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[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Versión para impresión

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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Dongryong Lu Yan - 08-11-2025

[Imagen: tb8pZzN.png]
Así, sin espera, flexioné mi brazo de regreso a lo que escuchaba a esté susurrar una segunda vez (otra vez lo mismo) buscando y lamentando, observando a todos los demás provisionar un daño, guardando por un breve instante la barra blanca de mi asta en la altura de mis costillas mientras que a su vez inhale y arremetí, buscando acercar mi arma tras apenas escucharse el tercer susurro, inclemente en cierta medida mientras que esperaba perseguir cualquier oportunidad sin descanso esta vez buscando una apertura con la punta de la asta mientras los demas seguian golpeando, procurando a todo momento no herir por accidente del pequeño hombre con cabello rosado que estaba unos pasos delante de mí, o de cualquiera de mis aliados y aprovechándome de mi altura para completar este impulso.

Luego de haber azotado del arma. Por supuesto, recordé su primer susurro hacia su hermano y aunque bien ignorante de, sus sentimientos o su repentino cambio de ánimo, seguiría adelante, únicamente capaz de percatarme del repentino colapso en sus acciones como una oportunidad irrepetible contra esté quien hasta ahora nos habría estado acorralando bajo todos los sentidos, ¿desaprovecharía el fruto del esfuerzo? pues no, incluso sí mi oponente se tumbaba a sus rodillas no podía ignorar mi responsabilidad por esta vez cuando sostenía no únicamente el propio peso, entonces volvería a golpear esta vez con la barra metálica y sin buscar una acción fatal sino solo tumbar por fin desde el cuello[u][/u], golpeando a su cuello, como si tuviera en mis manos de un bate.

Mi acción ciertamente no había sido elegante.
Más consideraba que era la acción más lógica,
El gesto más apropiado ante nuestra situación,
Aunque desconocía de los términos del torneo.

-DETENGANSE UN MOMENTO. Si fallo en capturarlo y me veo forzado a matarlo entonces eso solo prueba que mi capacidad para la grandeza es así de pequeña.- razone, proponiendo a mis demás compañeros en medio de la tragedia que esperasen la reacción del gyojin y sí buscaba combatir, incluso esperando que no tuviera la voluntad para seguir de pie mientras que había decidido que sí había algo que saber él podría decirnos y sí había quien supiera de nuestros amigos no era otro, entonces lo razonable era mantenerlo débil, o incluso sí era imposible podría ser nuestra moneda de cambio sí es que otros del supuesto torneo del cual hablaba estaban interesados en cuidarlo.

RESUMEN


belico

ATRIBUTOS



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Uogo Sakana - 11-11-2025

El tiempo se hundió como las pisadas en el barro. Las notas de las heridas y la sangre danzaron entre las respiraciones, algunas de ellas, a punto de convertirse en estertores que pondrían el punto final a una vida. La necesidad de supervivencia, había convertido, lo que parecía una travesía a nuevas aventuras en una situación de vida o muerte en la entrada a la primera parte del Grand Line, "El paraíso"

Y era allí, dónde sin defenderse y arrodillado, siendo completamente diferente a lo que había sido en vida Uogo seguía apalizado, apretando los dientes y con los pensamientos muy lejos de lo que esperaba de aquella competencia. El quería haber dedicado su victoria a su hermano gemelo, pero, su conexión con él le había dejado clara una cosa, si ganaba no habría oportunidad de volver con la gloria para darsela a nadie, pues su querido hermano, aquel que había estado a su lado desde el inicio de su días hasta casa al final de la misma no le esperaría con una cara de pocos amigos para que le hablase sobre cómo había hecho sufrir a sus presas, o como había levantado más kilos que el turno anterior, o como sentía que su habilidad se adueñaba a veces de él y sentía la necesidad acuciante de pastar.


Pero nada de eso importaba, pues, aunque Gwen llorase o gritase con miedo, el final estaba cerca, aunque Alana había decido a saltar a la acción en la última instancia, o la pelea por la supervivencia de Dong, incluso el belicismo innato de Maki, todo había quedado relegado, opacado por el sonido de los golpes sin resistencia, eclipsado por el silencio de una pelea que se había perdido por la conexión fraternal.

Los golpes de Alana, Maki y Dong impactaron sobre el cuerpo del acuático ser, que poco a poco perdió la forma del gran herbívoro en el que se había transformado mientras su sangre formaba un charco escapando de su carne.

Allí, arrodillado, su respiración, en contraposición al frenetismo de los presentes se fue moderando poco a poco.

-Espera un momento, ani-uo. Ya llego-uo Kiki... - finalizo mientras miraba al cielo, la voz se apagó por completo.

Nuestro grupo de protagonistas había sobrevivido, por suerte, a la sorprendente fuerza de los Sakana, la competición, debío haber dado el divertimento suficiente a los dragones celestiales durante lo poco que duró, ahora, superando aquella adversidad solo dependía de los presentes el devenir de los acontecimientos, el momento se presentaba incierto y las dudas bailaron en el aire junto al polvo, todo estaba por decidirse y el cambio para ser alguien empezaba a caminarse, el paraíso se veía en el horizonte, oscuro como la noche y amenazante como el cuerpo del gyojin, que había muerto golpeado hasta la muerte por los presentes, sin ningún tipo de resistencia y aprovechando la ocasión lo asesinaron a sangre fría mientras él con los hombros caídos, arrodillado y los ojos abiertos parecía que su mirada - sin vida - buscaba en el cielo a su familia, que para Uogo siempre había sido lo más importante, mucho más que el placer que le producía el dolor.  


IMPORTANTE



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Maki D. Zen'in - 12-11-2025

Sentía que una violencia desbordante comenzaba a invadirla poco a poco, los destellos de su espada, los golpes del enemigo el cuervo, la mujer de hielo, la pequeña, el cabellos de chicle. Todo ello danzaba con relativo desorden alrededor de la criatura la cual Maki no tenía idea porque les atacaba… pero… no le importaban los motivos, solo gozaba luchar, cantar y danzar. Las pruebas de fuerza eran su pasión y mientras más duro el enemigo, mejor, pero…

Aunque le costaba arrancar su ira, en poco tiempo no deseaba parar. Desde que consumió su fruta entendió que, para ser una buena guerrera para su capitán, debía abrazaba sus escamas, su piel fría danzaba con fuerza y con alegría mientras magullaba, cortaba y recibía daño… pero este enemigo… perdió algo aparentemente. Ahí se mantenía. Semi pasivo, recibiendo daño… una y otra vez, pero aun así se mantenía fuerte aun en medio de su mente perdida. Recibiendo el viento, el frio, el desprecio y la sangre de sus “Enemigos”.

Arrodillado pudo contemplar como ya… estaba todo decidido. Todas las líneas del destino trazadas, unidas en un rio de plata que ascendía al cielo para perderse en la nada… el sudor comenzó a retroceder cuando vio que el enemigo ya era derrotado por un ultimo golpe del cuervo… quería… capturarlo? No… capturarle era una deshonra… que mierda pretendía este idiota… —Hey… que pretendes… maldito irrespetuoso… no ves que lo ha dado todo mientras pudo?... no merece ni quiere la piedad.— Maki deshizo su transformación que se desvaneció con un destello verde de sus brillantes ojos reptilianos para lanzar un suspiro… camino hasta el señor alado y mirando a Bubblegum le lanzo su Tanto.

Rápidamente empujo con la mano al gigante moreno… movió su graciosa espada de los mil recuerdos rotos y tomo del hombro al enemigo. El rinoceronte que poco a poco comenzó a perder su poder igual que ella. rememoro sus palabras… como si le conociera… o reconociera a ambos, a el mismo y a quien nombraba… Ani? De hermano o era el nombre de una mujer… es que se había enterado de algo de alguna forma durante el combate?... ya… ya no importaba nada. —Ve con tus seres queridos, que nadie vuelva a vencerte…. Sigue adelante, Quizás… quizás nos encontremos en el mas allá, si es así… concédeme un nuevo combate. Por ahora… Adiós.— La espada se movió al frente en el corazón del enemigo… podía sentir Maki mientras hundía la hoja cada latido. Y palpitación por… su ser querido… no que comenzó poco a poco a desvanecerse… hasta que sus ojos se apagaron y quedaron tan brillantes como los de un pez muerto… Maki miro a Bubblegum… y no podía negarle nada… aunque su nombre se le escapaba… el más complicado del mundo. Sabía que tenía aficiones… investigar, diseccionar y esas cosas macabras eran lo suyo… Giro el arma, y la saco en toda su extensión… la sangre estallo mientras le dio la espalda al enemigo y su sangre le manchó la chaqueta que usaba como capa.

Entonces se arrodillo sobre su cadáver y lo giro para dejarlo de espalas listo para que el medico le examinase… esperaba que no le abriera, eso sería loco. Pero quizás solo se conformaría con… uy… su cola… Maki miro a esa cola y sacando una pequeña botellita en la que llevaba algo de agua, era posible quizás usar algo de esto?... quizás. Con cuidado movió la cola del enemigo y extrajo veneno de ella para quizás usarlo en diversos experimentos. Quizás adelgazarlo con algo para drogarse o tal vez envenenar sus armas… porque lo sabía. Podía sentir el ácido en el líquido al olerlo.

—Rápido corazón… Veamos que lleva encima, es posible que nos dé una pista de qué demonios pasa y donde estamos… Necesito encontrar a Uker y los demás.— Se levanto guardando el veneno robado mientras comenzó a recordar cada nota que le inundaron durante el corto combate… … … cada canción, cada nota… todo ello se arremolino en su mente y solo podía pensar en volver a ver a sus amigos y por que no, celebrar un reencuentro.

—Alana… Gwen?... están bien?... y tu cuervo?... podrías volar sobre uno de los muros?... si es así, hazlo con cuidado, podría haber algo peligroso sobre ellos.— Pregunto y recomendó Maki… volviéndose a Hyákinthos para comprobar si ya había terminado con su afición de examinación. Pero ya pensaba en escapar de este tétrico, frio y malvado lugar. Quería gritar… escapar, así que con un brusco movimiento giro su guitarra y rasgo un par de notas mientras miraba poco a poco los bordes lejanos de la gran muralla… un rasgueo mas y esculcaba las sombras… miro una ultima vez el cuerpo inerte del pescado y comenzó a cantar… primero suave y después… alto como una Oda a su enemigo

Off rol



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Dongryong Lu Yan - 12-11-2025

[Imagen: tb8pZzN.png]
Luego de haber conseguido noquearlo. Por supuesto, decidí voltearme y caminar 4 metros en dirección de la mujer ciega bastante seguro de que no había manera que el gyojin despertara, buscando su atención y transmitiendo calma tanto en mis pisadas como en mi forma de hablar aún cuando resultara complicado recién haber acabado un largo enfrentamiento a desventaja, inevitablemente transpirando por la boca, pero aun portando cierto mérito y alegría, sencillo y barroco podría decirse, sí había una forma de resumir su poca preocupación a las formalidades.

Maki se me acercaba, pero me aparte antes por aquella otra mujer.

-Eh, chica ciega! todo está bien, puedes descansar, noqueamos a...- busque informar, pensando qué en nuestra fila había quien no tenia nada por certero y pudiera quizá caer en el nerviosismo, preocupado de manera lógica en que su incertidumbre pudiera generar una variable en el grupo más incapaz de considerar que mi palabra seria ignorada bajo una acción precipitada de la mujer, no la ciega, no la pequeña, fue la mujer de cabello verde quien ignoraba mi decisión intentando acabar con la vida de Uogo-sama aún cuando no tenia fuerzas ni mayor ánimo para defenderse.

Habría hecho ese chasquido típico de lengua, de disgusto y pesar.

-Si lo llaman honor y justicia, ¿una muerte sin sentido se vuelve de repente un sacrificio noble?- cuestionaría dirigiendo mi inquietud a Maki, de manera que Gwen notaria que mi voz no estaba dirigiéndose a su dirección sino que se alejaba esparciéndose más como un alto hacia la mujer, pero había reaccionado demasiado tarde pensando tontamente que respetarían mi decisión y buscando organizar un grupo que note de inmediato no me respetaba ni valía ningún esfuerzo, decidí entonces inhalar, exhalando lejos del pesar, porque sabia que el rostro de aquella mujer estaba en el periódico y sí era conocida de este grupo seguro que ellos eran igual de impulsivos.

-Bastarda descarada! ni siquiera le hacías cosquillas! simplemente te haces la grande ahora que hemos acabado con él, piérdete de mí vista! estas equivocada sí crees que recibiré tus ordenes.- replique sin preocupación ni vergüenza, recordando a la mujer que no era ni su perro faldero ni tampoco su ayudante pero también que me había desafiado y eso no lo iba a tomar a la ligera, nadie más que mi persona debía de haber decidido que hacer con la herramienta que buscaba y aunque hubiera podido comprender el miedo a que el formidable oponente llegara a vengarse.

En esta ocasión tan solo hable buscando que aterrizara de regreso.
Ya les había protegido y ninguno habría sufrido de ninguna herida,
A manera qué mi mal humor también era mi desdén con su trato,
Más nada de eso tenia peso mayor que encontrar de los demás.

-Buscare arriba, tal vez y sí, la tormenta era fuerte, puede que me encuentre arriba a algunos de nuestros compañeros perdidos o algún indicio de los barcos. Pero, ni creas qué sigo tus ordenes.- razone lógicamente igual a la propuesta, reafirmando con ímpetu un desagrado completo hacia cualquier tipo de orden para luego escupir al suelo con naturalidad y gesto de mayor intensidad, porque y claro no había logrado explicar del todo cada cosa, pero tampoco encontraba la manera de razonar aquello que me molestaba o lograba encontrar como completamente desagradable.

-Perra malnacida ¿quién se cree?: solo habla mierdas a conveniencias y ni siquiera agradece que me esforcé en que no se vieran involucrados en el combate, tsk tsk.- refunfuñaría para mí mismo, aunque realmente lo dije en voz alta, empezando a volar de manera que busque alrededor de las paredes y seguí subiendo pensando en que pudiera haber una o dos personas de alguna manera, aunque parecía imposible, simplemente debía ver, porque así como busque en el cielo imaginaba que los demás buscarían en tierra alguna puerta o pasillo y no había más que buscar por doquier.

-Ey ¡¿Habeis encontrado algo allá abajo, tal vez, una sexy mujer morena, una sexy mujer pelirroja, una sexy mujer de hielo o una sexy mujer castaña?!- intente gritar, todavía subiendo mientras que buscaba mantenerme atento de cualquier avance más abajo y a su vez regañándome un poco, debía de guardar el den den mushi de estas personas sí tenia la oportunidad, debía de intentar llamar a mi tripulación, aunque la situación hasta ahora no me había permitido siquiera pensarlo, por lo qué no sabia que los comunicadores no servían, pero tampoco iba a descubrirlo mientras volaba siempre precavido de que al contrario me consiguiera a alguien cercano de Ougo Sakana.


RESUMEN


belico

ATRIBUTOS



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Alana Sahiba - 12-11-2025

El silencio tras la tormenta de golpes fue peor que cualquier rugido, aunque no puedo afirmar que hubiese preferido escuchar el rugido o estridente risa de aquel extraño ser. El cuerpo del gyojin quedó tendido, la sangre tiñendo el suelo con ese color oscuro que al inicio me hacía sentir enferma, pero que con el tiempo empezó a torcerse en un extraño significado de “vida”. Respiré hondo, intentando calmar el temblor de mis manos, pero el aire olía a hierro, a muerte y a culpa. Desde mi posición, situada en la pared, andé en diágonal, hacia la derecha, procurando esquivar el cuerpo de aquel aparentemente inerte gyojin. No es que no creyese que estuviera muerto de verdad pero dicen que más vale prevenir que curar.

Maki se movía con esa seguridad que a veces me producía envidia, la de quien entiende el lenguaje de la batalla. Ojalá yo tuviera su decisión y fuerza mental. “Algún día, tal vez” quise pensar. Sus palabras al enemigo me parecieron más piadosas que el propio acto de matarlo. Yo no dije nada. No podía. El hombre, ente, ser, ya estaba muerto mucho antes de que su corazón se detuviera. Y eso… eso me heló por dentro al recordarme la triste conversación con Eros—. Yo… lo siento —murmuré, sin saber si me dirigía a él o a los que me rodeaban. Al final andé hacia el gyojin y me arrodillé un instante junto al cuerpo inerte de Uogo. Al inicio intenté buscar algún rastro de pulso en su vena radial, mas al no encontrar nada y tampoco ver movimiento respiratorio en su pecho, finalmente le enterré en mis pensamientos—. Que el mar te devuelva a tus orígenes —dije en voz baja, casi como una plegaria. No creo en los dioses, pero en ese momento, como acto de piedad y respeto a la vida, necesitaba que alguno me escuchara.

Cuando escuché a Dong discutir con Maki, al principio ni siquiera procesé las palabras. Solo el tono, ese filo de orgullo y rabia que me puso los nervios de punta. Me levanté despacio, limpiando mis manos en la falda, observándolos a ambos. No quise intervenir de inmediato, porque en el fondo entendía a los dos. Dong tenía razón: habíamos ganado, no había gloria en seguir golpeando a un hombre que ya había caído. Pero también comprendía a Maki, con su furia contenida, con la necesidad de cerrar un ciclo, de evitar que esa cosa se levantara y matara a alguien más.

— Ya está muerto. Y seguir discutiendo sobre quién tiene razón solo lo ensucia más —me entrometí en aquella discusión, aquella en la que tal vez no debía meterme; me pasé una mano por el pelo, soltando un bufido de frustración—. Si quieren pelear, háganlo cuando estemos a salvo —añadí, mirando a ambos con el cansancio de quien ya no quiere ver más sangre derramada. Todos sabíamos que aunque Uogo ya no estuviese, aún no estábamos del todo a salvo, y todos lo sabíamos, por aquello era que Maki pidió a Dong que explorase. ¿Siquiera como piratas algún día lo estaríamos?

La voz de Maki volvió a centrarse en lo práctico, y agradecí ese cambio como quien encuentra una cuerda en medio del naufragio (ojalá pudiera encontrarla y que me llevase hacia mis compañeros). Asentí cuando nos preguntó si estábamos bien—. Estoy bien… más o menos —respondí, intentando sonreír en dirección a Gwen y hablar en su dirección, alto y claro—. Solo… necesito respirar.

Mientras Maki inspeccionaba el cuerpo, yo observé el cielo oscuro. Pensé en Eros, en las palabras que me había dicho hace apenas un rato sobre los muertos y la memoria. “Mientras yo viva, seguirán viviendo en mí”. Y sentí un nudo en el pecho. Quizás este gyojin también viviera en nosotros, en la culpa, en el recuerdo, en la lección amarga de lo que acabábamos de hacer. Me acerqué unos pasos a Maki y Hyákinthos, quedándome al lado de la peliverde, mirándoles trabajar—. Haced lo que tengáis que hacer, aunque esté feo profanar así el cuerpo de un muerto, me veo en la obligación de decir… ¿puedo ayudar? —le dije con tono bajo, sin reproche. Luego miré hacia arriba, donde Dong ya se elevaba buscando salida—. ¡Si ves algo útil, grita, y no hablo de mujeres sexys, eso no es un detalle útil! ¡Y ten cuidado con el vendaje, como se te salte, yo sí que te saltaré encima! —le pedí, intentando mantener el grupo unido aunque supiera que cada uno estaba lidiando con su propio infierno.

Off



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Gwendolyn - 12-11-2025

La muerte jamás fue un fin infeliz hasta ese día. No es la reunión con Dios, no es porque él lo ha querido así. Sino porque alguien más lo ha elegido, han decidido darle fin a esta pelea, una que no debió iniciar. No tiene sentido, tampoco respuesta, simplemente existió y no hizo nada más que apretar su ropa con las manos en una frustración, en escuchar como todo indica que va a finalizar.

¿Existe el perdón entonces? Perdón para todos los presentes, porque incluso el no hacer nada, es mucho para ella. El dejar que todo ocurra la vuelve culpable de un crimen que no pensó cometer a menos que fuese necesario. Ha aparecido la idea en su mente, desde que la aventura es parte de su vida, pero necesita una excusa, una razón para que suceda y aunque vivir debería ser suficiente, le pareció amargo.

—Todo está bien —

Se repitió las palabras de Dong y finalmente descansó. Es una mentira que se tragó, un respiro que la hizo caer al piso. Se sentó sobre sus propias piernas y soltó un largo suspiro, que se llevó consigo el frío tan rápido como llegó. Como si la buena noticia alejara al invierno, aún así no se sintió en la primavera o el verano. Incluso el silencio la hizo pensar que están en el ojo de huracán, que es un silencio que deberían aprovechar.

La pelea de aquellos que se encontraron en el frente no le fue indiferente, aun así simplemente bajó el rostro y juntó sus manos. Es un rezo que nada hará para salvarlos, a un Dios que no escucha a la gente, pero calmó su interior, como si eso fuese a quitarle responsabilidad de la muerte. Pero no lo hace.

—M-Me alegro — fue su respuesta a Alana al decir que está bien, porque ha desaparecido todo este tiempo. Uno que es más largo de lo que debería, pero no lo suficiente como para perder la fe.

Se levantó finalmente, sintiendo como las piernas le tiemblan, aun así escondió la reacción del cuerpo detrás del vestido. — ¿En dónde están? — porque puede escucharlas, pero el sonido se pierde, por lo tanto esperó alguna explicación ¿O solo será seguir adelante? Avanzó en lo que creyó es una línea recta, finalmente encontrándose con el grupo, a unos pocos metros a la distancia ¡Porque el avanzar siendo ciego es difícil! Más en solo una dirección.

Mantuvo la distancia, como si temiera a quien ha muerto, no porque vuelva a revivir, sino más bien parece que el acto aquello que la mantiene dando pasos atrás — ¿Creen que el resto esté bien? Me preocupa — guardó el micrófono en su bolsillo y jugueteó con sus manos.

—Me pregunto… qué habrá pasado para que todo terminara así — el rendirse, el aceptar la pelea, el encierro. Todo esto no tiene sentido para ella, no ha oído nunca una historia sobre esto, ninguna que se cante por el mar, por lo tanto ¿Habrá ocurrido antes? — Quizás…

No terminó la oración, no se atrevió, porque sería repetir lo que no creyó cierto hasta ahora.

Porque quizás el mundo es tan horrible y peligroso como lo pintan.

—Podamos encontrar algo para salir y reunirnos con los demás.

Mintió, se resistió una vez más. Porque incluso si tiene ese color, quiere verlo.

Off



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Hyákinthos - 13-11-2025

¿Acaso escuchó un lamento de parte del gyojin rinoceronte?

Debía estar soñando.

A su alrededor resonaron ataques viniendo de casi todos los miembros del improvisado grupo con el que aterrizó en ese foso del terror, pero, el pelirosa, en cambio, ni siquiera se movió… ¿Para qué hacerlo? Otros podían encargarse de ponerle fin al tipo que les había causado problemas, ya no era asunto suyo y, de todos modos, pelear no es algo que había estado en sus planes cuando salió volando desde ese maldito crucero.

Se encogió de hombros, cómo si lo que estuviera pasando frente a él fuera algo ajeno a sí mismo, como si mirara la escena de una película…Una en donde el “villano” se rendía y en donde alguien pedía piedad por él, porque sí, de entre los sonidos de las armas destazando sin piedad la carne del gyojin, pudo distinguir el grito de alguien más…ah…cierto…con ellos estaba una mujer que, aparentemente, carecía del sentido de la vista.

¿Por qué dice que no deberían…? Primero que nada: ¿No deberían qué cosa exactamente?

Habría ido hasta donde estaba la chica solo para hacer que dejara de llorar por alguien que no dudaría en asesinarla, pero, no tenía el ánimo ni las ganas de moverse, mucho menos cuando había quedado en medio del enorme lunarian y el rinoceronte… ¡Nah! No se iba a arriesgar a recibir daño por hacer un mal movimiento.

¿Cuánto pasó para que el cuerpo del gyojin cayera al suelo como si nunca hubiera representado una amenaza real?

No es que le importara como había terminado, si la situación era honorable o no le daba igual, para él solo era quitarse un peso de encima, así que, habiendo pasado el fulgor del combate, solo se dedicó a mirar el cuerpo, aparentemente, sin vida, de Uogo. No había lástima en los ojos dorados del médico, tampoco satisfacción, solo un vacío que denotaba indiferencia.

Se apartó un par de pasos del lunarian y, en ese momento, recibió un arma por parte de la mujer de pelos verdes, una pequeña katana que más bien le parecía un cuchillo… ¿Qué pretendía que hiciera con eso ahora que todo había terminado?

Miró el cuerpo sobre el suelo y luego el arma, después el cuerpo nuevamente y, olvidándose por un momento de que estaban en un sitio en donde debían concentrarse en buscar una salida, se arrodilló a un lado del cadáver y miró con interés como la peliverde clavaba la espada en el sitio en donde se supone debía estar su corazón…bueno, si el gyojin tenía posibilidades de estar vivo, con eso se habían desvanecido…una lástima, habría querido abrirlo de arriba a abajo cuando aún tenía pulso, pero no se quejaría cuando le ponían en bandeja de plata a tal espécimen para ser estudiado.

Ahora sí que sus ojos brillaron con renovado interés, aunque antes de que pudiera hacer algo, las palabras de Maki, Dong e incluso la leve intervención de Alana, interrumpieron sus acciones, no porque lo estuvieran deteniendo de hacer algo, solo que su atención se centró por completo en la discusión sin sentido.

—Jmmmm…Señorita, Cuervo, el Hada tiene razón —Mientras hablaba se sentó en el suelo y se quitó la mochila de su espalda para abrirla y sacar de esta un cuaderno de notas y un lápiz, por un momento dejó la pequeña katana de Maki a un lado —Este gyojin ha muerto… ¿Para qué discutir si su muerte fue honorable o no? No sean hipócritas, ustedes ayudaron a su asesinato…era él o nosotros…simple —. Suspiró al mismo que abría su libreta y empezaba a hacer un dibujo escueto de la anatomía externa del gyojin, algo rápido y no tan detallado, a fin de cuentas, no sabía cuanto tiempo dispondría para estudiar al ser…es más… ¿Qué tal si aparecía otro? No, esa idea no le agradaba, hasta le generó escalofríos.

—De todos modos, si piensan pelearse háganlo lejos de mí, mi ropa está lo bastante sucia ya como para empeorarla con la sangre de ustedes —. Afortunadamente el moreno cedió ante la petición de la peliverde y emprendió vuelo para buscar pistas desde el aire. El médico, en cambio, no pudo hacer más que agradecer por el momento de paz que le permitió hacer alguno que otro detalle en su dibujo apresurado que terminó después de un par de minutos en los que dejó la libreta y el lápiz sobre el suelo, pero esta vez prestando atención a la pequeña hada (Alana) que respondía al grito del hombre alado… ¿Qué tenían que ver las mujeres sexys con salir de ahí? No lo sabía y tampoco le interesaba saber.

—Oye…Hada…antes le tomaste el pulso al gyojin… ¿Sabes algo de medicina o lo hiciste por inercia? —Tampoco es que fuera un secreto cual era la forma más fácil de saber si alguien estaba vivo o no —. ¿Puedes ayudarme con unas notas? Creo que el lápiz es un poco más pequeño que tu... ¿Puedes manejarlo sin problema? No todos los días puedo estudiar a un gyojin con tan buen estado físico…y pues…no puedo tomar notas mientras lo estoy abriendo —dijo en voz alta y sin temor a consecuencias lo que planeaba hacer —…No tengo las herramientas necesarias para hacer un buen estudio, pero puedo intentar algo, me da curiosidad saber cómo es por dentro… ¿Sabes dibujar? Quisiera poder dibujar lo que hay en su interior —. Una razón que era simple curiosidad y ganas de conocer más sobre esa especie.

Fuera cual fuera la respuesta de la tontatta, le dejó a su lado el lápiz y la libreta, mientras que él se acercaba un poco más al cuerpo del gyojin. Se quitó sus guantes de combate y los guardó en su bolsillo, además, acercó su bolsa para rebuscar en el interior un par de guantes de latex, los cuales se colocó de inmediato antes de atreverse a tocar el cuerpo y, tal como hizo antes Maki, empezó a revisarlo por encima, no solo para tantear la anatomía del gyojin, si no para buscar si llevaba consigo algo de valor.

Tuvo éxito con eso.

—¿Berries? —Normalmente no tocaría dinero con los mismos guantes que usaría para un estudio, pero...la situación lo ameritaba —. ¡Señorita! Olvídate del veneno, puedo extraer un poco para ti en un rato… ¿Por qué no vienes a contar cuantos berries cargaba este tipo encima? —No fue una orden, solo una sugerencia que Maki podría tomar o no.

Sin embargo, no se detuvo demasiado en el tema del dinero. Escuchó la voz de la chica ciega de la que aún no sabía el nombre y, por un momento, recordó en donde estaban y el peligro que aun podría estar acechándolos desde las sombras.

—Jmmmm… ¿Y alguna idea de como salir? Tantear las paredes puede ser un arma de doble filo, pero si alguien más quiere hacerlo, adelante —. No iba a ser él quien se arriesgara, aunque si tenía que hacerlo, lo haría, tampoco es que pretendiera morir en ese lugar, pero antes de levantarse a hacer algo más, giró el pesado cuerpo del gyojin para tener su tórax a disposición y, usando la katana que Maki le ofreció antes clavó el filo en el hombro derecho de la criatura. Empezando con un procedimiento que ni siquiera debería estar realizando en ese sitio en primer lugar.

Resumen


Anotaciones



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Maki D. Zen'in - 15-11-2025

No mas cabos sueltos, Maki en su estancia en la marina había aprendido a no dejar los cabos sueltos, a no permitir que los errores de un pasado le alcanzasen, por ello lo mas rápido, lo mejor y mas sensato era acabar con su enemigo jurado, aunque no tenía nada contra él, seguro era un cazador, marino o quizás solo un lunático metido en una arena. Da igual, parecía disfrutar hacerle daño a ella y a los demás. No tenia cabida en este mundo y solo por ello, Maki actuó con una crueldad absoluta.
Chasqueo la lengua ante la incomodidad de la decisión de Maki. Aunque no hizo nada para detenerla. —Tómalo como quieras inútil… yo no dejo cabos sin atar, no quiero que después este idiota nos persiga… ha luchado bien… merece una muerte digna. No la piedad de los cobardes.— Le ladro al Hombre alado, el único que no conocía por nombre.

Después que la sangre del enemigo cayera por el suelo parecía que se había enfadado, como un cachorrito pateado soltó una mezcolanza típica de un viejo de mierda insatisfecho por su rendimiento… tal vez creía que solo el había derrotado al oponente… es ridículo. Esto era un trabajo en equipo, cada uno de los presentes había aportado de una u otra forma en la muerte del enemigo —Si si si… lo que digas, solo ve y hazlo. Pon a trabajar tus alas o podrías… que se yo… vete a tomar por culo pajarraco…— Le ladro, las palabras de la pequeña Tontatta hicieron que Maki bajara la vista y cerrase los ojos… que se había vuelto un animal o es que era el rastro de su fruta dejando un efecto residual?... esas palabras le provocaron una piedad inmensa y maldijo que no hubiera tenido un mejo tacto para eliminar al enemigo derrotado, se inmiscuyo en la discusión de ambos, medio deteniendo un enfrentamiento y finalmente lo vio levantar el vuelo… [size=8]-Maldito Simp-[/size] Dijo en voz baja no dándole un segundo más de atención al lunarian que parecía ir en solitario por algún tipo de desorden mental. Entonces Maki vio a Alana moverse con cierto resquemor, era obvio, era muy pequeña, tanto como si el desgraciado decidiera levantarse, podría aplastarla fácilmente, esa era la impresión de quien no conociera a esta bala de cañón con patas. Pero… Maki aguanto la risita de ver las patitas de Alana correr a toda velocidad por lo que decidió aguantar la risita con la palma sobre sus labios y mirando hacia arriba al pajarraco a ver si daba una señal útil, le escucho gritar algo desde el aire, pero no le importo porque, en vez de dar información, la pedía… es que era un tonto?.

—Y que lo digas corazón… pero ya estamos mas a salvo. Descuida. Solo… no bajemos la guardia por si acaso… y tu Gwen… estas bien?. — Indago mientras se estiraba un poco la espalda, esa transformación en hibrida le causaba comezón y le acalambraba los músculos, sobre todo los de la espalda, se había preocupado al verla caer de rodillas, pero era solo cansancio, a decir verdad, ella también necesitaba descansar, pero no lo admitiría. Jamás demostraría algo de debilidad ante nadie

Junto con el doctor de los Death Man Hand empezó a registrar el cadáver del enemigo, algún bolsillo oculto o quizás incluso dentro de sí mismo… había locos que podían tragarse cosas importantes, como ella misma que en forma iguana tenía una fisiología diferente…pudiendo tragarse armas para atacar por sorpresa. —Descuida… el combate termino, este pescado ya no nos molestara más… ven… reunámonos… quizás encontremos pistas entre sus cosas.— Quiso tranquilizar Maki a Gwendolyn

La faena era extraña para Maki, no solia abrir a sus enemigos en canal, pero era curiosa la técnica del doctor… quería… abrirlo para examinarlo, el veneno, que extrajo parecía vencido, malo o quizás sin la amargura venenosa… por lo que solo asintió ante la oferta del doctor de extraer algo para ella. su siguiente movimiento fue caminar un poco con la guitarra a la espalda, sus otras armas enfundadas y con la vista atenta para ver si encontraba algo alrededor… aunque le daba curiosidad la obtención de la akuma… se detuvo… miro a Bubblegum —Corazón…— Se arrodillo a su lado quedando la pequeña alana cerca mientras comenzaba a anotar cosas, se le acercó al oído y le hablo -Si aparece la fruta de rinoceronte… podríamos venderla?- Menciono no sabiendo como funcionaban las reapariciones de las frutas. Cuando le dijo lo del dinero, comenzó a darse la tarea de hacerlo... no era lo quemas le gustaba, tampoco era lo mas noble pero este tipo ya no lo necesitaría claro. sera un botín repartido en cinco, nada mal. 

Se quedo un segundo alrededor de los dos médicos, mirando como... se deleitaban masacrando al pobre cadáver, que puto asco, sentía que se le revolvía el estomago, Maki no era de las personas que mataran por placer ni se deleitaba en la tortura, de echo la aborrecía y eso era lo mas parecido. pero sabia que el doctor lo hacia por su hambre de conocimiento ademas de que TODO... ABSOLUTAMENTE TODO SONABA TAN CONVINCENTE... y eso que ella dudaba de casi todo lo que le decían. por que no le gustaba que le engañasen para nada. Poco tiempo estaría cerca, se dispondría a ver los alrededores, a buscar alguna salida.


RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Voz Seductora - 17-11-2025

Desde sus privilegiados palcos, los seis Tenryuubitos observaban la situación a través de sus prismáticos y catalejos de lujo, mirando directamente hacia el espejo de la parte superior de cada cubículo que estaba colocado estratégicamente para mostrar el interior de estos a los benefactores de el macabro torneo improvisado. Ciertamente, los Sakana eran una familia conocida por su eficiencia y su capacidad de cazar presas en los Blues sin ningún tipo de dificultad... pero parecía que eran peces grandes en estanques pequeños, y ahora... se habían topado con demasiados peces al mismo tiempo. Se habían formado un nombre desde años atrás, desde que su padre Uouo Sakana había conseguido cierta fama con una técnica cegadora usando el cristal de su cráneo... el Uoflash, y sus hijos habían heredado tanto su legado como su movimiento insignia aunque sólo uno de ellos lo había usado en esta noche. Y ninguno iba a tener oportunidad de volver a usarlo.

En un lapso corto de tiempo, pero una a una, las frutas que habían en una de las cajas de provisiones de los Dragones Celestiales se fueron transformando, convirtiéndose en una forma retorcida y malograda de estas, llenas de espirales y hasta cambiando su color. Una sandía, que además de las espirales se estiró volviéndose gris. Un racimo de plátanos que adquirieron un tono marrón además de ganar aquellas formas curvas en su piel. Una manzana azul cuya hoja se cuadruplicó formando una hélice en su tallo, con las espirales igual que las demás. Una pera que se tornó negra y del tallo brotó una pua cónica torcida, también con sus espirales. Una naranja compuesta por dos cuerpos ovalados conexos de color rosa claro, con remolinos característicos en su piel. Y una maracuyá que se tornó azul y su tallo se convirtió en un relámpago, además de adquirir la diferencia característica de todas las anteriores en la piel.

Los Tenyuubitos tuvieron que observar como uno por uno sus campeones iban cayendo, haciendo que sus reacciones y su interpretación de los acontecimientos fuera dispar. El hombre obeso y rubio que no había dejado de comer croissants no cabía en sí de la incredulidad — ¡Imposible, imposible, imposible, imposible, imposibleeee! ¡IMPOSIBLEEE-EH! — vociferaba Saint Voltòir mientras golpeaba con su mano libre de croissant el reposabrazos de su silla, tras dejar caer sus binoculares. A su lado, el también grotescamente pasado de peso y con mal disimulada alopecia en su cabello castaño, Saint Vangelis, sorbía la cabeza de un bogavante — ¡Greeeekekekeke! ¡Menudo inútil-eh! No entiendo su fama si unos cualquiera los derrotan así... — haciendo que su risa se mezclase con su tono de indiferencia, completamente entregado a la comida.
— ¡Ese idiota! ¡Tanto músculo y fama para nada! ¿Cazadores temidos? ¡Y un cuerno! ¡Como el suyo! ¡Os dije que los gyojin son idiotas sin cerebro! — dijo la mujer presente, de la familia Saint Byrne, con su cabello rojo peinado a la moda Tenryuubito, quejándose de la elección de los luchadores y agitando su copa de vino haciendo que esta salpicase un poco — Qué decepción... ¡qué decepción! Esperaba una masacre, un entretenimiento digno de ser contemplado por dioses no... eso — respondió el Lunarian presente, miembro de la familia de los Saint Tsvetnik que seguía mirando con su catalejo de oro atentamente — Vaya pérdida de tiempo... Os dije que teníamos que haber comprado gigantes ¡por eso el mío se hacía grande! ¡Gigantes! Son la clave para los torneos de este estilo-eh  — masculló el también obeso y pelirosa de cabello rizado y prominentes patillas, miembro de los Saint O'Heil, mientras chasqueaba los dedos hacia los criados — Lo... lo han... lo han vencido... Ese monstruo no se podía matar, y lo han vencido... — el anciano presente, de los Saint Wisniewski, no daba crédito a lo que habían visto sus ojos. Su campeón era posiblemente capaz de matar a la vez a varios de sus hermanos... ¿como era posible que estuviera ahora muerto?

— ¡Y tu haz algo! ¡Cierra esas paredes y aplástalos! ¡Lo que sea! — vociferó la mujer de los Saint Byrne levantándose de su sillón y dándole una patada al esclavo arrodillado con las manos metidas en la tierra que tenían frente a ellos — Lo que debemos hacer es marcharnos ya-eh  — dijo el Saint O'Heil — ¡Como salgan de esas cárceles podrían darnos problemas!  — añadió levantándose del sillón con la ayuda de dos esclavos que ahora le limpiaban la boca y las migas de la comida de la barriga — ¡Guardias! — gritó el rubio — ¡¡GUARDIAS!! — repitió sin éxito — Idiota no hemos traído guardias — le respondió su congénere — Mi padre ni si quiera sabe que estoy aquí apostando — matizó tratando de levantarse torpemente del asiento — Recoged todo ¡nos largamos de aquí-eh! — dijo ordenando a sus esclavos que empezasen a movilizarse. El rubio asintió y sus criados comenzaron a hacer lo mismo, y junto con el Saint O'Heil eran tres.
La señorita Saint Byrne se resignó y dejó de dar patadas al esclavo que tenía que ver con las prisiones de tierra y se marchó caminando hacia el barco que había en la parte trasera de ese peñasco, un galeón de oro del Gobierno Mundial que los había traído hasta aquí — ¡No pienso quedarme ni un minuto más! ¡Más os vale recoger todo en cinco minutos u os mataré yo misma! — gritó, tirando su copa de vino y sacando una flintlock de su faja, caminando hacia el barco.

Los esclavos de estas cuatro casas, los Saint Voltòir, los Saint Vangelis, los Saint O'Heil, y los Saint Byrne se dispusieron a recoger todo, empaquetando la comida en las cajas y llevándosela corriendo a los barcos mientras sus cuatro amos se dirigían caminando hacia los barcos discutiendo entre ellos de quién sería el premio. Entonces, el miembro de los Saint Tsvetnik, que había continuado mirando desde la distancia con su catalejo, abrió mucho los ojos — ¡Esa fealdad! No puede ser... — masculló entre dientes, atónito. Entonces un disparo mudo por el oleaje desencadenó una explosión lumínica sobre una de las torres de piedra, haciendo que el lunarian observador se cegase momentaneamente — ¡¡Argh!! — gritó apartando la mirada y cubriéndose el rostro con la mano y levantándose — ¡Vámonos! ¡Saint Wisniewski levántese! — exigió el Lunarian al anciano, ayudándole a levantarse y con una expresión de preocupación en su rostro — Pero... ¡la recaudación! ¡No seas insensato! — recriminó el anciano refiriéndose al cofre, recibiendo la negativa de su aliado celestial — No hay tiempo ¡hay que hacer caso a los presagios! ¡Es demasiada casualidad! ¡Algo malo va a pasar! — contestó el alado de piel oscura — Los muertos no viajan al Grand Line... — masculló entre dientes. Los esclavos a su alrededor empezaron a recoger con prisa y torpemente lo que aun quedaba — ¡Protegednos! ¡Cucarachas insolentes tenéis que protegernos! — gritó el anciano asustado por las palabras del Lunarian — ¡¡Dejad todo eso y llevarnos a salvo hasta el barco!! — ordenó finalmente, y ambos Tenryuubitos acompañados de su séquito de esclavos salieron corriendo - los trabajadores cargando algunas pertenencias más - hacia el navío, dejando atrás dos cajas de comida, un cofre, y los seis sillones de lujo junto con la carpa.

El último de todos ellos, el esclavo arrodillado con las manos metidas en el suelo los observaba con pavor y alternaba su mirada entre los que huían y las cárceles. Sabía que si los liberaba muy pronto, podrían atacarlos a todos y los matarían, pero si los liberaba muy tarde lo dejarían aquí y él sería la presa de esos salvajes. Él mismo había visto a los Sakana... y esos monstruos no eran fáciles de derrotar, así que fuera lo que fuera que saliese de aquellos cubículos, no era un enemigo que quisiera tener. Así que esperó pacientemente un par de minutos y... sacó sus manos del suelo.
En el momento en el que estas abandonaron la superficie, echó a correr como un diablo, torpe y a traspiés hacia el navío en el que todos habían llegado. Y al mismo tiempo, los cubículos comenzaron a agrietarse con un enorme chasquido generalizado.



Tras la muerte de Uogo, una acalorada conversación y lucha de egos se desata en el lugar, dando paso a Maki saqueando el cuerpo del gyojin obteniendo un millón de berries en el proceso y a Hyákinthos queriendo satisfacer su curiosidad científica con aquel cadáver, pidiendo diseccionarlo para poder analizarlo mejor. Alana se ofreció a ayudar con el saqueo y Gwendolyne nerviosa e inocente permaneció con sus improvisados compañeros. Lu Yan trató de emprender el vuelo, pero el crujido de la roca sentenció todo el lugar, dando a entender a los ocupantes del cubículo que estas paredes se iban a venir abajo y que su estructura ahora era débil.
Un crujido más y los desprendimientos comenzaron en aquel lugar, asegurando que las paredes de roca desaparecerían tras desmoronarse así, pero amenazando con aplastar a todos en su interior... una especie de regalo de despedida improvisado de los Sakana... o de sus contratistas.

Tras el derrumbe, mirando en derredor se podría apreciar a los otros cinco grupos en sendas plataformas de roca iguales, dispuestos en una fila separadas cada plataforma de la siguiente por veinte metros de distancia. El primero por la derecha era el grupo que había derrotado a Uosan, seguido a su izquierda del grupo que había enfrentado a Uoichi, y a su izquierda el grupo que había enfrentado a Uoni. A la izquierda de este, siendo la cuarta plataforma, estaba el grupo que había peleado contra Uogo, a su izquierda el grupo que había peleado contra Uoyon, y el último de todos y el que más a la izquierda estaba era el grupo que había peleado con Uoroku.
Frente a ellos, algunas rocas apiladas de forma inestable creaban un reguero sutil que conducía hacia la torre donde habían estado los Tenryuubito, aun iluminada por algún farolillo, a una distancia de varios cientos de metros. A su espalda, estaban los barcos encallados y frenados, pero en buen estado.
El qué hacer ahora era algo que sólo dependía de ellos.





Resumen

Felicitaciones

Saqueo

Próximo turno

Derrumbe

Torre Tenryuubito



RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - Dongryong Lu Yan - 18-11-2025

[Imagen: tb8pZzN.png]
¡Había visto tras la caída de las paredes algo! más no hubo tiempo ni oportunidad más que de cuidar de ellas.

Sin poder emprender vuelo hasta lo alto. De pronto, la estructura artificial que nos contenía empezó a ceder desprendiéndose sin aviso en fragmentos de techo y paredes que revelaban a nuestros compañeros perdidos, ¡cuán oportuno sin duda! lamentablemente no había tiempo para sorprenderse ni tampoco procesar regocijo siendo qué todavía en medio de la incertidumbre únicamente podríase buscar con la mirada lo que anhelaba, lamentablemente era inevitable percatarse mucho antes de lo qué iba a caer sobre nuestros cuerpos y por ende desviaría de mi mirada en presente, pausando la búsqueda personal mientras extendí ambas alas sobre ambas.

Mi ala derecha resguardaría por completo a la joven ciega.
Y mi izquierda envolvería sobre quien poseía a la tontatta,
Buscando mantener cuidado sobre quienes más requerían,
A la vez que divisaba a la distancia una torre lejos del caos.

Lo más razonable era seguir buscando de mis compañeros, ignorar la estructura que seguía de pie y lo que pudiera resultar el torneo sí realmente siquiera hubo alguna vez algo que pudiera llamarse de esta manera, razón tan simple y sencilla por la qué comprendí nuestro viaje había terminado, era tiempo de despedirme tiempo de permitir que cada una buscara también de sus compañeros entre los distintos grupos alrededor, aunque claro ¿quién en sano juicio perdería tiempo con palabrería sentimental?, y luego de haber defendido haciendo uso de mi gran cuerpo y mi gran persona no más les ofrecería una sonrisa egocéntrica y bastarda.

Era ese tipo de persona grosera y maleducada ¿no es cierto?.
A manera qué tome la pequeña figura de la tontatta a mano,
Haciéndose un asiento con el dedo anular donde ella sentar,
Elevándome con las alas mientras señale a mentón esa torre.

Había apagado el fuego de mi espalda. Por supuesto, esperaba ir tan rápido como me hubiera sido posible y aunque sabia que mi compañera iba a protestar o que había quienes esperaban reunirse otra vez conmigo, egoístamente solicitaba un ultimo apoyo antes de que perdiera las esperanzas, porque ahora que no había siquiera un barco comercial en cual ir únicamente me quedaba rebuscar y esperar por la bendita fortuna, procurando no preocuparme de Cao ni de los demás para hacerme creer a mí mismo que igual y sin estar encontrarían el espacio suficiente para zarpar, entonces en tal escenario solo me quedaba buscar camino.

¡Recorriendo los cielos! apenas acompañado por la pequeña.
Mentalizándome para combatir con mi arma en las manos,
Evitando los fragmentos de roca que caían sobre las aguas,
Y pensando en mi amada Bai o en mis queridos compañeros.

-Lamento tener que pedirte este favor, pero… quisiera ver si ese torneo del cual hablaba Uogo-sama esta relacionado con esa torre, quisiera ver sí a la perdida del barco comercial todavía hay un lugar al que huir.- confese a la pequeña quien hasta ahora me había ayudado, incapaz de admitirlo pero brindando toda pieza necesaria para suponer que de ahora en más desprovisto del navío me aterraba confiar en las alternativas, aunque sin necesidad de brindar menor hincapié, sin pensar demasiado más que en la entrada y aterrizaje obviando que tras mi falta de respeto a su ayuda iba a estar molesta, y estando de acuerdo a cierta medida.

-¿Cuál me habías dicho que era tu nombre? yo, uhm, mi nombre completo es Dongryong Lu Yan.- pregunte, siendo que era primera vez desde que me había ido de la casa de mis padres que volví a decir mi apellido real cuando normalmente reemplazaba por Dongbin o Dong a razón del gusto del momento o de mera facilidad, aunque no porque ella fuera especial o me hubiera enamorado, sino porque me resignaba a la realidad tras que mi wanted remarcara únicamente mi apellido como si, aun por absurdo que fuera, resultara mi nombre de pila, -Mierda de verdad eres pequeña XEIXEXIE ¿es el poder de una fruta del diablo o algo así?- cuestione, buscando cambiar de tema o de zafarme de cualquier regaño, puede que incluso, de pensar en pasado del cual siempre huía.

Estábamos enfrente de la torre negra después de todo.
Así que sin detenerme simplemente avance hasta el fin,
Esperando que al entrar hubiera una diferencia al todo,
Incluso aunque sabia que no debía de esperar… ni algo.



RESUMEN


belico


ATRIBUTOS