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[Pasado] Intercambiando el orden - Kael Omuyaga - 24-01-2026 Si no todos, la gran mayoría de los marines de toda la flota empiezan de la misma manera. Los más inexpertos son apenas algo más que unos despojos, pequeños agentes sin fuerza alguna que se dedican a mantener el orden tanto como pueden. Kael, por supuesto, sabe que en sus primeras semanas no le espera nada emocionante, pero que tampoco le dará ninguna experiencia. En apenas un cuarto con mala iluminación, la puerta de madera entornada permite vislumbrar desde el exterior la cocina en la que el de cabello oscuro se encuentra, poco a poco, utilizando un cuchillo de cocina para pelar patatas. Lleva tras de sí una cantidad algo generosa, pero lo que no todos pueden apreciar sino prestan un mínimo de atención es el tamaño de las mismas. Son mucho más pequeñas que aquellas que se encuentra pelando, fruto de su inexperiencia con aquel utensilio, y del estropicio que se encuentra, desperdiciando parte del alimento con cada corte. Él no maldice, no pierde el tiempo quejándose a viva voz, tan solo continua, con el pelo recogido en una esterilla negra mientras mira con apatía el tubérculo en sus manos, intentando a cada intento destrozar un poco menos ese alimento. ¿Vivir aventuras en los mares? ¿Capitanear grupos de soldados hacia la batalla? ¿Infiltrarse en territorio enemigo e informar de las actividades de los enemigos? Eso parece que le queda muy grande a alguien como él. Sus únicas misiones son patrullar, ordenar, recoger recursos, limpiar, y por supuesto, dar de comer a aquellos que, cómo él, hacen ese tipo de tareas sencillas a la par que necesarias. Calienta la gran cacerola de barracón con agua, llegando a pesar alrededor de los veinte kilos, teniendo que además introducir las verduras para el potaje, algo que no costase demasiado, y pudiese alimentar a todo el regimiento. Pero...¿por qué estaba haciéndolo todo él sólo? Sencillo, su compañero había enfermado en el último minuto, y parece que nadie podría sustituirlo en su tarea, por lo que tiene entre manos el trabajo de dos personas. Él no se queja, solo asiente y obedece, buscando complacer a los de arriba hasta que, tarde o temprano, pueda demostrar su valía, al menos, cuando haya entrenado lo suficiente. El silencio es algo bastante presente, interrumpido por el lejano eco de las espadas chocando en el campo de entrenamiento, y de algún pequeño graznido de un ave que surca los cielos de aquí para allá. En los rincones cercanos, sin embargo, no parece haber nadie cerca...o eso creía él. Escucha de fondo un pequeño sonido, pasos muy suaves en el suelo, pero son algo extraños, confusos. Esa persona no parece estar directamente andando hasta aquí. ¿Qué podría estar haciendo? Él tan solo piensa, mira de reojo conforme nota que el sonido se acerca, curioso por necesidad de matar el aburrimiento, hasta que al final termina pudiéndole la incomodidad. Con genuina tranquilidad, se asoma hasta el pasillo, observando cómo, tal y cómo creía, una cadete se encontraba en el lugar, cometiendo un atentado contra la fregona que usaba para intentar limpiar los suelos. A su forma de ver, ni siquiera era gracioso, y precisamente por eso no se molestó en quejarse. En lugar de realizar algo tan inútil, se acercó en silencio, sin expresar ni una sola palabra hasta el cuarto de limpieza. Cuando llegó, tomó del interior una fregona de las que se guardaban como repuesto, y se acercó hasta la chica lo suficiente como para que pudiese prestar algo de atención si así lo veía oportuno. En apenas un par de movimientos, comenzó a limpiar el suelo con amplitud, dejándolo bastante limpio con apenas un par de repeticiones. Así, cómo si se tratase de una demostración, se detuvo para observar las perlas aguamarina en el rostro de la rubia. —Prueba a agarrar desde el medio y desde arriba, con las dos manos desde el lateral. Así harás menos esfuerzo y podrás deslizar mejor.—A pesar de la seriedad de su rostro, el tono del joven, tal y como había sido siempre, es calmado y pacífico, sin un solo ápice de molestia, y mucho menos enfado o malestar. Aquel estaba siendo un acto sencillo, y las razones por las que lo hacían eran más sencillas de lo que uno puede llegar a pensar. RE: [Pasado] Intercambiando el orden - Nyra Kuroshiro - 25-01-2026 La primera semana en la Marina había transcurrido sin demasiadas molestias más allá de las esperadas: caras y nombres nuevos, lugares y pasillos que memorizar y alguna que otra mirada de superioridad que ya estaba acostumbrada a ignorar. Por lo demás, todo había ido bastante bien: entrenamientos y horas en la cocina. La verdad es que ya tenía experiencia en el campo y las veces que me tocó estar también presente para servir la comida oí algún que otro elogio que quizás no habría llegado a escuchar si hubieran sabido que era yo quien se encargó de preparar justo lo que estaban probando.
Pero, por supuesto, el supervisor de turno no podía permitir que pasaran tantos días sin poder reprochar mi trabajo, claro que no. Esa es la única explicación que encontré a un cambio tan repentino en algo que ya sabía que se me daba bien. Y no es que limpiar me molestase, lo había hecho muchas veces, pero siendo la primera vez que me encargaba de un sitio tan grande y con tantas herramientas nuevas, era muy fácil cometer errores. Para empezar, esa puñetera mopa. ¡Era demasiado grande! Sí, sin duda podía abarcar grandes superficies y reduciría mucho el tiempo de limpieza… una vez se aprendiera a utilizar con soltura. Hasta entonces, me costaba utilizarla en las esquinas y hacerla cambiar de dirección de forma apropiada.
Fue entonces cuando un joven de cabello azabache salió de la sala de limpieza y comenzó a limpiar el mismo amplio pasillo que yo. Me detuve para observar sus movimientos, planteándome por un instante si quizás yo me habría equivocado de zona y esta le correspondiera en realidad a él, pero enseguida hice memoria y tuve por seguro que no era el caso. Sin embargo, antes de que pudiera preguntarle al respecto, ya que probablemente era él el confundido, me sorprendió con un inesperado consejo.
—¿Así? —inquirí, tratando de imitarlo.
Era una táctica que ya había tratado de probar antes, pero al observar sus movimientos me había dado cuenta de que tenía que utilizar más los codos y las muñecas únicamente para acompañar. No me salió perfecto, pero fue sin duda un avance notable.
RE: [Pasado] Intercambiando el orden - Kael Omuyaga - 25-01-2026 Tras dedicar esos segundos a la ayuda de la joven Humink, el de oscura cabellera se quedó en silencio, escuchando su pregunta mientras pensaba en una respuesta adecuada. No merece la pena herir su ego por una nimiedad como aquella, por lo que sus palabras debían ser las correctas en lugar de lo que creía realmente. —No tiene que haber un motivo concreto para ayudar a un compañero. Tu postura era correcta; tan solo te he dado un empujón que te servirá no solo ahora, sino de cara a las próximas ocasiones.—Aquel tono imperturbable mantenía su singular amabilidad, tratando de ofrecer la tranquilidad que siempre busca hacer llegar al resto.—Ahora, ¿crees que te has quedado con la técnica, o necesitas un pequeño repaso? Por supuesto, no quiere dejar abandonada la cocina más tiempo de la cuenta. Tener todo preparado antes del fin de los entrenamientos era su deber, y cada minuto desperdiciado era un valioso tiempo que tenía que utilizar en aprender a mejorar con el cuchillo. No iba a apresurar a la joven morena, pero sí debía ser tratar de acortar esa interacción lo mejor posible. —Bien, si necesitas algo más no tengas problema en avisarme. Si me disculpas, debo seguir con mis tareas en la cocina. No me encontraras lejos. No posee alarma alguna que avise del tiempo restante, pero el sonido de las armas de madera chocando en la lejanía mantenía en claro que, por ahora, al menos seguía contando con suficiente tiempo como para no tener que apresurarse en exceso. Daría unos pasos en dirección de vuelta a la cocina, despidiéndose tranquilamente con la mano en alto mientras vuelve a su puesto. Por suerte, no había ningún oficial cerca que pudiese recriminarle el ofrecer su tiempo ayudando a otra persona en lugar de acabar su propia tarea. RE: [Pasado] Intercambiando el orden - Nyra Kuroshiro - 26-01-2026 ¿No hay motivo para ayudar un compañero? Bueno, sí seguía la misma filosofía, pero la mayoría de la gente solía preocuparse solo por lo suyo. —Gracias por el consejo. No te preocupes, creo que desde aquí puedo hacerme cargo —respondí mientras volvía a la tarea. Asentí sin mirarlo cuando me respondió, y lo vi de reojo entrando en la cocina, donde él tenía sus tareas. Tardé varios minutos en limpiar el pasillo, seguramente más de lo que habría tardado otro con mayor experiencia, pero al menos logré que el resultado fuera decente. Cuando terminé, aún me quedaban varias salas que limpiar y podía elegir el orden, así que elegí la cocina por cercanía. Guardé la mopa y saqué la fregona y el cubo específicos de la cocina y me dirigí hacia allí. Procuré no hacer demasiado ruido, tratando de no molestar, y fue entonces cuando vi al moreno de antes pelando las patatas de una manera en la que… Dios, ¿no veía que se estaba dejando bastante patata en la piel? Pero bueno, en una cocina donde hay que trabajar con velocidad y no hay problema con el presupuesto para la comida, no era tan raro, suponía… pero ¿por qué estaba cocinando solo? —¿Y tu compañero? —pregunté sin pensarlo y bastante preocupada, viendo todo lo que le quedaba por cocinar al joven—. Ya hace un rato que empezó el turno. Sin pensarlo mucho, dejé el cubo y la fregona y me lavé las manos antes de colocarme un delantal y acercarme a él. —No llevas mal ritmo, pero así no vas a poder terminar de cocinar a tiempo tú solo —expuse mientras cogía un cuchillo y empezaba a cortar a gran velocidad las hojas de los tomates que tenía a mano—. Asumo que has lavado las verduras primero, ¿verdad? —inquirí, sin atreverme verdaderamente a cortarlos hasta tener la confirmación. Mis ojos se dirigieron entonces brevemente a la gran olla antes de empezar a cortar ágilmente las otras verduras que había sobre la mesa—. ¿Qué vas a cocinar? Una de esas cacerolas está bien si pretendes hacer luego un segundo plato, pero si no, ten en cuenta que algunos de los que están aquí miden tres metros o más y seguramente quieran repetir. Si no hay tiempo para un segundo plato, yo pondría otra olla. Sin haber terminado aún, me giré hacia el moreno. RE: [Pasado] Intercambiando el orden - Kael Omuyaga - 26-01-2026 Estuvo, durante todo el proceso, concentrado en aquel tedioso proceso. Entiende que no puede ser tan difícil; los expertos cocineros son capaces de una tarea así con sencillez, e incluso aquellos que usan el filo como arma deben poder hacer algo de forma similar. ¿Se puede considerar esta tarea como un entrenamiento de herramientas de filo? Esa idea le hacía el trabajo ligeramente más llevadero, incluso si era algo poco realista. Al cabo de unos minutos, aquella misma compañera, la chica de piel morena, entró en la sala con sus herramientas de limpieza. No supo si fue por la corriente generada al abrir la puerta, si el olor mezclado de la fregona, o directamente, la presencia de la joven, pero en todos los casos, aquello consiguió sacarlo de su concentración poco antes de que esta le dirigiese la palabra. —Mi compañero ha enfermado hace tan solo unas horas, así que no hay nadie que pueda sustituirle para la hora de la comida, y alguien tenía que hacerlo de todas formas.—Intentando no aminorar el ritmo, el de cabello oscuro continuaba pelando las últimas patatas que aún tenía cerca de él, creyendo que, al menos acabar con esos tubérculos sería una pequeña victoria moral para él.—¿Hm? Se quedó algo extrañado al ver como la joven se ataba un delantal tras haberse lavado las manos. ¿Iba a ayudarle? A diferencia del mismo, parece bastante más preocupada en acabar la tarea, viéndose como algo que terminaría sobrepasándole. ¿Tan mal estaban de tiempo? Ni siquiera se lo había planteado, pero en ningún momento había tenido esa sensación. —No, aún no he lavado el resto. Tan solo he lavado las patatas, así que si quieres cortarlas primero deberías pasarlas por esa cubeta de ahí.—Señalaría en dirección al cubo con agua del pozo, aún fría, y algún que otro instrumento para terminar de secarla.—No creo que se permita un segundo plato para tantas personas a las que alimentar, así que estaba cocinando solamente un potaje para todos. Es cierto que pueden haber miembros de grandes tamaños, pero los gigantes son alimentados aparte. Los humanos no podemos encargarnos de sus platos siendo tan pocos. Aún así, es cierto que los Gyojin, los bucaneer, y los humanos de mayor tamaño son criaturas de gran tamaño que poseen un estómago más grande a rellenar. —Kael.—Se presentó, estrechando la mano que vió extendida en su dirección con formalidad, acortando esa interacción lo máximo posible.—Te agradezco la ayuda, pero según lo que has dicho, ¿crees que podrás encargarte de la cocina tú sola? Podemos hacerlo entre los dos, y si acabamos a tiempo, ponernos después a limpiar los pasillos.—Sin pensarlo mucho, ignorando cuanta fuerza poseía su compañera, salió al exterior con la otra olla, dispuesta a llenarla de agua para prepararla cuanto antes. Había que darse prisa, puesto que tarde o temprano, el entrenamiento matutino finalizaría su horario, y la comida no podía demorarse mucho más desde ese momento, o recibiría un fuerte escarmiento por hacer esperar a tantos miembros del personal. Al volver a entrar en la cocina, pudo percatarse finalmente de la habilidad de la chica zorro con cierto asombro escondido. Tal y como esperaba, sabía que debía haber una técnica para cortar la fruta con gracilidad y buen ritmo, pero desconoce por completo la técnica. —¿Cuál es el truco? ¿Qué es lo que haces en especial para conseguir una piel tan fina, o un corte tan recto? En aquel momento estuvo convencido de que su decisión fue la correcta. En un potaje el tipo de corte de las verduras es casi inapreciable; los tropezones de comida eran dispares y lo importante era el sabor que tomaba el caldo, pero de haber probado un plato más complejo...podría haber logrado nada más que algo cercano a lo mediocre. Dejó la olla cargada sobre otro de los fuegos, empezando a incorporar la leña para encenderlo en tan solo un par de segundos, dejando aquello listo para, al menos, tan solo tener que incorporar las verduras y la ínfima cantidad de carne que había disponible para esta comida del día. "Se ve que la carne se la quedan los de mayor rango. Que gratos son con los rasos por estos lares" RE: [Pasado] Intercambiando el orden - Nyra Kuroshiro - 26-01-2026 Un enfermo de última hora, qué oportuno… Entre dos no irían mal de tiempo, pero siendo una única persona, habría que correr. Mientras preguntaba por las verduras, me dio la información que necesitaba sobre si las verduras estaban o no lavadas. Sin embargo, y a pesar de mi sentido de responsabilidad con la comida que me causaba cierto estrés en ese momento, no pude evitar sonreír con el comentario de los gigantes. —Cierto, pero no subestimes a las razas de más de dos metros. Ayer me tocó cocinar y hay un buccaner nuevo que repitió dos veces. Tres platos en total. En cuanto a lavar por separado —continué, llevando el recipiente ya lleno de verduras hasta la cubeta—, es mejor hacerlo en un único viaje. Parece una tontería porque no está lejos, pero hacer varios viajes quita un tiempo que luego puede ser necesario en caso de imprevistos. En cuanto terminé de lavarlas, volví con ellas a la zona de corte. Una vez nos saludamos, continué con los tomates, ya limpios, mientras me hacía la oferta de trabajar en una cosa y luego en la otra. —Pues, si no te importa, trabajar en equipo es lo más productivo —respondí aun a riesgo de que al final él no cumpliera su parte, pero siendo que me ayudó antes, suponía que me podría fiar… y si no, aprendería para la siguiente ocasión—. A nadie le importa un pasillo sucio, pero todos se pondrán hechos unas fieras si no comen en cuanto llegue la hora. Aunque… puede que no pueda ayudarte todo el tiempo —continué, comenzando a sacar los guisantes de sus vainas con la agilidad que da la experiencia—. Creo que no le caigo muy en gracia al Sargento Mayson, así que no me sorprendería que se pasara de vez en cuando para ver si estoy cumpliendo con mi deber. Ojalá me equivoque, pero… en fin. Una vez terminé, saqué los dos pollos que correspondían a ese día (algo bastante escaso para toda la gente que había, pues tocaba a uno por olla) y comencé a limpiarlos y deshuesarlos. Me gustó la curiosidad de mi compañero, así que aproveché para explicarle los cortes conforme actuaba. —Lo primero y más importante es la forma de agarrar el cuchillo. Verás que muchos novatos colocan el índice encima de la hoja —expuse al tiempo que imitaba el gesto para mostrárselo—, creyendo que así controlan mejor el cuchillo, pero es una falsa seguridad, sobre todo si vas deprisa. Además, si cortas mucho, al final solo lograrás que te duela la muñeca. En su lugar es mucho mejor hacerlo de esta otra manera. ¿Ves? El índice y el pulgar hace una pinza en la parte superior de la hoja, y eso sí da estabilidad y permite cortes rectos. —Una vez saqué las dos pechugas del primer pollo, comencé a explicarle el segundo paso—. También es importante tener cuidado con la segunda mano. Hay que colocarla así, con los dedos rectos a modo de barrera, y asegurarnos de que el cuchillo no sube demasiado, o podríamos cortarnos igualmente. Esa es la manera más fácil de mantener seguros los dedos. Para cuando terminé de limpiar ambos pollos, Kael ya tenía lista la segunda olla, así que cogí las carcasas de los pollos, los coloqué sobre una bandeja y dejé uno en cada una para que los huesos fueran dándole algo de sabor al caldo mientras hervía el agua. —Aquí hay que usar legumbres casi cada día para compensar la falta de proteínas de carne y pescado, así que ayer fui precavida y dejé un montón de garbanzos en remojo —expliqué mientras me acercaba a un gran recipiente de cerámica mientras le quitaba la cuerda y la tela con la que lo había tapado el día anterior. Junto a ese, había otros cinco iguales—. ¿Me ayudas con los otros? Hay que colarlos con cuidado y dejar el contenido de tres en cada olla. Conforme hablaba, hacía lo que pedía. Por suerte, al haber estado en remojo, se haría todo mucho más rápido. Por lo demás, no debería haber demasiado problema. RE: [Pasado] Intercambiando el orden - Kael Omuyaga - 26-01-2026 Incluso con la tensión de la contraria, el encargado de la cocina en aquella tarde aún mantenía bastante la calma. Seguía las indicaciones de la que, a grandes rasgos, tenía mejor mano y más experiencia en la cocina y el arte de los fogones. Él no perdería ni un solo instante, pues sabe que su ritmo es lento y seguro, por lo que su curso de acción era sin duda el efectivo si seguía así. —Oh, así que comió tres platos. Tal y como mencionas está claro que era novato, sin duda. Más de un comodoro pondría el grito al cielo si se enterase de eso. Cada raza tiene un plato a medida para su estómago, y ese es el que tienen acceso a comer.—Por supuesto, no sería él quién preguntaría lo obvio. Si había sido ella quién lo sirvió, entonces el buccaner no sería el único en asumir las consecuencias, y él no quería involucrarse en posibles problemas.—Tienes toda la razón en cuanto a las verduras, pero quería asegurarme de tener listas las patatas antes de continuar con ningún otro ingrediente. Lo tendré en cuenta para la siguiente ocasión. No es que no estuviese de acuerdo, pero sus palabras callaban su idea de querer centrar su mente en aprender a pelar correctamente las patatas en lugar de distraerse con las siguientes verduras. La habilidad con el cuchillo de aquella vulpina fue sin duda algo que elogiar. Para él, cortar ese pollo era lo último que esperaba hacer, la tarea más complicada que se le había presentado, y que seguramente terminaría dejando un hueso en la olla si de él hubiese dependido. Ahora que ella había no solo tomado el control, sino además preparado a la perfección aquellos pedazos de carne, sentía como un peso que hasta ese momento no había sentido se esfumaba de sus hombros. Durante unos segundos, escuchó con atención las indicaciones de la morena con el cuchillo en mano, tratando de recordar cada paso, pero tras unos instantes, comprobó que ella había omitido un detalle importante debido a la presión de esa nueva actividad. Estaba dejando su tarea de lado para ayudarle, e incluso esta ya iba a contrarreloj por lo poco que había conseguido avanzar en todo ese tiempo. Se apartó de la encimera mientras ella seguía cortando, lavándose las manos una vez más, tratando de no distraerla para finalmente acercarse a una de las esquinas de la sala. De la misma, tomó una redecilla para el pelo humana, cortando dos trozos de donde esperaba, de haber hecho correctamente el hueco, poder hacer entrar las orejas a la de cabello cenizo. Se acercó por la espalda, estirando la tela mientras caminaba hasta tener un tamaño ideal. —Discúlpame un momento. A pesar de su ritmo silencioso, esperaba mostrar clara sus intenciones frente a sus ojos, pues apenas terminó de pronunciar aquellas palabras, acercó la redecilla hasta el pelo contrario, colocando la misma desde la nuca para recoger la larga coleta cuidadosamente, enredándola en un moño tal y como había hecho con el suyo propio, para luego terminar de cubrir su cabeza intentando respetar sus orejas sin tocarlas directamente. Esperaba, al menos, que hubiese detenido momentáneamente el movimiento del cuchillo para no entorpecerla. —Si vamos a contar cada segundo, es preferible que sea yo quién pierda el tiempo lavándome las manos.—Y de nuevo, si no tenía ninguna objeción que hacer, volvería a colocarse manos a la obra, acercándose una vez más a lavarse las manos para, una vez más, continuar preparando los ingredientes. A cada momento, se veía más sorprendido por la preparación de Nyra. Había dejado legumbres bajo el agua el día anterior, incluso cuando sabía que ese día no sería su turno de cocina. Para Kael, aquello escapaba a su conocimiento culinario, y de no ser por la misma Humink, se habrían quedado sin usar para la comida de hoy. —Eres de gran ayuda, gracias. Agradezco que te tomes el tiempo para esto; tienes mejor mano para la cocina que yo.—Tomó entonces uno de los recipientes con garbanzos, llevándolos cerca de las ollas que comenzaban a hervir.—¿Aprovechas el líquido de los garbanzos, o lo desechamos? Desconoce siquiera si eso se realiza, pero sabe al menos que en la pasta algunos cocineros mantienen el agua de cocción, y quiere asegurarse si este agua tiene algún tipo de uso antes de cometer un error. Todo parecía avanzar a buen ritmo, hasta que el sonido del silbato de entrenamiento daba el aviso de finalización. Los marines empezarían a converger en el comedor, y la comida, apenas comenzando a calentar en la olla, aún tenía que reposar el tiempo suficiente como para tomar el sabor en el líquido. Tienen el tiempo muy justo, el descuento conseguido por la necesidad de asearse antes de asistir a la comida. —Patatas, legumbres, tomate, zanahoria y pollo. Esa era la idea del potaje, y no creo que podamos enredarnos mucho más. La comida ahora solo debe hacerse, pero aún así, los suelos siguen teniendo que fregarse, y por la falta de ritmo, junto con el tiempo perdido por ayudar al humano, ahora sí tienen que ponerse las pilas. —Ven, vamos a fregar el comedor. La cocina tendrá que esperar hasta después de comer.—Ella ya había hecho suficiente con su tarea adicional, por lo que no iba a cargarla con limpiar después de todo.—Yo me encargaré después. Si se daban prisa, podrían tener el suelo seco antes de la llegada del cuerpo de Marines, dejándolo impoluto para la vista de los superiores. —Con suerte, podremos no recibir ninguna queja del Sargento Mayson ni del Comodoro Drevan. Ese hombre no te traerá buenas noticias en ninguna ocasión. RE: [Pasado] Intercambiando el orden - Nyra Kuroshiro - 29-01-2026 Dejé escapar una risita cuando explicó, con mucho sentido, por qué el buccaner en cuestión era novato. La verdad es que yo misma no sabía que las comidas estuvieran restringidas a un único plato, así que quizás se aprovecharon para pedir más precisamente porque yo era nueva, pero ahora que sabía esto, me aseguraría de preguntar por la normativa al respecto y leerla por mí misma. Total, si el Sargento Mayson no me había regañado ya al respecto, seguramente sería porque al tipo que le serví de más le convenía que no se enterara para que yo pudiera seguir haciéndole ese “favor”. Solo había ocurrido un par de veces, así que esperaba que nadie más a quien le pudiera importar pudiera haberlo visto. Por suerte, no es que tampoco sea algo por lo que te puedan despedir. Asentí cuando me dijo lo de las patatas y todo transcurrió con normalidad durante la lección del cuchillo. Mientras yo terminaba con el pollo, él… ¿qué?
Lo escuché acercarse por detrás y me puse algo rígida por un segundo, alerta por cualesquiera que pudieran ser sus intenciones, pero enseguida noté cómo me recogía el cabello en lo que por el tacto en la nuca identifiqué con una redecilla. No me moví, al menos hasta que la malla rozó mis orejas y se me plegaron por puro instinto con un par de pequeñas sacudidas al hacerme cosquillitas. ¡Es muy raro que un completo desconocido te haga cosquillas, aunque sea sin querer! A pesar de su argumento del ahorro de tiempo, intervine.
—N-no te preocupes, yo termino —atajé al tiempo que me alejaba un par de pasos para alcanzar un paño con el que secarme las manos y terminar de colocarme la parte de las orejas. Menos mal que lo tenía fácil para darle la espalda, porque tengo algo de calor ¡y no me gustaría que me notara un ligero sonrojo o algo así!
Por suerte, enseguida volvió manos a la obra, y yo hice lo mismo. No mucho después nos pusimos con las legumbres, y la verdad es que no pude evitar sonreír con su halago.
—No, a veces las legumbres tienen restos de polvo, tierra o suciedad, así que solo me gusta reutilizar el agua en el que se han cocido, en el caso de que se hayan cocinado aparte —respondí a su pregunta mientras agarraba el siguiente recipiente, planteándome que quizás, la próxima vez que me tocara estar en la cocina, podría hacer de hecho una ensalada de habichuelas y arroz y utilizar el agua de cocción para otra elaboración.
Todo fue avanzando bien hasta que sonó el silbato del fin del entrenamiento. Me di entonces aún más prisa si cabía.
—Tendremos que ir deprisa; no creo que tarden más de… —Mis orejas se movieron, erguidas y en alerta, hacia el pasillo. Alguien se acercaba, y a juzgar por el sonido metálico de las botas, era el Sargento Mayson—. Mierda… —murmuré.
Me quité la redecilla de inmediato y la tiré donde las demás casi al mismo tiempo que me quitaba el delantal y lo colgaba en su lugar.
—Vale, sabes lo que hemos cocinado; deberías poder responder sus preguntas —expuse apresuradamente en voz baja mientras recojo el cubo y la fregona—. Gáname algo de tiempo; entretenlo mientras yo intento dejar perfecta la habitación de enfrente. Si la gente llega antes de que se vaya, no le dará tiempo a revisar el comedor antes de que lo ensucien.
Salí de inmediato con todo aquello hacia la sala de limpieza antes de que me viera. Al menos, sabiendo que hoy me tocaría la limpieza y que seguramente me retrasaría por no haberlo hecho nunca antes, tomé la precaución de limpiar bien la cocina la noche anterior, así que esperaba que no se hubiera ensuciado mucho durante aquel turno.
RE: [Pasado] Intercambiando el orden - Kael Omuyaga - 09-02-2026 Colocar la redecilla fue una pérdida de tiempo. Al final pareció no poder colocarla adecuadamente, por lo que incluso si creía que con ello podría colocar las orejas, tuvo que apartarse ella para terminar de ajustarla a su gusto. Fueron tan solo unos segundos, pero eran esos los que prefería evitar utilizar con su acción. Lo hecho, hecho estaba, y Kael no tenía las ganas ni la capacidad de permitirse el lujo de hacer que eso le importase. Continuó trabajando con algo más de energía en cuanto el sonido del silbato llegó hasta sus oídos, y no había nada que importase más en ese momento hasta que todo hubiese acabado. En su mente tomó nota de las indicaciones. Si las legumbres tenían tierra, por lógica no se podía utilizar ese líquido en los alimentos. Tendría que fijarse en cuales de los ingredientes provenían de la tierra para evitar un mayor problema en el futuro. El sonido de las botas metálicas alertó de inmediato a su compañera de trabajo, quién pareció algo asustada al reconocer de quién se trataba, o al menos, pensar que era un oficial al cargo y que no estaba cumpliendo sus labores en ese momento. Casi sin poder decir ni una palabra, se marchó corriendo con los utensilios de limpieza de suelos, y él, con toda la cocina en mitad de cocción, tenía que asegurarse de no perderse ni un solo paso, o toda la comida podría echarse a perder. Con un golpe simple a la puerta, el hombre entró por la puerta mientras continuaba revisando con la espátula de madera que la comida se iba haciendo apropiadamente. En un primer vistazo, comprobó confuso que estaba solo en la cocina, claramente molesto por la idea. —Soldado, ¿Dónde está su compañero?—Al ofrecer contacto visual con él, el de cabello azabache pudo comprobar en su uniforme que se trataba de un sargento. Kael, una vez pudo observarle volvió rápidamente a sus quehaceres, pues ello era más importante que mirar a los ojos a alguien que tan solo es un rango superior al marine raso. —Sargento, mi compañero enfermó esta mañana y ha evitado acudir para no contaminar los alimentos, señor.. —¿Y has estado encargándote de la comida tú sólo?—Preguntó atónito, sorprendido al comprobar que alguien como él hubiese podido hacer esto sin ayuda. Como si aquello no fuese evidente, evitaría hacer mención alguna a su compañera, pues por muy agradecido que estuviese, si la descubrían saltándose sus labores no recibiría un trato favorable, precisamente. —Sí, señor. En ocasiones suelo preguntar a los cocineros algunos pequeños consejos cuando sirven la comida. Quería estar preparado por si tenía que hacerme cargo alguna vez. Han sido de mucha utilidad.. Aquella posiblemente había sido de las mayores mentiras mencionadas durante su primer año en el cuerpo de la Marina, más no obstante todo había sido en pos de ayudar a una persona que había sido muy amable con él. —Suena impresionante, soldado. Aún así...—su tono había cambiado rápidamente. Su mirada estaba puesta en el suelo, y no parecía muy a gusto al respecto.—El suelo está pegajoso y no está precisamente limpio que digamos. ¿No debería haber acudido cierta limpiadora a encargarse de esto? Por sus palabras, a pesar de no conocer la identidad del cocinero sí estaba más al tanto de quién era la encargada de la limpieza. Si no era el sargento Mayson, sin duda, era una persona que conocía muy bien a su amiga rubia. —La he echado de la cocina, señor. No tiene sentido limpiar este lugar antes de acabar con los preparativos para la comida si se va a seguir ensuciando.—Pero además de ofrecerle una excusa, también debe entregarle algo de tiempo para que continúe con su tarea y pueda terminarla lo antes posible.—Señor, sé que no le corresponde en absoluto, pero los soldados están a punto de llegar y solo tengo dos manos. ¿Le importaría ayudarme a cargar con una de las ollas hasta el comedor?. En aquel momento tenía dos opciones: o se marchaba del lugar alegando alguna excusa, y por tanto no acudir al comedor - puesto que si no, le pillaba de camino-, o ayudarlo cargando con una de las mismas. La segunda opción tan solo mejoraba el escenario en tan solo unos segundos, pero era la mejor opción que tenía a su disposición, y en su caso, tendría que continuar improvisando... RE: [Pasado] Intercambiando el orden - Nyra Kuroshiro - 22-02-2026 Logré escabullirme hacia la sala de al lado sin que me detectase. Bien. Kael estaba haciendo un buen trabajo distrayéndolo. Por suerte, la sala era una de usos múltiples que se utilizaba en casos especiales, como algunos eventos, y por eso estaba cerca de la cocina y el comedor. Por suerte, como no había ninguno pronto, la sala estaba completamente despejada y podría limpiar con relativa facilidad ahora que sabía manejarme mejor con la gran mopa. Me di toda la prisa que pude, pero el sitio era enorme y los cinco minutos no me los quitaría nadie, quizás algo más. Por suerte, cuando salí ya estaban empezando a llegar marines al comedor, por lo que el ruido y el ajetreo me facilitaron mucho regresar a la sala de limpieza con todas las cosas sin que nadie me detuviera por el camino. Cuando regresé a la cocina nuevamente con el cubo y la fregona, me sorprendió encontrarme con Kael sirviendo la comida… ¡con el sargento Mayson! Ciertamente, para los marines tendría que ser todo un espectáculo que les estuviera sirviendo la comida su propio sargento, y me pregunté cómo lo habría logrado el cocinero… hasta que recordé que, si eso no salía adelante, seguramente también el sargento recibiría una bronca de su superior, y ciertamente encargarse una única persona daría demasiados problemas. A pesar de lo inaudito de la situación, decidí no mostrar que le diera ningún tipo de importancia y simplemente me presenté en la puerta. ―Señor, ya he terminado con todas las tareas que se me ordenaron ―me formé en la puerta, con la mano en la frente―. Únicamente queda la coci… ―¡Olvídate de limpiar la cocina mientras hay que servir la comida! ―gritó de inmediato, lanzándome su delantal, que cogí al vuelo y me empecé a anudar rápidamente―. ¡¿Cómo has tardado tanto en terminar todo lo demás?! ¡Voy a revisar todo personalmente y más te vale que esté perfecto! ―¡Sí, señor! ―me formé de nuevo. En cuanto salió de la cocina, fui hacia mi compañero con una sonrisa. ―Gracias ―le murmuré mientras servía los primeros platos―. Los baños los hice mucho antes de llegar a esta zona, así que estoy tranquila en ese sentido. No me ha dicho nada sobre limpiar la cocina, ¿le has dicho algo sobre eso? |