharan hablar con miedo. "Es el circo de los horrores de Don Ald niños, corred, esconderos, estamos perdidos". Sonreí, que sueño mas bonito. Se arrepentirían de haberme abandonado, se arrepentirían de haberme insultado, se arrepentirían de todo. DE TODO. Yo, Don Ald, maestro de ceremonias, recorrería el mundo humano y lo aterrorizaría puerto por puerto, haciendo crecer mi circo, llenándolo todo de sangre y lagrimas. Y todo eso lo haria con estilo, mientras bailaban al son de mi musical. Yo, Don Ald, era la cúspide de la evolución y no podía ser derrotado en este momento.

Entre bambalinas



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - Enji - 09-04-2026

—Saturday.

Ahí estaba, otra vez. La palabra, saturada en volumen, se repitió dentro de su cabeza como un eco espectral. Un comando. Los vellos se le erizaron de la nuca hasta los tobillos y el ritmo invadió su cuerpo, impetuoso y exigente, forzando los apretados músculos a relajarse y fluir. Fluir con una música que sonaba solamente en su mente. Movió los brazos, lo que rompió el agarre y permitió al escurridizo Don Ald escaparse, para odio y frustración del marine, que, impotente, se vio limitado a observar cómo el traidor a la institución desenvainaba y apuñalaba su pie con un movimiento certero antes de salir huyendo.

«Maldito enano cobarde»

Se le infló la vena de la frente al ver su pequeña y torpe figura avanzar en línea recta hacia la pared. La sangre borboteaba por el pequeño agujero que ahora tenía en el pie derecho.

—¡Ratas las que te debieron engendrar, enano! ¡Ratas hermanas para que salieras tan feo! ¡Shihaha!—ladró, entre risotadas—. ¡Azzzzucarrrr!

La sonrisa ancha y afilada como una brillante navaja. Los ojos encendidos, palpitantes al apasionado ritmo de una música nueva. Una melodía que se adaptaba bien a los pasos de baile impuestos por el Don. Levantó los brazos, flexionados, y los movió de arriba abajo. Después hacia adelante y atrás. Los pies, por iniciativa propia y no obligados, seguían el tempo. Movía la cadera y agitaba la cabeza, revoloteando los largos cabellos blancos empapados de agua sucia.



«Muévete, mamita, que me vuelvo loco
Emborrachadita de la bomba estás
Cosa linda, cosa mona…»

Enji flexionó las piernas y acumuló tensión en los músculos del muslo y la pantorilla. Tensión que creció hasta explotar en el momento que las extendió y su cuerpo salió disparado como un resorte, se elevó cuatro metros en el aire y surcó ese falso cielo por encima del Don.

—¡Sube, sube que la bomba va!

Los pasos de baile continuaron en el aire, y cuando pasó sobre el tontatton, cuatro metros por encima suyo, dejó caer algo. Una figura que parecía desprenderse de su propio ser. Una acumulación de líquido morado que de pronto se soltó de su figura y cayó sobre el golpeado Don, lloviendo encima suyo.

Enji aterrizó cuatro metros más allá, chocando su espalda contra la pared en el final del arco que dibujó su salto. El repentino impacto hizo saltar otro montón de gotas de agua que volaron contra la pared, acompañadas de un líquido violáceo.
Contenido Oculto

—¡Bum, bum, y dando media vuelta, cabrón! ¡Estoy que arrrrdo! —exclamó, intempestivo y ruidoso por naturaleza, al tiempo que se abalanzaba contra Don Ald al ritmo de la música interna, moviendo los brazos y las caderas, con ambas manos en sus posaderas y sobre sus desgastados boxers. Segó distancias a toda velocidad. Cortó los cuatro metros que los separaban en un abrir y cerrar de ojos y se agachó para barrer las escuetas piernas del tontatton con un giro, usando el pie izquierdo de punto de apoyo y el derecho como hacha contra sus rodillas.

Soportaba el dolor de las heridas de estigma gracias a la adrenalina que corría por sus venas, acompañando ese ritmo peculiar, caribeño, del baile, y anestesiando la señal que atravesaba sus nervios en alerta. Apretó los dientes al golpear abajo, sintiendo, a la vez, el abrupto impacto de sus propias manos en las mejillas.

—¡Carajo!

Eso le iba a dejar marca.

Off



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - Dharma - 09-04-2026

El baile sin música, sin alma, sin ganas, Dharma resistía lo más que podía, pero era inevitable, sus brazos comenzaron a bailar a un compas que no le agrada más que los anteriores. Su arma que sostenía con el brazo derecho y que había desenvainado anteriormente caía al suelo. Si bien sus piernas no estaban manipuladas por los poderes de  Don Ald y ahora entendía que se trataba realmente de una fruta del diablo tras verlo palidecer junto con él como usuario de Akuma No Mi así como al mismo Enji e incluso Sanemi, que por ahora no le prestaba mucha atención. Si podía notar Dharma que su aliado estaba herido y maltrecho, pero ya no había nada más que hacer por alguien tan débil. Los brazos del espadachín se movían y se meneaban como si se tratara de un baile coreografiado por los mejores. Pero no le agradaba seguir haciendo ese movimiento de brazos, arriba y abajo flexionándolos, era algo ridículo pero no podía detenerme.

Sin embargo mientras eso sucedía, el espadachín,  daba un pequeño salto  de no mas de un par de metros de altura y giratorio emulando a un gran bailarín, que le dejaba a unos 4 metros de la distancia donde estaba Don Ald, el cual no era muy rápido y la velocidad del pirata era buena, era mejor que la de ese pingüino. Y aun al pirata, sus brazos no le pertenecían, pues se movían ahora de adelante hacia atrás, bajando un poco el torso, después  Dharma hacia "dos olas" con las palmas de las manos separadas con las dos manos , primero dos veces hacia la izquierda y después dos veces hacia la derecha.  | ¡JahJahJah!  | La risa del pelinegro, era tan pesada y oscura que podía causar pánico a sus enemigos, era símbolo de que su frustración estaba escalando a un punto donde el ya solo tenia que ver saciar su venganza.  Tras esto Dharma  seguía con todos los pasos que  el poder de Don Ald le dictaban, iba paso a paso, era una gran coreografía, pero ¿Quién quiere que eso sea lo ultimo que vea antes de morir? Al parecer este exótico rival era complacido de ver bailes tontos y sin sentido. | Maldito... | Decía en sus pensamientos al mismo tiempo que se golpeaba con ambas manos en el rostro dejando una buena marca de sus manos en su cara, no le causaba mayor daño, menos mal no era su especialidad aun el golpear con puño limpio.

- VAMOS, EL TRATO SIGUE EN PIE, AHORA ESTA DESARMADO, ACABAR CON DHARMA HACEDLO EN CUANTO RECUPEREIS EL CONTROL DE VUESTRO CUERPOS, SEREIS LIBRES, OS LO PROMETO. ¡¡ PINGUGUGUGU!! - (Don Ald)

Ahora tras haberse acercado con unos pasos mientras bailaba hacia su enemigo, podia notar nuevamente que Enji volvia a igual que él a intentar hacer algo respecto a este enano. Lo que Don Ald no habia prevenido es que Dharma usaba dos espadas, no solo una y sus técnicas no se remitian al uso de las espadas gemelas, si bien su poder de ataque aumentaba eso no impedia lo que estaba por suceder.  Al tiempo que veia a Enji pasar de largo sobre  Don Ald y soltar un liquido de lo mas extraño, seguramente parte tambien de sus poderes de fruta del diablo que ya habia mostrado anteriormente. No cabia duda de que Enji tambien era bastante fuerte y de lo mas interesante, al oriundo de Wano le agradaban aquellos que sabian seguir y seguir y resistir y atacar. Por esa misma voluntad y más era la que poseia el pelinegro que notaba como el marine rebotaba en una de las paredes. Aprovechando esos movimientos tan llamativos y la desconcentración de Don Ald al pensar que Dharma estaba totalmente desarmado. El capitán pirata desenvainaba de forma rauda su espada izquierda, usando otra vez su mano derecha, habia dejado en el suelo su otra espada, pero menos mal esta vez habia conservado una.

| Hakini Mudra |

Dijo en su tono imperturbable, los demás quizá no entenderían las palabras aun, ni el sentido en que las decía, un poderoso corte aprovechando la confianza de su enemigo era ejecutado, su mano diestra tras haber desenvainado no dio tiempo a más encontrándose a menos de 2 metros de distancia de Don Ald, lo suficiente para que por su altura y tamaño alcance a darle un buen tajo a su enemigo. Este corte era dirigido a la zona del cuello/garganta de Don Ald en su lado izquierdo pues Don Ald parece aun estar viendo a donde estaban bailando o en dado caso de que se distrajera por el movimiento de Enji el corte podría ir en el otro lado del cuello. Aunque esos eran detalles pues aquel ataque habia salido con una velocidad que nadie ahi presente podia apreciar. | Sigues hablando demasiado para ser tan pequeño y lento | Otro corte impactaba el cuerpo de Don Ald casi al unísono, usando su diestra, esta vez el corte tambien iba dirigido a la zona de la garganta buscando dañar e interferir con esa voz que ya le había fastidiado tanto. Al mismo tiempo que terminaba de realizar dichos ataques, podía notar como Enji se movía en dirección hacia el pingüino, barriéndole. El ataque de Enji podía entrar sin problema, pues los ataques realizados por Dharma se habían realizado a una gran velocidad y aun más que el espadachín tenia la capacidad de ver la gran velocidad a la que se movia el peliblanco y quizá también Don Ald, sin embargo ahora este habia sufrido un par de daños que lo podía descolocar y permitir que los ataques de su por ahora aliado entraran de igual manera.

Dharma se mantenía expectante con su espada empuñada en la diestra, listo para realizar un ataque más ante cualquier vocablo innecesario que pudiera realizar Don Ald. El rostro frio y enfocado del pirata, mostraban la seguridad de un demonio sin más emociones que las de acabar con su rival. |...| No había mas palabras por ahora, solo la espera de un cazador a su presa ya casi lista.

OFF ROL:



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - KuroVongola - 10-04-2026

El maldito volvió a hacerlo. La palabra se clavó en mi cabeza y, con ella, llegó esa sensación ya conocida de pérdida absoluta de control. No hubo ninguna advertencia real. Simplemente ocurrió. Mis músculos se tensaron un instante y dejaron de responderme. El ritmo se impuso sin oposición, forzando cada movimiento de mi cuerpo como si ya no me perteneciera.

Me quedé prácticamente en el sitio al principio, atrapado en esa secuencia absurda. Mis brazos comenzaron a moverse por sí solos, subiendo y bajando con una cadencia ridícula, mientras mi torso acompañaba el compás sin que pudiera evitarlo. Mis piernas apenas hacían más que sostenerme, manteniéndome en equilibrio mientras la danza seguía su curso. Intenté resistirme, concentrarme, forzar una mínima interrupción en ese control, pero fue inútil. Era como si mi voluntad estuviera completamente anulada.

Aun así, mis ojos seguían funcionando. Frente a mí, todo continuaba desarrollándose. Don Ald se había liberado otra vez. Mi mirada se fijó en él con dureza, cargada de una frustración que no podía descargar.

—Maldito.—

El ritmo no se detuvo. Mis brazos siguieron moviéndose, mi cuerpo obedeciendo esa coreografía impuesta sin la más mínima consideración por lo que yo quería hacer. Y entonces, sin previo aviso, sentí cómo uno de mis brazos se tensaba de una forma distinta. De repente mi mano se dirigió hacia mi propio rostro. No pude detenerla.

—Tch.—

La bofetada hizo que mi cabeza se desviara ligeramente. El sonido quedó flotando un instante en el aire, acompañado de una sensación que no era tanto dolor como irritación pura. No por el golpe en sí, sino por lo que representaba. No poder evitar algo tan básico solo alimentaba esa sensación de impotencia que ya se estaba acumulando.

Fue justo después de eso cuando mi cuerpo empezó a moverse. Mis pies avanzaron siguiendo el ritmo impuesto, directamente contra Don Ald. Ya no estaba quieto. Cada paso me acercaba más. Aproveché ese mínimo margen dentro del caos para mantener la mirada fija al frente, evaluando cada detalle. Las armas seguían en mi cintura, firmes, bien ajustadas. No podía utilizarlas en ese estado, pero al menos seguían bajo mi control.

Avancé cinco metros de esa forma, manteniendo el ritmo impuesto mientras me dirigía hacia delante. Entonces, algo cambió. Un leve movimiento desde arriba hizo frenarme, lo suficientemente fuera de lugar como para captar mi atención de inmediato. Alcé ligeramente la mirada, justo a tiempo para ver cómo algo descendía. Mis ojos siguieron la trayectoria casi de forma automática. Lo que caía no era agua, ni restos de la sala. Era algo distinto. Un líquido espeso, de tonalidad violácea, que se precipitó directamente sobre Don Ald sin que hubiera forma de evitarlo.

No necesité más de un instante para reconocerlo, era veneno. Mi atención se desplazó al origen sin perder tiempo, buscando la causa de ese ataque. No tardé en encontrarla, Enji. Incluso bajo los efectos de aquella técnica, seguía actuando sin detenerse. No había perdido la iniciativa. Fue entonces, al ver el ataque y entender el alcance real de lo que estaba haciendo, cuando mi expresión se endureció y tomé la decisión de intervenir.

—No te pases.—

La voz salió firme, clara, imponiéndose pese a la situación. No aparté la vista del frente en ningún momento, manteniendo la atención tanto en el objetivo como en mi propio avance.

—Lo necesitamos vivo. Al menos de momento.—

Apreté la mandíbula, manteniéndome alerta pese a la falta de control total sobre mi cuerpo. Cada detalle contaba, y la situación seguía siendo inestable, peligrosa en cada segundo que pasaba.

OFF



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - Don Ald - 10-04-2026



Habian caido en pinchos, les habia hecho bailar, una y otra y otra vez, pegarse entre ellos, les habia clavado mi aguijon varias veces y siempre, siempre, siempre, cada una de las veces, se habian podido proteger de mis ataques y contratacar...su determinacion era frustrante, muy muy frustrante. Yo era mejor que todos esos cobards, yo era mejor...

La piel me quemaba, mis ropajes se derretian, mi querido sombrero habia quedado inservible, mi cuerpo sentia el dolor del veneno que ya habia sufrido antes, ardia, quemaba, daba asco. Aún bailando me insultaban, el pirata de los 100 millones me insultaba ¿Porque no iban a por el y me dejaban en paz? malditos humanos, me creian debil, me creian inservible, me llamaban feo, aborto, decian que nunca debí haber existido. Estaba agotado, harto de luchar, pero me negaba, me negaba a caer ante una raza inferior llena de hijos de puta como ellos. 

Recibí una patada, del bailarin estrella, ni siquiera se habia dignado a decirme su nombre, pero no paraba de insultarme. peuqeño, rata, lento, sus palabras dolian mas que sus actos. 

Llegó entonces una rapida estocada, ellos me llamaban lento pero podia ver perfectamente todos sus ataques, sin embargo, no pude evitarlos, ninguno de ellos, empecé a sangrar, dulce sangre, que bonita era..pero no era la de mis enemigos, mire fugazmente a la pared cercana, al menos ese debil humano habia caido, su cuerpo atravesado era tan bonito, tras haberse retirado los pinchos, su sangre se habia deslizado por la pared, dejando una marca roja de deliciosa sangre, sus ojos sin vida y su expresion en la cara, mostraban sufrimiento. Sufrimiento, la vida era eso, sufrimiento. Entonces los pinchos volvieron a salir, mis trampas habian vuelto. 

No les iba a dar la satisfacion a estos sadicos humanos, yo era mejor que ellos, ellos no podian matarme, no podian hacerme daño. Yo hacia mucho tiempo que ya estaba muerto por dentro. Muy cerca, solo un metro por encima de mi salieron otros pinchos. No lo pensé mas.salte de espaldas hacia ellos.

- ARGGGGGGGGGGGGGGGGGG PINGUGUGUGU PIIIIIIIIIIIIINGUGUGUGUGUGUGUGU
El dolor era liberacion, el dolor era gratificante, yo mismo acabaria con mi vida, yo y solo yo. Me negaba a que el golpe final me lo dieran esos horribles y crueles seres. Ensartado en los pinchos, envenenado y sangrando, recorde, toda mi vida paso ante mis ojos, recorde el dia en que Landon me encontró cuando yo era aún un delincuente de poca monta, dedicado a robar y matar incautos, a la venta de organos clandestinos, al esclavismo de niños humanos a los que atraia a las alcantarillas de la ciudad con mis dulces. Recorde a todos los que habia hecho bailar a mi son.

Recorde la batalla contra el entonces marine, recorde el veneno y como me sentí asfixiado entonces, recorde lo impresionado que se sintio al bailar junto a mi. Recorde su trato, como aquel giganton me levantó e hizo un trato conmigo. Una division de monstruos, un experimento de la marina, como la entonces division del "Heroe" Joe. Un Freak Show. Era eso o morir. 

Recorde nuestras andanzas por la marina, nuestra corrupcion, como aprovechabamos cada ocasion en nuestro beneficio. Desde la legalidad de la marina podiamos robar, asesinar sin consecuencias, torturar y "servir" a la sociedad. Lo haciamos contra los malos, piratas y rateros de tres al cuarto, gente sin nada que perder, gente a la que era divertido torturar, ver el dolor en sus ojos, ver la sangre brotar de sus cuerpos, verles asfixiados, electrocutados, ver como sus cabezas eran reventadas por Kong mientras bailaban a mi son ¡ QUE BUENOS TIEMPOS AQUELLOS!

Recorde como fracasamos y fuimos dados por muertos. Abandonados. Traicionados. 
Nosotros haciamos el trabajo sucio, el trabajo que nadie queria realizar, limpiabamos la mierda y la inmundicia que dejaban los malditos humanos, pero cuando quedamos a la deriva, nos olvidaron, nadie vino a rescatarnos, nadie nos menciono, nadie nos recordó. Y cuando conseguimos sobrevivir, planeamos nuestra venganza contra el mundo. 

Poco a poco yo fui cogiendole asco a todo y a todos, pero ahora, en mi lecho de muerte, disfrute de cada segundo, echaria de menos al idiota cabeza hueca de Kong y hacerle bailar para joderle, echaria de menos a la puta de Jari y meterme entre sus tetas para decirle lo horribles que eran, incluso al puto lameculos de Redflag, al que le decia siempre que seguro que Landon le usaba para limpiarse el culo. Y echaria de menos a Curok, mi mejor amigo aqui. 

Y a Landon, a quien pretendia matar por su traicion, realmente hizo de mi vida algo mas divertido el dia que acabo con mi pequeño Imperio. 

¿Estaba llorando? ¿Eran lagrimas lo que caian por mi rostro? ¿Aqui acababa todo?

- ¡¡¡¡¡¡ PINGUGUGUGUGUGUGU PINGUUGUUUUUGUUUUUUUGUUUUUUU!!!
No podia parar de reir, mirando a mi ultima victima, sin vida, con cara de sufrimiento, yo no lloraba de dolor, lloraba de alegria.

- AQUI ACABA...¡¡¡EL INCREIBLE ESPECTACULO DE DON ALD !!! ¡¡¡SEGUID BAILANDO MIS QUERIDAS VICTIMAS!!! ¡¡¡SEGUID BAILANDO HASTA EL FINAL !!! ¡¡¡ HASTA QUE ATRAVIESEN CON UNA ESPADA!!! '¡¡¡ HASTA QUE OS TRAICIONEN Y OS ABANDONEN!!! ¡¡¡SEGUID HACIENDO SUFRIR A TODOS HASTA EL FINAL !!! ¡¡¡ NO HABEIS PODIDO ACABAR CON EL GRAN DON ALD !!! ¡¡¡PORQUE ESTE FEO, ENANO LENTO Y ENGENDRADO POR RATAS JAMAS SERÁ ASESINADO POR UNOS SUCIOS HUMANOS!!! ¡¡¡BAILAD, JUGAR, SANGRAR Y SER DESTRUIDOS POR EL NUEVO MUNDO QUE OS ESPERA !!! ¡¡¡ Y CUANDO MURAIS ENTRE TERRIBLES SUFRIMIENTOS, RECORDARME A MI, DON ALD, QUE OS AGRACIE CON MI ULTIMO Y GRAN ESPECTACULO !!! pingu...pin...
¿Era musica de circo lo que escuchaba? Si...una gran carpa, una gran carpa y gritos de dolor, mi propia risa dentro de ella, que divertido, mis queridas victimas esperaban, mis queridas queridas victimas...os torturare por toda la eternidad

- ¡¡¡PINGU PINGUUU PINGUUU!!
Sonreí. Y entonces todo se fundio a negro. Fin del espectaculo. 

resumen

Belico


Para todos



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - Dharma - 13-04-2026

Por fin, lo había logrado, había sido un rival digno, no el mas poderoso, ni el mas fuerte a la manera que Dharma podría recordar, pero si era hábil en su exótico estilo de pelea, el espadachín había aprendido algo o más bien había afianzado una visión. Debía ser mas furtivo cuando se tratara de atacar, pues la inmensidad  de habilidades acompañadas de frutas del diablo existían con gran variedad y complejidad. Tenia que seguir estudiando y entrenando. Si bien no le había costado más que un poco de sudor el terminar con su rival, sin duda alguna la hubiera tenido difícil si se enfrentaba frente a frente ante Don Ald. No podía admitirlo, pero no hubiera sido una pelea sencilla, tuvo que aliarse con un desconocido. Un marine extraño y un pirata que poco pudo aportar, aun era débil, pero se le veía futuro. No podía opinar tanto. Pues su aliado mas confiable había padecido el oscuro final a causa de su debilidad. Sanemi, quizá no lo recordara en un par de meses, pero por lo menos le había traído hasta aquí, eso ya era algo.

| Me da igual... | Dijo Dharma desatendiendo las palabras de Don Ald, el cual decidía al parecer inmolarse. Dharma comenzó a recorrer a paso veloz el lugar y tomaba de nuevo su espada faltante, enfundando ambas armas no sin antes, hacer un movimiento sutil de limpieza pues tenían rastros de agua y sangre. Tras eso las envainaba en sus costados como de costumbre, sobre aquella sujeción de cuero que portaba sobre su camiseta negra. Ya incluso no sentía los resquicios del agua que minutos antes había invadido el escenario del gran Don Ald. Tras eso continuo caminando en dirección hacia donde se encontraba Sanemi, pero para ahorrarse tiempo pegaba un gran salto, sin mucha altura pero lo suficiente para proyectarlo cercano al cuerpo sin vida de su aliado.  | Servirás por ultima vez bro... | Dijo mientras tomaba lo que poseía, lo cual no era mucho, un par de puños americanos y dinero que traía en una bolsa. Dharma los guardaba sin más y después de eso se acercaba hacia donde estaba Enji, quedando a unos  4 metros de él.

| Al menos, sabemos que el no controlaba nada más | El pelinegro, no presto más atención al cuerpo moribundo del pingüino, ni tenia intenciones de tomar algo de él, pues no parecía tener nada relevante y si lo tuviera, no tenia ganas de comprobarlo, además no iba pelear por saquear el cuerpo de un vil enano, al menos no de este. La batalla parecía haber llegado a su final. Dharma ahora se encontraba expectante sobre lo que pudiera suceder y encontrar una forma de salir de dicha habitación o cárcel. | Ahora... salir de aquí y espero poder desquitarme con el genio que se invento todo esto jahjahjah.  | Su risa cargada de seguridad y una oscuridad que se podía palpar a pesar de que su tono de voz no variaba, podía dar entender lo "bien" que se sentía, pues no había recibido daños importantes ni mucho menos. Aun podía restar mas camino por cubrir y el se encontraba en optimas condiciones.
OFF ROL:




RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - Enji - 13-04-2026

La patada impactó y su movimiento continuó, fluido, hasta completar una vuelta entera en el lugar. Vuelta que culminó erguido y encarando al enemigo, con la guardia arriba y la sonrisa ancha, preparado para volver a la carga cuanto antes. El ímpetu no se negociaba en sus peleas. ¿Dos veces falló? ¿Tres veces lo esquivaron y pusieron a bailar? Eso no tenía ninguna importancia ya. Estaba en el pasado, y lo seguiría intentando, una y otra vez, hasta atrapar al escurridizo Don Ald en su propia danza. Un mal movimiento es todo lo que necesitaba. Una decisión errónea, un momento de descuido que buscaba incansablemente provocar. Sólo era cuestión de tiempo en esa competencia de astucia y aguante. Reducirlo, incapacitarlo o noquearlo, cualquier salida era correcta cuando la apertura llegase. Apretó el puño, apretó los dientes, listo para atacar… Y vio volar un chorro de sangre.

Un corte apareció en el cuello de Don Ald, pintado en su piel en una fracción de segundo. La fría y afilada hoja que lo provocó, tan letal como sigilosa, no dejó rastros ni testigos de su pecar, demasiado veloz para la vista. El tajo estaba ahí como única prueba del crimen, manifestándose con la contundencia de un telón que se desploma al finalizar la obra. Sangre brotó de la profunda herida en una grotesca explosión que inundó los jirones de ropa en un momento, tiñéndole todo el costado izquierdo de rojo al maltrecho tontatton.

Enji se detuvo en ese momento. Ahí estaba la apertura que buscó con vehemencia, el instante de diferencia, la decisión errónea que, aun en su situación, hubiera dejado pasar por principios morales. “Atacar por la espalda es de cobardes”; pero el espadachín no tenía esas limitaciones. Aprovechó la negligencia del Don y selló el encuentro con un corte certero. No podía reclamarle nada.

Y aún así.

—¡Hijo de tu… putísima madre! —Dio un fuerte pisotón en el suelo cuando Don Ald saltó contra los pinchos—. ¿Te rindes? ¿Así? Cabrón, me tuviste media hora bailando por toda esta sala de mierda y se te ocurre matarte cuando al fin voy a poder atizarte la cara.

Ladró contra el empalado hombre-pingüino —su tamaño y apariencia a ese animal evocaban—, con la vena inflada y los brazos en jarra, inclinado hacia adelante y abajo para poder mirarle a la cara.

- ¡¡¡¡¡¡ PINGUGUGUGUGUGUGU PINGUUGUUUUUGUUUUUUUGUUUUUUU!!!

—Tch…

Resultó seguir con vida. Desangrándose, envenenado, pero todavía vivo, el magnate del bailongo se despidió y partió tras bambalinas, cínico como pocos, deseándoles todo lo peor y que, por supuesto, siguieran bailando. El espectáculo llegó a su fin y la música, incluso dentro de su cabeza, se apagó de una vez.

—Bueno… Parece que los collares no iban a explotar al final —dijo Enji, agachado e inspeccionando los restos de Don Ald—. ¿Verdad, Doncito? —Sonrió al percibir en su pecho un leve movimiento de respiración—. Venga para acá.

Con cuidado, el marine maniobró su mano derecha entre las afiladas puntas de la trampa y logró sujetar a un inconsciente, mas no muerto, Don Ald. Lo retiró de los pinchos y, sin mucho cuidado, se lo colocó debajo del brazo izquierdo, presionándolo entre el codo y las costillas mientras le quitaba las armas y las colgaba del elástico de sus boxers del lado derecho.

—Podría ser una buena mascota, ¿no creen? —Buscó complicidad en una mirada rápida a Kuro y Dharma, rascándose el cuello mientras este último terminaba de saquear el cuerpo de quien fuera su compañero—. Sólo hay que enseñarle algunos modales.

Rebuscó en los bolsillos desgajados pero no encontró lo que buscaba: una llave. En su lugar, halló dinero, que se metió en los abultados calzones, y alguna que otra pelusa.

—Ahora… ¿dónde quedaron mis guantes? Juancho me va a matar cuando los vea. ¡Y será tu culpa, loco de las espadas! Eh, tú, Cabrito —miró a Kuro—, ¿no los viste?

Tras flexionar las rodillas, Enji volvió a saltar. Esta vez aterrizó sobre la plataforma elevada que ocupaba el centro de la habitación, se irguió y, mientras una de sus manos sostenía al malherido Don Ald, la otra funcionó de visera para cubrirse los ojos al tiempo que echaba un vistazo alrededor en busca de los restos de sus guantes. Quería llevárselos con la esperanza de que su compañero de división pudiera hacer algo por recuperarlos.

Off



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - KuroVongola - 14-04-2026

Mi cuerpo se tensó por inercia durante un segundo más, esperando otra orden que no llegó. Y entonces, por fin, el control volvió. Mis músculos dejaron de moverse y el silencio sustituyó aquella maldita melodía que había dominado cada instante del combate.

Solté el aire lentamente, notando el peso real del cansancio caer sobre mí ahora que todo había terminado. La tensión acumulada seguía ahí, clavada en los hombros, en la mandíbula, en cada fibra que había estado forzada a actuar sin descanso. Aun así, no bajé la guardia de inmediato. Frente a mí, la escena era clara. El enemigo ya no representaba una amenaza.

Observé en silencio cómo su cuerpo sin fuerzas, quedaba reducido a poco más que un cascarón. Había sido peligroso, impredecible, incluso desesperante en su forma de pelear. No por su fuerza bruta, sino por su capacidad de controlar el ritmo del combate, de obligarnos a jugar bajo sus reglas. Y aun así, había caído.

Apreté levemente la mandíbula, apartando la mirada un instante. No había sido una pelea sencilla. Habíamos tenido que adaptarnos constantemente, ceder terreno, asumir riesgos que en otras circunstancias no habrían sido necesarios. Incluso trabajar junto a otros, algo que no siempre era fiable.

—Ha sido molesto.—

No era un elogio, pero tampoco un desprecio. Simplemente un hecho.

Volví a centrarme en la situación. Enji ya se había encargado de sacarlo de los pinchos, manteniéndolo con vida por poco margen. Aquello confirmaba lo que había dicho antes. Seguía siendo útil.

Desplacé la mirada alrededor. La sala volvía a estar en calma, pero no era una calma segura. Los restos del combate seguían presentes: el agua, los daños, las trampas que ya habían demostrado no ser algo puntual. Y, sobre todo, los collares. Llevé una mano hasta el mío, rozándolo con los dedos.

—Esto sigue siendo un problema.—

No sabía hasta qué punto las palabras de antes eran ciertas. Puede que hubiera mentido. Puede que no. Pero no era algo que estuviera dispuesto a comprobar por las malas.

Alcé la vista, recorriendo el entorno con mayor detenimiento. Tenía que haber una salida. Y si alguien había preparado todo eso, también había previsto cómo continuar.

—No hemos salido todavía. Y no pienso quedarme aquí esperando a que empiece otra función.—

Mi mirada pasó por los otros dos, evaluando brevemente su estado. Seguían en pie. Eso era suficiente por ahora.

Volví a mirar al frente, atento a cualquier detalle que pudiera indicar el siguiente movimiento. La pelea había terminado. Pero aquello, claramente, no.

OFF



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 4) - Voz Seductora - 15-04-2026

Cuando el destino es el crupier, da igual que uno se levante de la mesa: el juego continúa.

Se hizo el silencio. Los collares de metal empezaron a tintinear con mayor fuerza que antes, si bien al mismo ritmo. El compás mecánico marcado por sus engranajes internos se volvió más audible, más marcado, haciendo vibrar con ímpetu los collares con cada pequeño sonido, con cada girar de sus engranajes. Tac, tac, tic, tac, tac, tic. Las luces de la sala se atenuaron casi por completo, quedando reducidas a una mera refulgencia que a duras penas permitía adivinar las siluetas y los rasgos más evidentes de cada uno de los presentes. El número presente sobre cada uno de los collares había empezado a resplandecer en la oscuridad.

Al fondo de la sala, justo encima de una enorme e infranqueable puerta acorazada que no había dado señales de ir a abrirse en todo el tiempo en que habían estado allí (y que, por lo sólido de su aspecto y la regularidad de su superficie, podía pasar desapercibida fácilmente a ojos del grupo si no habían prestado la suficiente atención), se encendió una luz que proyectó una inquietante luz naranja, girando sobre sí misma como una sirena silenciosa. Pasados varios segundos, a lo largo de toda la sala, se oyó una voz monótona y metálica que retumbó a través de lo que probablemente fuese un sistema de comunicación.

"Felicidades, aspirantes. Para continuar con el protocolo de selección de aptitudes y garantizar la calidad del producto final, deberéis escoger al menos apto de vuestro grupo. Los demás tendréis el privilegio de ser comercializados en nuestra primera gran hornada de esclavos del South Blue, y continuaréis con vuestras vidas en manos de nuestros mejores clientes. Comunicad vuestra decisión al Equipo de Control, que ha observado y escuchado con interés toda vuestra actuación y tendrá en cuenta vuestro criterio. Tenéis un minuto. Pasado un minuto, de no haberse declarado un no apto, el número más bajo de cada grupo será automáticamente eliminado. Gracias por vuestra colaboración."

Con un chasquido metálico, la emisión de la grabación terminó, y se volvió a hacer el silencio.




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