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[EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Versión para impresión

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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Tenoch Titlan - 19-01-2026

El enemigo de mi padre, el perrito malvado, se destransformo y escuche unas detonaciones, si no estoy mal fueron tres. Ñorgo habia pasado al ataque otra vez, sonreí complacido, el jugador de cartas con combinaciones de colores, se habia guardado su mejor jugada para el final. Me parecio que Ñorgo fue con todo, hubo destellos, explosiones, el tipo era terrible…30 centímetros de pura maldad y excelente manejo del timón.


 Cambie mi haki de observación al básico ampliándolo a 50 metros, para detectar la posición exacta de mi compañero y extendí mi dedo pulgar derecho en dirección a él, para hacerle saber que me parecio magnifico su accionar, esperaba que Ñorgo pudiera tener el haki tambien activo para que sintiera con el mi gratitud, pues según como yo lo veo ahora mismo, me habia salvado la vida 2 veces, despues de salir de aquí, le pedirá que me enseñe a jugar a las cartas de colores.  Volvi a mirar a mi enemigo y me ajuste la bufanda de mí ra… y cuando iba a terminar mi de decir la frase en mi cabeza, otra voz, entro y me contesto – No soy una rana Gero, soy un pez lodo -  Era cierto, Gaeru odiaba que le dijeran rana, ya que según él no lo era, yo no soy ningún especialista en gyojines asi que decidi simplemente creerle. Volvi a centrar mí atención en la masa de músculos que estaba frente a mí, su hedor a pesar del ataque de Ñorgo, aun se podia sentir. Hey.. luchador, préstame atención… antes de seguir peleando necesito que me des respuestas, ¿Qué mierda te hizo mi padre para odiarlo tanto?, ya me has ignorado lo suficiente, no seas grosero y responde.

Estaba deseoso de respuestas y no las estaba teniendo, ya me estaba empezando a cansar y a desesperarme. Quizás.. el tipo era tripulante de la banda de mi padre y seguro le robo sus chilaquiles, porque no tiene sentido tanto odio…

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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Ugama - 19-01-2026

Procedía a hacer puré de tontatta a esa mosca molesta que no paraba de interponerse en mi viril duelo con el hijo de Yohualli cuando, de repente, pude notar como mi pie era forzado a desviar su trayectoria, dejándome completamente confuso al respecto y profundizando inmediatamente - y a pesar de mi estado de agotamiento - mi haki de observación, hasta un rango de 10 metros, para volver a tener en el punto de mira al enano demicalvo, ¿sería posible que realmente dentro de aquel monitroni se escondiera una fuerza sin igual? Como aquellas tiras cómicas de antaño de Davy el Tontatta, ese personaje que afirmaba ser como 10 veces más fuerte que tú… ¿Sería ese el caso? No, ¡ni pensarlo! No podía aceptar que alguien tan cobarde como él fuera más fuerte que el macho.

Estando ubicado a la izquierda de mi pie derecho tras, de alguna manera que se escapaba a mí comprensión, desplazarlo hacia su derecha, levanté, levemente, este mismo pie - describiendo, en primer lugar, una arco ascendente y en diagonal hacia él -, con la misma intención de continuar con mi acción anterior, aplastarle con todo el peso de mi hombría mientras podía sentir como, lentamente, el dumitrufi daba un paso hacia atrás y percibía una hostilidad que se representó en una forma de disparo que, al contrario que en anteriores ocasiones, no emularon ningún silbido. Habiéndolo notado, quise aprovechar el haber movido mi gigantesco pie sobre él para, gracias a mi haki de armadura aún activo, poder bloquearlo antes de espachurrarle con mis titánicas fuerza. No obstante, su pericia con el arma era tal que, antes de que mi pie bloqueara su trayectoria, consiguió sortear tremendo obstáculo, pudiendo sentir como, este disparo, se dirigía hacia mi cabeza, siendo demasiado rápido como para poder esquivarlo y estando demasiado agotado como para poder manifestar mi armadura espiritual en la zona de impacto.

Pero antes de que este disparo golpeara mi rostro, otros dos disparos - después de que pudiera percibir auditivamente como un par de objetos metálicos cayeran al suelo - de forma simultánea se escucharon, encontrándose, está vez a aproximadamente medio metro de él, un enorme muro en forma de pie de por medio, habiéndome dado más tiempo a poder desplazarlo. Sin embargo, lejos de pensar que lo podría bloquear a la perfección, lo cierto era que, uno de los dos disparos que salieron de su arma de fuego, ardió en llamas, formando una explosión de casi tres metros de radio, que envolvería, tanto al propio personajillo, como a gran parte de mi pierna, no pudiendo mitigar este daño gracias a la armadura que envolvía mi pie - al contrario de lo que sí hizo con la otra bala -.

- ¡AGHHHH! ¡MALDITO ENANO-DAPE!-

Exclamé dolorido, al mismo tiempo la primera bala impactaba en mi cara estallando, en esta ocasión, en un haz luminoso que me dificultó la vista por completo. ¡Estaba harto de esa mosca! ¡Era el rey de los moscardones!

- ¡TOMA ESA-DAPE!-

Terminé de asestarle un pisotón, teniendo mi pie aún en lo alto, impactándolo con furia hacia el suelo y esperando que el hombrecillo encontrara finalmente su aciago destino, aquel por interponerse en una batalla de testosterona y musculosos sudorosos en su máximo esplendor.

Sin dejar de presionar mi pie derecho sobre la superficie, pude escuchar como el hijo de Yohualli, ahora sin estar transformado al igual que yo, exigía que le hiciera saber sobre por qué le guardaba tanto rencor a su padre, ¿quería saber que era lo que nos relacionaba? ¿Acaso eso aliviaría su alma de guerrero, como heredero del máscara del águila del Oro y la Plata? Suspiré, mirándole fijamente, aunque con algo de dificultad al sentir como mis ojos no enfocaban bien por culpa de la anterior explosión lumínica.

- ANTES DE QUE EXHALES TU ÚLTIMO ALIENTO DE VIDA, TE CONTARÉ-DAPE-

Dije, extendiendo mi brazo izquierdo, con la palma de dicha mano completamente abierta, a la par que contraía mi otro brazo, con la diestra cerrada, para llevarla a mi costado, terminando por flexionar mis dos piernas. Si quería saber la verdad, primero deberían hablar nuestros músculos y nuestros puños. Solo uno de los dos saldría victorioso de este encuentro y, aquel sería yo, el macho.

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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Korg - 20-01-2026

Leyenda (Guía de color)


Inspiré, buscando recobrar el aliento levemente después de haber hecho aquel sobreesfuerzo. Pero, lejos de ser una experiencia relajante, sentí un intenso calor entrando por mis fosas nasales. Ese calor subió rápidamente en intensidad, extendiéndose por todo mi cuerpo.

Antes siquiera de que pudiera saber qué había pasado, sentí un duro golpe en la cabeza, lo cual hizo que nuevamente perdiera la noción de qué estaba sucediendo. Cuando la cabeza dejó de darme vueltas pude sentir en mi espalda como estaba tumbado en el suelo y, aunque no veía una mierda, sí que podía escuchar cómo aquel horrendo señor amenazaba de una forma un tanto peculiar a alguien que, por simple lógica, debía de ser el tipo de la máscara y las alas.

Volví a extender mi Kenbunshoku, esta vez en un radio de diez metros, esperando de esa forma anticiparme a lo que quisiera hacer el bicho ese. Para mi desgracia, desde que aprendí a utilizar el Haki de observación en su forma más básica había perdido facultades y ahora dependía en gran medida, por no decir casi por completo, en el propio haki para evitar que me llovieran palos por todos lados. Algunas veces me preguntaba si había sido una buena idea aquello de dejar de lado mis capacidades físicas para pasar a depender de las mentales, pero no podía negar que, de no ser por eso, ese impostor transformado en adorable chihuahua me hubiera dado una somanta de palos.

Apreté los dientes, mi costado me ardía a horrores. Parecía que aquel humillante mordisco había dejado de sangrar, por suerte para mí, pero en su lugar ahora olía a pollo frito y el dolor físico era bastante más intenso que el anterior. Aunque he de admitir que aquel dolor físico me ayudaba a sobrellevar el dolor psicológico de haber sido mordido por alguien que se hacía pasar por un adorable perrete.

Cogí aire con dificultad. Estaba realmente cansado y para colmo, necesitaría un médico o algo por el estilo más pronto que tarde. Aquello, inevitablemente, me llevó a pensar en el oso de la gabardina.

¿Dónde está Ben Power cuando se le necesita?


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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Tenoch Titlan - 21-01-2026

El enmascarado parecía seguir atacando a Ñorgo, tenia que devolverle el favor, mi compañero me habia salvado la vida 2 veces, asi que era hora de salvársela yo a él, mi paciencia con este tipo enorme y mal oliente se habia terminado, seguía ignorándome, asi que cargue con busoshoku avanzado mi puño derecho, coloque mi palma izquierda sobre este, flexione mis rodillas y gire el torso generando tensión  y salí disparado ayudado por mis alas de birkaniano cual saeta, mientras decia. - !Eagle Kaiten Punch! – En el momento que el tipo terminaba su frase “Te contare Dape” y extendida su brazo izquierdo. Mi desplazamiento fue realizando un arco buscado justamente su flanco izquierdo y cuando me encontraba a tiro de su enorme cuerpo, libere la tensión dando un giro y solté mi puñetazo en sus costillas, mi enemigo salio disparado unos metros y mirando hacia abajo pude ver a Ñorgo, estaba muy mal herido, tome uno de mis botiquines, me agache para dejarlo a su lado y le dije. – Lo siento Ñorgo, tuve que reaccionar antes, pero no soy tan rapido, como tu, aquí te dejo un botiquín, ¿Puedes curarte tu mismo? Yo tengo algo que aclarar. Que bien nos vendría el Doctor Oso polar en este momento.

Me acerque a mi enemigo, con paso decidido, con la cabeza en alto, me detuve para quedar frente a el, era evidente que o estaba por morirse o estaba por desmayase, no me importaba, yo solo queria respuestas. Ajuste mi haki de observación a solo 10 metros y mire con intriga a….. ¿Cómo mierda dijo que se llamaba? Pense y una voz dentro de mi dijo – Perrito malvado Gero – negué con la cabeza, Gaeru no solo no era bueno con las direcciones, sino que al igual que yo, no era bueno con los nombres, otro punto que reforzaba nuestra hermandad. – Hey luchador, necesito mis respuestas y las necesito ahora, ¿Quién eres?, ¿De dónde conoces a mi padre? … ¿Por qué tanto odio?... Mientras esperaba mis respuestas, pensé que, a pesar de todo, este tipo me habia dado una muy buena pelea y estaba sumamente complicado por eso, asi que agregué una frase más antes de que este me respondiera. – Has sido un enemigo formidable, nunca te olvidare, puedo intuir que estas a punto de morir o desmayarte no lo tengo claro, no soy medico, pero indistintamente de lo que sea, luego de escuchar tus respuestas, acabare con tu vida. Así que si hay una ultima cosa que quieras decirme, legarme o pedirme, te pido por favor tengas en cuenta que yo no soy mi padre y por lo tanto no debo cargar con sus pecados, te prometo que daré todo de mi para honrar aquello que me pidas.

El momento que tanto habia ansiado desde que este tipo pronuncio el nombre de mi santo padre, estaba por llegar, las respuestas.
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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Ugama - 21-01-2026

En una fracción de segundo, el hijo de Yohualli desapareció completamente de mi vista, antes de que pudiera siquiera posicionarme y adoptar una pose de pelea para preparar el ataque que pondría fin a este combate… Tal y como su padre, aquel luchador enmascarado y rápido era extremadamente ágil… Era difícil olvidar un estilo de pelea tan visual y extraordinario, uno en el que hacía uso de sus enormes alas y su fuego latente de Lunarian para abatir a todos sus oponentes. Era un estilo que, en definitiva, respetaba y, a parte iguales, odiaba desde todo mi corazón, hasta el punto de que mis dientes chirriaban de furia.

- ¡¡YOHUALLIIII!!-

Grité, con todo mi ser por inercia, mientras orientaba mi cuerpo hacia mi izquierda, apuntando al lugar en el que se encontraba Quetzalli Jr, tras entrar de lleno en el rango de mi Kenbunshoku. Podía sentir su alma, su pura intención de finalizar esta contienda con un último ataque, ataque que sabía gracias a mi haki hacia donde iba dirigido y, en consecuencia, poder pararlo en seco al manifestar mi armadura espiritual en el sitio correspondiente.

- ¡¡MASURU MASURU ESTÁS ACAB-!!-

Quise dar por sentado mi victoria cuando, todo el cansancio que tenía acumulado en esta gran batalla, me pasó factura, no pudiendo ser capaz de cubrirme con mi haki de armadura y, por consiguiente, recibiendo tal poderoso ataque que, como si pesara como una pluma, me mandó volando por los aires, una considerable distancia, hasta el punto de que mi cuerpo, debilitado, se estrelló de lleno contra uno de los edificios que delimitaban el puerto con el trayecto hacia la ciudadela. El impacto fue tal, que la fachada y gran parte del bloque contra el que me estampé se derrumbó, precipitándose tanto escombros como diversos objetos que pudiera haber en una vivienda. Ahora que me fijaba… ¿Me había estrellado contra la casa de Zen Flowers? ¿El mink oso pardo y narcotraficante psicópata de la banda? Ciertamente, no tenía ni idea, la cabeza me daba demasiadas vueltas, y la vida me pesaba un mundo como para detenerme ahora en esas pequeñeces.

Estando tumbado en el suelo, y con la espalda apoyado en el derruido edificio, era incapaz de mover un mísero músculo, notando como la respiración cada vez más, junto a mis párpados, me pesaban. Acaso, ¿había mordido el polvo? ¿El Macho había perdido en una batalla cuerpo a cuerpo? Mi corazón no quería aceptarlo pero, mi mente y mi propio cuerpo, sabía que así había sido. Quetzalli Jr, hijo de Yohualli, junto a ese dumitrufi porculero, había conseguido dejarme fuera de combate. Sólo podía observar como, el vencedor del combate, se acercaba hacia mi, con majestuosa aura, exigiendo respuestas, respuestas acerca de su padre y el rencor que le guardaba. Y es que, del amor al odio, había siempre un paso.

Quetzalli… Más conocido como Yohualli, antiguo capitán de los Piratas de la Santa Muerte, era un aguerrido luchador, que buscaba fama y, sobre todo, poder. Poder para demostrarle al mundo que era el más bravo luchador de lucha libre de todos los tiempos, naciendo así y gracias a su máscara la leyenda del Águila del Oro y la Plata. Yo, como su más fiel compañero de pelea y su vicecapitán, admiraba profundamente a Yohualli, teniendo multitud de combos con los que dejábamos rápidamente K.O. a cualquiera que se nos pusiera de por medio. Los dos éramos imbatibles, pero sabía de sobra el desbordante talento que Yohualli tenía, hasta el punto que quise que él fuera el futuro mejor luchador de todos los tiempos… Y aún con esas, al llegar a Skypiea…

Los pensamientos de mi cabeza y los sentimientos de mi corazón hacía que afloraran de mi cuerpo, como la sangre que se me escapaba de entre mis labios, todo mientras él hijo de Yohualli tenía unas palabras cargadas de hombría y honor, haciendo que una débil sonrisa se reflejara en mi rostro… Palabras que, por ahora, hice caso omiso.

- SOY UGAMA, AQUEL QUE ALGUNA VEZ FUE LA DUPLA PERFECTA DE TU PADRE, YOHUALLI-DAPE-
-

Espeté, tanto palabras como sangre a partes iguales, parándome a coger una bocanada de aire para seguir hablando.

- PRESTA ATENCIÓN , HIJO DE YOHUALLI… TU PADRE Y YO ÍBAMOS A COMERNOS EL MUNDO… HASTA QUE EL MUY COBARDE DECIDIÓ ABANDONAR SU VIDA, SU SUEÑO, Y TRAICIONÁNDONOS A TODOS… Y SOBRE TODO A MI-DAPE-
-

Confesé, apretando mis puños como nunca antes había hecho, al recordar aquel sentimiento tan amargo que llevaba residiendo en mi corazón durante tantas décadas.

- ¡PARA MI SUERTE, EL CAPI SHINJU FUE CAPAZ DE VER MI POTENCIAL, DÁNDOME LIBERTAD PARA ARRASAR CON TODO A MI PASO… Y PODER ASÍ LLEGAR A SER EL MEJOR LUCHADOR DE TODOS LOS TIEMPOS-DAPE!-
-

Exclamé, pasando a mirar fijamente al rostro del que sería mi verdugo, haciendo otra pausa para respirar nuevamente.

- ¡TU PADRE ERA UN BUENO PARA NADA!-
-

Grité una última vez, intentando contener mis lágrimas cuando, al concentrarme en los celestes ojos de Quetzalli Jr, algo de desbordó dentro de mi, mientras escuchaba como dos voces del pasado hablándome, dos voces que sonaban como una antigua grabación de un dial. Dos voces que me instaban a quedarme con ellos, a vivir una vida llena de paz. La primera pertenecía a Yohualli y, la otra, sin lugar a dudas a… Metztli… La que fue la razón por la Yohualli abandonó su sueño y, sobre todo, la mujer que amé… Un ángel, en lo físico tanto en lo psicológico, pudiendo haber visto un lado de bondad tanto en el propio Yohualli como en una mole como yo. Una mera sonrisa suya era suficiente para dejarme completamente indefenso.

Metztli era pura bondad, algo que se oponía completamente a mí espíritu incesante de lucha, algo que me dejaba más que claro que, equiparándome a la belleza de Yohualli, nunca tuve ninguna oportunidad con ella. Era algo que sabía y, aún así, el dolor fue lo suficientemente grande como para romperme el corazón en miles de pedazos hasta el punto de que, aunque tanto Yohualli como Metztli me insistieron en vivir con ellos, como su preciado amigo yo, traicionado por ellos, decidí alejarme por completo de, las dos personas, que más había amado en mi vida. Y es que, mirando a los ojos de Quetzalli Jr. ahora me daba de cuenta de que, no eran ellos quiénes me habían traicionado, sino yo mismo. Sólo me había llevado unas pocas de décadas en percatarme de mi estupidez.

Las lágrimas salían sin cesar de mis cansados y agotados ojos, todo mientras permanecía callado y pensativo frente al hijo de Yohualli.

- MUCHACHO… NECESITO QUE HAGAS ALGO… COMO MI ÚLTIMA VOLUNTAD-DAPE.-
-

Ya que todo este tiempo había estado equivocado, necesitaba enmendar mi error. Si durante estas décadas, mi confianza en Yohualli se había esfumado, ahora debía volver a creer en el Águila del Oro y la Plata más que nunca.

- QUETZALLI JR… SÓLO NECESITO QUE LLEVES EL NOMBRE DEL ÁGUILA DEL ORO Y LA PLATA A LO MÁS ALTO DEL MUNDO… HAZLES SABER A TODOS DE QUE PASTA ESTÁ HECHA EL HIJO DE YOHUALLI Y METZTLI-DAPE-
-

Sentía como mis fuerzas ya se apagaban y como mis párpados al fin cedían pero, aún así, no quería dejar de mirar aquellos dos luceros que se posaban ante mi.

- SÍ… ERES LA VIVA IMAGEN DE TU MADRE-DAPE-
-

Exhalé, por última vez, cerrando mis ojos por completo hasta fundirse todo en negro, mientras esbozaba una débil sonrisa, esperando que pudiera reunirme, al fin, junto a Yohualli y Metztli, para poder pedirles perdón y, sobre todo, para poder proteger desde el hogar de la Santa Muerte a su retoño. Aunque era el fin del macho, lo cierto era que me sentía más vivo que nunca.

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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Korg - 22-01-2026

Leyenda (Guía de color)


Pude sentir al amigo de la máscara entrar en el rango de mi Haki, antes de que súbitamente se hiciera la luz otra vez. El enmascarado se disculpó conmigo como si hubiera sido culpa suya algo de eso, mientras yo me levantaba del suelo con cierta dificultad. Aunque sí que era verdad que le había dicho que volara bajo y parecía no haberme hecho el más mínimo caso con eso, tampoco es que hubiera cambiado mucho la cosa de ser así.

Iba a responder al compañero, pero no quería yo perderme nada de aquella conversación tan dramática que estaba teniendo con el horrible señor que se hacía pasar por un perro en sus ratos libres. Aquel señor de color puerta soltó tremendo culebrón que sonaba a historia de amor entre dos machos muy musculosos y sudorosos, pero no era yo quien para criticar los gustos de nadie. Luego, en una escena que parecía bastante más emotiva de lo que era en realidad (teniendo en cuenta que ese tipo no parecía estar muriéndose) , le pidió al enmascarado que cumpliera su última voluntad y que llevara el nombre del Águila del Oso y la Playa a lo más alto del mundo.

Tras aquella breve pero intensa conversación, Ugama se quedó moñeco, allí bien lejos al pie de un edificio, rodeado por varias cosas que parecían la mar de interesantes (y que seguro merecía la pensa revisar)

- ¿Sabes? - me dirigí a Quetzalli, llevándome la mano a la quemadura de mi costado al agacharme para recoger mis cosas del suelo. - Ya se que has dicho que ibas a hacerlo y que seguro que es alguna especie de tradición entre tipos musculosos que se transforman en animales, pero no tienes por qué cargártelo, eh - ni yo mismo sabía por qué estaba diciendo eso. Posiblemente fuera porque el otro señor aquel se había transformado en un adorable chihuahua, o simplemente porque tenía curiosidad por descubrir quien de esos dos hombres fornidos ganaba en una competición de ayudar a señoras a llevar bolsas de la compra.

Una vez guardé todas mis armas y con el botiquín que el amigo enmascarado me había dado todavía en la mano, fui caminando hasta donde se encontraba el tipo aquel tirado. Para mi sorpresa, lo que estaba a su alrededor parecían ser suministros médicos - Sería una pena que esto se quedara aquí tirado y se pusiera malo o algo - dije, cogiendo un bote de pomada antiquemaduras. Empecé a echarme de esa pomada en la quemadura. No era yo lo que se dice un médico excepcional, y eso se podía notar en que me había embadurnado con dos botes enteros y la quemadura seguía escociendome. Decidí guardar el otro bote de pomada por si me hacía falta en un futuro, y comencé a envolverme en vendas, haciendo uso de los múltipoles botiquines que había allí tirados, además de los que llevaba conmigo.

Me acordé entonces de que no había recargado mis armas. Una vez terminé de vendarme, terminando como el legendario Tutontatton en el proceso, saqué una a una mis pistolas, recargándolas y volviendo a dejarlas en su lugar.


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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Tenoch Titlan - 22-01-2026

Mis ojos estaban fijos en aquel sudoroso y mal oliente luchador. Su respiración comenzó a agitarse y vi como la sangre comenzó a brotarle por la boca, una serie de sentimientos empezaron a cruzar por mi cabeza, eran los que mi haki detectaba y estos provenían del luchador enmascarado.

Este comenzó a hablar, me dijo su nombre Umaga creo que dijo, pero lo que vino despues de su nombre me dejo helado. Umaga habia sido…¿Compañero de mi padre?. Mis ojos azules se abrieron como platos y mi corazón, comenzó a latir muy fuerte. La sangre no paraba de brotarle, pude ver como una tomaba aire y siguió con su relato, comendo que el y mi padre se iban a comer el mundo juntos, pero en un momento este decidió abandonar todo. Yo esto ya lo sabía, sabia que papá habia sido pirata y cuando conocio a mi madre, dejo todo por ella.

En ese instante reduje mi haki a solo 2 metros y me agaché, mirando fijamente a Umaga, toda mi atención estaba volcada en él, pude sentir rabia cuando termino de decir esa frase, era claro que recordar a mi padre lo llenaba de ira y dolor. Retomo su charla, hablando de un capitan Junshi o Shinshin, no le preste mucha atención al nombre, pero este reconoció su potencial y vaya que lo tenia y le dio rienda suelta a su deseo de ser el mejor luchador de todos los tiempos. Umaga me miro y me espeto que mi padre era un bueno para nada, pero yo podia sentir que era la rabia quien hablaba por él, Umaga estaba consumido por ella.

Pero en ese instante, sentí como otro sentimiento se abría paso por sobre la ira… era amor, pero no sabía muy bien a quien estaba dirigido, cambie el haki de observación al avanzando manteniendo esos 2 metros y la imagen de una pequeña mujer con antenitas cruzo mi mente… el corazón me dio un vuelco, luego 3 personas, un Lunarian, mi padre, una Skypiana, mi madre y Umaga.. su amigo.. Sus ojos no paraban de llorar. Muchacho dijo por fin y me pidio que hiciera algo como su ultima voluntad, yo en un acto de puro respeto hacia un luchador en su lecho de muerte, le tome de la mano.

Umaga sin retirar sus ojos de los mios, me llamo por mi nombre y me pidio que llevará ese nombre a la cima del mundo y que les hiciera saber a todos de que estaba hecho el hijo de Yohualli y….Metztli y en ese momento lo supe, era el nombre de mi madre y las lágrimas comenzaron a brotar por mis ojos, este tipo en su ultimo aliento me habia dado un regalo que era imposible de cuantificar, si bien yo era malo para los nombres, este jamas lo iba a olvidar.

Luego remato diciendo que era la viva imagen de ella y no pude evitar sonreír. En ese momento le dije.- Gracias Umaga… no sabes lo que me has regalado, te prometo que hare cumplir tu voluntad y llevare el nombre de mi padre y tu amigo a lo más alto.. Pero no dejare que tu legado tampoco muera, prometo entrenar al proximo compañero del Águila de Oro y Plata, prometo entrenar al proximo Umaga. Una voz que sonaba triste resonó en mi cabeza. - Lastima que tengas que matarlo Gero -

En ese momento Ñorgo me saco de mi ensimismamiento y corte las lágrimas, no era el momento de llorar, estabamos en una guerra y solo habíamos sorteado una batalla, ya abría tiempo para eso. Ñorgo me comento que quizás no deberia matarlo, pero no, debía reunir a Umaga junto con mi padre y mi madre. Le habia hecho una promesa a la Santa Muerte, entregar la vida de mis enemigos y adversarios y Umaga a pesar de todo, lo era, asi que negué con la cabeza y le contesté. – No amigo Ñorgo… le hice una promesa a mi deidad, parte de que sigamos en pie es por su gracia, no puedo romper mi promesa. Y aun sosteniendo la mano de Umaga, con mi mano derecha, cerre mi puño izquierdo y lo dejé caer con fuerza sobre el pecho de Umaga, lo supe al instante, esto era suficiente para reunirlo con la Santa Muerte.

Le solté de la mano y con cuidado deje las suyas sobre su pecho, luego de terminar con todo esto volvería por su cuerpo y le daría Santa sepultura, acto seguido me persigne y recite una pequeña oración solo audible para aquellos con buen oído. Santa muerte, aquí tu siervo fiel, gracias por proteger a mi compañero. Te ofrezco la vida que acabo de arrebatar, te pido la reúnas con sus seres queridos, gracias por todos los favores concedidos, pero esto aun no termina, no me abandones. Amen.

Para hacer cumplir una de mis promesas, decidi quitarle la máscara a mi adversario, no como una burla, sino para continuar su legado al dársela al proximo Umaga y en ese momento me percate que no usaba mascara, volvi a mirarle el rostro sorprendido..¿Esa era su cara?... Pobre, era horrible. Asi que decidi quedarme con sus rodilleras de color verde y sus coderas, me las coloque para cuidarla y asi entregárselas al proximo Umaga. Por último, le palpe el cuerpo por si habia algo más que pudiera darle a quien se convertiría en mi aprendiz y lo único que encontre fue una bolsa con dinero, me encogí de hombros y la tome, el dinero no les sirve a los muertos y podia usarlo para financiar mi altar a la Santa Muerte.

Me levante y en ese momento me percate que habia un monton de cosas dispersas por el suelo, parecía que Ñorgo ya habia hecho uso de alguna de esas cosas, pues habia frascos vacíos, vendas, restos de comida. Tome 2 de mis botiquines, ya solo me quedaba 1, me sente y cambie mi haki de observación al básico, expandiéndolo a 50 metros mientras comenzaba a usar los botiquines, aproveche de acercarme un pollo que Ñorgo no habia tocado, en ese momento le dije a mi compañero. -  Korg.. . Nunca solía llamarlo por su nombre, pero esto era serio y proseguí. – Puede que hayas escuchado el nombre de 2 personas, no me molestaría si se los dijeras a Ashura o Rapax, pero que no salga de ustedes, por favor te lo pido. Dije mirandolo con una sonrisa.

Me terminé de vendar y de comerme el pollo, en ese momento le dije a Ñorgo. – Creo que deberíamos ir a buscar a los demas, esto aun no termina. Tome mi Den Den Mushi Blanco y marque el número del capitan y le hable al caracol blanco. – jefe de humo, junto a Ñorgo salimos airosos de nuestra pelea, estamos de pie y con ganas de seguir… ¿Ordenes?  Esperaba respuesta por parte de Ashura para continuar.
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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Saint Ethanbaron V. Nusjuro - 24-01-2026

MODERACIÓN DE COMBATE
Según la guía de Reputación 
Tenoch Titlan Obtiene:
  • Calidad del rol: 2
  • Personaje: 2
  • Estrategia: 1,5
  • Rolear acorde a las guías: 2
  • Total: 7,5
     vs Ugama
  • Reputación conseguida: Matar a tu adversario = Su nivel x6 = 40 (Ugama) X 40 = 240
  • Mugiwaras conseguidos: (34 (Tenoch Titlan) + 6 (Niveles que te saca tu rival)) X (4 (Puntuación/2) /1,5 = 106
  • Puntos de atributo conseguidos: 1 (NPC) X 40 (Ugama) = 40

Según la guía de Reputación 
Korg Obtiene:
  • Calidad del rol: 2
  • Personaje: 2
  • Estrategia: 2
  • Rolear acorde a las guías: 2
  • Total: 8
     vs Ugama
  • Reputación conseguida: Derrotas a tu adversario = Su nivel x5 = 40 (Ugama) X 5 = 200
  • Mugiwaras conseguidos: (41 (Korg) + 0 (Niveles que te saca tu rival)) X (4 (Puntuación/2) /1,5 = 109

Todo figura en vuestras fichas.
Como añadido, ya tenéis incrementados en vuestro inventario los objetos saqueados de Ugama, gran guerrero, mejor historia.
Se os informa de que resta UN post de parte de Voz Seductora para terminar esta fase de la Proeza. Se posteará en las próximas horas.


RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Voz Seductora - 25-01-2026



Inimaginable sería el término a la hora de esperar lo acontecido en esta parte de Rocky Port. Algo que, a priori, simplemente iba a ser una incursión más de los temerarios Mushoku, se había convertido en un intercambio de golpes y acciones que hacían que los cimientos de lo establecido se tambaleasen con cada impacto, que cada verdad se viera comprometida y que cada revelación sacudiese el momento. El destino trenzó los hilos de dos grandes guerreros, que compartían el inicio de uno con el final de otro, y cuya historia había estado siempre relacionada sin saberlo. Así, Quetzalli conoció un poco más de la verdad de su pasado y gracias a su minúsculo amigo Korg, este pudo poner un clavo nuevo sobre la escalera que construía su propio camino hacia la cima... o hacia donde fuera a ser deparado. Todo en este lugar rezumaba la epicidad que sólo perciben aquellos que saben que han sido tocados por un dedo de la fortuna.

El cuerpo de Ugama yacía en el suelo de Hachinosu, con el pecho humeante por el último impacto de Quetzalli mientras este se equipaba con la indumentaria de su rival y Korg hurgaba buscando beneficios, mientras hordas de piratas que habían observado en la distancia el transcurso y la resolución de este combate. Estaban petrificados, ya que conocían perfectamente la fuerza de Ugama y su forma de actuar y estaban seguros con su aparición que los problemas en la isla iban a terminar en ese instante. Estaban completamente seguros y confiados en la fuerza del Segundo al Mando de los Piratas Mittsuami, pero había perdido. Había sido derrotado por esos dos chiquillo - aun con la cara que tenía Korg - y a ojos de los más lejanos y dado el tamaño del tontatta, había sido derrotado por el luchador alado. El silencio se apoderó de ellos, y el caos pasó a ser la calma, sólo siendo interrumpido por el estruendo de dos cuerpos cayendo al suelo, algunos metros en la distancia. Al lado opuesto también separado de ellos, el cuerpo de Artur yacía, bajo algunas piedras y sólo era visible su brazo y parte de su cabeza.
Algunos huyeron, corrieron para replegarse en la calavera de la isla, presos ante la impresión de ver derribado a aquel coloso al que consideraban invencible, y otros simplemente permanecieron allí, perplejos, en silencio, observando la situación... y los que permanecieron presentes, lanzaron sus armas al suelo y se rindieron.



~Una hora después~

El ruido de la gente hablando y del caos organizado en la ciudad era evidente. Una parte de las hordas pertenecientes a los piratas Mittsuami se había replegado en la base central, la calavera de la isla, y otra parte se había rendido ante la aparición de los Mushoku y su demostración bélica sin parangón. Estaban rodeando los cuerpos de los que habían venido a imponer su fuerza, pero no de forma hostil, si no como el ejército que camina contigo, que permanece a tu lado, y que lucha junto a ti: Los Mushoku habían ganado un ejército y habían puesto de su parte a aproximadamente el treinta por ciento de las tropas restantes en este punto del conflicto.
Durante esta hora, nuestros protagonistas habían podido descansar, recuperarse, reunirse, asimilar lo aprendido y volverse más fuertes y desde luego habían terminado de granjearse la confianza y apoyo de aquellos maleantes: Hombres y mujeres que veían innecesario morir contra alguien que era capaz de derrotar a miembros del alto mando de Shinju. Hombres y mujeres que veían la oportunidad de unirse a ellos para, con esperanza de ayudar en su conquista traer consigo la oportunidad de un futuro mejor bajo otra bandera.
Y precisamente por esa determinación, por ese vuelco de la situación en la que optaron por bajar las armas y unirse al bando que consideraban con la oportunidad de vencer, fue realmente extraño lo que sucedió a continuación.

El cielo se ensombreció por completo durante cinco segundos. Una gigantesca mole de oscuridad privó la luz sobre la tierra y las costas del Rocky Port y los lugares aledaños, ocultando el sol sin piedad, y para cuando este volvió a brillar, los soldados y maleantes que desertaban de los Piratas Mittsuami comenzaron a mirar al cielo aterrados, encogidos y temblorosos. Una fuerte explosión de viento sacudió el lugar, siguiendo aquella sombra un par de segundos tarde, alzando el polvo y la tierra presentes y trayendo consigo un mal presagio, junto con el zumbido seco de un aleteo, pero tan tosco y ensordecedor que era imposible pensar que hubiera algo con la fuerza suficiente para batir sus alas de tal forma.

Los soldados comenzaron a dispersarse y a huir en todas direcciones, buscando salir del lugar.
Sabían que él había llegado.




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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Tenoch Titlan - 26-01-2026

En el momento que termine de decir. Ordenes, el jefe de humo, grito mi nombre, no habia necesidad, podia escucharle perfectamente, sin embargo, si me indico una orden, replegarnos, quedarnos donde estabamos y esperarlo, el demonio de los malos humos venia en camino, sonreí y le comenté a Ñorgo que solo teníamos que esperar la llegada del jefe.

El capitan tardo un poco en llegar, pero cuando pude vislumbrarlo en la lejanía gracias a mis buenos pares de ojos, venia acompañado por un monton de personas, fruncí el ceño un poco extrañado, ¿De donde coño salio esa gente?, me pregunté. Lo que me llamo la atención de todo esto, no fue que Ashura estuviera siendo escoltado por estas personas, ni que en primera instancia no haya decidido pasarlos a todos por el filo de su espada, lo que sí, fue el cuerpo que llevaban cargando por encima de sus cabezas, de cabellos azulados, hasta en la distancia podia distinguir su fealdad… El terremotos gin senpai habia caido en combate.

En el momento en que el capitan estaba frente a nosotros, pronuncio una única palabra y el cumulo de personas se detuvo y acto seguido, estos dejaron caer el cuerpo de Rapax gin, mi querido senpai entre Ñorgo y yo. Me agache para verle mejor y pude notar como su cuerpo estaba cubierto de cortes, pase mis manos por ellos y lo supe…Ashura lo habia hecho, ¿Acaso como un acto de piedad? Pense.

En ese instante mis pensamientos fueron cortados, El capitan volvio a hablar. Comento que la gente que lo acompañaba ahora estaba bajo nuestras ordenes tambien y les ordeno que llevaran a Rapax y lo que quedaba de Artur al Niebla, para luego enterrarlos como era debido. Mi a mi capitan y le hice saber con la mirada que era un gesto excelente para con los muertos. En el instante en que Ashura termino de decir que necesitábamos tiempo para recuperarnos, me dirigí hacia nuestros nuevos...¿Lacayos?.. ¿Tripulantes?... Lo que sea no importa. – Tambien vayan a buscar un cuerpo que está en esa dirección. – Dije señalando al sitio donde yacía inerte Umaga. – Quiero que lo lleven tambien al Niebla, como indico el capitan.  De la nada el jefe empezó a sacar un monton de cosas que seguramente llevaba con él, comida, botiquines y comenzó a curarse, yo aproveche el momento para contarle de nuestra pelea contra Umaga, los detalles del nombre de mis padres los obvie, eso quedaría para despues.

Luego fue el quien nos conto lo que habia sucedido despues de la explosión en el puerto, conto como Rapax lo desafío, como uso la muerte de nuestros compañeros para hacerlo, yo solté un suspiro de resignación, El senpai era una buena persona, que parece que no entendio que esto no era un juego de niños, todos sabíamos que estabamos en peligro de muerte al querer ser piratas y si bien el peligro era aún mayor por el capitan, nadie nos obligo a navegar junto a él, todos lo decidimos porque así lo queriamos y en ese instante una voz en mi cabeza dijo. – Tienes toda la razón Gero -.  Así que siendo objetivos no podia culpar a mi capitan, para mi habia hecho lo correcto. Cuando termino de hablar asentí con la cabeza y le dije. – No tengo nada que recriminarte, yo sabia donde me estaba metiendo el día que decidi aceptar la invitación de Rapax. – Mientras sacaba mis cosas tome el ultimo botiquín que me quedaba y me lo aplique, luego proseguí. No te preocupes demonio capitan, el Águila de Oro y Plata sigue firme con los Mushoku y contigo. Y me acerque a el, le di un abrazo y le hice ceñas para que se acercara y yo procedí a decirle unas palabras en el oído, el Capitan me miro y yo solo sonreí y le guiñe un ojo. No me vayas a machetear jajajaja. Mejor voy a recuperar la espada de Artur.  Y me levante para ir a por ella, era una espada enorme, mucho más grande que yo.

Cuando volvi con ella, le hice ceñas a uno de nuestros nuevos mandaderos, para que la tomara y le dije. – Llévala al Niebla y luego vuelve aquí, si para cuando vuelva la espada no está, te juro que te hare caer desde 200 metros, andando. Me era raro dar órdenes, no sabia como tratar a esta gente, asi que aplique la de Ashura, usar el miedo.

Una ráfaga violenta de viento volvio a ponerme en estado de alerta, cuando el capitan dijo que era hora de acabar con esto, Asentí y me transforme en mi forma hibrida, aproveche el momento de calma y me calce el otro par de perneras en las patas delanteras y expandí mi haki de observación básico a 100 metros, voltee a mis compañeros y dije. – Saldremos victoriosos. Santa Muerte, no dejes de proteger a tu siervo, no dejes de proteger a mis compañeros, junto a ti…Prevaleceremos… Los Mushoku prevaleceremos. Y me Persigne automáticamente un fuego nacio dentro de mi, mi cuerpo estaba listo, más fuerte y renovado para enfrentar aquellos que el futuro nos deparaba. 

Resumen
Aclaraciones Descanso


Akuma



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