![]() |
|
[Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18] - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7) +---- Foro: Reino de Torino (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=294) +---- Tema: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18] (/showthread.php?tid=3132) |
RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] - Onizuka Jin - 06-02-2026 Sus ojos buscaron su mirada. Alek... Aleksei... Con que ese era el nombre completo de aquel que se atrevió a romperle el corazón a Tezca. No conocía la historia, no lo suficiente, pero la mención de ese hombre lo cargaba de una sensación desagradable. ¿Celos? No lo sabía. Su cuerpo se elevó, tumbándose al lado del rubio, cubriéndolo en un abrazo, tratando de calmarlo una vez más. ![]() —Pero yo no quiero hacerte daño tampoco...
Su voz salió segura, su pierna rodeando la zona inferior del contrario, pegándolo a él. —No me importa lo que te haya hecho tu ex... Solo me importas tú, Tezca. Ahora mismo no sé ni por qué me oprime el pecho de esta forma solo tenerte a mi lado. — elevó nuevamente su mano, apartando algunos mechones del cabello largo ajeno, buscando ver sus ojos, los cuales también se veían cansados. Su pulgar acarició con cuidado sus ojeras, sus ojos se mantuvieron cálidos con verlo. —Nunca he tenido esta sensación con nadie antes... Lo siento si hago algo mal. — su mano fue ahora a la nuca ajena, pegando su rostro contra su propio pecho en un intento de calmar la situación. —Sé que suena a excusa pero... Lo de ayer... No me quedaba alternativa. No podía no hacerlo delante de Raigo. — su voz temblaba al regresar a ese restaurante, aquel momento que no sabía si maldecir o agradecer, por cómo se estaban dando las cosas. —Si él se convence de que soy blando contigo... O se llega a enterar de esto, tu ejecución va a convertirse en orden... No quiero que mueras, no quiero tener que elegir entre perderte o morir, porque preferiría morir yo. Cerró los ojos, apretando su abrazo con más firmeza. —Odio la idea de ser como él, incluso si todo lo que sé, todo lo que conozco, todo en lo que me he convertido a día de hoy ha sido gracias a él. — Apartó su mano con cuidado, buscando de nuevo su mirada. El cansancio todavía lo tenía marcado bajo sus propias ojeras, la ausencia de sueño. —No quiero que mueras, Tezca. Tampoco quiero hacerte daño... Pero si protegerte implica que me odies, lo aceptaré, incluso si me mata por dentro. Porque así se había sentido desde que se dio ese acontecimiento, algo que solo recordarlo le provocaba escalofríos. Lo volvió a apretar contra su cuerpo, temblando de nuevo. El temor a perderlo era real. No sabía si era su imaginación, pero no quería despegarse de él, su temor lo había vuelto dependiente de aquel hombre de cabello rubio. ![]() —Si amar es dañar, reescribamos esa palabra y convirtámoslo en algo nuestro.
Se separó, al menos el rostro, buscando una vez más su mirada, sus ojos fijos en el contrario. Lo acarició de nuevo, ahora en la zona de la mejilla, observándolo con ternura. —Convirtámoslo en confiar el uno en el otro, en protegernos el uno al otro, en... En lo diferente que me hace sentir estar a tu lado, Tezca... Porque siento que eres lo mejor que me ha pasado nunca. — sus labios volvieron a devorar los ajenos, besándolo con intensidad, su mano en la cadera ajena. Respirar se volvía doloroso, pero reconfortante, no podía soltarlo, no ahora. Separó a duras penas sus labios, buscando la mirada del contrario, dejando salir una media sonrisa más sincera. ![]() —Déjame amarte a mi manera.
RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] - Tezca Norova - 06-02-2026 La verdad era cruel. No sabía que decirle, la situación era tan mala como pensaba que era incluso peor porque no había forma en la que permitiría que el mayor muriera. No la había. Fruncí el ceño aferrándome al abrazo, nadie era imposible de vencer: solo faltaba que encontrara la forma pero mientras eso pasaba. — Huyamos.— Murmuré sobre su hombro, aferrándome a su espalda con fuerza, cerrando los ojos: Eso dolía, sabía que era la peor opción pero por segunda vez en este par de días comenzaba a sentirme sin salida. —Vámonos tan lejos como sea posible, solo tú y yo ¿me entiendes?— murmuré, apretándolo entre mis brazos con esperanza que dejara de temblar. Me dolía verlo así. Aún así, al cambiar de tema, cuando mi siquiera me atrevía a insistir en el suelo sobre huir solo correspondí a sus labios con dulzura, poco a poco tomando la iniciativa en su intenso ritmo y cuando apenas se separó solo pude soltar una pequeña risa, cubriendo la mitad de mi rostro con una de las almohadas sobre la cama. — Eres demasiado cursi para tu propio bien.— Fue una broma en un tono de voz mucho más relajado y entonces mi mente comenzó a pensar mientras mis manos se colaban al saco del hombre, comenzando a desabotonarlo. Si el problema era nuestra cercanía solo tenía que fingir, podía hacerlo, entre mi maestría de artes se encontraba el engaño a la par. — Tengo una idea… Con todo el dolor de mi alma puedo fingir ser un empleado educado frente a ese hombre, pero no esperes que sea tan obediente, no voy a humillarme, primero le escupo. Ah, que rabia. No sabía que tenía ganas de hacerle ¿Me entiendes? Carajo.— finalmente me pude desahogar, aún sin saber si realmente iba a poder cumplir con ello, quitándome los lentes para dejarlos sobre la mesa de noche para finalmente jalarlo de la camisa, besándolo profundamente, subiendo una de mis manos a su cabello y acariciando con suavidad la cicatriz en su frente antes de separarme, lamiendo mis propios labios. — Tienes que dormir, Jin.— RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] - Onizuka Jin - 06-02-2026 Huir... Una palabra que hasta entonces no se le había ocurrido desde que lo hizo de la casa de su familia biológica. Sonaba bien, demasiado bien, si no fuera porque conocía la influencia de Raigo en varias islas... Y a saber qué más contactos tendría que él no conociera. Dejó escapar un suspiro calmado. —La idea es, desde luego, tentadora... — sus dedos pasearon por la cintura ahora, atrayéndolo más hacia sí mismo, besando su frente con dulzura. —Pero no es tan sencillo. Además, ya tengo cosas en mente para deshacerme de él, solo necesito tiempo y más influencia. — porque ahora estaba solo convenciéndose más de cumplir su objetivo. ![]() —Confía en mí, no hará falta.
Su mano regresó a la mejilla ajena. Realmente deseó huir a su lado por un momento, desaparecer, mantenerse a su lado, sus ojos no podían perder detalle de su rostro. —Si lo corto de raíz y llego a lo más alto, no nos hará falta huir, y tú siempre estarás a salvo. — se prometió a sí mismo acelerar el proceso, ir hasta donde fuera necesario para llegar a su objetivo. El beso que intensificaba el contrario lo estaba llenando, como si toda la energía que había perdido regresara. Los temblores que hasta entonces se habían no solo vuelto intensos, sino casi permanentes parecían calmarse lentamente hasta desvanecerse. Su cercanía lo calmaba... No sabía cómo, solo lo sabía. El rubor de nuevo hizo acto de aparición a sus mejillas. ¿Cursi? No se comprendía ni él mismo... Pero no podía quitarle razón. La timidez regresó, volteando la mirada en otra dirección con dicha expresión. ![]() —Cállate...
Sus ojos descendieron hacia el chaleco de su traje, viendo la mano que lo desabrochaba. Elevó su mirada, buscando su mirada de nuevo, elevándola para apartar la almohada que cubría la mitad de su rostro. Mierda... Se supone que esto no debería ser así... Pero de repente lo sentía, la necesidad. —Es la idea... Prefiero que finjamos los dos que no tenemos nada, por tu bien. — y por el suyo, aunque omitió ese pequeño detalle. Su castigo iba a existir, incluso si no era en forma de tortura, sí en forma de orden. —No planeo humillarte. Tu jefe soy yo, no él, y eso es algo que ni siquiera él puede negar. Jugaremos con eso. — porque él también deseaba hacerle pagar la traición que descubrió años atrás, años en los que se frustraban sus planes, nada salía bien y ahora solo quedaba avanzar. Su alternativa era alzarse, encontrar las alternativas... Lo que fuera necesario incluso si tenía que alejarse temporalmente de él. Ahora tenía una segunda razón; protegerlo. La idea fue más firme en su mente. Raigo tenía que morir.
Sus pensamientos se interrumpieron, ahora notando que su camisa ya estaba terminando de desabrocharse, revelando su pecho y el beso, intenso, profundo... La pierna que hasta entonces lo rodeaba ahora lo usaba también a modo de abrazo. Mierda... Cerró sus ojos, agradecido en silencio incluso de que alguien diera una atención a su propia cicatriz, una que hasta entonces no había siquiera prestado atención. Correspondió al beso con la misma intensidad, el deseo incrementó. Mierda... Maldición... Su respiración se agitó, no por el temor que hasta entonces lo había atormentado, más bien por lo que ahora estaba sintiendo. El bulto crecía entre sus pantalones, amenazando. Se puso, sin aviso alguno, sobre el hombre. Sus dos brazos apoyándose sobre el rostro de Tezca, volviendo a besarlo cuando le volvió a hablar. La camisa le caía por ambos lados de su torso, dejando el mismo expuesto, los besos se profundizaron. No era lo que buscaba. Quería que Tezca pudiera descansar, quería que él estuviera bien... Sus ojos se entreabrieron, sus labios cerca de los ajenos. Ambas manos en las mejillas del hombre, su expresión sin dejar de demostrar no el deseo sexual, sino el deseo que lo había llevado hasta allí, ese al que quería llamar "amar". —Durmamos los dos... O ayúdame a dormir... — una invitación indirecta, porque sí, el deseo también estaba allí. Descendió su mano, retirando el corsé, desabrochándolo cuidadosamente, apartándolo a un lado... Y luego la elegante camisa. Siempre sabía qué ropa elegir, siempre se veía tan malditamente precioso... Revelaría su torso, sus ojos sin apartarse de él. —¿Lo harías? RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18] - Tezca Norova - 06-02-2026 Su propuesta resultó ciertamente tentadora, provocando una sonrisa lenta y casi involuntaria en mi rostro. ¿Realmente era el momento? La pregunta flotó apenas un segundo en mi mente antes de desvanecerse, inútil, porque incluso si la respuesta hubiese sido negativa no habría cambiado nada: ya estaba ciego por él. Por su cercanía, por la forma en que sus manos se movían con una seguridad que no pedía permiso, por la manera en que me observaba como si el mundo alrededor no existiera.
Sentí cómo aflojaba las cintas del corset, una a una, con una paciencia casi peligrosa. El aire volvió a llenar mis pulmones cuando la presión cedió, arrancándome un suspiro que no intenté disimular. Mis hombros se relajaron por puro instinto, como si mi cuerpo hubiera decidido rendirse antes que mi mente. Levanté la vista para encontrar sus ojos, sosteniendo su mirada sin decir palabra, permitiendo que ese silencio se cargara de todo aquello que no me atrevía a nombrar todavía. —¿Hacer qué? Siempre tan desesperado ¿me entiendes? Te extrañé de esta forma. — Murmuré antes de volver a besarlo, solo para incitarlo un poco más, bajé mi mano desde su desnudo pecho, bajando poco a poco hasta el borde del pantalón para desabrocharlo, introduciendo mi mano al interior de este y sobre su ropa interior, intentando con cierte dificultad estimularlo, mientras perseguía sus labios en el mínimo intento de separarse solo para besarlo con más intensidad.
Bajé mi intrusiva mano un poco más, esperando lograr llegar a un punto más cómodo, que pudiera moverme con más libertad, pero era un poco difícil en esta situación, mierda, tal vez debí quitarle los pantalones primero. Me separé un poco, queriendo observar su sonrosado rostro mientras continuaba tocándolo, limpiado mis labios con el dorso de la mano a la par de intentar cubrir el calor sobre las mejillas que comenzaba a subir.
RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18] - Onizuka Jin - 06-02-2026 El jadeo no tardó en salir de entre sus labios, su cuerpo temblando. Ciertamente lo había extrañado también de esa forma. Sus besos eran hambrientos, pero la sensación no era la misma. Ya no era solo sexo, era algo más. Sus muslos temblaron al tacto indirecto bajo la tela de su ropa interior, su erección no hizo más que solo incrementar. Los labios no podían apartarse de él en ningún momento. Sus ojos, clavados en él, no hicieron más que solo observarlo. Él era una obra de arte. Y solo era suyo... Nadie más que suyo. Las caderas comenzaron a moverse buscando la fricción, el calor del momento, la necesidad de unificarse no hacía más que saturarlo. Sus dedos acariciaban ahora el abdomen ajeno, con un cuidado nunca antes hecho. Sus labios lo besaban sin cesar, solo separándose para poder respirar unos segundos. ![]() —Mierda... También te extrañé así...
Sus labios descendieron, buscando lentamente el cuello del rubio. Lo besó, primero bajo la mandíbula, luego paseando por su nuez, con un cuidado quirúrgico, un cariño nunca antes revelado. Sus emociones se estaban desbordando, su corazón seguía latiendo de forma dolorosa. Sin duda, no se sentía igual que otras veces, era más bien... ¿Especial? Siguió descendiendo, hasta que sus dientes reclamaron su cuello, la misma zona en la que, en la otra isla, había visto aquel condenado chupetón. Su sangre hervía solo de recordar que alguien más había osado reclamarlo. Pero ahora Tezca era enteramente suyo.
Elevó sus manos, sin dejar de morderlo una y otra vez, cada vez con más fuerza, buscando dejarle la marca. No, no solo sería en esa zona, se encargaría de marcar todo su maldito cuerpo, reclamarlo entero. Se separó unos segundos, respirando. El vaho salía de entre sus labios, sus ojos seguían fijos en el contrario, sentándose sobre él, facilitando los movimientos de la mano ajena en su miembro. Aprovechó la postura para retirar las prendas superiores, desvelando su cuerpo, si torso completo, el tatuaje que no podría ver al hallarse en su espalda. Lanzó su chaleco y camisa a un lado de la cama, volviendo a su cuello, inclinando su cuerpo. Su otra mano desabrochaba el pantalón del contrario al momento que sus besos descendían ahora hasta su pecho. Su propia lengua buscó un recorrido, desde el centro de sus pectorales hasta la zona del cuello que había marcado, plantando un beso en la zona. La otra mano se peleaba para terminar de descender los pantalones del contrario, buscando la desnudez. ![]() —Eres... Tan hermoso, tan único... Mierda... No puedo cansarme de ti.
Su corazón lo oprimía, la sensación en efecto era extraña, nueva, incluso si había hecho eso miles de veces con otros muchos, incluso si con el rubio lo había hecho varias veces, se sentía como la primera vez. Un nerviosismo único, las manos temblanan como si fuera un novato, a duras penas podía enfocarse, concentrarse. Solo quería clamar todo su cuerpo como propio. —No entiendo... Qué mierda me pasa... — quería todo de él, y su cuerpo temblaba en desesperación, ansioso por tenerlo, poseerlo... Quería decir algo, pero no sabía qué. ¿Era en ese momento que debía decir que lo amaba? ¿Quizás con besarlo era suficiente? Tantas cosas que antes no había tenido ni que pensar. La mano alcanzó el miembro ajeno, por el interior de los boxers, los pantalones a medio bajar, no le importaba, quería hacerlo sentir bien, quería que aquel momento fuera especial. Sus labios volvieron a los del contrario, su mano iniciando el vaivén. Si eso era amar, no quería que nunca terminara. El rojo no desaparecía de sus mejillas, por el contrario, solo se acentuaba más, mostrando una extraña y silenciosa felicidad con aquel color bajo su piel tan pálida. ![]() RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18] - Tezca Norova - 07-02-2026 Lo sentía por todos lados, por completo, sus repetidas mordidas y sus manos por todo mi ser dejando un sentimiento ardiente sobre mi piel mientras intentaba controlar mi respiración: Se sentía como la primera vez, tan diferente que con trabajo podía actuar con astucia. Podía sentir su intensidad y la presión sobre mi cuerpo solo me lo confirmaba: Algo había cambiado. Mi mano libre subió a su nuca, acariciando la parte trasera de su cabeza mientras aumentaba la velocidad del vaivén de mi mano cuando se sentó sobre mí, sus movimientos me hacían sentir torpe, desesperado, mirándolo con deseo mientras intentaba atraerlo aún más cerca de mí, besarlo una vez más.
![]() Al separarme estaba completamente ruborizado, gimiendo ligeramente ante el tacto ajeno sobre mi intimidad, intentando imitar sus movimientos. Sentí mi cuerpo temblar mientras movía la cadera para intentar sentir más de él. No pude evitarlo, aferrarme a su cuerpo con la esperanza de calmarme, algo que claramente era imposible en esa situación. Finalmente bajé ambas manos a su pantalón bajándolo para finalmente mirarlo un tanto pensativo. —¿Nos dará tiempo? Todavía tenemos que descansar y ver a ese hombre ¿me entiendes? Además, estas marcas…—No quería quejarme, claro que no. Aunque si palabras pretendían detenerlo bajé a dejar algunos cálidos besos sobre su cuello, respirando nerviosamente y cerré los ojos para volver a hablar. — Te amo…— murmuré, regresando a sus labios una vez más con mucha más calma, sin besarlo, todavía no, solamente respirando a su altura en calma.
El corazón me latía con rapidez, haciendo mi respiración mucho más agitada, y aun así me esforzaba por mantener la postura, esa que poco a poco se iba quebrando en una suavidad tan extraña como nueva. Era como si algo dentro de mí cediera sin resistencia, como si por primera vez no tuviera que sostenerme con fuerza. Nunca me había sentido así y nunca creí sentirme así: vulnerable, expectante, vivo de una forma distinta.
Cada latido parecía empujarme un paso más lejos de lo conocido, y aunque el vértigo me erizaba la piel, no quería retroceder. Había un calor silencioso instalándose en el pecho, una certeza tímida pero insistente que me obligaba a aceptar que ya no era la mismo, que algo había cambiado sin pedir permiso. Y en medio de esa confusión dulce, entendí que no todo temblor era miedo… algunos eran el anuncio de algo que apenas comenzaba.
RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18] - Onizuka Jin - 07-02-2026 La expresión de su rostro, el cuerpo que tanto le llenaba, la mano que iba acelerando cada vez más y más a medida que el tiempo transcurría. ¿Que si les daba tiempo? ¿Acaso eso importaba ahora? El deseo, el calor, la sensación intensa... Todo lo estaba cegando. No quería que existiera nada ni nadie más alrededor que ellos dos. De hecho, la mención de ese hombre solo le hizo fruncir las cejas. —No hablemos de él... No importa si llegamos un poco tarde... Le daré cualquier excusa... Ahora solo quiero... solo quiero estar contigo. — Su cuerpo temblaba de nuevo, cargado de excitación, sus jadeos eran más constantes, más insistentes. Su pecho lo oprimía ante semejante belleza, su miembro estaba terriblemente erecto. Su mano también aceleró, masturbándolo con el mismo ímpetu. Su frente se juntó con la suya, cada vez que su cuerpo se unía con el suyo solo sentía que esa zona ardía. El calor, la emoción, el placer... Todo estaba siendo algo nuevo para él. ¿Qué era esa sensación que lo hacía sentir tan pleno? ¿Por qué no podía parar? Sus caderas se movían, ansioso por el placer que el contario le brindaba. Elevó su mano libre, luchando por mantenerse en elquilibrio con sus propias rodillas, tomando la mano que estaba en su nuca, acercándolo, por primera vez, él mismo en su propia cicatriz, aquella que adornaba su frente, aquella que ahora mismo quería cambiarle el significado como bien había dicho. —Te amo... Eran solo dos palabras. Solo dos malditas y condenadas palabras pero... ¿Por qué tenían tantísimo significado? No lo comprendía y, realmente, no le importaba. Le gustaba que fuera así. Sus ojos se quedaron fijos en los ojos del rubio, sin poder alejar su mirada. Era... tan hermoso... Sus dedos pasearon por los labios del rubio, su pulgar descendiendo el labio inferior del varón, su mirada no podía apartarse de él, quería grabarse ese momento en la memoria. —Yo también te amo a ti, Tezca...
Su voz sonó suave, pese al calor que tenía, cerrando los ojos cuando volvió a acomodar su mano sobre su propia cicatriz, queriendo que solo él pudiera dejar la huella imborrable dentro de él. La cercanía de sus labios, sus ojos encontrándose con los ajenos... todo era demasiado hermoso, no quería perder un solo detalle de aquel instante. Separó la mano de la erección ajena, elevando sus dedos, abriendo sus labios y lamiendo sus propios dedos. Esta vez lo haría despacio, con cuidado, quería que lo disfrutara, lo sintiera tan distinto como él lo percibía. —Te haré sentir bien hoy, Tezca.
Sus ojos descendieron, buscando de nuevo la mirada ajena, retirando los dedos, ahora húmedos, comenzando a entrar sin esperar respuesta. Fue torturosamente lento, en parte a propósito, en parte con el cuidado que buscaba. Sus labios regresaron a su rostro, besando con profundidad sus labios. Mierda, se sentía bien tenerlo. Los dedos corazón y anular comenzaron a moverse de forma aleatoria en su interior, despacio. A continuación, introdujo un tercero, tratando de prepararlo lo mejor que le era posible. Lo besaba, abría sus labios, su lengua buscaba la ajena. Se estaba volviendo adicto... Sí, se había vuelto adicto a Tezca. ![]() RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18] - Tezca Norova - 08-02-2026 “Yo también te amo a ti, Tezca...”
Escuchar esas palabras había sido reconfortante, extraño en sentimiento, pues aun así sentía como si mi corazón fuera a estallar. Y al notar cómo guiaba mi mano hasta su cicatriz, no pude evitar sonreír con una ternura suave, casi silenciosa, como si cualquier movimiento brusco pudiera romper aquel instante.
Mis dedos recorrieron la marca con el mismo cuidado de siempre, apenas rozándola, como si aún doliera. No era miedo, sino respeto: respeto por lo que había significado, por lo que había sobrevivido. La piel bajo mis yemas estaba tibia, viva, y ese simple detalle me ancló más a él que cualquier palabra, iba a tomar tiempo, por supuesto. Cualquier cicatriz tarda más en sanar de lo que parece.
Mi pulgar describió un pequeño arco sobre la cicatriz antes de detenerse, quedándose allí unos segundos. Podía sentir su respiración, cercana, constante, y cada latido parecía acompasarse con el mío de una manera inquietantemente íntima.
Levanté la mirada finalmente, encontrándome con sus ojos, y aunque una parte de mí quería apartarse, por costumbre, por defensa, no lo hice. Permanecí allí, con la mano todavía apoyada sobre su pecho, como si ese contacto fuese una promesa silenciosa de que, pese a todo, no pensaba soltarlo tan fácilmente.
Al sentir el frio que dejaba gemí en una especie de ruido confundido hasta que escuché sus palabras, sonriendo ladinamente e inclinando ligeramente la cabeza ¿Cambiaria algo esta vez? Parecía ir mucho más lento, sus movimientos eran meditados y aún así no sentía ni la más ligera añoranza. Era diferente, si, pero a la par de expectante y lo más importante en ese momento: Parecía estar encantado y decidido con el ritmo que llevaba. Nunca me había molestado que hiciera lo que quisiera.
![]() RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18] - Onizuka Jin - 08-02-2026 Nunca antes había permitido que nadie tocara su cicatriz hasta que él apareció pero, desde luego, no esperó nunca ser él quien buscara el tacto en aquella marca que tenía y a la que se había acostumbrado. No es que le doliera, pero la forma en que lo estaba tocando era mágico, tan único como lo especial que estaba siendo ese momento. Los dedos ascendían en la velocidad, podía ver que lo disfrutaba, incluso si lo hacía distinto a lo usual. Y esa mirada... Esa maldita mirada... Esa hermosa sonrisa...
Las palabras que lo acompañaban, la cercanía. ¿Era siquiera posible unirse más de lo que ya estaban? Ahora solo deseaba ser uno con Tezca, no podía verlo de otra forma. Ese tenía que ser un momento especial, ahora que todo estaba cambiando, lo sabía, quizás incluso el contrario lo sabía también. Elevó la mirada hacia sus palabras, buscando de nuevo su mirada. No podía dejar de besarlo, estaba volviéndose adicto, solo quería devorarlo como nunca lo había hecho hasta entonces. —No importa... hoy quiero que sea especial.
Sentía que todo era nuevo, sentía que se llenaba de solo él, incluso todo el estrés, el temor, todo lo que le había afectado hasta entonces se iba desvaneciendo solo con la mera presencia del contrario, su tacto. Sus ojos se apretaron al sentir los labios sobre su cuello. El sonido de los gemidos del contrario no hacía más que alimentar más su deseo, los mordiscos, las marcas que tanto adoraba cuando solo venían de él. Desde luego, ahora esa relación había cambiado. No sabía si para bien o para mal, pero no permitiría que nadie le pusiera un solo dedo encima a ese hombre. Sus muslos temblaban, su miembro posiblemente estaba al borde de estallar, tan duro que casi alcanzaba su propia pelvis. Esta vez haría algo distinto, algo que rara vez hacía. De hecho ni siquiera recordaba habérselo hecho a nadie más. Con su gran ego, nunca había decidido alcanzar esa zona, siempre había sido la parte receptora. Sus labios fueron descendiendo, marcando un camino de besos desde sus labios hasta su cuello, desde su cuello hasta su pecho y, desde su pecho, hasta su pelvis. Con su mano libre, tomó uno de los muslos del rubio, abriendo sus piernas un poco más, observando la erección del contrario, buscando la expresión del contrario con su mirada. ¿Siquiera sospecharía lo que se venía? No importaba, hoy le importaba hacerle sentir mejor que nunca, solo por ser Tezca, solo porque él era especial y único. Abrió sus labios, dejando salir su lengua. Sus ojos se enfocaron nuevamente en la erección y, por supuesto, sus dedos seguían el movimiento insistente en su entrada. Trataba de buscarlo, aquel punto que sabía que existía. La lengua paseó por toda la extensión de la erección, sin perder detalle de la expresión que pudiera tomar el contrario. El foco era claro, la felación. Lo haría eyacular primero antes de siquiera entrar, lo haría disfrutar una segunda vez en la penetración... Lo haría las veces que fueran necesarias solo para satisfacerlo como nunca lo había satisfecho nadie antes. Abrió sus labios, preguntándose si siquiera sería capaz de tragárselo al completo. ¿Cómo siquiera podían hacerlo con el suyo propio? Dio el máximo esfuerzo, sin perder detalle en la mirada del contrario. A su vez, introducía un tercer dedo, buscando aquel... Debería estar por esa zona, por... allí. Sí, pudo dar con él y, en el momento de hacerlo, sus ojos se enfocaron más a él, cargado de concentración, elevando sus dedos, simulando un gancho. Mierda, lo excitaba tanto verlo, le dolía el pene solo con pensar en penetrarlo. ![]() RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18] - Tezca Norova - 09-02-2026 Si, sin duda hacía algo diferente. Sentí el camino de sus besos y solo pude sentir la expectativa llegar hasta la parte más intima de mi ser, sacudiéndose ¿De verdad lo haría? Eso era nuevo. Diferente, sin duda. No era mi primera vez, por supuesto, pero si era mi primera vez con él. En esta situación en específico. Mi respiración se volvía pesada y la lejanía de su rostro de resintió en el mio, frunciendo ligeramente el ceño mientras baja. Liberé mis manos para poder apoyarme sobre los codos, logrando tener visión del mayor: Me observaba, de la misma forma que yo lo hacía; con deseo, con pasión… con amor.
¿Ese era el maldito ringtone del Den-Den mushi?
Me callé, comenzaba a ser molesto, aunque apenas comenzaba a notarlo, encogiendo las piernas mientras intentaba levantar el rostro del mayor y detenerlo. —Espera… esa cosa está sonando. — Estaba frustrado, por supuesto, con el ceño fruncido en molestia, tanteando con la mano el caracol que sonaba.
|