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[Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Max D. Bambú - 21-06-2024 Día 61 de Invierno, Año 12
9:00 am Poco más de un mes había pasado tras la llegada del panda a aquella base revolucionaria. Sus primeros dos días de descanso tras su despedida con Kisuke y Zorak le habían sentado increíblemente bien. Para cuando se le llamó a su primer entreno matutino, el panda estaba en plena forma. No había ejercicio que no pudiera superar casi sin esfuerzo ni contrincante que no pudiera someter con su increíble fuerza de oso. Poco a poco empezó a quedar patente que el rango de soldado le quedaba pequeño, mas no había nada que hacer al respecto hasta que pudiera solicitarse un ascenso y el mismo se concediese. El panda, de todas formas, no tenía prisa por ascender en el ejército. Asumía todas las responsabilidades que podía y tenía el privilegio de no tener que quedarse atrás en las misiones para dirigir a ningún escuadrón. El panda podía ir con la avanzadilla y estar en primera línea, donde toda la acción transcurría. En el supuesto caso de que una batalla se presentase el panda podría cargar de frente contra el peligro y asegurarse de que otras personas de gran importancia para el Ejército pudieran continuar con sus operaciones sin preocuparse de que los enemigos los alcanzasen. Tal era la mentalidad del panda al respecto y muy difícil resultaba hacerle cambiar de opinión.
Durante aquel mes el panda se había encontrado más veces con Kisuke y con Zorak. Los trataba con el debido respeto y siempre teniendo en cuenta sus rangos superiores. Se cuadraba ante ellos cuando pasaban y se fijaba en ellos cuando los veía entrenar de lejos, tal vez con la esperanza de aprender algo de ellos. Pero el panda tenía una habilidad que ellos aparentemente no poseían: el haki. La primera vez que habló del tema con Kisuke no tenía ni idea de lo que era y el panda se había ofrecido a ayudarles a aprenderlo, alegando que su utilidad era tal que todos en el Ejército Revolucionario deberían tratar de dominarlo. El panda, como neófito en el arte espiritual del haki, no poseía conocimientos excelsos del mismo. Era un aprendiz todavía, vamos. Sin embargo conocía los fundamentos tanto del Busoshoku como del Kenbunshoku a la perfección y era éste último el que tenía intención de enseñarle a sus camaradas primero. Tenía muy claro por qué. Con sus poderes el Kenbunshoku era tan útil que eclipsaba ligeramente al Busoshoku y sus menos aparentes utilidades. De modo que el día 60 de invierno pasó una nota por debajo de la puerta de los aposentos de cada uno de los otros revolucionarios para hacerles saber que al día siguiente podrían comenzar con el entrenamiento, si es que estaban dispuestos a ello. Ese día el panda se encontraba en la sala de entrenamiento número tres, completamente desierta en aquel momento, meditando en silencio. A lo largo del último mes había podido analizar muchas auras en la base revolucionaria y se había quedado con las de sus compañeros. En aquel momento el panda se encontraba completamente concentrado, esperando la llegada de sus pupilos
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RE: [Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Kisuke Kageyama - 21-06-2024 Kisuke se despertó a las siete y media, como era su rutina habitual ya en aquel lugar desde que llegasen; aunque aquella noche no había dormido mucho tras encontrar una nota la noche anterior en el suelo de su habitación, junto a su puerta. En aquella nota, Don Bambú, el mink panda, les invitaba a unirse a él en un entrenamiento que les haría llegar a alcanzar un nuevo nivel de poder.
Desde que el mink, en su primer encuentro, había mencionado que en Skypiea había aprendido las bases de un poder muy útil, conocido como haki, Kisuke estaba ansioso por intentar aquello. Según lo poco que le había mencionado su nuevo amigo, aquel poder era algo que podría ser muy importante para el Ejército Revolucionario, y aquello llamó mucho la atención del antiguo pescador, puesto que había notado que, tras dominar el nitoryuu se estaba ralentizando mucho su progreso en poder. No sabía como aumentar su nivel de manera sustancial, salvo hacer entrenamientos cada vez más exigentes a nivel físico, que mejorasen su resistencia, su fuerza física y su destreza con sus inseparables compañeras, Yamigiri y Mangetsu, sus apreciadas katanas. Tras darse una ducha de agua fresca, y desayunar algo en su cuarto, hizo un suave calentamiento en su habitación. Posteriormente, se vistió con ropa cómoda para entrenar y ciñó sus katanas al cinturón. No sabía que tipo de entrenamiento era el que iba a hacer con el panda pero quería ir preparado para lo que fuese, así que tener los músculos a punto era bastante conveniente. Ya eran cerca de las ocho y media así que se fumó un cigarro con calma, para templar un poco sus nervios y se puso en camino quince minutos antes de la hora a la que el mink le había convocado. No estaba seguro de si Zorak también habría recibido aquella invitación, aunque suponía que si. Mientras caminaba hacia el salón en el que habían quedado, sonrió al pensar en cómo había hecho su camino en la revolución admirando las hazañas que había leído de aquel tipo, y como ahora él les hablaba con respeto y deferencia por el tema de los rangos. No era algo que Kisuke diese importancia, pero al final en aquel lugar debían guardar un cierto protocolo. "Pienso aprovechar al máximo este entrenamiento; quiero volverme más fuerte." Ese pensamiento era el que ocupaba en mayor medida su mente; aumentar su poder y mejorar sus habilidades para el combate. Los recuerdos del incidente de Akarui le vinieron a la mente y como su falta de poder hizo que sufrieran heridas serias durante aquella escaramuza. Al final por pura obstinación y voluntad habían conseguido eliminar a aquellos tipos, que según el periódico eran del CP-8, una agencia del Gobierno Mundial, pero aquello podría no volver a pasar, no siempre la obstinación y la voluntad te hacen vencer en un combate; al final la habilidad y la fuerza es lo más importante en el combate, lo demás es un complemento o un extra. Así que aquel entrenamiento podría marcar la diferencia en el futuro y salvar sus vidas, incluso, además de la gente a la que debían proteger. Eran las nueve en punto de la mañana, la campana que marcaba cada hora desde la salida del sol sonó dando esa información, por lo que Kisuke tocó con los nudillos en la puerta y se presentó con voz potente y de manera formal, en la sala de entrenamiento número tres. ¡¡El Capitán Kisuke Kageyama, se presenta para el entrenamiento!! Era la hora de hacerse más fuerte, el entrenamiento iba a comenzar.
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RE: [Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Zorak - 22-06-2024 Zorak amaneció de nuevo entre libros de medicina, al mirar el reloj de su pared eran las siete de la mañana, tras bostezar y desperezarse se tomó su tiempo para preparar el café, moler los granos mientras se desprendía su olor era un regalo de los cielos, aun vez molidos dejo el café preparándose y cuando se giró para recoger los libros de medicina vio un papel cerca de la puerta de la habitación, se agachó a recogerlo y se incorporó con el papel, era de Don Bambú. La nota lo citaba a un entrenamiento especial, debía de ser del poder extraño que Kisuke comentó que el panda poseía, se sirvió el café con una sonrisa pintada en el rostro. Apuró el café cuando el reloj marcaba las ocho y cuarenta y cinco y se estiró para desperezarse, se encendió un cigarro y comenzó a recoger todo su escritorio lo más rápido que pudo, se marchó tan rápido que no llego a acordarse de su carismática mascara, últimamente no le importaba tanto que la gente viera sus rasgos de híbrido, al llegar a la zona designada vio a Kisuke entrar en la sala de entrenamiento número tres, siguió hacia adelante y lo escucho berrear como de costumbre, tras lo que abrió la puerta y tras entrar cerró tras de sí. "Veo que te has despertado con ánimos Kisuke." La mirada de Zorak desde hacía un tiempo para aquí era más serena e incluso el tono con el que hablaba, más adelante pudo ver al mink, estaba muy intrigado por ese poder misterioso del que tanto había hablado Kisuke y que el mink lo considerase como algo que todo revolucionario debería poseer no hacia más que creciera su curiosidad por el tema. "Buenos días, maestro." Dijo con un tono serenó y calmado mientras le hacía una reverencia típica de las artes marciales al mink, tras lo que se sentó en el suelo con la rodilla izquierda hacia arriba, la mano izquierda encima de este y con la derecha jugueteaba con su mechón de pelo, poniendo toda su atención en el mink dispuesto a aprender todo lo que este tuviera para enseñarle.
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RE: [Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Max D. Bambú - 23-06-2024 El panda no tardó en sentir la presencia de Kisuke acercarse a la puerta de la sala de entrenamiento. Parecía estar esperando a que dieran las nueve en punto para llamar, de modo que el panda dejó que esperase sin interrumpirle. El sonido de su nudillo golpeando la puerta fue recibido casi de inmediato por la serena voz del panda. —Pasa. —El panda percibió poco después la presencia de Zorak mientras Kisuke se presentaba como capitán revolucionario a todo volumen. Zorak fue ligeramente más discreto que su compañero a la hora de hacerse notar, ya que cerró la puerta y saludó con absoluta tranquilidad al panda. Podía notar en su aura cómo estaba en calma, algo que brillaba por su contraste con otras ocasiones en las que se había topado con él. Abrió los ojos por primera vez para mirar a sus nuevos discípulos. Kisuke estaba como siempre, pero Zorak no llevaba su típica máscara, dejando ver que en los laterales de su cuello había branquias, claro signo de un mestizaje de gyojin y humano. Don Bambú no le dio importancia a esto, aunque sí que se preguntó si podría respirar bajo el agua como los gyojin o si estaba limitado en aquel aspecto. —Buenos días, camaradas. Os he citado hoy aquí con la intención de transmitiros todo lo que sé acerca del Kenbunshoku, el haki de observación. Algunos lo llaman Mantra, por lo que tengo entendido, pero esto no es importante. El haki es una manifestación de nuestra voluntad a través de nuestra energía espiritual, o al menos así lo entiendo yo. Se trata de algo que potencialmente todos pueden lograr, pero es tan difícil que por eso se trata de una facultad que rara vez se puede ver en otras personas. —Se levantó despacio y colocó ambas manos sobre su cintura, mirando a sus compañeros completamente erguido. —El haki de observación en concreto permite al usuario sentir a otras personas más allá de sus cinco sentidos y a distancias que pueden superar fácilmente los trescientos metros, al menos por mi experiencia. No sé cuán lejos podría llegar esta percepción bajo el dominio de un auténtico maestro, pero a un nivel básico está claro que es una herramienta de infiltración y reconocimiento de valor incalculable. —Colocó ambas manos a sus espaldas, sujetando la una con la otra y empezó a caminar de un lado para el otro mientras continuaba hablando sobre el haki. —Con este poder también se puede percibir las emociones de otras personas e incluso estimar su fuerza con respecto a la tuya. Opino que todo esto es motivo suficiente como para dedicarle tiempo al dominio de esta habilidad. —Se detuvo de nuevo en la misma posición donde había comenzado a moverse. —Le noto especialmente tranquilo esta mañana, mariscal Zorak. Eso le vendrá bien para la primera parte del entrenamiento, que consiste ni más ni menos que en meditar. Nos sentaremos aquí y nos concentraremos en sentir la presencia de los demás. —Y dicho aquello el panda volvió a sentarse tal y como estaba cuando Kisuke entró en la habitación por primera vez y cerró los ojos.
—Comencemos —
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RE: [Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Kisuke Kageyama - 23-06-2024 Kisuke oyó la voz de Don Bambú, dándole permiso para entrar, justo en el momento que vio llegar a Zorak, que lo saludó con su sarcasmo habitual. Aunque había algo raro en él. No llevaba su característica máscara con la que solía ocultar su condición de mestizo, dejando al aire tanto su boca como su cuello y, por consiguiente, las branquias que denotaban su ascendencia gyojin. Ciertamente notaba que algo era diferente en su compañero y amigo, pero aquel no era momento para eso.
El mink panda empezó saludándolos a ambos y se puso en seguida a dar su lección sobre el haki. De hecho nombró que lo que iban a aprender era el Kenbunshoku no haki, o haki de la visión. Kisuke reflexionó un momento en si habría más tipos de haki. Pero no se entretuvo mucho en aquel hilo de pensamiento, puesto que Don Bambú seguía con su lección. "Cualquiera puede aprenderlo, eso es muy interesante." Evidentemente, eso era algo a nivel potencial por lo que entendió Kisuke, puesto que requiere una voluntad y una fuerza de espíritu intensa para lograr alcanzarlo. Centrándose en el haki que les iba a enseñar, según estaba entendiendo el pescador, permitía percibir a la gente a su alrededor, fuesen visibles o no, así como sus emociones o sus intenciones en función del nivel que se tuviese en ese arte. También era posible hacer una estimación real del poder de la gente a su alrededor. "Parece un poder increíble, aunque me resulta un tanto abstracto." Él era un hombre acostumbrado a entrenar corriendo, golpeando, saltando y haciendo ese tipo de cosas más a nivel físico. No estaba para nada seguro como iba a ser capaz de llevar a cabo un entrenamiento que, a simple vista, implicaba "no hacer nada". Obviamente algún motivo habría para eso, pero no era capaz de lograrlo, así que expuso sus dudas. -Bambú-sensei, por lo que nos ha explicado, ¿entonces qué es lo que tenemos que hacer concretamente para alcanzar este poder? La verdad entiendo la importancia de meditar y eso, pero no logro ver como el estarse quieto puede ayudarnos a mejorar. Ciertamente no entendía bien a qué se refería con sentir la presencia de los demás. Quizá confiaba demasiado en sus sentidos, sobre todo su vista, que era muy aguda, y por eso aquel concepto de percibir o sentir presencias era algo que le resultaba totalmente absurdo y sin sentido. A pesar de que mucha gente hubiese hecho sin más lo que el mink pedía sin cuestionar, el no era ese tipo de persona, el necesitaba entender el propósito de lo que hacía cuando llevaba a cabo cualquier tipo de tarea. Se turbó un poco al pensar que quizá era una pregunta estúpida, y miró a Zorak, preguntándose si tenía alguna duda por el estilo o simplemente es que él era demasiado simplón y no alcanzaba a entender el propósito de aquel entrenamiento. Esperaba no haber importunado a su maestro, de repente, le asaltó un fugaz temor de que el mink pudiese no considerarle digno de entrenar aquel arte y le pidiese que se fuera.
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RE: [Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Zorak - 23-06-2024 El mink se levantó y mientras hablaba nos comentaba sobre lo que el panda llamaba "Kenbunshoku" o Haki de observación, por lo que comentaba el mink era un poder capaz de notar la presencia de otra persona, así como las emociones de esta e incluso sus intenciones, cuando comentó que sería una muy buena herramienta de infiltración una media sonrisa se dibujó en mi cara en el lado derecho, haciendo que la cicatriz que nacía en la comisura de mis labios, en su parte derecha se alzara. Don Bambú comentó entonces sobre lo tranquilo que parecía y que eso me ayudaría en el primer ejercicio, ya que este era básicamente meditación, por lo menos aquí no había esas fuertes corrientes de aire cargado de arena en las que me hizo meditar Nilats, Kisuke por su parte expuso su duda, la cual entendía muy bien, ya que al comenzar el camino del Ryusoken también yo pensaba que la meditación no valdría de mucho, al este girarse hacia mí, por costumbre le contesté mientras miraba al humano. "Meditar es una manera de encontrarse a uno mismo, parece sencillo, pero es muy complicado. Imagina que tus pensamientos son un pequeño estanque y sobre este caen gotas que perturban la superficie de ese estanque mientras crean ondas, pues la meditación a grandes rasgos y resumido. Sería el arte de conseguir que esa agua siga en calma aunque caigan gotas" Mi voz era serena y calmada, aun con cierta duda rondando mi cabeza. Yo había pasado un mes entero meditando y aun así no era capaz de percibir a gente como decía el mink, pero si ese poder era cierto no solo podía advertir de enemigos, sino también de personas que queden atrapadas entre el fuego de la guerra. El mink volvió a su lugar y se sentó, yo que estaba sentado en el suelo copie su postura dando a entender que estaba listo para comenzar la meditación. No pude evitar preguntarme que tan fuerte era en realidad Don Bambú, aunque no quisiera dañarle, mientras le veía bien la cara con sus cicatrices, una idea danzaba libre por mi mente, era la misma sensación que tuve con Kisuke en Ohara, quería enfrentar al mink y ver de lo que era capaz, pero ahora no era el momento para eso, así que respire y calmé ese pensamiento, ahora tenía otra cosa en la que volcar toda mi atención.
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RE: [Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Max D. Bambú - 25-06-2024 Don Bambú estaba listo para empezar con la meditación inmediatamente. Cuando él entrenó el Kenbunshoku lo cierto es que se guardó la mayoría de sus preguntas e hizo caso a su maestro a la hora de comenzar sin dilación. No veía la luz al final del túnel con aquel entrenamiento, pero lo cierto es que había dado soberbios resultados. Kisuke, sin embargo, parecía tener dudas que le impedían comenzar. No sabía en qué ayudaría la meditación. Don Bambú le escuchó en silencio, todavía con los ojos cerrados, al tiempo que articulaba una respuesta coherente en su cabeza. ¿Por qué era importante meditar? Sin embargo, antes siquiera de poder abrir la boca, Zorak se adelantó dando una explicación muy competente del objetivo de la meditación. A grandes rasgos la idea era que ambos mantuviesen la calma y no dejasen que ninguna distracción enturbiase las aguas de su espíritu. —El haki de observación se manifestará más fácilmente en una mente en calma. Así fue en mi caso, por lo menos. A través de la meditación alcancé una percepción que va más allá de los confines de los cinco sentidos. No es que la meditación sea un paso imprescindible. Según tengo entendido hay personas que, sin realizar ningún tipo de ejercicio espiritual, despiertan el haki repentinamente y creen estar volviéndose locos al escuchar voces y percibir presencias en su cabeza. En vuestro caso la intención es facilitar el proceso por medio de la meditación. Esta es la primera parte del entrenamiento. —Concluyó el panda, sugiriendo que habría diferentes ejercicios en aquella sesión de entrenamiento. Tenía la esperanza de que aquella explicación fuera suficiente para satisfacer la curiosidad de Kisuke y cualquier duda que pudieran tener ambos, aunque Zorak parecía verlo bastante claro. —Y ahora, si gustáis... —El panda les invitó de nuevo a sentarse con él y meditar. Ya había planeado algunas actividades que podrían resultar increíblemente edificantes en el ejercicio de aquel haki y que a él le hubiera gustado practicar en su momento. Era por esto que Don Bambú estaba deseoso de que sus alumnos progresasen en la etapa del despertar.
Pero no había que meter prisa, no. Eso era contraproducente, después de todo.
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RE: [Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Kisuke Kageyama - 25-06-2024 "Una mente en calma."
Eso era lo que habían dicho tanto Zorak como Don Bambú ante las dudas que había mostrado Kisuke. Así que esa era la clave, tener la mente clara, transparente y despejada. Pensándolo fríamente, tenía mucho sentido y, en realidad, era la base de cualquier arte marcial, ya fuese cuerpo a cuerpo o en el propio camino de la espada. El control total sobre la mente de uno mismo, otorgaba el control absoluto del cuerpo lo que permitía reaccionar y tomar las mejores decisiones en el menor tiempo posible. Satisfecho con la respuesta que tanto su amigo como su maestro le habían dado, se sentó en la postura del loto y cerró los ojos, no sin antes agradecer sus respuestas. -Gracias a ambos, ahora lo veo más claro. Cerró los ojos y, al igual que cuando se concentraba en sus entrenamientos con las katanas, empezó a regular su respiración y a vaciar su mente de todo pensamiento mundano. En principio, con este haki lo que se conseguía era "oír la presencia de los demás", o algo por el estilo, pero Kisuke no era capaz de escuchar nada más allá de su respiración, la de Zorak o la de Don Bambú. Ahí residía la dificultad de aquel entrenamiento, trascender a los sentidos, alcanzar a escuchar y ver con el espíritu, y para lograrlo, primero tenía que lograr tener la mente en calma. En realidad desde el incidente de Akarui, le costaba que su mente estuviese en un estado de tranquilidad. Entre la tensión que generó aquella escaramuza y las dudas que despertaron en el corazón de Kisuke, aunque ya había superado, hacían que su mente no estuviese todo lo calmada que debería y pensamientos peregrinos invadían su mente de cuando en cuando. Zorak le había dado una pista, una imagen, el estanque de agua. No estaba seguro de si aquello iba a funcionar pero debía intentarlo. Quizá el formar esa imagen en su mente fuese de ayuda a alcanzar ese estado de mente en calma y paz interior que necesitaba para empezar a caminar por el camino del haki de la visión.
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RE: [Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Zorak - 25-06-2024 Escuche atentamente la lección del mink con los ojos cerrados, sentado en posición de flor de loto y juntando los dorsos de mis dedos cruzados y mis dedos pulgares tocándose, se suponía que debíamos escuchar o ver algo, desde el mundo onírico de nuestro interior o eso había entendido, acostumbrado a meditar como estaba no me fue difícil entrar en el estado óptimo de meditación. Poco a poco todo a mi alrededor se alejaba, mientras los recuerdos de antaño volvían a mi como hacían siempre que meditaba. Había aprendido a quedarme con lo bueno de cada recuerdo, de la mayoría por lo menos, un vívido recuerdo trajo consigo una sensación de amor fraternal y añoranza al rememorar el día que conocí a Powder y Jerry, cuando comencé a meditar hace ya un tiempo para poder seguir el arte del Ryusoken este tipo de recuerdos solo me aportaban dolor por la perdida de mi pequeña hermana juramentada, a día de hoy y gracias a Nilats atesoraba este tipo de recuerdos de la misma manera en que atesoraba el mechón que me dio mi amada al despedirnos. Aun con la forma que tenía ahora de percibir mis recuerdos al meditar, no era capaz de notar nada más allá de mí, no podía escuchar ninguna "voz" como dijo el mink, quizás quedarse analizando los recuerdos no funcionase, entonces lo recordé, el lugar donde vi al monstruo. Cuando llegue a ese estado no había ningún pensamiento, solo oscuridad, mi cuerpo se relajó visiblemente mientras me preparaba para entrar en el lugar de mi cabeza en el que aún no estaba seguro del todo de estar a salvo. Tras una pequeña inspiración, los recuerdos de mi alrededor comenzaron a desdibujarse poco a poco, volviéndose todo a mi alrededor cada vez más oscuro, así como una pequeña neblina se levantaba fantasmagóricamente y se expandía nublando toda la oscuridad a mi alrededor, esta vez no sentía esa mirada con ansias asesinas, en este estado era todo calma, paz y serenidad. Una vez en ese estado me concentré en poder notar cualquier cosa a mi alrededor, pero parecía que esto no sería tan sencillo como llegar a este "lugar" y poner atención, sabía la posición de Kisuke y de Don Bambú por haberles visto antes, pero ahora mismo no percibía absolutamente nada que no fuera oscuridad y vacío, quizás solo debía relajarme un poco más.
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RE: [Presente Absoluto] Transmitiendo el saber [Entrenamiento de Kenbunshoku] - Max D. Bambú - 27-06-2024 Sin mayor dilación el entrenamiento dio comienzo. El panda sabía lo que costaba no solo mantener una mente en calma, sino ver a través de aquella calma más allá de los confines de los cinco sentidos. Fue algo que Don Bambú logró a través del puro esfuerzo y dedicación en un tiempo prácticamente récord. Algo a lo que llegó por sí mismo, labrándose su propio camino con una mínima guía por parte de su maestro. Fue por este motivo que no intervino cuando sintió que las emociones de Kisuke le apartaban de la absoluta calma. Zorak, por su parte, no parecía dejarse llevar por sentimiento alguno, o al menos su aura no le dejaba percibir nada como tal. Decidió dejarles hacer y no interrumpirles, pues ello sería contraproducente, y se dejó llevar por su propia meditación hasta otro lugar más en calma, lejos de los dolorosos recuerdos de Little Garden que poco a poco iba superando con el paso del tiempo. Las horas transcurrieron como si fueran minutos, pues era lo habitual en los ejercicios de meditación, y la hora de tomar un pequeño descanso llegó casi sin que el panda se hubiera dado cuenta. Abrió uno de sus ojos lentamente y echó un vistazo por la ventana para encontrarse con un cielo completamente dorado, síntoma del atardecer que ya se les echaba encima. —Quizás un descanso sea apropiado. ¿Cómo os sentís? —El panda se levantó haciendo crujir ligeramente sus huesos. Estar demasiado tiempo quieto solía tener aquel efecto en el cuerpo, aunque no le pasaba a todo el mundo. El panda se estiró todo lo que pudo, notando cómo el cansancio mental de la meditación se le echaba encima, pero en peores situaciones se había visto, de modo que no le hizo demasiado caso y le dedicó toda su atención a Kisuke y a Zorak. De algún modo se esperaba que Zorak lo lograse antes que Kisuke, al que parecía costarle más el aspecto espiritual del ejercicio, pero quién era él para juzgar el potencial de sus camaradas. El panda tardó alrededor de cuatro días en lograrlo cuando le constaba que otros más afortunados lograron dominarlo el mismo día.
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